16 de agosto de 2010

Aspectos urbanísticos y arquitectónicos del casco antiguo de Béjar (6ª Parte y final)

Autor: Roberto Domínguez Blanca
Publicado: Revista Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio de Béjar, 2008.


En la evolución de este tipo edificatorio hay que señalar la progresiva representatividad que se le ha ido dando a la fachada principal. Los pequeños e irregulares huecos que, como heredera de la casa ganadera mostraba en su fachada, se van abriendo a la vez que se construyen balcones y galerías, para que la calle entre en la casa y la casa en la calle. Cada vez se procura engalanar más el exterior de la edificación, que debía exteriorizar el estatus de sus habitantes en la sociedad bejarana. Desde finales del siglo XIX, en las construcciones de los promotores con posibilidades económicas, se observa un desdén hacia la tradición constructiva, para ir integrando en sus proyectos elementos de la arquitectura culta de las grandes ciudades. En el primer tercio del siglo XX se van dejando ver edificios eclecticistas, regionalistas, racionalistas…, todo ya de la mano de reconocidos arquitectos. La casa se convierte en símbolo de prestigio del morador para asombro del populacho, buscándose en la medida de lo posible solares en los cruces de las calles para aumentar el número de fachadas representativas, articulándose por medio de algún elemento destacado en las esquinas como las rotondas. En Béjar, la estrechez de sus calles dificultaba la posibilidad de obtener buenas perspectivas desde donde poder admirar el trabajo de los arquitectos.

De este tipo de arquitectura llama la atención el edificio concebido por el catalán Benito Guitart Trulls en 1920, que crea una fachada representativa hacia la calle Mayor en estilo Neoplateresco, mientras que la fachada que da al jardín es formalmente antagónica, al emplear vidrio y estructura metálica vista.
Casa construída por Benito Guitart Trulls.
Calle Mayor. Béjar



El asentamiento urbano puede no sólo condicionar una planimetría sino también el alzado de una vivienda. Si el emplazamiento de Béjar es un tanto singular no lo va a ser menos el tipo de arquitectura burguesa que surge a partir del mismo. La orientación del cerro este-oeste contrapone dos vertientes antagónicas. La norte, umbría y golpeada por los fríos vientos, muestra fachadas muy cerradas, situándose en ella los barrios más marginados (judería); y la meridional, más suavemente escalonada, soleada, con vistas al paisaje de la sierra y ámbito de la renovación arquitectónica emprendida por la burguesía. Los principales edificios burgueses se levantarán en las aceras sur de la calle Mayor y otras zonas próximas para abrirse al paisaje. Los edificios de la acera norte se ven estorbados por las construcciones de enfrente, por lo que son menos apetecibles para los compradores más pudientes.
Casas de familias de fabricantes.
Plazuela de Santa María.

Los edificios de la acera sur presentan a grandes rasgos el siguiente esquema: una fachada formal hacia la calle Mayor, con balcones y galerías acristaladas, y una fachada meridional resueltas en órdenes o pisos de arquerías de piedra superpuestas, que se abre a un jardín colgante apoyándose en los muros de la muralla y ocupando la ronda interior. Esta fachada de arquerías se levanta enteramente en granito, siguiendo repetidamente en todos los edificios un modelo similar de galería, a modo de arquería in antis, con arcos de medio punto o rebajados sobre columnas de orden dórico. La planta baja de acceso al jardín suele ser más maciza. Este belvedere pétreo puede abrirse a algún balcón o cerrarse con cristales. En estos edificios podemos hablar de dos grandes fachadas con diferentes cometidos. Con el desarrollo de la arquitectura del hierro este material sustituye al granito como elemento estructural, pero rara vez se deja ver al exterior, salvo en algunos soportes o en las fachadas traseras, donde se consiguen fachadas muy abiertas, en base a una estructura de hierro colado en la que se engasta una amplia superficie acristalada, como se hizo en la casa de Guitart.

Casa de principios del siglo XX
Calle Mayor.

Las casas de la acera norte de la calle Mayor presentan una fachada principal representativa, pero la trasera, cuando da a una vía de segundo orden se resuelve con materiales y recursos más modestos según los cánones de la arquitectura tradicional. Tal contraste de soluciones hacen difícil identificar las dos fachadas como perteneciente al mismo bloque del edificio.

35 comentarios:

  1. Y como te dije, sigo paseando plácidamente por tu ciudad.

    Saludos, Carmen

    ResponderEliminar
  2. Carmen, llegamos a la época de esplendor de la burguesía, la "belle époque" de finales del XIX e inicios del XX que también se deja sentir entre los ricos de Béjar...y aquí traigo a colación una frase típica de mi pueblo cuando se ve a uno que vive muy bien o que se está pegando la vida: "¡ni los más ricos de Béjar!" y supongo que haría referencia a los burgueses de esta época.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Madame, que belleza de casas! Me enamore de la fachada neoplateresca. Quiero que se pongan de moda otra vez! Aunque ahora, tal como cobran el metro cuadrado de vivienda, no sé quién iba a poder permitirse comprar una así, con ese lujo de fachada.
    Me temo que habra que esperar a que se abaraten un poco los costes.

    Espero que haya disfrutado de su semana, madame.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  4. Hola Carmen, pasaba a devolverte la visita y tu blog me ha traído tan buenos recuerdos de mi época de estudiante, que he decidido quedarme. Abrazos ;-)

    ResponderEliminar
  5. Dissortat: y yo me alegro mucho de ello.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  6. Carlos II: me hace mucha gracia ese dicho, porque, efectivamente, hace referencia a la burguesía industrial que triunfó económicamente graqcias al desarrollo del textil. En Béjar por entonces (me refiero a los siglos XIX hasta mediados del XX) no faltaba de nada para el asueto de los fabricantes: desde teatros pasando por casinos y múltiples periódicos.

    Una vez en Salamanca oí el dicho de "los señoritos de la sierra" para referirse a los bejaranos. Por desgracia esto ya es historia.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  7. La Dame Demasquee: creo que en los tiempos que corren las casas en general están por la nubes con fachada neoplateresca o de simple ladrillo. El problema está en que nunca se abaratarán del todo.

    Un besito

    ResponderEliminar
  8. Carzum: te visité a través del blog de madame Minuet y me ha ha apetecido hacerme tu seguidora para leer tus cosillas. Si te parece bien te enlazaré para poder leerte de vez en cuando.

    Un saludo y bienvenida

    ResponderEliminar
  9. Que bien paseamos y aprendemos con tus entradas.

    Son todo lecciones de la arquitectura de estos bellos edificios.

    besos

    ResponderEliminar
  10. Y llegamos al siglo XIX que me gusta tanto...

    Por lo visto Béjar tiene de todo, bien hiciste al nacer en esa bella ciudad, y al contarnos todo de ella.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  11. Enhorabuena por esta serie de entradas... un estudio completísimo sobre la arquitectura bejarana que nos ha descubierto detalles verdaderamente interesantes y curiosos.

    Saludos,

    ResponderEliminar
  12. Realmente tenemos en Béjar casas estupendas, mirarlas te produce una sensación de solidez y trabajo hecho a conciencia.A mi concretamente la de la Plazuela de Santa María me parece soberbia,además creo que tiene por detras unos jardines que vamos quien pudiera tener una casita así.Y que decir de las puertas de entrada a la casa, como dije anteriormente hecho a conciencia como para durar una eternidad,y con un gusto exquisito.
    Besiños.

    ResponderEliminar
  13. Seguimos aprendiendo historia y admirando la arquitectura bejarana, gracias a tu labor divulgativa, Carmen.

    Gracias por compartir tan documentados trabajos.

    Saludos cordiales.

    ResponderEliminar
  14. Hola Carmen!! Me encantò la descripciòn de los motivos de cada construcciòn, es la mejor manera de conocer el lugar.
    Besossssss

    ResponderEliminar
  15. nadie como tu, para dar a conocer cada rinconcito de nuestra hermosa tierra. gracias por ello carmen.
    un abrazo!!!

    ResponderEliminar
  16. Muy interesante e instructivo el paseo por las calles de Béjar con sus edificios, como es habitual de la mano del colaborador Roberto.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  17. Gracias Carmen,recibirte es siempre un placer y puedes venir tranquila siempre que quieras,hablaré con las hadas para que mientras me visitas anulen tu alérgia a las flores
    Esas casas de las que hablas son verdaderos tesoros,me encantan las galerias de cristal a las que te refieres y los jardines colgantes que aunque no los veo los imagino,
    conservarlas se debe convertir en una obligación
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  18. Un poco denso pero lo tomaré con calma. Suerte.

    ResponderEliminar
  19. Carmen te dejo aquí el comentario para que no existan d7das sobre mi orientación monárquica :)

    "no no, no soy carlista, si soy monárquico pero defensor de la línea isabelina, es decir, la de los descendientes de Isabel II, que en este momento representa S.M. don Juan Carlos I, sin embargo, me parecía un hecho destacado y por ello lo pongo, todo es cultura y lo que si es verdad, es que siempre me llamó la atención el tema del Carlismo.

    los carlista de línea directa se extinguieron con la muerte de Alfonso Carlos en 1936, de ahí los carlistas se dividieron en tres ramas:

    1. Los que aceptaron a Alfonso XIII, pero no como descendiente de Isabel II, sino de don Francisco de Asís Borbón.

    2. Los que aceptaron a Carlos Pío de Habsburgo y Borbón, hijo de Blanca de Borbón (hermana del pretendiente Jaime III).

    3. Los que lo hicieron con don Francisco Javier de Borbón-Parma, descendiente directo del rey Felipe V, y de quien descendía don Carlos Hugo.

    Saludos.

    PD: el hijo bastardo de Alfonso XIII de quien hablas se llama Leandro :) "

    ResponderEliminar
  20. PD: te invito a leer este artículo en El País sobre este importante hombre: http://www.elpais.com/articulo/Necrologicas/Carlos/Hugo/principe/intrepido/elpepinec/20100820elpepinec_2/Tes

    ResponderEliminar
  21. Amiga, por aquí de nuevo, echando miraditas a tus cosillas...

    Saludos y un abrazo.

    ResponderEliminar
  22. Mª Ángeles y Jose: me agrada que os haya gustado.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  23. Mathías: ... como en botica, Béjar tiene de todo, jjejej. Y lo que me queda por descubriros.

    Un abrazo también para ti.

    ResponderEliminar
  24. Jose Luis: me parecía interesante darlo a conocer, porque desvela detalles de la arquitectura bejarana desconocidos para propios y extraños. Me alegro de que te haya gustado.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  25. Juana María: concretamente la que me comentas de la Plazuela de Santa María, uno de los rincones preferidos de Javier, por cierto, para mí tiene el título merecido de "palacio, ¿no te parece?

    Lo bueno que tenemos por aquí y es que disponemos del material adecuado para que las construcciones perduren: la piedra granítica. Y si no que se lo digan a los del corazón de Castilla, que deben cocer barro y hacer ladrillos para poder hacer edificaciones (me refiero a antiguamente, claro).

    Besetes

    ResponderEliminar
  26. Jota Ele: muchas de nadas y espero poder seguir haciéndolo.

    Un abrazo y gracias por comentar

    ResponderEliminar
  27. Gabriela Maiorano: me alegro mucho de que te haya gustado.

    Un abrazo grande, grande

    ResponderEliminar
  28. Silvia: no tienes nada que agradecerme, si acaso a Javier, Óscar, Jesús, Roberto, Josefa e Ignacio mis colaboradores desinteresados.

    Un besazo

    ResponderEliminar
  29. Cayetano: transmitiré tus felicitaciones a Roberto de tu parte.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  30. Princesa Nadie: ¡qué buena eres! Seguro que por tu intercesión ante las hadas mi alergia desaparecerá completamente. Sería un alivio para mí.

    Serí auna maravilla que pudieras venir y verlo todo por ti misma. Seguro que todo se andará.

    Un besazo

    ResponderEliminar
  31. Basurero: no tengas prisa porque el blog seguirá abierto para que tengas todos los artículos a tu disposición.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  32. Carlos II: no te preocupes, que no tenía nada que reprocharte. Además conozco perfectamente el gusto que tienes hacia todo lo que tenga que ver con Historia, y la muerte del pretendiente carlista era un buen motivo para puntualizar sobre el pasado y el presente.

    Muchas gracias por tu aclaración. Es que el asunto de la reunión de los Borbones había salido en El mUndo el pasado fin de semana y lo tenía reciente. Lo que no recordaba era el nombre de don Leandro.

    Abrazos fuertes

    ResponderEliminar
  33. Carlos II: interesante vida la de este hombre. Imagino que no debió sentarle nada bien que Franco le usurpase su grupo ideológico y político en pro de un régimen cuyos principios no compartía. Podemos decir entonces que era el descendiente de un rey sin trono destronado a su vez de sus propio grupo ideológico.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  34. La sonrisa de Hierperión: me parece estupendo. Sigue mirando...

    Saludos

    ResponderEliminar
  35. Hola a todos:

    Gracias por los comentarios tan amables después de este recorrido por la arquitectura tradicional en seis sesiones.
    Como habéis podido observar, esta serie de entradas se detienen en el patrimonio más cotidiano al margen de iglesias y palacios, pero que forman el grueso del casco histórico-artístico bejarano y que decrece sin que nadie lo remedie a pasos agigantados. De ahí la urgencia de tratar modestamente el tema en esta serie de entradas antes de que barriadas enteras desaparezcan por completo.

    Saludos y gracias Carmen (como siempre) por hacer de anfitriona.

    ResponderEliminar

"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.