31 de octubre de 2012

La Escuela Elemental de Artes y Oficios de Béjar (2ª Parte y final)



Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio e Industrias de Béjar 2010.

            Las fechas en las que se enmarca esta nueva fase de la Escuela vienen marcadas por el reconocimiento de la enseñanza técnica elemental de Béjar por el estado en 1886 y la implantación del nivel medio en 1901. A partir de ese momento la costeará económicamente, evitando los problemas de financiación que arrastraba desde sus inicios. 

            La ceremonia oficial de inauguración tuvo lugar en el edificio de la Calle Mansilla el 14 de noviembre de 1887 y a ella asistieron autoridades civiles y militares, el diputado a Cortes Jerónimo Rodríguez Yagüe, la Sociedad Económica de Amigos del País, la Junta de Fábrica y los miembros de la suprimida Escuela Municipal de Artes y Oficios. El discurso de apertura fue pronunciado por Luis Caballero Noguerol y en él hizo hincapié de la utilidad que reportan las Escuelas de Artes y Oficios en poblaciones industriales como la nuestra y apropósito de la crisis por que atraviesa la industria lanera (…) hizo atinadas observaciones a la marcha lánguida que en ésta se viene sumiendo desde hace unos años a esta parte e indicó los medios que a su juicio debieran ponerse en práctica por fabricantes y obreros para conjurar la crisis que amenaza con terminar con nuestra industria[1].


Edificio primitivo de la Escuela de Artes y Oficios


            Las asignaturas impartidas eran “Aritmética, Geometría y principios de la construcción” (impartida por el profesor Luis Caballero Noguerol), “Dibujo geométrico industrial” (profesor José Illán Manzanares y ayudante Ramón Martín Bonisana) “Física, química y mecánica” (profesor Primo Comendador Téllez, a la vez director del centro), “Dibujo de adorno y figura” (ayudante José Villaamil), “Modelado y vaciado” (ayudante Evaristo Nieto Gómez). A esta plantilla debemos sumar al ayudante de clases orales Enrique Brochín Comendador, el escribiente Manuel Alonso Medina, el conserje León Guijo Rodríguez y dos mozos de aseo. Posteriormente, y como ahora veremos, se añadió la asignatura “Taller de Tejidos”[2]


Además de las aportaciones económicas del estado y ayuntamiento, hay que destacar las anuales de la Junta de Fábrica y Sociedad Económica de Amigos del País en forma de becas y premios a los alumnos con mejores expedientes. Por ejemplo, en la ceremonia de inauguración oficial del curso 1887-1888 se repartieron 40 pesetas por la Junta de Fábrica al estudiante más aventajado en Taller de Tejidos, 25 pts. por la Sociedad Económica de Amigos del País y otras compensaciones por el consistorio bejarano[3]. Posteriormente se sumó a esta política de gratificaciones el Círculo Obrero con 20 pts al mejor trabajo en Dibujo Geométrico Industrial[4].

            En cuanto al presupuesto, según los datos de que disponemos, hacia 1888 ascendía a un total de 24.375 pesetas, repartiéndose entre personal (22.375 pts) y material (12.000 pts)[5]. El número de alumnos varió a lo largo de esta etapa. En 1888 se permitía la matriculación de 282 personas[6], aunque en ese año sólo se registraron 203. Las clases seguían impartiéndose en horario nocturno. 

            Desde los inicios de esta etapa se atisba un deseo generalizado por mejorar, impartiendo una docencia más completa y eficaz. En la sesión de profesores celebrada el 20 de Febrero de 1888 se aprobaba la petición a la superioridad de la instalación de un taller y un laboratorio de tejidos con aplicación al aprendizaje del tintado de paños[7]. Dada la escasez del espacio disponible en el viejo caserón de la calle Mansilla, se llegó a proponer al consistorio adecuar un alto desván de la parte norte del edificio que ocupa esta escuela y que está en estado ruinoso[8]. El ayuntamiento aprobó la propuesta, convirtiéndose además en el sostén económico de la nueva asignatura, Taller de Tejidos, con duración de tres años para la obtención del título y desembolso anual de 1.750 pts destinadas al pago del profesor[9]

Uno de los libros escritos por Primo Comendador Téllez


            Aún con todo, se hacían patentes las deficiencias en cuanto a material docente, reducido espacio o malas condiciones del edificio. Luis Caballero Noguerol se quejó de que la Cátedra de Dibujo Geométrico, que le está encomendada, se hallaba en muy malas condiciones, tanto por hallarse un local sumamente reducido, dos clases numerosas, ésta y la de Dibujo de Adorno y Figura, con lo que padecía la disciplina que debiera haber en unas y otras, porque las tres mesas en donde trabajaban sus alumnos eran inadecuadas por completo e insuficiente el alumbrado[10]. La Escuela pidió así al ayuntamiento tanto la ampliación del local como la subvención necesaria para el material[11].

            En cuanto a la ampliación del local se refiere, la solución tardaría en llegar. En 1893 se vuelve insistir sobre la deficiencia de las instalaciones, definiendo como ruinoso el edificio que ocupaban y rogando la puesta en marcha de las obras necesarias para mejorar la seguridad personal, la higiene y la cultura de la población y la enseñanza pública[12]. Durante el verano de ese año se llevaron a cabo reparaciones, aunque no sería hasta 1899, y gracias a la insistencia de Marcelino Cagigal Valdés[13], cuando la alcaldía ceda el espacio de la antigua parroquia de San Gil (posteriormente hospital, casa-cuna y Biblioteca Popular) a la Escuela.

Antigua iglesia  y Hospital de San Gil donde se instalaron parte de las aulas de la Escuela


Hemos apreciado un error en casi todas las monografías y artículos dedicados al estudio de esta institución al situar los locales en San Gil desde 1880 e incluso afirmar que ésta se trasladó por completo allí. Sin embargo, la documentación deja claro que sólo se cede esta construcción a la Escuela de Artes y Oficios en 1897 para la instalación de una sola de sus asignaturas, mientras que las restantes se siguen impartiendo en el antiguo edificio de la calle Mansilla[14]. De hecho los nuevos locales fueron destinados a la asignatura de Aritmética y Geometría, utilizándose para la solemne ceremonia de apertura del curso de 1899-1890. 

En ella también se estrenaría el alumbrado eléctrico de la Escuela. El proceso de sustitución del alumbrado de petróleo tardó en llegar por la escasa potencia que ofrecían las compañías eléctricas asentadas en Béjar. Así, el cambio no sería posible hasta la fundación de la Sociedad de “La Abeja”, compañía con la que la Escuela contrató el suministro[15] de la clase instalada en el espacio de San Gil. El edificio de la calle Mansilla continuó con el alumbrado de petróleo.

Telares de un antigua fábrica textil bejarana


            El proyecto de instalación de un telar mecánico para ampliar las enseñanzas prácticas de la asignatura de Taller de Tejidos -petición realizada al ayuntamiento en 1891- también se demoró en demasía. El consistorio se negó a pagar el proyecto y la Escuela se vio en la necesidad de reunir pacientemente la cantidad precisa para adquirir un motor de vapor y varios telares. En 1892 se adquiriría un motor de petróleo de fuerza 3 caballos[16] y en 1895 un telar mecánico a la empresa de telares de Sabadell Cañameras[17].

En 1900, y por Real Orden, la anterior Escuela Regional de Artes y Oficios mudó su nombre por el de Escuela Elemental de Artes y Oficios, estando la de Béjar bajo la dirección de Marcelino Cagigal Valdés. Sin embargo, la verdadera reforma sobrevendría el 17 de agosto de 1901, cuando se crean las nueve Escuelas Superiores de Artes e Industrias en España -lo que podríamos llamar enseñanza media o Peritaje Industrial-, una de las cuales sería la de Béjar junto con la de Madrid, Alcoy, Gijón, Cartagena, Las Palmas, Tarrasa, Vigo y Villanueva y la Geltru. 


*La andadura de la Escuela de Artes y Oficios continúa hasta hoy. De ella son herederas la Centro Integrado de Formación Profesional "Ciudad de Béjar" (http://cifpbejar.centros.educa.jcyl.es/sitio/index.cgi?wid_seccion=2&wid_item=49) y la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial, dependiente de la Universidad de Salamanca y con una sede en Béjar (http://campus.usal.es/~ETSII/)

**Fotos antiguas extraídas de Archivo Fotográfico y Documental de Béjar



Centro de Formación Profesional

Escuela Técnica Superior de Ingeniería




[1] Archivo del I. E. S. “Río Cuerpo de Hombre”: Libro de actas de sesiones de la Escuela Regional de Artes y Oficios, f. 3.
[2] Se puede rastrear en el libro antedicho las asignaturas, profesores, número de alumnos y demás datos que se manejan sobre la Escuela durante esta etapa.
[3] Íbidem, inaugural de 8 de noviembre de 1887, f. 4.
[4] Íbidem, 27 de mayo de 1888, f. 12.
[5]Íbidem, 17 de enero de 1888, f. 6.
[6] Íbidem, 15 de septiembre de 1888, f.1.
[7]Íbidem, 20 de febrero de 1888, f. 8.
[8]Íbidem, 21 de octubre de 1888, f. 18.
[9]Archivo del I.E.S. “Río Cuerpo de Hombre”: Libro de correspondencia dirigida a la superioridad, 23 de marzo de 1889, f. 45
[10]Archivo del I.E.S. “Río Cuerpo de Hombre”: Libro de actas de sesiones de la Escuela Regional de Artes y Oficios, 29 de septiembre de 1890, f. 32.
[11] Íbidem, 29 de mayo de 1891, ff. 36 y 37.
[12] Íbidem, 31 de diciembre de 1893, ff. 57 y 58. También en Libro de correspondencia dirigida a la superioridad, 24 de abril de 1894, f. 124.
[13]Íbidem, 19 de octubre de 1898, ff. 114 y 115. Para conocer más sobre este personaje SÁNCHEZ MARTÍN, J.R.: “Correspondencia de Cagigal a Unamuno. Primera parte: de 1902 a 1920”. Revista de Estudios nº 13. Diciembre de 2009. Ed. CEB y Ayuntamiento de Béjar, pp. 153-170.
[14]Íbidem, 12 de enero de 1899, f. 119. “Se dio lectura a otra comunicación del Sr. Alcalde cediendo a la Escuela la que fue Ermita de San Gil y antigua Casa-Cuna, para dar amplitud a las deficiencias del local de la Escuela y dedicarlas a las necesidades de la enseñanza”. También en el mismo archivo Comunicaciones dirigidas a la Superioridad, f. 179. Carta del Director al Ayuntamiento de Béjar solicitando la amplitud del local y el cese de la Casa-Cuna.
[15]Íbidem, 30 de septiembre de 1899, f. 128
[16]Íbidem, 31 de agosto de 1892, f. 46.
[17]Íbidem, 19 de junio de 1895, f. 72.

25 comentarios:

  1. Deseo generalizado por mejorar... cuanto de ese deseo en general noto yo que hace falta, amiga Carmen. Me gusto mucho esta entrada, como todas en realidad. =)

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  2. La de dinero que se necesita para cualquier proyecto. La Escuela de Artes y oficios necesita de instalaciones amplias y material adecuado puesto que es preciso impartir prácticas.
    Con esfuerzo pero con eficacia el proyecto llegó a buen puerto gracias al sacrificio de muchos.
    Ha sido un placer conocer los detalles de esta Escuela.
    Un beso.

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  3. La historia, nos hace reconocer, lo duro que tuvo que ser el comienzo de aquellos cursos.

    un saludo


    fus

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  4. La mente invicta del hombre.

    A todo se sobrepone.

    Cuanta historia, amiga.

    Un abrazo.

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  5. Tiempos difíciles, pero donde ya había gente que apostaba por la formación y la educación pública. En estos tiempos que nos ha tocado vivir, donde se intenta liquidar la enseñanza de todos, conviene recalcar lo importante que es la formación profesional para el progreso de los pueblos.
    Un saludo.

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  6. Debió ser emocionante lo de estrenar la iluminación eléctrica :) Y me ha gustado mucho la imagen de la escuela ahorrando para poder adquirir el motor y los telares...Suscribo también el comentario de Cayetano. Ni la justicia ni mucho menos la sanidad o la educación son "gasto" social, esa es la gran mentira. Son el dinero que el estado invierte en lo que que es su más básica obligación; procurar el bien común de los ciudadanos...pero parece que lo olvidamos o que consentimos que lo olviden, que no sé que es peor.

    Un abrazo, Carmen, buen puente

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  7. Ahora que lo leo, las comodidades que tenemos (como la luz pr ejemplo) y lo que costaría en su momento tenerla. Dedió ser interesante.

    Todo lo que cuesta, se valora más. Lo ha demostrado esta escuela

    Besos

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  8. Lo de "mozo de aseo" es de Arniches o de los Álvarez Quintero.

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  9. Gracias a los esfuerzos primitivos de la Escuela, ha permitido que actualmente funcione la Escuela de Artes y Oficios con técnicas mucho más avanzadas.
    Besos

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  10. ¡Qué importante es la educación y la preparación en cualquier tiempo pero más en tiempos de crisis.
    Una entrada muy exhaustiva e interesante.
    Un saludo.

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  11. Problemas no le faltaron, a la cultura o la preparación, para salir adelante, casi como ahora.
    Saludos.

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  12. Lo de la luz eléctrica todo un avance, y eso de la compañía "La abeja" me ha hecho pensar en cierto tipejo del mundo de los chorizos actuales.

    Saludos.

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  13. Que sois muy emprendedores los bejaranos, eso ya lo tengo más claro que el agua... Estupendos artículos, querida amiga. Un abrazo.

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  14. No teníamos ni idea del funcionamiento de esta escuela en Béjar en aquellos tiempos. Dice mucho del cuidado y profesionalización que los bejaranos tenían con su industria, con la instalación de telares y esa asignatura Taller de Tejidos. Ahí es nada...

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  15. Si hoy pensamos que estudiar es duro y complicado, imaginemos por un momento lo que era estudiar en aquela época, y las pocas oportunidades que había para hacerlo. Por eso todas estas iniciativas y el empeño que se puso estuvo muy bien. Un fuerte abrazo y feliz puente.

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  16. Como siempre impresionante documental y bien trabajado el post.
    Nunca ha sido fácil estudiar y con poco recursos menos. Pero si que es admirable ver y descubrir cómo ya en esa época valoraban el trabajo de los telares y las técnicas para mejorarlas con esos medios escasos.
    Bss y buen finde.

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  17. El traslado del primitivo caserón al antiguo hospital de San Gil, viejo también, pero de nobles piedras, debió ser todo un acontecimiento, aunque al final sólo se usara para impartir la ciencias más exactas. Una fenomenal historia, Carmen, de los avatares de la educación profesional en Béjar. Un beso.

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  18. Hija no se como lo haces para captar el interés tan bien con la historia ha sido enriquecedor
    Un besote

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  19. Ainss mi historiadora, qué bien trabaja, recopila como hormiguita y tiene su recompensa, su publicación en dónde debe pero aquí, aquí recibe mi aplauso, amiga, mi reconocimiento, y mi cariño... como sabes que no puede ser menos... Besos

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  20. Vaya, me ha llamado la atención lo de las pesetas, madame, que en aquel tiempo era casi una fortuna. No estaba mal para motivar a los alumnos, no.

    Feliz día

    Bisous

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  21. Si que ha recorrido en esos 160 años hasta terminar en un buen sitio.
    Y a la cantidad de gente que se ha formado en ella y seguirá formando, y eso que en aquellos tiempos que pocos podian estudiar.
    Como siempre nos has dado a conocer más de la historia de Béjar.
    Un beso.

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  22. Espero y deseo que se mantengan estas escuelas de formación profesional que ayudan a formar a jóvenes y no se cierren por falta de presupuesto.
    Un abrazo.

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  23. Esperemos que centros como estos con su historia y su magnifica labor continúen y se multipliquen, a pesar de los recortes.
    Un beso.

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.