1/16/2026

Compra de materiales para el Tinte del Duque en 1707

 Autor: Anselmo Rosales Montero

El documento que da pie a este escrito se encuentra archivado como “Cuentas de gastos en materiales”, dentro de “Documentos y correspondencia referentes a la muerte y entierro del flamenco Rumbault, fabricante de paños; y correspondencia con los duques de Béjar sobre diferentes asuntos administrativos: diezmos, pleitos, compraventas y otros”, fechado el 19 de agosto de 1707[1]. Se trata de una relación de componentes que, aunque no se indica, eran los necesarios para fabricar tintes.

 Cochinilla

El texto transcrito dice:

            Cochinilla 18 libras a 96 reales la libra                              1728

            Cristal. 18 libras a 12 reales y medio                                  0225

Salitre. 30 libras a 5 reales y medio la libra                       0165

Gengibre. Dos libras                                                             0029

Rasuras. Una arroba                                                            0090

Estaño. Media arroba a seis reales la libra                       0099

Importa todo                                                                         2276 reales

                        En 19 de agosto de 1707

 

Los componentes del tinte

El documento sirve para conocer qué componentes se compraban para la fabricación de los tintes que se usaban en el Tinte del Duque de la casa ducal de Béjar en el siglo XVIII. Eran estos:


Cochinilla (Dactylopius coccus). Se trata de un insecto que ha sido utilizado y cultivado por los pueblos prehispánicos durante cientos de años. Los antiguos mexicanos lo llamaban «flor del nopal», ya que la cochinilla se alimenta exclusivamente de la savia de esta especie de chumbera. En esta relación es el producto más caro. Para conseguir el color se trituran los insectos secos de cochinilla y se remueven en agua, pero, para conseguir el teñido, es necesario añadir mordiente al pigmento. El mordiente es una sustancia que se añade a la fibra para que se modifique su pared celular y de esta forma permita al color penetrar en ella y permanecer en el tiempo.

Cristal. El alumbre potásico es uno de los mordientes básicos en tintes naturales y no es tóxico. Esta sal se presenta en forma de cristal y se emplea para aclarar las aguas turbias, en tintorería y curtido de pieles. El cristal de alumbre ayuda a cicatrizar pequeñas heridas y evita la proliferación de bacterias en la piel, causante del mal olor del sudor.

Salitre

Salitre (nitrato de potasio). En la industria textil facilita la coloración de los tejidos, mejora la intensidad de los colores, la reacción de los pigmentos y de los reactivos, no produce espuma, ayuda a desinfectar, da flexibilidad a los tejidos… Es utilizado en la fabricación de pólvora y donde no se encontraba se conseguía fermentando materia orgánica. Posteriormente se sustituye por clorato de potasio.

Jengibre. Se ralla la raíz del jengibre y se pone a hervir a fuego lento. Ayuda a fortalecer las fibras. Contiene enzimas y azúcares que se pueden usar en diferentes momentos del proceso de teñido. Se utiliza también como tinte para el pelo.

Rasuras (crémor tártaro). Costra formada por el tartrato del vino. El bitartrato de potasio es un polvo blanco sin sabor y sin olor que funciona como estabilizador de grasas y corrector de acidez. Es un subproducto de la producción del vino.

 Estaño

Estaño. Combinado con otras sustancias químicas forma varios compuestos que se usan para tintes y pigmentos, y en la industria de la cerámica para fabricar los esmaltes cerámicos. Se combina, entre otras sustancias, con cloro, azufre u oxígeno.

Al final del documento, el amanuense resta 1.400 reales al resultado final de 2.276, lo que le da la cantidad de 876. Ignoramos qué indica esa cuenta. Quizá se trate del cambio de moneda de real de vellón a real de a 8 (moneda que llegó a convertirse en la primera moneda universal utilizada como instrumento de cambio en todo el mundo hasta finales del siglo XVIII). Quizá se trate de descuentos, comisiones… Seguramente algún lector ilustrado encontrará una explicación.

 Bibliografía

-Archivo Histórico de la Nobleza, OSUNA.C.257,D.28-31. Cajón 71, Número 27. 20 de agosto 1707. https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/show/4947367?nm

-Roquero, Ana. Aproximación a los tintes históricos: documentación sobre el color en los tejidos antiguos. https://ge-iic.com/files/Publicaciones/Tintes_historicos.pdf

- https://www.museosdetenerife.org/muna-museo-de-naturaleza-y-arqueologia/sabias-que-la-orchilla-y-la-cochinilla-fuente-de-tintes-naturales-ambas-son-seres-vivos-completamente-diferentes/

-Goicoetxea Marcaida, Ángel. Materias colorantes y técnicas tintóreas textiles en el siglo XVIII. Universidad del País Vasco. Trabajo leído en el Congreso Internacional Louis Proust, celebrado en Segovia (18-22 de mayo de 1992).

-Sánchez Martín, Javier R. “Del Tinte del Duque al Tinte de Gutiérrez”. Revista Estudios Bejaranos, n.º 26, Centro de Estudios Bejaranos y Ayuntamiento de Béjar, 2022, pp. 41-70.



[1] Archivo Histórico de la Nobleza, OSUNA.C.257,D.28-31. Cajón 71 , Número 27. 20 de agosto 1707. https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/show/4947367?nm

13 comentarios:

  1. Ángel Mª. Ridruejo Cabezasviernes, 16 enero, 2026

    En el parrafito del margen izquierdo, que está escrito con idéntica tinta negra y termina con un signo "=", debe de consignarse el concepto de esa misteriosa cantidad "1400". Por desgracia, parte de él quedó embutido en la encuadernación, haciendo difícil de interpretar lo que se alcanza a leer:
    [...] todo a la [...] de la resta [...] q se [¿su?]ma a [...] =
    ¿Algún lector versado en paleografía se atreve? Saludos.

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    1. José Muñoz Domínguezviernes, 16 enero, 2026

      Si no recuerdo mal, ese documento fue transcrito y publicado por Antonio Martín Lázaro en su estudio titulado "La fábrica de paños de Béjar", de 1925-1926. Era un buen paleógrafo y consultó los documentos in situ, por lo que pudo abrir un poco la encuadernación para indagar más. Buscaré ese trabajo entre mis caóticos papeles y, si aporta información adicional, lo comunico.
      José Muñoz Domínguez

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    2. José Muñoz Domínguezsábado, 17 enero, 2026

      He revisado el trabajo de Martín Lázaro y no incluye transcripción del documento del que trata este artículo, sino de otro de 1702 cuyas cantidades no coinciden con el de 1707. En el documento de 1702 se consignan 400 libras de pastel, 25 libras de añil, 25 libras de cochinilla, 25 libras de aguafuerte, 25 libras de estaño "delgado", 10 libras de salitre, 10 libras de sal gema, 50 libras de "basuras del vino", 5 libras de amoníaco 10 libras de cúrcuma y 8 docenas de "papel para aprensar". Por tanto, se trata de un documento complementario del aquí publicado. No he buscado la signatura actual de este documento en PARES, pero si alguien quiere seguirle la pista, Martín Lázaro lo referenciaba en 1925-1926 como AHN, 71-2 Osuna, leg. 257-1895.
      José Muñoz Domínguez

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    3. Ángel Mª. Ridruejo Cabezasdomingo, 18 enero, 2026

      Se agradece el esfuerzo, José.
      En cuanto a la cochinilla utilizada para la obtención de la grana ¿estamos seguros de que se trata del insecto parasitario del nopal? Desde tiempo inmmemorial, en la cuenca mediterránea se utilizó para dicha tintura el insecto que parasita a la coscoja (Quercus coccifera; coccifera significaría, literalmente, "portador de rojo"), insecto también llamado cochinilla, pero sin parentesco filogenético con el anterior que, supongo, recibiría el nombre por analogía, durante la conquista española. Tengo el convencimiento de que mucha antigua toponimia española que incluye el nombre de "rubio" o "rubia" (Monterrubio, Villarrubia,...), que es otro de los nombres del tal insecto, se debe a la abundancia de coscoja como uno de los recursos económicos del lugar, dando idea de lo fundamental que debió de llegar a ser su explotación.
      La coscoja sería un recurso muy cercano, en zonas semi-áridas al norte o al sur de Béjar. En tanto que la chumbera, de mayor rendimiento tintóreo, aún pudiera ser un recurso no suficientemente explotado en tierras peninsulares en las fechas del documento. (En plan localista, puedo aportar la descripción que se hace en 1618 del palacio prioral de Magacela, en cuya huerta hay "un arbol de las Yndias que llaman tuna", sólo uno, y se entiende que como ornamental por su exostismo.) La cuestión que planteo es si en la Béjar de la época resultaba más rentable la importación de una especie u otra. Algún bejarano experto en la historia industrial de la ciudad (que los hay, en este mismo blog) sabrá dilucidar.
      Saludos.

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    4. José Muñoz Domínguezdomingo, 18 enero, 2026

      Me parece muy clarificador lo que dice Ángel sobre la posibilidad de que se utilizara el parásito de la coscoja y no la cochinilla americana, un dato que deberíamos confrontar con la interpretación del erudito local Juan Muñoz García, a quien nadie ha discutido ese segundo supuesto origen. Considerado lo del parásito de la coscoja, yo pondría en duda lo que dijo Juan Muñoz. No obstante, hay que tener en cuenta las conexiones de la Casa Ducal de Béjar con América: en un documento sobre jardines de mediados del siglo XVI, en el que se menciona el de Teresa de Zúñiga en Sevilla, creo recordar que ya se hablaba de nopales, patatas, ananás, etc. (ciertamente en la misma línea excepcional que el documento de 1618 mencionado por Ángel), además del vínculo a través de Álvaro Manrique de Zúñiga como virrey de Nueva España entre 1585 y 1590 y, en el mismo puesto, de Baltasar de Zúñiga, duque de Arión y marqués de Valero, entre 1716 y 1722. También quiero recordar que en Béjar no faltan las chumberas a pesar del clima frío: basta darse un paseo por la parte sur de la muralla y por las laderas de igual orientación junto al Ventorro de Pelayo para comprobarlo.
      En cuanto al topónimo recurrente "rubia", sin descartar que en alguna parte se pueda referir al parásito rubicundo, está claro que, al menos en Castilla, se refiere a la planta tintórea homónima (la rubia, o "Rubia tinctorum"), la que daba nombre a la Plaza de la Rubia de la textil Segovia del siglo XVI, a pocos metros de la Plaza Mayor, por ser el lugar donde se concentraban los puestos de venta de ese producto junto al azogue o mercado mayor de la plaza, y que se sigue cultivando en un huerto experimental vinculado a un moderno taller textil artesanal instalado recientemente entre las impresionantes ruinas del monasterio cisterciense de Santa Maria de la Sierra, en Collado Hermoso, Segovia. Con todo, yo diría que "Monterrubio" se ha de referir a una elevación sobre base rocosa rojiza o a un cabezo arcilloso de la misma tonalidad próximo a la localidad así nombrada.
      Este asunto de la rubia me trae recuerdos de mis clases de dibujo, cuando les explicaba a mis alumnos que el tono del cabello pelirrojo es el verdadero color rubio (de "ruber", rojo en latín, y de ahí rubicundo, rubeola, rubor, ruborizarse, etc.) y que a los mal llamados rubios de ahora habría que llamarlos trigueños (dicho con total claridad: Marilyn Monroe no era rubia, ni siquiera rubia de bote, y sí lo era la irlandesa Maureen O'hara). No me hacían ni puñetero caso, claro.
      José Muñoz Domínguez

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    5. Ángel Mª. Ridruejo Cabezaslunes, 19 enero, 2026

      Muy atinadas tus apreciaciones, José. Me apunto lo de la Rubia tinctorum como alternativa autóctona al tintado.

      Me parece increíble la presencia de chumberas en Béjar, y no por el frío, sino porque para soportarlo la planta requiere condiciones simultáneas de muy baja humedad atmosférica (lo que por aquí tenemos como habitual "frío seco"); pero, sí, es cierto, estoy comprobando en Google Maps su presencia en algún chalet de la carretera a Aldeacipreste; bien es verdad que como ornamentales, en unas condiciones de insolación muy determinadas. No creo que haya sido posible su explotación histórica en tierras de Béjar para la productividad que requirieran los tintes.

      Saludos.

      (Se dice que Marilyn Monroe era, de natural, pelirroja. Claramente, existe un orden en el universo.)

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    6. José Muñoz Domínguezlunes, 19 enero, 2026

      Bueno, es que el frío bejarano es seco, aunque no falten las precipitaciones estacionales. A través de Google Streetview, entre los berrocales de la carretera de Ciudad Rodrigo pasado el Ventorro de Pelayo, se pueden ver más chumberas de crecimiento espontáneo, más abundantes en esa parte, aunque en parajes que no están en las rutas de Streetview. Que yo sepa, nunca han sido utilizadas para titulación, pero habrá que estar atentos a lo que deparen los archivos, por si acaso.
      Y si lo de Marilyn es cierto, efectivamente habrá que confiar más en que el Universo no sea el caos que algunos pretenden.

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    7. José Muñoz Domínguezmartes, 20 enero, 2026

      Se ve que mi teclado es chino o busca titularse en algo y escribió "titulación" por "tinturación"...

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  2. Veo que la mayoría de elementos son naturales.

    Saludos.

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  3. La cochinilla para cosmética, sobre todo la que se produce en Lanzarote aun es muy demandada .Estos paños en Europa eran muy bien valorados ;un lujo para pocos porque ya data ahí el proceso tan laborioso que tenía el tintando.
    Una entrada muy interesante y de un valor añadido porqué estos documentos dan fe de que por esas tierras se sabia trabajar.
    Saludos

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  4. Muy interesante e ilustrativa entrada, solo sabía que la cochinilla se utilizaba para tintar. Como siempre muy bien escrito. Saludos.

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  5. Muy interesante saber todo lo referente para hacer un buen tinte en tejidos. Gracias.

    Un abrazo.

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.