1 de noviembre de 2011

Historia arquitectónica y artística del Santuario de Nuestra Señora del Castañar (7ª Parte))


Autor: Roberto Domínguez Blanca
Publicado: Béjar en Madrid, 4.657. 17/06/2011

No volvemos ha encontrar obras de importancia hasta el ocaso del siglo XIX. Clave fue la llegada a Béjar del arquitecto Benito Guitart Trulls[1], quien consiguió la plaza de arquitecto municipal de la ciudad en 1893 por ocho votos a cinco frente a otro catalán, José María Pujol de Barberá. Ambos llegarán a ser personajes muy reconocidos en su oficio. Pujol de Barberá, recién titulado y cercenadas sus aspiraciones en Béjar, trabajará como para el ministerio de finanzas en varias ciudades de España, hasta que en 1897 obtiene el cargo de arquitecto municipal de Tarragona. Allí echará raíces y de su mano saldrán algunos de los mejores edificios modernistas de la ciudad.

Foto de Benito Guitart Trulls. 
Gentileza de la familia Guitart.




En Béjar, Guitart permaneció sólo hasta 1896 para trasladarse definitivamente a Madrid. Allí, se ocupó de diversas edificaciones, muchas veces proporcionando además estructuras metálicas y elementos de rejería procedentes de la casa “Munar y Guitart”, de la que era socio gerente junto al ingeniero mallorquín Miguel Munar. Su asentamiento en la capital del reino no supuso afortunadamente la desconexión con nuestra ciudad, donde siguió recibiendo encargos puntuales de particulares, como la casa neoplateresca que realizó para Mateo Iglesias en 1920 en la calle Mayor.

Las primeras actuaciones de Guitart en Béjar se centraron en su maltrecho patrimonio eclesiástico, especialmente en la iglesia del santuario mariano, donde ese año se clausuró el acceso a la nave por el mal estado de las bóvedas y del arco triunfal, que amenazaban con desplomarse. Lo que más preocupaba era la agrietada cúpula del presbiterio, por lo que se tuvo que sacar de su altar la imagen de la Virgen y trasladarla a la nave. En la Junta del 31 de agosto de 1893[2], presidida por un nuevo abad, Francisco Poyo, y a la que asistieron representaciones del clero y de la mayordomía, del Ayuntamiento, de la junta de fábrica, Círculo Obrero, Sociedad Económica de Amigos del País, etc., y varios ex­abades, se decidió crear una junta de obras y abrir una suscripción para recaudar los fondos necesarios.



Pinturas del interior de la cúpula del presbiterio

En 1894 el Ayuntamiento encargó al arquitecto municipal la materialización de los planos y el cálculo del presupuesto necesario para las obras del santuario, que fueron presentados por Guitart en la reunión celebrada por la mayordomía el 20 de mayo. Los contratistas de la obra fueron el portugués José Castro y el pontevedrés José Benito Villa, quienes cumplieron estrictamente lo acordado según certificó Guitart. De este modo y con el visto bueno del nuevo presidente de la junta directiva de la mayordomía de Nuestra Señora del Castañar, José Díaz Amador, se decidió abrir el templo al culto público, pasada la fiesta de la Virgen de ese año[3].

Desde un principio se iniciaron las gestiones oportunas para recubrir con pinturas la cúpula rehecha[4]. A través de don Juan Anaya López, la junta auxiliar de la directiva de la cofradía comenzó las gestiones de la decoración del templo con don Eugenio Álvarez Dumont, reconocido pintor de temas históricos que había sido profesor de la Escuela de Artes y Oficios de Béjar. El artista envió con fecha del 4 de enero de 1895 las cláusulas del contrato por las que se comprometía a ejecutar en siete meses el encargo. Aceptada esta proposición por la junta, Eugenio Álvarez Dumont junto con su hermano César, también pintor, comenzaron trabajando desde su estudio en Madrid con los ocho lienzos de las mujeres bíblicas para el camarín. Concluidas, las pinturas fueron elogiadas por críticos como Francisco Alcántara, y ambos artistas se personaron en Béjar con las mismas a principios del verano de dicho año, acompañados por un discípulo del primero, Ángel Richi, por Manuel Crespo y por Antonio Alsina, uno de los más importantes escultores españoles del momento y profesor de la Escuela de Artes y Oficios de Vilanova i la Geltrú. Esta colonia artística se instaló para proseguir lo que era necesario acometer in situ, como las pinturas de la cúpula y pechinas del presbiterio y las del arco triunfal. Parece ser, según don Juan Muñoz, que Alsina, Richi y Crespo intervienen en el ornato de la bóveda de la nave, atribuyéndoles su autoría. A nosotros, en cambio, las yeserías nos parecen barrocas y quizás haya que hablar mejor de un proceso de restauración de las originales. El caso es que para la festividad el 15 de agosto los numerosos fieles que asistieron pudieron contemplar todo el programa decorativo e iconográfico ya acabado[5].

Frescos del arco del triunfo

Antes, y mientras duraban las obras, a través del semanario “La Victoria” y en el número 49 del 6 de julio de 1895[6], se notifica cómo por entonces los Álvarez Dumont ya habían colocado en el camarín los ocho lienzos de las mujeres del Antiguo Testamento, y ya estaban listos los bocetos de los frescos de la iglesia. Lo pintado y lo proyectado agradan sobremanera a quienes tienen acceso a lo que se va ejecutando, y surge una nueva preocupación: el aspecto del camarín no está a la altura de las pinturas de los Dumont. Resulta pobre. “Es como prender una joya en el traje de un mendigo ó colocar un brillante de gran valor en una sortija de hoja de lata”, se lamentan desde “La Victoria”, animando a los bejaranos a un último empuje económico para adecentar el camarín. Expresamente se pide la opinión de Guitart, quien recoge de inmediato el guante, y en el número siguiente del semanario[7] desarrolla su parecer. El arquitecto catalán hace una serie de propuestas para mejorar el aspecto del santuario, tanto en el interior como en el exterior. Está de acuerdo en renovar la decoración del camarín, apremiando a emprender la reforma aprovechando que los Álvarez Dumont y el resto de artistas aún estaban en Béjar. Un dato interesante que aporta el arquitecto es la existencia de un cuarto retablo colocado en la nave, enfrente de la entrada norte. Propone que se elimine, tanto por su mala situación como por el pésimo gusto (a su juicio) con que está ejecutado, sin armonía con los demás. Así sucedería, pues no se ha conservado.

            Entre otras mejoras que expone y que no considera urgentes, unas se fueron haciendo con el tiempo y otras no llegaron jamás a ejecutarse. Entre las primeras, la apertura de los óculos de la nave, que se encontraban condenados, y la sustitución de los ventanales claros por vidrieras de colores. Entre las segundas, el proyecto de un gran rosetón en el imafronte que debía iluminar el coro a la vez que aportara plasticidad a la sobria fachada principal.

(Continuará)




[1] Sobre este arquitecto ver SÁNCHEZ, J. R. y DOMÍNGUEZ BLANCA, R.: “Benito Guitart Trulls, un arquitecto catalán en el Béjar de hace cien años”, en Ferias y Fiestas Béjar – 2010, Cámara Oficial de Comercio e Industria de Béjar, Béjar, 2010, pp. 55-59.
[2] MUÑOZ GARCÍA, J.: “Historia de la Santísima Virgen del Castañar, Excelsa patrona de Béjar y su comarca”, en V.V.A.A.: Ofrenda a la Santísima Virgen del Castañar, Excelsa patrona de Béjar y su comarca, Prensa española, Madrid, 1954, vol. I., p. 196.
[3] Ibídem.
[4] Ibídem.
[5] Ibídem.
[6] La Victoria, nº 49, 6-7-1895.
[7] La Victoria, nº 50, 13-7-1895.

35 comentarios:

  1. Por el momento las pinturas las encuentro muy interesantes, esperando ver como se desarrolló toda la restauración.
    Un abrazo

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  2. Siempre estupendas las cosas que nos dejas.

    Saludos y un abrazo.

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  3. Tiene que ser magnifico contemplar las pinturas y las vidrieras sobretodo en un dia soleado.
    Un saludo

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  4. La sustitución de los ventanales por vidrieras me parece un gran acierto, a falta de ver el resultado. En cuanto al de las pinturas, a juzgar por las muestras que usted nos deja me parece espléndido. Realmente una joya.

    Buenas noches

    Bisous

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  5. Sigues ofreciéndonos un estudio impecable y lleno de datos sobre el Santuario, un trabajo exhaustivo y magnifico.
    Un beso.

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  6. Es importante que una ciudad cuente con obras reseñables que le otorguen un marchamo de distinción, pero también es muy importante que cuente con cronistas que sepan divulgarla. ¡Felicidades!

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  7. Hola carmen!! Que post interesante. me encantaron las Pinturas del interior de la cúpula del presbiterio. Y que creo acertada la frase “Es como prender una joya en el traje de un mendigo ó colocar un brillante de gran valor en una sortija de hoja de lata”. Muy bueno.
    Un beso enorme

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  8. Cuando visitamos un monumento rara vez reparamos en el esfuerzo y el proceso que ha llevado lo que vemos y normalmente nos quedamos en la mera contemplación del resultado... es por lo que se disfrutan estas entradas que nos estás regalando...

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  9. Buena aportación a la historia del arte bejarano esta nueva entrega de tu colaborador Roberto.
    Un saludo.

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  10. Que bonita esa Inmaculada de la cúpula del prebisterio, parece que realmente está yendo a buscar a Dios :)

    Un beso, Carmen

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  11. Gente de saber cultural tremendo, que, a pesar de no haber tenido apenas contacto con Bejar, entendió perfectamente el acervo que tenéis.Continuamos su lectura en breve...
    Salud¡¡

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  12. La inmaculada de la cúpula es estupenda parece que flota y los querubines del arco me encanta con sus toques de color
    un besito cielo

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  13. La restauracion quedo Gloriosa! Angelitos, querubines, virgenes estan de fiesta. Realmente me maravillan estos frescos. Besos.

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  14. Me ha gustado mucho el arco triunfal con sus rollizos angelotes volando libres por el cielo. Un abrazo Carmen.

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  15. ¡Yo también me sumo a los admiradores de esa Inmaculada!
    La verdad es que los resultados de las obras que nos muestras son magníficos.
    Saludos, Carmen

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  16. ¡Oh, amiga qué pinturas!! Lo que gozaría mirándolas, eso sí, en un espejo en el que se reflejen que ya no tengo las cervicales para andar subiendo la papada, ja ,ja... Bss, amiga...

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  17. Debe ser impresionante el espectáculo de luz y color ver estas pinturas, al haber instalado las vidrieras...

    Saludos Carmen

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  18. Hay que ver lo que cuesta conservar el patrimonio cultural. Exige sin duda grandes sacrifico económicos y talento.
    Como siempre un placer leerte.
    Bss

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  19. Las pinturas parecen impresionantes y en directo mucho más. Muy interesante toda la serie sobre el santuario del Castañar de Roberto, que sigo fielmete. Saludos, Carmen.

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  20. Impresionantes las pinturas..
    un fuerte abrazo!

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  21. Mari-Pi-R, Hiperión y Mariac: me alegro de que os guste el santuartio de la patrona de Béjar. El siguiente capítulo incidirá más sobre los frescos y lienzos del santuario.
    Besos

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  22. Dame Masquée, Iglesiasoviedo y Francisco: me he centrado en los frescos porque siempre me han maravillado, desde pequeñita. El resultado fue magnífico. No desentonan con el resto de la fábrica y le dan un toque de estilo sin lugar a dudas mayor que el de una pared totalmente blanqueada, que es lo que nos podemos encontrar en el resto de templos bejaranos.
    Saludos

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  23. Gabriela, Jose Luis y Cayetano: Roberto, como veis, es un experto en temas de Arte y está cada vez más incidiendo en edificios de los cuales parecía que todo estaba escrito desde hacía décadas, pero cuyos resultados se debían a historiadores positivistas. Digamos que está actualizando la historia del Arte en Béjar. Gabriela, cómo se nota tu vena poética.
    Besos

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  24. Alma, Javier y 40añera: los frescos de la bóevda del presbieterio y arco del triunfo, además de las pechinas, son espectaculares. Los bejaranos sabemos reconocer las del arco triunfal, pero no las de la cúpula, pues se esconden en la cúpula que cubre el altar mayor, lugar vedado por ser el espacio reservado para el culto. Los hermanos Alvarez Dumont, de todos modos, no eran unos artistas más. Podeis encontrar obras suyas de temática oriental y escenas de Historia en internet.

    Javier, tienes toda la razón. Parece mentira que lograran entender tan bien las necesidades artíticas de Béjar.
    Saludos

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  25. Carolina, Desdela terraza, Xibeliuss: en la siguiente entrada incidiremos con otras obras de los Álvarez Dumont. En todo caso, y como digo, no eran unos pintores de poca monta. Lo que me aterra es pensar cómo se encontraría Guitart, el arquitecto del ayuntamiento, los templos bejaranos. Parece ser que estaban casi en ruinas.
    Saludos

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  26. MariCari, Manuel y Katy: dinero, dinero y siempre dinero. Sin él no se podría haber hecho esta transformación y por entonces Béjar era una gran fábrica textil lanera en su conjunto. Por eso se pudo traer a esos artistas.
    MariCari: no estaría mal tu idea, jejej
    Abrazos mil

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  27. Paco Hidalgo: un elogio muy valorado por nosotros, señor profe.
    Abrazos

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  28. Y otros paisajes: bienvenido a esta humilde página y gracias por el comentario.
    Saludos

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  29. Sigo con interés este espléndido estudio, excelentemente documentado de Roberto Domínguez.
    Esas pinturas al fresco una verdadera maravilla.

    Un abrazo, Carmen.

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  30. De verdad puedo decir lo que quiera?
    ¡¡Que me gustan las pinturas de la bóveda!!!

    Que cantidad de cosas tiene Bejar.

    Que gusto leerte y que frívolo veo lo que yo hago cuando estoy en tu blog.

    Pero en la diversidad está el poder escoger.

    Me he vuelto a apuntarme como seguidor al ser nuevo el mio.

    Saludos manolo

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  31. Acabo como quien dice de aterrizar por este blog, lo que me llena de satisfacción. Echaba en falta espacios bloggeros con rigor histórico. ¡Y lo hallé! ¡Eureka!
    Deberé ir leyendo poquito a poco.
    Un placer encontrarte.
    Saludos/Abrazo

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  32. Marisa: me alegro de que te guste. Ya sabes que Roberto leerá tu comentario aprobatorio directamente desde aquí...
    Saludos

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  33. Manolo: cada uno muestra en sus blogs su talento, sus cosillas, su dia a día. Sirven de archivo, de contacto, de desahogo. Así que cada uno vuelca en ellos lo mejor de sí.
    Besos

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  34. PiliMªPilar: lo que me cuentas me anima a seguir colgando estas entradas y relatos que, en algunas ocasiones, me da la impresión que interesan a muy pocos. Pero, aún así, yo sigo con la tarea, animándome ante el penamiento de que os gustan y disfrutáis con ellas.
    Un abrazo y gracias po dejar tu comentario.

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  35. Las pinturas son preciosas!!
    Pues yo me estoy enterando por aquí de cosas de Béjar que desconocía.
    Mantener el patrimomio es una labor muy costosa.
    Esta gente supo hacer muy bien su trabajo y lo que querían que se viera en su obra.
    Gracias a los dos por estas entradas explicandonos los avatares que ha habido a través de los años en el Santuario de la Patrona.
    Buen fin de semana.Un beso.

    Pd.Aunque me retrase, te leo. Estoy "muuu liá" con la boda... cada vez me queda menos para el 31 de diciembre:(

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.