3 de abril de 2014

El castillo de Béjar y otras fortificaciones de su entorno: origen y arquitectura (1ª Parte)




Autor: Roberto Domínguez Blanca
Publicado: Revista de Fiestas y Ferias de la Cámara de Comercio (2013)


Reconquista y Repoblación: el origen de los castillos medievales



            A la muerte del rey castellano-leonés Alfonso VII en 1157, éste había decidido dividir el reino entre sus dos hijos: León para Fernando II y Castilla para Sancho III. En el sur de ambos reinos, al sur de la actual provincia de Salamanca y norte de la de Cáceres, la frontera la marcaba la vía de la Plata, de forma que Béjar y el territorio que conformará su alfoz pasaron a Castilla, mientas que el resto de la zona salmantina que la rodeaba, Monleón, Salvatierra de Tormes, Montemayor del Río y Miranda del Castañar, quedó integrado en el reino leonés. Esto sucede a finales del siglo XII mediante el tratado de Tordehumos de 1194, con Alfonso IX dirigiendo los destinos de León, por el que no podía adentrarse en la Sierra de Béjar. Antes que Béjar, Alfonso VIII de Castilla repobló Plasencia en 1186 y ascendiendo al norte fundó Oliva de Plasencia y Segura de Toro. Entonces repuebla Béjar entre 1186 y 1196, apostando De Santos Canalejo [1] por fechas como 1194 ó 1195, posterior al tratado y a la instauración del alfoz bejarano por Alfonso VIII en 1193). Sin embargo, parece ser que en 1190 ya lo estaba, y con población suficiente como para enfrentarse junto con el concejo de Plasencia al de Ávila en La toma de las torres de Puente del Congosto, hecho que se fecha entre 1182 y 1190 [2]. Tras Béjar, seguidamente Alfonso VIII se encamina hacia el este para controlar Valdecorneja: El Barco de Ávila, Piedrahíta, El Mirón y La Horcajada; si bien en algunos casos, como en Piedrahíta o Barco, ya existiría población cristiana asentada, pues su fundación es de los tiempos del señorío de doña Urraca; o mucho antes en el caso de Piedrahíta, pues según la leyenda del monte de la Jura ya estaba fortificada en 918. 

  Monumento a Alfonso VIII en Plasencia (Cáceres)



Las repoblaciones leonesas de las villas que rodeaban Béjar parece ser que se emprendieron inmediatamente después como respuesta de Alfonso IX (1188-1230) a su fortificación. Así, Monleón se poblaría entre 1188 y 1230; Salvatierra de Tormes tras la guerra de 1196-1197 entre los dos reinos, como avanzadilla del concejo de Alba de Tormes frente al de Ávila. Miranda del Castañar se repobló en 1213 y configura su alfoz en 1215, en el que se había incluido el de Montemayor del Río, que tempranamente se desgajará, sobre 1217-1227, tal vez como respuesta a la independencia del concejo de Béjar en 1209 [3], creando su propio alfoz entre los de Miranda y Béjar. Granadilla y Galisteo forman sus concejos como respuesta a la organización de los de Béjar y Plasencia. Granadilla se fundaría hacia 1170, pero rápidamente caería en manos musulmanas, que la amurallarían, y el control leonés no sería efectivo hasta el reinado de Alfonso IX; quizás desde 1185, como proponía Escobar y Prieto [4]. Los castellanos vigilaran Galisteo desde Plasencia, y Granadilla desde Segura.

 Mapa extraído de aquí


La definitiva reunificación de León y Castilla aconteció en 1230, al comienzo del reinado de Fernando III. Aquí es necesario hacer un inciso para subrayar que Béjar siempre ha sido castellana y nunca leonesa cuando estos reinos fueron independientes entre 1157 y 1230. Esto explica la fuerte vinculación de Béjar con Ávila primero y Plasencia después, razón de por qué pertenecemos a su diócesis. De este modo y durante un puñado de décadas nuestra comarca fue una zona militarizada no sólo por la frontera castellano-leonesa, sino porque más al sur, hacia el Tajo, estaba la frontera con los musulmanes. Por todo esto, tan necesario se hizo dotar a las principales villas de castillos y murallas, y de una tupida red de castillos menores y torres que permitieran la comunicación entre lugares y la protección de la población. Más adelante, desaparecidas las fronteras, el castillo se convirtió en símbolo del poder feudal y del linaje.



Castillos en territorio castellano.

           

            Siguiendo a Grande del Brío [5], en la Alta Edad Media existían numerosas fortificaciones en la provincia de Salamanca, concentradas en espacios como el curso del río Tormes; no muchas de ellas llegarán al Bajomedievo. En la retaguardia castellana respecto a Béjar se situaban los grandes castillos de El Barco de Ávila y Piedrahíta, éste último desaparecido y arruinado ya a mediados del siglo XVIII, cuya traza era similar a la del casillo de El Barco de Ávila. Sus cimientos se localizaron hace unos años junto al palacio barroco de los Alba, volviéndose a ocultar. Parece demostrado que anterior a éste es el castillo de doña Berenguela, madre de Fernando III, y que posteriormente sobre él se levantó la iglesia parroquial reaprovechando parte del mismo. 


 
La iglesia de Pìedrahita (Ávila) se construyó sobre el antiguo castillo de Doña Berenguela


            Muy cerca de Piedrahíta, en el pintoresco pueblo de Bonilla de la Sierra, se alza junto a la plaza mayor su castillo, más feudal que militar, puesto que era propiedad del episcopado abulense, que tenía aquí su lugar de veraneo y esparcimiento. Su origen se fija en el siglo XII, aunque lo fundamental de su construcción es de los siglos XIV y XV. 

 Castillo de Bonilla de la Sierra (Ávila)

        De carácter más defensivo es el castillo de El Mirón o castillo de los Moros, próximo a Piedrahíta e inmediato a Gallegos de Solmirón (Gallegos bajo El Mirón). Con una cronología entre los siglos XII y XIII, se compone de muralla y una robusta torre de mampostería en el medio, dividida en varios pisos. Junto a ella se han descubierto los cimientos de la iglesia del castillo y su pila bautismal. En opinión de Fabián García [6], el remoto origen del asentamiento se puede establecer al final de la Edad de Bronce, ocupándose posteriormente en época romana (finales del siglo IV-principios del siglo V), como delatan los sillares inferiores y de mayor tamaño de la torre. El castillo, a 1.278 metros de altura sobre el nivel del mar, controla la amplia vega del Corneja, encaramado entre montañas que le hace parecer un auténtico nido encaramado un lugar espectacular y de difícil acceso.

 Castillo de El Mirón (Ávila)



Continuará

[1] DE SANTOS CANALEJO, E. C.: La historia medieval de Plasencia y su entorno geo-histórico: la Sierra de Béjar y la Sierra de Gredos, Cáceres, 1986, p. 43.
[2] Ver MARTÍN MARTÍN, M. C.: “Reconquista y repoblación” en José María Hernández Díaz y Urbano Domínguez Garrido (coords.) Historia de Béjar, vol. 1, Salamanca, 2012, p. 213.
[3] SÁNCHEZ GONZÁLEZ, M.: Montemayor. Del Concejo Medieval a los Ayuntamientos Contemporáneos, Salamanca, 2009, p. 29.
[4] CABALLERO GONZÁLEZ, S.: Granadilla al hilo de la historia (Desde los tiempos remotos hasta finales de la Edad Media), Caja Duero, Abadía, 2004, pp. 38-42.
[5] Ver GRANDE DEL BRÍO, R.: Salamanca en la Alta Edad Media, Salamanca, 2011.
[6] FABIÁN GARCÍA, J. F.: Ruta de los castros vettones de Ávila y su entorno, 2ª ed., Béjar, 2009, p. 262-264.

33 comentarios:

  1. Béjar, por su situación tan especial de encrucijada de caminos entre el norte y el sur, el este y el oeste, no escapa a los avatares de la historia durante la Edad Media. Tiempos duros con fronteras que se movían por varios frentes en un país que no estaba hecho, con reinos que modificaban sus límites a golpe de batalla. Me ha sorprendido por ello ver debajo del mapa de la Reconquista la denominación de "España" para referirnos al conjunto de reinos, también Portugal, que conformaban por entonces la península ibérica. Suele ser ése un error frecuente que yo mismo he cometido alguna vez en las clases, tal vez por cuestión de economía de lenguaje o para hacerme entender mejor.
    Un saludo.

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    1. El mapa lo tomé porque reflejaba a las claras las posiciones de aquel moemento, con esa lengua de territorio dominado por el rey castellano que corta la expansión natural del reino leonés hacia el sur. En otros no se veía tan bien. Estoy contigo en ese uso incorrecto del término España que, en algunos casos, sabemos que se utliza para aclarar o mostrar de un plumazo lo que quermeos decir y, en otros, se hace de manera incorrecta por desconocimiento o por intereses de tipo político que no vamos a sacar aquí ahora.
      Un saludo

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  2. En mi colegio había una monja bejarana, Sor Elisa, que insistía mucho en eso. Yo soy castellana, leonesas vosotras, decía sacudiendo la mano como si nos espantara :D Tenía un San José de unos sesenta centímetros de alto con una hendidura en la cabeza, que burrada madre, le decía yo, el pobre san josé con la cabeza abierta... eso sólo pueden hacer los castellanos... calla la boca, lenguatona, me decía ella :D En realidad el san José era una hucha, Sor Elisa sisaba de la compra y guardaba en el San José, y las otras monjas, que lo sabían, cuando les hacía falta dinero le desenroscaban los pies al santo (que era desmontable, jaja) y lo tomaban de allí...

    Cómo va a funcionar este país si se construyó a punta de espada, sólo vamos a una cuando encontramos (y reconocemos) un enemigo común.

    Feliz finde, Carmen :)

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    1. ¡Qué buena anécdota, Adra! Parece mentira que hace unas décadas las cosas siguieran así. Cualquiera que oiga a un bejarano hablar con su acento "del otro lado" (permitidme ya que hablamos de "fronteras" inexistentes) pensaría que es extremeño y quizás lo seamos, porque no hay fronteras de aquí a Baños de montemayor, ni de aquí a Barco de Ávila, ni a Alba de Tormes o Mogarraz. No se alzan muros por ningún lado, yo no los veo, ¿verdad?
      Un besazo

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  3. Bueno, me alegra leer esto pues en más de una ocasión he sostenido que Béjar siempre perteneció a Castilla. Ahora, por fin, lo veo documentado. Un abrazo,

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    1. Sobre todo desde que han proliferado por la ciudad pìntadas y pegatinas defendiendo el Reino Leonés... Aquí no sabemos de esas cosas, sólo de trabajo y de salir hacia delante todos los días. Las espadas se las dejamos a los reyes de otros tiempos.
      Un abrazo

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    2. Yo no me atrevería a decir tanto como "siempre", ya que a partir de 1425 Béjar pasa a depender de Salamanca en el voto en Cortes y por ende, del Reino de León. Se desgaja de éste en 1651 con el resto de Extremadura y vuelve a León en 1785 con la división de Floridablanca,pasando a pertenecer desde entonces ininterrumpidamente a la Región Leonesa hasta la actualidad (o hasta 1983). Lo que creo habría que remarcar para entender mejor estos avatares es que Béjar en la Edad Media no era de Castilla estrictamente sino de la Extremadura castellana, y las Extremaduras no siempre actuaban a la par de Castilla, de hecho, en 1301 se convocan Cortes en Zamora para los del Reino de León y las Extremaduras, y Béjar acude a ellas al igual que Plasencia, sin embargo de Castilla no acude ninguna ciudad ya que celebran sus propias Cortes en Burgos el mismo año. Béjar ha sido castellana, extremeña, y leonesa, que cada uno se quede con la parte de la historia que más le guste, y si se quiere volver a Castilla, que se pida la anexión a Ávila, pero mientras Béjar siga en Salamanca será leonesa, como lo es desde 1785, independientemente de que pueda gustar más o menos o a unos sí y a otros no.

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    3. Hombre Carlos, pero lo que está claro es que en cualquier caso mientras León y Castilla estuvieron divididas, el monarca del que dependía Béjar y quien la repobló era castellano. Lo de 1785, una mera ubicación administrativa dentro de España. Fronteras muy relativas, como es el hecho que en ese momento, antes y hoy en día pertenezca en lo episcopal a Plasencia. Y bueno, hoy por hoy lo único cierto es que Béjar está en la comunidad autónoma de Castilla y Léon dentro del reino de España; por lo tanto, hoy por hoy, mientras Béjar siga en Salamanca será castellano-leonesa, al margen de que esto pueda gustar más o menos a unos u otros.
      Un saludo.

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    4. Que Béjar fuese de Castilla en el siglo XII o XIII no quita para que posteriormente haya sido leonesa. También Cáceres, Mérida o Badajoz fueron del Reino de León y repoblados por leoneses y a día de hoy no son leoneses, sino extremeños porque desde 1651 Extremadura se conformó en región (llámalo "mera ubicación administrativa" si lo prefieres). Béjar eclesiásticamente pertenece a Plasencia, efectivamente, y desde que pasó a serlo pertenecía al Arzobispado de Santiago, cuyo titular era Notario Mayor del Reino de León y Canciller Mayor del Reino de León, curiosamente el que poseía esos títulos respecto a Castilla era el Arzobispo de Toledo, al que no pertenecía Béjar. Las fronteras mutan y Béjar como zona de frontera ha vivido eso, no creo que la repoblación castellana de Béjar justifique su pertenencia a Ávila, porque por esa misma lógica Candelario debería pertenecer a Asturias y Gallegos de Solmirón a Galicia. Y sí, Béjar pertenece a la comunidad de Castilla y León pero dentro de ella está en la parte del León porque pertenece a Salamanca, ya que el Decreto de 1833 no ha sido modificado ni abolido en lo que a Salamanca se refiere y en esa unión de dos partes que es Castilla Y León (incido en la "y" copulativa) ni Castilla ha pasado a ser León ni León ha pasado a ser Castilla, del mismo modo que en el que fue Estado de Serbia y Montenegro ni Belgrado pasó a ser Montenegro ni Podgorica pasó a ser de Serbia.

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    5. Béjar tiene su origen castellano porque cuando se reconquista y repuebla lo hace Alfonso VIII de Castilla, en 1230 se unen los dos reinos, y para cuando Béjar pasa administrativamente a León existe un solo reino que es España. No hay más. Subrayas y magnificas la importancia las fronteras. Nada más artificial que las fronteras. Tienes el caso del alfoz de Béjar, que en 1833 se divide en tres provincias: Ávila, Salamanca y Cáceres. ¡Tócate las narices! De repente los habitantes de Becedas se sintieron muy abulenses y los de Hervás cacereños.
      Pues claro que Extremadura conformándose como tal en el siglo XVII es poco más que un ente administrativo (ya me dirás qué tiene en común un habitante de Plasencia con uno de Zafra) dentro de la corona española. Tú mismo dices que perteneció a otros reinos cuando en España había más de un reino.
      Al hilo de la pertenencia placentina de Béjar en lo eclesiástico tú mismo expones que la fronteras mutan, y eso sólo es posible cuando por encima de reinos, regiones, CCAA, etc., tienes una entidad político-administrativa mayor como es España, en la que como tu mismo demuestras, la rigidez de las fronteras se diluyen. Alguien de Béjar verá a un habitante de Ávila como un abulense o un español, difícilmente dirá que es castellano; y lo mismo respecto a alguien de Salamanca, que difícilmente será percibido como leonés. Es más, si focalizamos la atención sobre el bejarano, difícilmente se considerará siquiera salmantino; saltara del ser bejarano al ser español, y eso es comprensible siguiendo su historia. Cuando en 1833 Béjar es ratificada dentro de la provincia de Salamanca, se protesta y las autoridades locales tratarán de que se encuadre a Béjar dentro de la de Ávila infructuosamente. Y no porque se sientan más castellanos que leoneses, que les da igual, sino porque para los intereses de la burguesía industrial local se veía más positivo.
      No me sirve la comparación que haces de la relación de Ávila con Béjar y la de Candelario con Asturias (por otro lado, por demostrar). En la primera hay un rey y un territorio definido; en la segunda, moradores del norte que repueblan junto con otras gentes de otras regiones un enclave del monarca castellano. Evidentemente no es lo mismo.
      El ejemplo de Serbia y Montenegro, que traes a colación, también es el perfecto ejemplo de lo nocivo y lo artificial que son muchas de las fronteras, de las pequeñas fronteras, que nada más que arrastran odio y guerras. En los Balcanes el gran error fue no mantener un gran estado que acogiera a los Eslavos del Sur, bien por medio de la creación de la Gran Bulgaria, (Tratado de san Stéfano de 1878), o bien como sí sucedió con parte de los territorios mediante la Yugoslavia de Tito. Muerto Tito ocurre lo peor: se desmonta Yugoslavia de una forma terrible como todos sabemos. Una serie de pequeños estados se quieren abrir paso, pero dentro de los mismos la población es tan heterogénea que se demuestran lo falso y lo nocivo de estas nuevas fronteras: gran número de población serbia y musulmana queda dentro de Bosnia; Kosovo, con población albanesa en Serbia hasta su independencia; Macedonia dividida en dos estados distintos... El sueño de una patria común para los eslavos del sur que se quería en el XIX empezó mal cuando Serbia y Bulgaria se enfrentaron por llevar la voz cantante, y Rusia y Austro-Hungría interferían en beneficio propio; pero terminó peor con la atomización de fronteras y el asunto de ver en el vecino al enemigo a batir, sacando a la luz más lo que les diferencia que lo que les une: Por ejemplo, los católicos eslovenos y croatas ya no pueden tragar a los ortodoxos serbios, y los musulmanes son un estorbo para ambos.

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    6. 1.- Que Béjar fue repoblado por Alfonso VIII de Castilla nadie lo ha negado y, de hecho, lo he reconocido explícitamente ya que es un hecho histórico incuestionable.
      2.- Cuando Béjar pasa a León a principios del siglo XV España no existe aún. Si tomamos como referencia el matrimonio de los Reyes Católicos éste se da de manera posterior a 1425 que es cuando Béjar se integra en Salamanca y el Reino de León. Por otro lado no es hasta la llegada de los Borbones (siglo XVIII) cuando comienza a haber Cortes españolas ya que hasta entonces simplemente son una serie de coronas que comparten monarca, cada una con instituciones y leyes propias.
      3.- En cuanto a la división de 1833, hasta entonces (desde 400 años antes) toda la Comunidad de Béjar se ubicaba en León, insisto TODA, incluido Becedas, Gilbuena, Hervás y cía, lo que no quita que los 200 años de antes hubiese sido íntegramente castellana.
      4.- Extremadura puedes considerarlo un ente simplemente administrativo pero no sólo se forma en 1651 sino que deriva de la provincia o partido de Trujillo existente desde el siglo XV. Por otro lado, para ser una región no es una cuestión indispensable haber sido un reino (soberano o no) sino tener una cierta historia regional (que no necesariamente nacional).
      5.- Para que las fronteras muten no es condición necesaria que haya por encima una entidad político-administrativa mayor (como España), pueden mutar por enfrentamientos fronterizos entre entes soberanos, como en las zonas de frontera entre León y Castilla, León y Portugal, Castilla y Aragón, Castilla y Navarra, etc. A ello habría que sumar la reforma de las fronteras que ha sufrido España en los últimos siglos (pérdida del Rosellón y Gibraltar, integración de Olivenza, o pérdida y reintegración de Menorca) sin tener un ente político mayor sobre sí.
      6.- Si Béjar protestó en 1850 para irse de Salamanca e integrarse en Ávila ¿por qué no lo consiguió? En un caso similar Villalpando protestó y se integró en Zamora en 1858. Quizá la diferencia estribe en que en el caso villalpandino lo solicitaron todos los municipios de la comarca y en el de Béjar no. En todo caso ¿Qué sentido histórico tendría la integración en Ávila? Ya que Béjar dependió de esta unas cinco décadas, mientras que a Salamanca lleva ligado desde hace casi seis siglos. Por otro lado, ¿quieren los bejaranos pasar a ser abulenses? Desde hace siglo y medio no se ha vuelto a proponer nada en ese sentido, ni hay grupos políticos o asociaciones por la integración en Ávila.
      7.- En cuanto a los Balcanes, en general estoy de acuerdo con tu apreciación, la diferencia en este caso deriva de que en la antigua Yugoslavia estamos hablando de Estados, y en el caso de León y Castilla se trata de regiones. Aquí no se va a levantar ningún muro entre regiones, Béjar es Salamanca y para pasar a Hervás (Cáceres) no hay aduanas ni muros que impidan pasar. Quizá el problema estribe en que alguien, por decir que se siente leonés, automáticamente se le reproche que por qué no se siente castellano (aunque no lo sea), es como si bajo a Plasencia y me echan en cara que por qué no me siento extremeño (cuando no lo soy) o si voy a Orense y me reprochan que no me sienta o considere gallego (aún sin serlo). León y Castilla históricamente son dos regiones diferentes (independientemente de si comparten o no autonomía), de la misma manera que León y Galicia o que Castilla y Navarra, y Béjar desde el siglo XV forma parte de la región leonesa (entonces Reino de León), no creo que haya nada de malo en ser leoneses, ¿o acaso es tan terrible aun cuando este hecho acumula ya casi 600 años? Una cosa es haber sido en origen castellanos y otra haber seguido siéndolo, la propia Castilla era en origen un condado del Reino de León pero tras su separación y su evolución histórica creo que a nadie se le ocurriría sostener que Castilla sea León aun cuando en origen fuese leonesa.

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  4. Interesantes tus explicaciones e ilustraciones con ellas me hago idea de tus territorios queridos.
    Un abrazo.

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  5. En esa época toda la zona era pura frontera, y además con varios frentes tirando cada uno para su lado: no es de extrañar la proliferación de fortificaciones. Me has despertado la imaginación con el Castillo de los Moros: Si he andado por Piedrahita, pero éste es desconocido para mí y tiene "buena pinta". Me lo anoto.
    Saludos, Carmen

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    1. Merece la pena acercarse por El Mirón a contemplar ese castillo en un altozano, en medio de la llanura.
      Un saludo

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  6. España y sus reinos en un tiempo, y España y sus regiones; no cabe duda que siempre hemos estado en pie de guerra.

    Muy interesante este mapa!

    Un abrazo seguimos leyendo.

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  7. Muy bueno Carmen. No me extraña los nacionalismos encendidos que a veces se notan por España...Y sin embargo una historia tan rica no puede pasar desapercibida.

    Besos

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  8. Carmen interesante esta ilustración gracias por sus visitas Feliz fin Semana Saludos

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  9. Ese movimiento de fronteras, así como las repoblaciones, nos hacen más iguales los unos a los otros. Me refiero a aquellos que hoy se dicen ser... Guerras, fronteras, expulsiones, todo ello dieron ocasión a repoblar los territorios y a una mezcla de sangres que desde mi punto de vista hoy no tiene sentido la búsqueda de pedigrí alguno, Mi pueblo, al sur del sur, tras la reconquista del Reino de Granada, fue repoblado con montañeses, asturianos, leoneses... ¿De dónde somos? ¿Qué hay del mito andalusí?
    Un beso, Carmen.
    Un beso.

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    1. Aquí fuimos repoblados por gallegos, astures y leoneses, lo cual no significa queno existiera una población autóctona, habitantes de esa mítica "Tierra de Nadie" que nunca existió. Si acaso si hubo una tierra no dominada por ningún rey, ni del norte, ni del sur, regido por una leyes propias que fue absorvido por un grupo de hombres a golpe de espada. Y ahora todo eso queda atrás, tan lejos que ha sido olvidado.
      Un beso

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  10. Interesante y muy didáctica tu entrada, para los que nos gusta la historia una lectura preciosa.
    Un beso.

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  11. Maravilloso. Un tema apasionante. Me encantan los castillos, y será un placer seguir este recorrido por los muchos que se erigieron en esas tierras.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  12. Desde luego un buen reportaje... Un saludo desde Murcia.

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  13. Un mapa tan distinto a lo que conocemos hoy y siempre ... unos años más les costó Cáceres
    Buen reportaje Roberto!!
    Buen finde para los dos.
    Un beso.

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  14. Fotos y documentación, impecables. Algo que ya es habitual en ti.

    · un saludo

    · CR · & · LMA ·


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  15. Como se aprecia en el texto, la arquitectura tiene su propia manera de explicar el pasado, con un potencial didáctico insuperable. La clase semanal que recibíamos en mi colegio visitando todo tipo de construcciones, fue determinante en mi pasión por la Historia y, en particular por el arte.

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  16. Qué asunto más interesante el de la repoblación de aquellas tierras despobladas, una zona más o menos vacía entre el Sur musulmán y el Norte Cristiano, y cómo se van construyendo castillos que afiancen posiciones, parece que caso distinto al ocurrido en los Reinos de Aragón, Valencia y Murcia,donde muchos de los castillos habían sido construidos por los moros, y tomados y ocupados por los cristianos, eran reformados y reforzados.
    Un abrazo, Carmen.

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    1. En nuestro caso, a pesar de existir una población autóctona (dejamos de lado esas teorías de Tierra de Nadie sin habitantes), los castillos no se alzaron hasta la llegada de los reyes a estas tierras, quienes, más que luchar contra el dominio musulmán, que también, guerreaban entre ellos, por lo que era muy importante fortalecer aquellas fronteras cambiantes a cada poco. Un caso muy distinto al del reino de Aragon, sin duda.
      Un abrazo

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  17. Buenas noches Carmen, siempre voy aprendiendo con tus entradas tan bien documentadas.
    El mapa está genial, muy bien explicado y nos da idea de el avance de la repoblación.
    Muchas gracias
    Un gran abrazo
    Sor.Cecilia

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  18. Esta Semana Santa tengo intención de pasarme por el pueblo así que es probable que me hayas dado una idea de excursión :), muy esclarecedora la explicación de la vinculación castellana de Béjar gracias a estos derroteros históricos nacidos de la repartición de Alfonso VII El Emperador...el núcleo poblacional de Lagunilla también creo que debe datar de esta época.

    Un beso

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  19. Me conozco la mayor parte de los Castillos de Castilla y León, pero estos no los conocía.
    Magnífico Reportaje, como siempre, sobre la Historia de Béjar y su desarrollo en esta parte de la Historia.
    Es cierto, ha sido de siempre un lugar fronterizo con distintos Reínos...De ahí su importancia.
    Abrazos y Besines.

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  20. Una brillante lección de historia. Dan ganas de coger la maleta y hacer el recorrido. Preciosa la iglesia de Piedrahita. He disfrutado un montón con el paseo.
    Bss

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  21. Me alegro de que os haya gustado esta propuesta de comprender la razón de ser de nuestros castillos a través de la historia. Muchas gracias a Carmen por permitirme publicar en varias partes este trabajo en su magnífico blog. Un saludo.

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  22. Espléndido articulo histórico y espléndido reportaje sobre los castillos. Siempre es necesario mirar hacia nuestra amplia historia para comprender las múltiples divisiones que ha sufrido nuestra actual España en diversas etapas. La larga Reconquista y los reinos que aumentaban su territorio por medio de la conquista o tratados la conformación de la península se definió con lentitud e incluso con luchas internas fraticidas. La división actual posee grandes diferencias con la época de la que hablamos. ¿Para bien? ¿Para mal?

    Un cañoso abrazo, querida amiga Carmen.

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.