29 de octubre de 2010

Sobre el estallido de un tumulto en Béjar causado por un conflicto entre matasanos (2ª Parte y final)


Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.608. 9 de julio de 2010.


        El título real del artículo es "Sobre el estallido de un tumulto en Béjar y sus principios, de que tuvo buena culpa un asunto de matasanos y en el que se vieron implicados varios galenos, el consistorio, un abuelo famoso y otros a los que ahora me referiré".


       Mientras tanto, con las deudas planeando sobre sus cabezas y con dos médicos titulares ejerciendo sin cobrar sueldo para no cargar más al pueblo de impuestos, en sesión de 30 de octubre de 1760, el consistorio acordó escribir una carta a Gonzalo de Sanabria y Montero, galeno en Almendralejo. Para que dejara su puesto y se trasladara a Béjar se le ofrecieron 600 ducados de salario anuales, advirtiéndosele que debería aceptar como socio a Andrés Castellano, “por ser esta Villa de mucha población”, y advirtiéndole que “ahora no recibirá pago alguno”. La decisión es tomada por el consistorio unilateralmente, obviando la deuda arrastrada (15.000 reales que le debían a la viuda del anterior galeno, mas el salario del nuevo cobrado a los bejaranos por medio de impuestos, “una carga muy grabosa”) y retirando del cargo a Marcelino Antonio Quintana, quien no cobraba estipendio, por cierto.

Un matasanos de la época

 

      El 5 de diciembre de 1760 llega Gonzalo de Sanabria a Béjar y en ese momento estalla la revuelta. El nuevo médico se ve desbordado por un pueblo que no le desea en el puesto. A los bejaranos nunca se les preguntaba; las decisiones eran tomadas por un consistorio dominado por el duque de Béjar desde Madrid. Aceptaban y callaban. Pero esta vez los ánimos se encendieron y el fuego se propagó. La rebelión del pueblo se descargó contra Gonzalo de Sanabria, el médico recién llegado, cuando realmente los ánimos deberían haber ido direccionados hacia un consistorio que, endeudado, había contratado a otro galeno. El tumulto se acompañó de un pleito presentado en la Chancillería de Valladolid por Andrés Castellano y Marcelino Antonio Quintana por irregularidades en dicho nombramiento. La denuncia no hacía más que acrecentar las iras del pueblo.

         Las declaraciones que se produjeron a raíz de este pleito dan como resultado una carambola de difícil comprensión.

       Gonzalo de Sanabria descargó la culpa sobre el consistorio y el corregidor, aduciendo que había abandonado su tierra para venirse a Béjar engañado, pues le habían prometido un salario que nunca llegó a cobrar. Los bejaranos, azuzados por Andrés Castellano y Marcelino Antonio Quintana, los pleiteadores, se habían alzado contra Gonzalo de Sanabria por irregularidades en el proceso de selección y sobre todo porque el consistorio y el corregidor hacen “tropelías por su modo de proceder y para que zesen”. Por su parte, el Procurador Síndico General del consistorio, Miguel Ramírez del Rincón, alegó que el nombramiento de “don Andres Castellano y don Marcelino, Medicos de esta Villa, habia sido Ganado con siniestra relacion, pues lo cierto era que dichos medicos havian andado de Casa en Casa con un papel en blanco solizitando firmar de los vecinos, seduziendo a los que prettendian firmasen diciendo a unos que solo pedian las firmas para lograr por medio de la suplica aumento de salario y a otros nada dezian mas que firmasen de modo que ninguno firmo en la inttelijenzia de ser la prettension de los susodichos para que el ayuntamiento los elijiese por Medicos Titulares”.

El edificio consistorial bejarano en un día de fiesta

En resumen: Gonzalo descarga culpas sobre el consistorio y sobre el Corregidor; Andrés Castellano y Marcelino Antonio Quintana presentan un pleito y levantan al pueblo contra Gonzalo, contra el consistorio y el Corregidor; el consistorio se defiende acusando a Andrés Castellano y Marcelino Antonio Quintana, que habían utilizado al pueblo en su contra. ¿Alguien da más?

Un testigo declaró que “Manuel Martin, vezino de dicha Villa, andaba de casa en casa en la feligresia de San Juan tomando firmas a los vezinos deella sobre el repartimiento executado para el pago del salario del medico y que dicha espezie la habian comunicado Manuel Linares y Manuel Parero, feligreses de ella, y para ebitar todos los yncombenientes de un tumulto popular segun amenazaban semejantes conziliabulos”.

"El motín de Esquilache", de Francisco de Goya

Los cabecillas del tumulto, aparte de oponerse a más pagos de deudas, pedían que “el Rey de su consentimiento porque los vecinos elijan secretamente al que quieran y asista un escribano fuera”. De hecho la selección se llevó a cabo, resultando elegido nuestro candidato de oro: Andrés Castellano. El consistorio desbordado ante tal situación decidió el 19 de diciembre de 1760 ordenar auto de prisión contra 18 personas de las feligresías de El Salvador y San Juan y el embargo de sus bienes, resultando uno de los implicados Francisco Javier Lidón, sacristán de la iglesia de Santa María y padre del famoso organista de la capilla real, José Lidón. Durante el juicio, celebrado dos años más tarde, se le hizo declarar como testigo y éste afirmó con rotundidad la ilegalidad del nombramiento como médico de Béjar de Gonzalo de Sanabria, repitiendo que a éste se le debía pagar un salario mas las deudas contraídas con Manuel Morán y todo ello debía de salir de los maltrechos bolsillos de los vecinos empobrecidos.

Sobre Béjar se ciñó un densa nube negra

El consistorio, para acallar bocas inoportunas, decidió repetir la votación reafirmando por unanimidad la permanencia de don Gonzalo de Sanabria y de don Andrés Castellano hasta la finalización de sus contratos. Es extraño que a este último el conflicto no le explotara en las manos, pero mucho nos tememos que su influencia había adquirido enormes proporciones como lo demuestra el hecho de que en julio de 1762 se le volviera a reelegir junto a don Juan de la Cruz Guerrero con un sueldo para cada uno de 300 ducados (no de 700, cantidad con la que habían engañado a Gonzalo). Para obtener de nuevo el puesto, don Andrés escribe su carta de presentación, no exenta de su estilo relamido habitual:

       “(…) Ante V.S. con el maior rendimiento digo habrá cosa de seis años estoi exerziendo mi ofizio en esta Villa asistiendo con gran dedicazion a los Pobres, esmerandome en el cumplimiento de mi obligazion, por lo qual recurro al escudo de V.S. ael efecto de que se me nombre por medico titular de esta Villa en la forma que fuere de su agrado, asegurando a V.S. obedezere con el maior gusto quanto sea de su agrado, alivio del común y que aia la paz que es debida”. Creo que no es necesario destacar el nuevo peloteo al Corregidor y la alusión a la paz en la Villa, paz alterada por él mismo en aquel tumulto que dio alas a los bejaranos para protagonizar otro de mayor envergadura: el motín de Esquilache.

FUENTES DOCUMENTALES Y BIBLIOGRAFÍA:
Archivo Municipal de Béjar: Libro de actas del consistorio (1760-1762) Sign 1606.
Archivo de la Parroquia de El Salvador: Libros de casados nº 2 (1693-1739) y nº 3 (1739-1765); Libros de bautismos nº 4 (1654- 1712).
GARCIA MARTIN, PEDRO: Béjar, 1753. Según las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada. Madrid, 1990. TABAPRESS.

56 comentarios:

  1. Madame, ya viendo el título completo se veia que el relato no iba a tener desperdicio, desde luego.
    Menuda se armó! No le recuerda a nuestra propia sala capitular?
    Y de ahí a Esquilache. O sea que aquello vino a ser una especie de ensayo, jiji. Y como les salio bien, pues hala, a por otro mayor.
    Mire que son guerreros los bejaranos!

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  2. Has hecho muy bien en poner esa imagen de "El motín de Esquilache", porque la historia de los galenos, el Consistorio y la revuelta popular guarda gran paralelismo con el citado motín. En ambos, el pueblo dirige sus iras hacia personas equivocadas, en vez de hacerlo contra los verdaderos responsables. Así nos ha ido siempre a los españolitos.
    Un saludo.

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  3. El pueblo como ahora más o menos, ignorante de todo y movido de un lado a otro según los intereses de los que mandan...al final al pobre Sanabria le tocó comerse el marrón sin tener culpa de nada...

    Un saludo.

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  4. Ole como estaban lo ánimos en en Bejar. Tumultos, juicios, gritos, revueltas...Si eso se superpone en nuestra época, ¿que habría pasado? Nunca se debe de olvidar el pasado para aprender de los errores.
    ¡Excelente continuación, Carmen!
    Feliz descanso¡

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  5. Estoy con Cayetano: las iras se dirigieron contra personas equivocadas!
    Precioso y muy interesante relato, Carmen
    Abrazos

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  6. Jolín, pues si que se lío una buena, sí...!!! Coincido con Madame, me recuerda un poco a nuestra Sala Capitular... Abrazos ;-)

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  7. Menuda se lio!!!

    Un relato genial,con grandes detalles que enriquecen nuestra cultura.

    Siempre hay quien sabe manejar los hilos del pueblo....

    Besos

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  8. El que al fin quedó en completo fuera de juego fue Marcelino Quintana, que estando de parte de Castellano algo raro se traería entre manos también, pero que sin embargo, quedó sin puesto a pesar de trabajar de balde. No estuvieron muy acertados los bejaranos a la hora de tomar partido. En fin… cuantas veces pasa eso mismo cuando se trata de elegir. Un saludo.

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  9. Como se las gastaban antes en béjar!!
    Menudos lios, revueltas,juicios...Y pagando el menos culpable.
    Ahora se pasa más de todo y se hace mucho la vista gorda.
    Muy bueno el relato.
    Un beso

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  10. Me he divertido mucho con el relato, Carmen, y si que se da un aire con la sala capitular si...Pobre Gonzalo de Sanabria.El tal Don Andrés era como los niños de las coplas de Sor Juana, que "primero ponen el coco y después le tienen miedo"

    Gracias, Carmen. Un beso.

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  11. Menudos lios y revueltas en Bejar interesante relato. Gracias por su amable comentario buen fin de semana
    Saludos desde

    Creatividad e imaginación fotos de José Ramón

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  12. ¡Ya pedían la libre elección de facultativo!

    Interesante suceso, compañera, felicidades por tu trabajo.

    Saludos.

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  13. Amiga, hoy me ha gustado mucho. Por aquí me tienes, otro finde más...

    Saludos y un abrazo.

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  14. Madame Minuet: ya ve, madame, cómo el asunto de los matasanos derivó en un jaleo bien gordo de malentendidos. Sí, es verdad, como en la Sala Capitular. Si es que no ganamos para sustos, jejeje

    Lo mismo digo, feliz tarde y feliz puente.

    Besitos

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  15. Cayetano: en Béjar el motín estalló motivada por el hambre y los altos impuestos sbre el trigo, y por las ordenanzas de un corregidor que no sentaron muy bien al pueblo. Pero, ésa es otra historia que todavía no está investigada en la historiografíabejarana. El asunto de los galenos pudo ser un ensayo de lo que vendría después.

    Besos

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  16. Dissortat: el espíritu reivindicativop bejarano tuvo como punto álgido el siglo XIX y sobre todo el XX con el surgimiento de sindicatos y movimientos obreros que provocaron numerosas huelgas en la ciudad textil. Ahora ya es otra cosa...

    Saludos

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  17. Carolus II: sí, el pobre destila amargura en las cartas que se conservan archivadas en los propios libros de sesiones del consistorio. Quizás hubiese sido una buena idea transcribirlas aquí, pero creo que al final hubiesen aburrido al personal.

    Besos

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  18. Javier Peralta: uyyyy. En Béjar las cosas ahora están muy calmaditas comparándola con la de entonces. Ahora no se grita, ni hay tumultos en las afueras del ayuntamiento cuando hay una sesión plenaria.

    Muchas gracias por tu comentario y feliz puente.

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  19. Xibeliuss: claro, y el pobre Sanabria salió escaldado cuando no tenía nada que ver. El hombre era un pobre médico que había venido a cobrar unos reales más y le montaron una buena. Pero, ¿quién era capaz de meterse con el todopoderoso duque y sus representantes consistoriales?

    Saludos

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  20. Carzum: sí, a ver si nos ponemos de acuerdo en la Sala Capitular, que el ambiente está un poco rarillo....

    Besos

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  21. Mª Ángeles y Jose: siempre igual. No hay nada nuevo bajo el sol, como decíamos en el anterior artículo, ¿o sí?

    Un abrazo

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  22. Desde la terraza: es verdad, de Marcelino Quintana se habla poco. Parece un personaje en la sombra, arrollado por los acontecimientos, aunque bien es verdad que no estaba en el ojo del huracán como el pobre Sanabria.

    Un saludo y gracias por tu comentario

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  23. Laura M: sí eso es lo que tenemos que reflexionar al fin y a la postre. ¿Béjar es la de entonces? ¿es la del siglo XIX y principios del XX, cuando los obreros ponían en jaque a los empresarios al hacer huelga durante meses y paralizando la producción textil? Creo que no, sinceramente, aunque no sé qué será mejor ni peor....

    Besos

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  24. Almalaire: jajajaj, muy bueno, jajaj. Qué reflexión acertada de don Andrés. Primero montó el lío y luego se escondió, pero al final fue el más beneficiado. Había que echarle imaginación para promover una camapña actual en plan recogida de firmas en pleno siglo XVIII, ¿verdad? El hombre de tonto tenía poco...

    Besazos

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  25. Nuestro Garito: libre elección de facultativo con recogida firmas incluida, en plan actual. Si es que lo no hayamos tenido en Béjar, jejeej

    Saludos

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  26. La sonrisa de Hiperión: pero este finde es especial, porque en vez de contar con dos días de asueto, cuenta con tres...

    Saludos

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  27. Muchas veces, tú como historiadora lo sabes mejor que yo, un hecho concreto no es realmente la causa de una revuelta (bueno no llegó a tanto se quedó en tumulto) sino la gota que colma el vaso.Me imagino que el pueblo estaría ya calentito entre unas cosas y otras.
    Besitos.

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  28. ¡Vaya tropa! Se podía hacer una novela o una obra teatral con estos mimbres, así que Carmen, tú que no tienes un estilo seco y académico, ya sabes...;)

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  29. Joder, qué tropa! jajaja

    Pues sí, demos gracias a Dios porque lo de nuestra sala es sólo virtual, ya me imagino la escaramuza, xD

    Espectacular relato.
    Un beso.

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  30. Vaya un relato de alto nivel Cármen. Aquí hay que entra con toga y de puntillas:)
    Una historia completa, bien documentada, trabajada e impecable.
    La fotografía preciosa.
    Un beso y feliz finde

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  31. Es la primera vez que hago un comentario en este blog de tanta altura.

    Su artículo es de enorme interés pues refleja, entre otras muchas cosas, la quiebra de las haciendas municipales que se arrastraba desde inicios del XVII, al menos. La presencia de varios médicos no deja de ser llamativa en una época en la que la asistencia sanitaria se limitaba, en muchos casos a la presencia de un barbero sangrador, casi nunca examinados ante el Real Protomedicato.

    En fin. Es un trabajo de primera.

    Saludos.

    PS: por mi parte he comenzado a publicar un blog sobre los siglos XVI al XIX, aunque bastante más modesto que el suyo: retablodelavidaantigua.blogspot.com

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  32. Juana María: nunca una causa, una sola, es la desencadenante de un hecho posterior, sino que el caldo de cultivo lo forman muchas y variadas causas que vienen de lejos. En Béjar el siglo XVIII es una centuria caracterizada por el cambio, la inmigración y el desarrollo de las manufacturas textiles. En ese momento está surgiendo un grupo social nuevo que desea adquirir ciertos privilegios, una burguesía que será la que maneje las riendas del poder en el siglo XIX y parte del XX.

    Besitos, Juana

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  33. Roberto: jajaj, muy buena idea. A lo mejor algún seguidor se anima a hacer una sainete....

    Saludos

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  34. Don Matu: la Sala va a cabar como el rosario de la aurora y si no el tiempo...

    Besos

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  35. Katy: me alegro mucho de que te haya gustado. Episodios de la historia como estos siempre son obviados en las grandes investigaciones, pero en un blog se pueden relatar de manera amena y divertida para que todos nos podemaos echar unas risas.

    Besos y lo mismo digo

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  36. Retablo de la vida antigua: te comentaré que en Béjar durante el siglo XVIII siempre existieron dos figuras fijas contratadas por el ayuntamiento: al menos un médico y un cirujano, por lo que la gente no se podía quejar. Aún con todo imaginamos que existirían innumerables curanderos, herboleros, barberos y sangradores. A todo este espectro médico habría que añadir la figura del boticario. Y es que Béjar no era una población, digamos pequeña. Habría que consultar el Catastro de Ensenada para dar datos exactos sobre población.

    Muchas gracias por comentar.

    Un saludo

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  37. Una historia que no sé si calificar de "deliciosa" por su contenido, querida Carmen.

    Pero sí es deliciosa tu forma de relatarla, la documentación aportada y ese castellano con el que se comunicaban en ese siglo XVIII.

    no cabe duda que eres una incansable "buceadora" en los archivos municipales.

    Besos.

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  38. Menudos jaleos, ¿eh? No me los sabía yo.
    Lo has contado mejor que bien.
    Besos mil!!!

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  39. Todos echan la culpa a otros y la casa, como se dice, sin barrer. El pueblo es soliviantado y se pronuncia sin preguntarse si llevan razón, pero así es la historia. Y seguirá siendo. Un cordial saludo en este puente de los difuntos, Carmen.

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  40. Jota Ele: por lo menos eso intento, bucear, bucear, sin perderme y sin aspirar demasiados ácaros, jejej

    Saludos

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  41. Silvia: en Béjar siempre hay jaleos, ya se ha visto.

    Besitos

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  42. Paco Hidalgo: el caso es echar la culpa a alguien y manejar el caos en favor de uno. Un trepa siempre sabe salir beneficiado del caos.

    Besos

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  43. Me gusta que ante la imposición arbitraria, el pueblo se revele de forma espontánea. Eran sociedades vivas, no como la actual, que vivimos que nos anestesian con Belén Esteban.
    Saludos.
    Jesús

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  44. Gracias Carmen por tu comentario.
    La elegancia y el decoro hacen innecesario ser más explicito sobre lo que hizo la hermana mayor. Efectivamente no se limitaron a los juegos de mesa.
    Sobre la pequeña, no quedó tan bien parada. Como conté, su destino es incierto aunque parece que acabó viviendo de la caridad de su hermano, un relativamente afamado cantante, y como dependiente de él, privada de la libertad que seguramente le hubiera gustado tener. Un abrazo.

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  45. Jesús: no me mientes el nombre de esa señora, que me da grima. Aunque también me la dan todos aquellos que la siguen. que compran revistas del corazón y que ven los programas de la tele. Todos ellos tiene también la culpa.

    Muchas gracias por el comentario y enhorabuena por el premio.

    Un saludo

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  46. Desde la terraza: muchas gracias por tus aclaraciones. Siempre tratas temas muy interesantes en tu blog.

    Saludos

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  47. un caso malaya del XVIII... si es que, no hay nada nuevo bajo el sol...

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  48. Jose luis de la Mata: caso Malaya, Correa o vete usted a saber...

    Saludos

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  49. Así que todos revolucionados... Y en cambio, aquí, en Valencia, como si nada...
    Encantadoras entradas (he leído las dos) que nos hace ver que los conflictos vienen de antiguo y que los nombramientos "digitales" se inventaron mucho antes que el ordenador. Un abrazo muy fuerte, querida amiga.

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  50. Isabel: me ha hecho mucha gracia el uso del término "digitales". Parece ser que los dedos pintan mucho y no sólo sirven para coger pinceles, jejeje

    Besos

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  51. Carmen, muchas gracias por tu recomendación. En breve te comento.

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  52. Graciela Mejía: gracias a ti por visitar el blog.

    Un beso

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  53. En primer lugar darte las gracias por tus visitas a mi blog, y disculparme por no devolvertelas convenientemente. Dedico demasiado tiempo a la investigación y a la escritura, que me restan ratos para dedicaros a los amigos.

    Me he leído las dos últimas entradas del tirón y he quedado muy satisfecha, pues además de adquirir nuevos conocimientos (pues no las conocías), me ha encantado lo bien documentadas y redactadas que están y las bellas imágenes que en ellas expones.

    Duros episodios que nos hacen reflexionar sobre algo que ha existido desde el principio de los tiempos: siempre pagan justos por pecadores.

    Un abrazo

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  54. Babbilonia: conozco lo que me cuentas, querida amiga, porque siempre estoy rodeada de libros y legajos, y esta empresa me consume el tiempo más de lo que quisiera... No te preocupes, no es obligatorio comentar todo, jjejeje

    Me alegro de que te haya gustado. Siempre intento dar a conocer hechos novedosos, curiosos y que aportan información sobre la Historia de Béjar.

    Besos

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.