30 de junio de 2010

Aspectos urbanísticos y arquitectónicos del casco antiguo de Béjar (2ª Parte)


Autor: Roberto Domínguez Blanca.

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio de Béjar, 2009.

INTRODUCCIÓN (continúa)

Casco antiguo de Béjardesde La Corredera a la Plaza Mayor de la Villa Vieja,
siguiendo el recorrido de la Calle Mayor

Por diferentes razones los ámbitos plaza Mayor y calle Mayor no siempre se han desarrollado en una misma ciudad de forma equilibrada, y se dan casos donde predomina un espacio sobre el otro, o alguno de ellos llega a desaparecer. El soporte físico puede ser muy decisivo. En las poblaciones de montaña es frecuente el asentamiento sobre espolones o muelas alargadas que favorecen el desarrollo de grandes calles en detrimento de la plaza, que necesita una amplia superficie llana. Un caso similar y más evidente es el de los pueblos que han crecido a partir de enclaves en importantes rutas como el Camino de Santiago o la Vía de la Plata, donde el poblado se adapta a lo largo del camino preexistente. Al desarrollarse el burgo a ambos lados del camino, éste en el tramo que lo cruza se convierte en calle Mayor. Ejemplos son en España las localidades de Santo Domingo de la Calzada, Castrojeriz o La Calzada de Béjar.

Diferente es el caso de las villas pobladas en la llanura, donde se favorece el desarrollo de la plaza en detrimento de la calle Mayor, al facilitarse el terreno llano para su asentamiento, y así que la directriz de sus murallas sigue una envolvente más o menos elíptica o circular, casi concéntrica a la plaza, lo que no permite el desarrollo de prolongadas calles salvo en ciudades y grandes villas. Ejemplos de esta posibilidad son Montemayor del Río, Bonilla de la Sierra o Ciudad Rodrigo, por citar localidades próximas.




Plaza Mayor desde la torre de la iglesia de El Salvador


Ciudades como Palencia, El Barco de Ávila o Medina de Ríoseco tienen importantes calles mayores, mientras que en otras como Salamanca, Plasencia, Trujillo o Piedrahíta predomina la plaza Mayor. Béjar tiene plaza Mayor y calle Mayor, pero desde un punto de vista funcional la segunda ha dominado sobre la primera, favorecida por la particular fisonomía de la alargada trama urbana bejarana, prolongándose y acompañando el crecimiento de la villa hacia levante, hasta desembocar en las inmediaciones de la explanada de la Corredera. De este modo, durante la Edad Moderna y hasta la primera mitad del siglo XX, la calle Mayor hubo de constituir el espacio vital de la villa por excelencia: un gran eje entre dos focos, la plaza Mayor y la plaza de la Corredera, espacios incompletos y escasamente configurados como tales.

Las carencias de estos ámbitos han redundado en favor del desarrollo de la calle Mayor, sobre todo en los siglos XIX y XX. La mejor arquitectura del momento se levantará en esta calle y en sus inmediaciones, en cuyos bajos se abrirían gran cantidad de comercios. Siguiendo la costumbre del momento, casi se concibe como un pasaje comercial a cielo abierto, convertido en el escenario principal donde transcurría la vida cotidiana de los bejaranos. Un lugar que fue aprovechado por la burguesa local para hacer alarde de su situación de privilegio dentro de la sociedad bejarana, construyendo los edificios más imponentes.


Otra sección de la Plaza Mayor desde el campanario de El Salvador
Vemos la calle de La Carrera, prolongación de la Calle Mayor,
vía de unión entre el norte y sur del casco viejo

Las rondas son otros de los elementos singulares del viario de las ciudades con murallas. En principio son espacios libres que la dejan exenta a ambos lados para el mejor resguardo y maniobrabilidad de los defensores, pero estos espacios rápidamente van a sufrir en su evolución dos caminos generalmente opuestos. La ronda exterior, con frecuencia en el caso de mantenerse la muralla, se ha convertido desde época ilustrada en lugares acondicionados para el paseo y el ocio, con las características alamedas junto a la muralla. En Béjar existió una alameda en la ronda a intramuros entre el convento de San Francisco y la puerta Nueva, por la que se legaba al puente de San Albín y a las carnicerías.

Las rondas interiores, desde los Fueros hasta las sucesivas ordenanzas, son objeto de la legislación de los poderes públicos para proteger el espacio expedito permanente en la ronda. Con el tiempo son frecuentes las solicitudes de particulares para ampliar sus viviendas aprovechando los paramentos de la cerca. Así se construyen los pasajes volados que se permitían si se dejaba el espacio suficiente para que pasase por debajo un jinete con su cabalgadura. En la cercana Miranda del Castañar se conservan algunos tramos de pasajes, con soluciones inspiradas en la arquitectura popular (entramados) y en la llamada arquitectura culta (bóvedas de cañón apuntado).

Paso de ronda de la muralla

En Béjar, como en otras villas y ciudades de gran desarrollo decimonónico, los espacios públicos se van ir reduciendo frente al avance constructivo de lo privado. Las primeras en caer van a ser las rondas. En origen, perfectamente paralela a la muralla y dejando el espacio para la ronda, surge una manzana de casas alineadas con corrales traseros, de forma que la calle que corre ante sus fachadas delanteras es un duplicado de la ronda. Así, la sucesión de estos componentes urbanos es la que sigue: lienzo de la muralla, paseo de ronda, línea de corrales junto a la fachada trasera de la vivienda, viviendas alineadas por sus muros medianeros, y calle paralela a la ronda junto a la fachada delantera de las viviendas. Una vez que desaparece la función militar de las murallas, también lo harán las rondas al pie de la muralla cuando los vecinos extiendan sus corrales traseros hasta la misma muralla, privatizando suelo público. En una etapa posterior de mayor densificación del recinto, buena parte de los corrales desaparecen convirtiéndose en solares para edificar, aprovechando una de las fachadas sobre el muro de la muralla (En Béjar esto ocurrirá, por ejemplo, en la zona de Barrionuevo y la plaza, y no en la calle Mayor, donde se mantienen los corrales reconvertidos en jardines en el siglo XIX). En este caso la ronda propiamente dicha desaparece, pero de alguna forma su recuerdo y su función de vía circunvalatoria se traslada a la calle que transcurre por la fachada delantera de las primeras viviendas. En Béjar se han conservado con este nombre la Ronda de Viriato, en la zona meridional del primer recinto amurallado, y la Ronda de Navarra, en la zona norte junto al convento de San Francisco.

(Continuará)


32 comentarios:

  1. Al menos quedan dos rondas. No todas se han ido perdiendo. Que nombre tan evocador el de la Ronda de Viriato! Esperemos que esas puedan conservarse.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  2. Hola Carmen!! Interesantísimo el post amiga. El tiempo va transformando y el pàisaje poco a poco muestra otra cara. Me encantó saber más de Béjar.
    Besossssss

    ResponderEliminar
  3. Que preciosa debió ser esa alameda en la ronda intramuros. Por qué la costumbre ahora es siempre quitar los árboles? No lo entiendo.

    Besos, Carmen

    ResponderEliminar
  4. Carmen...

    La orografía donde está asentada, como bien dices, condiciona el aspecto urbanístico en gran medida, tanto en la distribución interior como en el amurallado. De hay que cobré en este caso mayor relevancia la calla Mayor sobre la Plaza, y donde además, suelen emplazarse las personas pudientes de la localidad.
    Me resulta de lo más interesante este tema.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Carmen muy interesante la distinciòn entre Calle Mayor y Plaza Mayor y el porqué de su origen segùn el terreno y la situaciòn del pueblo o villa...ahora muchas cosas cobran sentido.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. Muy interesante entrada y certero análisis. Me ha llamado especialmente la atención el apunte sobre las poblaciones nacidas en torno a los caminos. Durante un tiempo, los caminos (y los Cordeles y Cañadas)eran casi más importantes que los pueblos pequeños.
    Un abrazo, Carmen.

    ResponderEliminar
  7. Interesante entrada la que nos traes hoy de la mano de tu colaborador Roberto.
    Toda una lección de geografía urbana, con el aprovechamiento del hábitat según la orografía del lugar.
    Un saludo y feliz verano.

    ResponderEliminar
  8. Efectivamente la calle de Ronda también existe en Cuenca y sigue lo que era la muralla. Y es que un recinto cercado condiciona muy mucho el urbanismo, como no puede ser de otra manera...

    ResponderEliminar
  9. Ahora me queda claro porqué en La Ronda de Viriato hay una serie de casas que tienen sus huertas en la parte trasera de la casa pegadas literalmente a la muralla.Si no he entendido mal a Roberto, esta zona seria parte de la ronda de ese tramo de muralla.
    Muy interesante.
    Besos.

    ResponderEliminar
  10. Afortunadamente aun quedan muchos vestigios del pasado. No todos podemos decir lo mismo.

    Calurosos saludos!!!!!

    ResponderEliminar
  11. Menudo post!!con una gran informacion,gracias por enseñarnos algo nuevo.

    Besos

    ResponderEliminar
  12. Un análisis muy interesante, Carmen.

    El asentamiento de los lugareños según la orografía es uno de los aspectos más interesantes de la gran mayoría de pueblos antiguos.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  13. Felicidades por este sensible y apasionado análisis de Béjar.
    Las vistas son fantásticas .
    Un besito .

    ResponderEliminar
  14. vengo a echar el ratito en tu espacio... pasa buen fn de semana.

    saludos y un abrazo!

    ResponderEliminar
  15. Madame Minuet: en realidad son rondas simplemente de nombre, pues en la actualidad son vías de comunicación entre el casco histórico y la zona nueva. Simplemente han conservado su antigua denominación (que ya es algo).

    Con respecto a la Ronda de Viriato he de decirle que se le puso el nombre del guerrero lusitano porque las leyendas bejaranas contaban que más de una vez, en sus correrías contra los romanos, descansó más de una vez emboscado en nuestros montes. Incluso decían que paró a beber en el Regajo de los Moros...

    Un besito

    ResponderEliminar
  16. Gabriela Maiorano: me alegra mucho de que te guste. Le daremos la enhorabuena a su autor, Roberto, de tu parte.

    Un besazo, querida amiga, y gracias por comentar

    ResponderEliminar
  17. Almalaire: siguiendo el trazado de la muralla, a exterior, una larga alameda comunicaba el convento de San Francisco con la Plaza Mayor, vía que se utilizaba para recibir los cortejos de la casa ducal. Era habitual que sus miembros parasen en el convento a rezar y desde ahí siguiesen hasta la Plaza donde se sitúa el Castillo-Palacio. De hecho hasta no hace mucho tiempo se llamaba la Alameda de San Francisco, ahora Ronda de Navarra.

    De los álamos no queda rastro...

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  18. Félix Casanova: en Béjar siempre se ha dicho que realmente la Calle Mayor funciona de Plaza Mayor, pues en ella vivía la burguesía, como bien dices, y se sitúan, aún hoy, los principales establecimientos comerciales. La Plaza Mayor queda muy abajo en esta ciudad alargada y ahora casi ejerce esa función otra plaza, la de la Corredera, que hasta época contemporánea estaba deshabitada y fuera de la muralla.

    Un saludo y gracias por tu comentario

    ResponderEliminar
  19. Carlos II: y más sentido cobra si los lugares que cito son conocidos, como en tu caso.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  20. Xibelius: sin ir más lejos abría que pensar en la influencia del Camino de Santiago en el surgimiento de pequeños núcleos poblacionales, aldeas, hospitales, monasterios, etc Creo que sería el ejemplo perfecto, ¿no te parece?

    Un saludo

    ResponderEliminar
  21. Cayetano: las felicitaciones llegarán a Roberto seguro, porque es un asiduo del blog, jejej

    Un saludo

    ResponderEliminar
  22. José Luis de la Mata: pues entonces tienes ahí el ejemplo en casa de la función de las rondas y su función y transformación a lo largo del tiempo. Creo que cualquier población que haya tenido muralla seguro que conserva algunos de estos ejemplos.

    Un besito

    ResponderEliminar
  23. Juana María: es curioso que Béjar haya conservado casas con pequeños jardines asomados sobre muralla o sobre antiguos muros, dispuestos a modo de terraza. Es el ejemplo que se puede ver aún en la calle Mayor. Lpas pequeñas parcelas de terreno servirían en la Edad Media y Moderna de peuqeños huertos soleados, luego transformados en jardines por la burguesía del siglo XIX. Ahora, en su mayoría, esas zonas son la morada de las zarzas.

    Un besito

    ResponderEliminar
  24. Dissortat: y eso que en Béjar hemos perdido tanto...

    Un saludo

    ResponderEliminar
  25. MªAngeles y Jose: me alegro de que os haya gustado.

    Besos también para vosotros

    ResponderEliminar
  26. Pablo D.: sí, porque al fin y al cabo nos condiciona aún en el presente.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  27. Loli Martínez: me alegra mucho de que te pases a visitarme. Espero que tengas un feliz y descansado verano,.

    Un besazo

    ResponderEliminar
  28. La sonrisa de Hiperión: te deseo lo mismo, un buen y caluroso fin de semana (con playa o piscina o río, a elegir)

    Un saludo

    ResponderEliminar
  29. Carmen interesante entrada esta que nos hace hoy cuanta historia.

    Gracias por tu visita y comentario buen domingo Saludos

    ResponderEliminar
  30. Jose Ramón: me alegro mucho de que te haya gustado.

    Gracias por tu comentario y un abrazo

    ResponderEliminar
  31. Ay,amiga y tocaya,tengo cierta dificultad aquí junto al mar con la cobertura para visitar los blog y comentar...Así que con un poco de retraso me llevo tu premio,te doy las gracias y muchos besicos salados...
    P.D. Te sigo visitando aunque sea en silencio...

    ResponderEliminar
  32. Cabopá: qué envidia sana me das de estar ahí en la playita, en ese Mar Menor de tus entretelas, inspirador de tus poemas. Te cambio unas cuantas olas y puestas de sol en la mar por unas montañas aún con neveros nevados, ¿qué te parece?

    Un besito

    ResponderEliminar

"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.