2 de mayo de 2017

De cómo los duques de Béjar perdieron Plasencia



 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

*A Jerónimo Gómez-Rodulfo Barbero, bejarano-placentino (autor del blog Los Absdones)

      En 1442 d. Juan II hizo merced de la ciudad a d. Pedro de Zúñiga, conde de Ledesma, a cuyo título añadió el de Plasencia. Poco después revocó la donación por ser excesiva y contra su voluntad; pero la revocación no se llevó a efecto, y continuaron gozando del señorío de la ciudad el duque d. Álvaro, hijo del conde d. Pedro, y el duque d. Álvaro su nieto. En 1488, informada Isabel la Católica de que la merced había sido hecha por importunidad y revocada con justa razón, acordó restituir la ciudad al señorío real, dice el historiador y economista compostelano Manuel Colmeiro Penido, en Cortes de los Antiguos Reinos de León y de Castilla, 1883. En realidad fue la nobleza placentina, encabezada por los Carvajal, la que se levantó en armas contra los Zúñiga, ya duques de Béjar, para recuperar el poder que detentaban anteriormente sobre la ciudad y las rentas de las tierras que dependían de las mismas, según el catedrático de la Universidad de Extremadura Antonio Miguel Linares Luján, en El Mercado Franco de Plasencia, 1991. El movimiento habría sido ratificado en las puertas de la catedral por Fernando el Católico, que juró defender siempre los fueros y la libertad de Plasencia, tomando posesión de ella.   




Homenaje a Fernando de Aragón en la fiesta del Martes Mayor de Plasencia. Radiointerior.es



      En la Universidad Complutense de Madrid se encuentra un memorial que alrededor de 1728 envió el XI duque de Béjar, Juan Manuel de Zúñiga, al rey Felipe V, y que en la presentación dice lo siguiente:  Señor: el duque de Béjar, desposeído duque de Plasencia en sus abuelos, persuadido de la benigna justificación de V. Majestad e impelido de la obligación que le impone su conciencia como administrador de su Casa y mayorazgos, legítimamente fundados sobre las sólidas basas de facultades reales, repite hoy, con el mayor rendimiento a los pies de V. Majestad, la súplica que del hecho que propone resultará atendida, como espera la justicia de su causa.





Placentiae urbis et eiusdem episcopatus, descriptio 1573. Aguafuerte de Luis de Toro. Parragasanchezalfonso.blogspot.com



   Redactado en torno a datos de los Annales de la Ciudad y Obispado de Plasencia, 1627, del predicador dominico Alonso Fernández, el memorial introduce una nueva y sorprendente causa, esta vez familiar, en el expolio: Y habiendo muerto el duque don Álvaro primero y continuándose la posesión quieta y pacífica en el segundo, que se hallaba en su menor edad, corriendo el año de 1488 el maestre don Juan de Zúñiga, su tío, arrebatado de su pasión por los intereses particulares a que pretendía reducir a su sobrino, echó mano del poder propio y tomando las armas le ocupó los Estados de Capilla y Burguillos, y la misma ciudad de Plasencia.      

 


Juan de Zúñiga y Pimentel, maestre de Alcántara y cardenal-arzobispo de Sevilla. Artres.com 


     Sublevados los moradores, apellidaron sus parciales al maestre y los demás al rey, a quien la noticia del desorden obligó a pasar a aquella ciudad, llamando al duque, que se hallaba en Béjar, para que le hiciese entregar el castillo, como lo ejecutó, quedando por el rey la ciudad, entretanto que sus reales providencias daban el medio más conveniente de componer al maestre con su sobrino, desposeído ya no por otra causa que por la de complacer al maestre, poderoso en aquel tiempo por la dignidad, y desapiadado del sobrino por su desenfrenada condición. 




Escudo de Zúñiga en el Convento de la Encarnación, Plasencia. Visitarextremadura.blogspot.com



      En este estado quedó el despojo del duque don Álvaro, y sin haberse oído sus justificadas quejas y las de sus sucesores en su Casa y mayorazgos, atendido sus representaciones y examinado su justicia, se ha continuado hasta hoy, no sin grande admiración, a vista de la serie de tan justos, piadosos y esclarecidos reyes, abuelos de Vuestra Majestad, en cuyo supuesto no puede omitir el duque el esfuerzo del hecho con algunas reflexiones que a la alta comprensión de Vuestra Majestad, en quien espera más piadosa atención, la den más benigna luz para la determinación, descubriendo las causas que pueden haber retardado la restitución, o recompensa de tan preciosa alhaja, poseída con títulos de justo derecho y vinculada con lustrosas facultades… (Se puede leer íntegro en la red)   



Plaza Mayor de Plasencia. Conociendoplasencia.wikispace.com


     Aunque nominalmente, el título de duque de Plasencia siguió usándose unido al de Béjar, pasando ambos a la Casa de Osuna mediante pleito de una sobrina-nieta del decimosegundo titular, Joaquín de Zúñiga, fallecido en 1777 sin descendencia, y separándose finalmente en el siglo XIX (Mateos Sáinz de Medrano, Ricardo: Nobleza Obliga, 2006). En Plasencia quedan el palacio de Mirabel y la iglesia y convento de Santo Domingo, ex San Vicente Ferrer, mandados a construir por Álvaro I de Zúñiga y su sobrina y segunda esposa, Leonor Pimentel y Zúñiga.




Escudo de Zúñiga en el Palacio Mirabel, Plasencia. Ptorrijos.blogspot.com



    En Plasencia nacieron al menos Leonor Pimentel y Zúñiga; su hijo Juan de Zúñiga y Pimentel; Fadrique de Zúñiga y Luis de Ávila y Zúñiga. Como Homenaje a los Zúñiga, según titularon los medios de prensa de la época (hoy.es; elperiodicoextremadura.com, y otros), el Centro de Iniciativas y Turismo de Plasencia promovió en 2006 la instalación de una placa de granito en el cañón de acceso al palacio de Mirabel, que en sus primeros párrafos dice lo siguiente talis qualis:




Alcaldesa Elia María Blanco descubriendo la placa. Hoy.es


      Plasencia a sus ilustres hijos, don Álvaro de Zúñiga y doña Leonor de Pimentel, duques de Plasencia y de Arévalo. Fundadores del convento de San Vicente Ferrer, primera universidad y primer museo arqueológico de Extremadura. A su hijo don Juan de Zúñiga Pimentel, último maestre noble de la Orden de Alcántara, arzobispo de Sevilla y cardenal, I duque de Béjar. Fundador de la Academia Renacentista Extremeña en Zalamea de la Serena y mecenas de Elio Antonio de Nebrija, autor de la primera Gramática Castellana y del primer diccionario del castellano. A don Luis de Ávila y Zúñiga, biógrafo del Emperador Carlos V, y a don Fadrique de Zúñiga, I marqués de Mirabel, que reconvirtieron esta fortaleza medieval en palacio renacentista. A don Alonso Diego López de Zúñiga, duque de Béjar, y mecenas de don Miguel de Cervantes, quien le dedicó la primera edición de El Quijote en 1605… Plasencia, noble, leal y agradecida, 22 de septiembre 2006. Centro de Iniciativas y Turismo.


 


Mariposa. Noblezaobliga.blogspot.com



Por la duda no resuelta de quienes fueron finalmente los verdaderos causantes de la pérdida de Plasencia para los duques de Béjar (los Reyes Católicos, la nobleza placentina, el maestre de Alcántara o todos los anteriores), vaya una curiosidad: se trata de un broche en forma de mariposa compuesto de esmeraldas, ópalos, rubíes y diamantes, que el XVIII duque de Plasencia regaló a su prometida por la década de los años 30. La joya fue rematada el 14 de mayo de 2013 en Ginebra por la casa de subastas Sotheby´s.  

14 comentarios:

  1. Lucha por el poder, una vieja historia. Cualquiera de los señalados podría ser el causante de la pérdida de Plasencia. Demasiados intereses, demasiadas ambiciones.
    Un saludo.

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  2. Como esta historia no la he conocido hasta ahora, no me fijé demasiado cuando visité Plasencia, a quién correspondía los escudos que había en algunas fachadas. Ahora en tu escrito, se ha quedado todo muy claro

    Besos

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  3. Se pierde un poder pero no se pierde la historia de los linajes de Plasencia.
    Precioso broche.
    Un abrazo.

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  4. Muy bueno. Estuve en Plasencia hace algunos años. Nunca imaginé que estaría ligada a Béjar.

    Besos

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  5. Probablemente la pérdida de Plasencia se debió a los intereses de todos los que citas. Los duques de Béjar han recibido, no obstante, el reconocimiento de la ciudad de Plasencia.

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  6. Hasta se puede decir que es normal ; cuando se llega a un punto donde la envidia o las rivalidades son la principal causa.-Por la lucha de poder siempre se suele sacar lo peor de cada individuo y en aquellos tiempos que el linaje y sobre todo el honor era motivo suficiente para traicionarse.-Pero de lo que no cabe duda es que Plasencia ha sabido ser justa a su memoria y eso dice mucho en su favor.

    Un fuerte abrazo Carmen.

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  7. Por haber nacido también en Plasencia Inés de Suárez, la compañera del fundador de Chile, esta ciudad y Santiago de Chile se hermanaron en 2008. Desde acá se hacen esfuerzos por reactivar el pacto, pero en Plasencia... No se oye, padre. Atte., JZR.

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  8. El poder, siempre el poder. Un placer leerte.

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  9. Curioso que sea una mariposa, de vida tan efímera, la última imagen de este texto.
    Que nos ilustra de cómo los duques de Béjar perdieron Plasencia.

    Saludos.

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  10. Olá Carmen.Carmen Lúcia
    Como tenho dito em alguns do meus comentário às tuas postagens, aqui sempre aaprendo um pouco mais de História, uma de minhas matérias favoritas.
    Um abraço.
    Pedro

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  11. Si no conocemos la historia con detalle podemos liarnos un poco en el presente y gracias a tu blog la conocemos un poco mejor.

    Saludos.

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  12. Con Jorge ya he comentado los errores o mentiras de la dichosa Placa y de la imposición de los propietarios del Palacio a los directivos del CIT de Plasencia.

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  13. Una interesante historia no exenta de polémica, por lo que descubro al final.
    Saludos.

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.