Amigos de Béjar y sus historias

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3/10/2010

Unos versos para Antonio Pizarro y Pedraza

Autora: Carmen Cascón Matas


Ya tratamos en este blog la vida de dos personajes bejaranos, abueno y nieto, Francisco y Antonio Pizarro y Pedraza. De ese artículo intentaré hacer un resumen para refrescar memorias y centrarnos en un poema que no tiene desperdicio.

El primero, oriundo de Gibraleón y perteneciente al estado de los hijosdalgo, viene a Béjar a finales del siglo XVII, más o menos a partir de 1679. Poseedor de multitud de propiedades entre las que se encontraban huertas, viñas o molinos, desempeñó cargos de importancia en el consistorio, como teniente de corregidor o alcalde del estado de los hijosdalgo. Matrimonió en segundas nupcias con una mujer de familia hidalga bejarana, quizás con la intención de enraizar más firmemente su supremacía económica y social sobre la villa (aunque nunca sin presentar batalla de poder sobre su señor natural, el duque). Se llamaba Ana López Dávila del Castillo y descendía del mismo tronco familiar que el canónigo de Plasencia Bartolomé López Dávila. Un hermano de ésta, Manuel, también casaría con un miembro del linaje de los Pizarro, María, hermana de Francisco.

  Portales de Pizarro. Béjar

De su enlace nacieron numerosos hijos, cuyo desglose ya fue realizado en el artículo que mencionamos. Nos interesa la figura de Juan Vicente que marchó pronto a Gibraleón y casó allí con María Camacho. Uno de los frutos de su matrimonio fue Antonio Pizarro y Pedraza, quien a la muerte de su abuelo hereda toda su hacienda, posesiones y mayorazgo.

3/07/2010

De castillo de San Vicente a castillo del Paraíso. Breve evolución histórica del castillo de Montemayor del Río (2ª Parte)



Autor: Jesús González López 
Publicado: Béjar en Madrid, febrero de 2010.



El castillo de San Vicente, tenía en origen un carácter militar-defensivo. Con una planta rectangular, cuatro torreones rectangulares en las esquinas y dos torreones redondos en el centro. Los materiales empleados para la construcción de esta edificación fueron; sillares de piedra, mezclados con mampostería y todo ello unido con argamasa. Parece ser que el edificio, tal y como lo vemos en la actualidad, se levanto sobre la estructura de una antigua muralla anterior. Según señalan Cobos Guerra y Castro Fernández en su obra Castilla y León, Castillos y fortalezas, el grueso del castillo podría ser obra de inicios del siglo XIV.

Por tanto, podríamos afirmar que el origen del castillo de San Vicente ha estado ligado a la importancia de este espacio en tiempos pretéritos y a su control territorial, entre otras muchas funciones.

Al igual que en tiempos anteriores, se trata de un punto estratégico, una fortaleza fundamental para el equilibrio de fuerzas entre los combatientes, ya que aquel que controlara el castillo de Montemayor, tendría una posición privilegiada en la calzada de la Plata, una de las cañadas ganaderas por excelencia [1].


Castillo de San Vicente de noche

3/03/2010

De castillo de San Vicente a castillo del Paraíso. Breve evolución histórica del castillo de Montemayor del Río (1ª Parte)




Autor: Jesús González López

Publicado: Semanario Béjar en Madrid. Febrero de 2010


Montemayor del Río se encuentra ubicada al sur de la provincia de Salamanca, en las proximidades de la A-66 en la cordillera Central, entre los macizos de Gredos y la Sierra de Francia y del límite provincial y administrativo de Cáceres y Extremadura. En la actualidad, la Villa se incluye dentro de la Sierra de Béjar, entre las cuencas de los ríos Tormes (al este) y Alagón (al oeste). Hoy sabemos que la formación de esta sierra es contemporánea a la formación de los Alpes (Italia), hace aproximadamente 110 o 115 millones de años. Al estar protegido por la montañas, en el valle del río Cuerpo de Hombre se da un microclima mediterráneo, distinto al continental atlántico que tiene el resto de la provincia, que influye de manera positiva en las temperaturas siendo más suaves, al igual que más abundantes son los niveles de humedad durante todo el año. Por su morfología Montemayor es una de las localidades salmantinas en las que más precipitaciones se recogen, estando centradas principalmente en otoño y primavera. En relación con el clima están las especies vegetales, siendo las más habituales, alisos, avellanos, robles, chopos y por supuesto castaños.


Iglesia de Montemayor del Río

Desde tiempos prehistóricos, la zona se ha visto marcada por su carácter de espacio de transito, pues siempre ha sido un lugar de unión entre las diversas zonas peninsulares. Ya en la prehistoria era el paso natural de la sierra para la fauna. Posteriormente formo parte de la ruta Tartesia, de la Vía de la Plata romana, espacio de penetración de los musulmanes hacia el norte y de reconquista de los cristianos hacia el sur y, posteriormente el camino mozárabe del sur (camino de Santiago) y la trashumancia mantuvieron el carácter de espacio de nexo o unión entre las dos mesetas y por lo tanto entre la zona sur, con la cornisa cantábrica por el oeste peninsular.

2/28/2010

Paseando por Béjar: los alrededores de la ciudad

Autor: Javier R. Sánchez Martín
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.442. Mayo de 2007.




Desde la Ronda de Viriato accedo a la carretera de Aldeacipreste. Antes paso por las casas de Llopis a la altura del lugar donde estaba la tienda de comestibles de Saturnino García “El Chino”, entrañable personaje que llevaba en la sangre su afición al noble arte del toreo.

La carretera de Aldeacipreste siempre se utilizó como lugar de paseo y para tomar el sol en la primavera y el otoño. Hoy día es más complicado, pues sigue siendo igual de estrecha y su tráfico se ha incrementado significativamente, debido a la cantidad de viviendas que se han edificado por esa zona. En efecto, antes de llegar a la fábrica de don Paco se han construido a un lado y otro de la carretera varias urbanizaciones de chalés adosados en las que ya habitan bastantes personas.

Nave de la fábrica de Navamuño o de Gómez- Rodulfo


2/24/2010

La techumbre mudéjar de la iglesia de El Tejado (Salamanca)

Autor: Roberto Domínguez Blanca
Publicado: Béjar en Madrid
, nº 4.464. 2007


No hace mucho, en este mismo blog, ya dedicamos unas líneas a otra interesante obra de carpintería Mudéjar como es la tribuna del coro de la parroquia de Valdefuentes de Sangusín, tratando con ello aportar nuestro granito de arena para divulgar y dar a conocer aspectos del patrimonio artístico de la comarca de Béjar, a nuestro juicio no suficientemente valorados. Siguiendo en esta línea, hoy centra nuestro interés la techumbre de la iglesia de El Tejado.

Este sencillo templo parroquial consta de una única capilla mayor que se abre a la nave de la iglesia. La torre granítica de planta rectangular se levanta a los pies de la iglesia, pero separada de la misma, como ocurre en las de Fresnedoso o La Cabeza de Béjar. Tanto el presbiterio como la nave, y siguiendo una práctica común en toda la comarca bejarana, se cubren con techumbres de madera. La del presbiterio es muy sencilla, en cambio la de la nave es un interesante ejemplo de carpintería Mudéjar que sigue algunas pautas de este tipo de obras localizadas en la Sierra de Béjar y su entorno.

Detalle de la techumbre.
Lacerías cruzándose para formar formas estrelladas

La parte central de la armadura de la nave no responde a una tipología concreta de las conocidas, al tratarse de una armadura asimétrica (de ahí su originalidad); de forma que junto al presbiterio adopta la tipología de par y nudillo (los faldones de la cubierta convergen en la parte central de la misma en una superficie plana y alargada llamada almizate), mientras que a los pies es de limas o de artesa (techumbre similar a una artesa invertida). Así, por el aspecto resultante, se podría denominar a esta techumbre de media artesa. El resto de la armadura, los faldones que crea la doble vertiente del tejado, es muy sencilla; a base de simples pares o viguetas paralelas y transversales al eje de la iglesia.

2/21/2010

Antecedentes familiares de un bejarano nacido en una cueva

Autor: Mª del Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, nº5.583. 14 de enero de 2010



La historia del nacimiento de Jerónimo Abdón Gómez- Rodulfo puede ser un buen ejemplo de las narraciones marcadas por el miedo y la violencia surgidos a causa de la Guerra de Independencia.

Pero comencemos perfilando un relato oportuno en el que consigamos ofrecer un contexto familiar y local apropiado para que entendamos mejor lo ocurrido.

Fotografías de Jerónimo Gómez Rodulfo y
de su esposa Ángela Yagüe López


Béjar había conseguido echar el vuelo económicamente gracias a las manufacturas textiles que se habían prodigado durante todo el siglo XVIII. Los duques de Béjar, concretamente de la mano de las duquesas viudas Teresa Sarmiento de la Cerda y Mª Alberta de Castro y Portugal, consiguieron impulsar las artesanales técnicas textiles de la villa firmando un contrato con varios maestros extranjeros en 1691. Estos se comprometían “a pasar a la villa de Béjar y residir en ella, a imponer y ejecutar la fábrica de paños, bayetas, droguetes, estameñas, sempiternas, ratinas y otros géneros de lanas y enseñar su manufactura a los naturales del Ducado de Béjar que lo quisieren aprender”. El interés del señorío ducal no era más que ampliar los ingresos que les reportaban las alcabalas derivadas del monopolio del Tinte puesto en explotación por el propio ducado desde finales del siglo XVI.

2/17/2010

Paseando por Béjar: desde la Plaza Mayor a la Antigua


Autor: Javier R. Sánchez Martín
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.438. 6 de abril de 2007


Accedemos a la Plaza Mayor de Maldonado por la calle Mayor de Pardiñas, que perpetúa el recuerdo del general de ese nombre que, en 1838, derrotó a la facción carlista que merodeaba por Béjar. Hay que precisar que nuestra ciudad había tomado el partido de los isabelinos.

Al entrar en la Plaza, lo primero que llama nuestra atención son los elegantes soportales existentes a derecha e izquierda. Este tipo de soportales son característicos de las plazas mayores de muchas ciudades castellanas, que las embellecen y dan solera. También los posee el edificio del Ayuntamiento y las casas que ocupan todo el lateral norte de la plaza.

 Iglesia de El Salvador desde los soportales
de la Plaza Mayor

A nuestra derecha queda la iglesia de El Salvador, cuyo emplazamiento en lugar preeminente recuerda la secular influencia de la religión en la vida del pueblo. Y al sur de la plaza, el Palacio Ducal, asentado en la parte más alta, donde a finales del siglo XII o principios del XIII pudo haber ya una alcazaba árabe. Después, las primeras ramas de los navarros Estúñiga edificarían el palacio y sus descendientes los Zúñiga lo irían agrandando y embelleciendo progresiva-mente. En 1777 muere sin descendencia el 11º duque, Joaquín Zúñiga Sotomayor y Castro, que fue el último que llevó el apellido Zúñiga y que tuvo como título principal el de duque de Béjar. Su sobrina y heredera, Mª Josefa Alonso Pimentel y Téllez de Girón, estaba casada con el conde-duque de Benavente; no residieron nunca aquí y, además, antepusieron el título benaventano al bejarano.

2/14/2010

Paseando por Béjar: de La Corredera a la Plaza Mayor

Autor: Javier Ramón Sánchez Martín

Publicado: Béjar en Madrid, n.º4.435. 16 de marzo de 2007.



Es un sábado precioso de finales de otoño. El tiempo acompaña y estimula a salir a pasear. Paso por el parque y me sorprendo de que los árboles conserven todavía muchas de sus hojas. La verdad es que no me había fijado hasta ahora e ignoro si ha pasado en años anteriores, pero resulta extraño. Yo creo que el calentamiento de la atmósfera y otras lindeces, fruto de las tropelías que los humanos estamos cometiendo con el medio ambiente, están conduciendo a un cambio climático irreversible que ya estamos empezando a pagar y, sobre todo, que pagaran con creces los futuros habitantes del sufrido planeta Tierra. Porque en el tema medioambiental no estamos sólo dilapidando la herencia de nuestros antepasados, sino que estamos gastando a cuenta la herencia de nuestros hijos; y eso es grave.

La Corredera

De hecho, cada vez se observan más indicios de una cruda realidad: el clima está cam-biando y no precisamente a mejor. Así, la primavera y el otoño son cada vez más cortos; a veces hace otoño en invierno; las nevadas que caían todos los años en Béjar por navidad hoy día son historia; cuando menos se espera una catástrofe natural asola cualquier punto del planeta,… y podríamos seguir hasta llenar varias páginas.

2/10/2010

El infante don Luis de Borbón y Arenas de San Pedro (2ª Parte)


 Autora: Carmen Cascón Matas


Ante los escándalos de don Luis, Carlos III facilitó su casamiento aunque cubriéndose las espaldas para que los herederos del infante nunca pudieran plantearle ningún problema sucesorio. En 1776 por medio de la Pragmática Sanción, apartaba de los derechos al trono a todo príncipe de la familia real que matrimoniase desigualmente y a sus descendientes se les privaba de poder llevar el apellido Borbón. Al infante la real orden le tuvo sin cuidado y acabó casándose morganáticamente con Mª Teresa de Vallabriga, una modesta sobrina del marqués de San Leonardo que vivía en La Granja. La joven prometida había nacido en Zaragoza en 1759 y era, por tanto, 32 años más joven que don Luis.

"El infante don Luis de Borbón"
Francisco de Goya


Según las descripciones era “de buena cara, buena índole, sumo recogimiento, mucho entendimiento, mucha inocencia y gran educación”. La boda se llevó a cabo en Olías del Rey y la única cosa digna de reseñar es que el mismísimo Boccherini compuso una serenata para el acontecimiento. A partir de entonces, el infante y su familia se vieron avocados al destierro, primero en Villaviciosa de Odón y luego en Cadalso de los Vidrios, sin disponer de una residencia fija.

2/03/2010

El infante don Luis de Borbón y Arenas de San Pedro (1ª Parte)


Autora: Carmen Cascón Matas

El infante don Luis de Borbón, morador del Palacio de La Mosquera de Arenas de San Pedro, había nacido en el Palacio del Buen Retiro el 25 de julio de 1727, hijo de Felipe V y de su segunda mujer Isabel de Farnesio. Como era usual en las familias nobles de la época, fue educado en la carrera eclesiástica, pues ocupaba el quinto puesto en la línea de sucesión al trono de su padre. Por delante de él, se colocaban con preferencia los futuros reyes de España Luis I, Fernando VI, Carlos III y Felipe, duque de Parma. Su madre, que no pensaba en otra cosa que en el futuro alentador de sus hijos, viendo las escasas posibilidades de su último retoño, solicitó al Pontífice el capelo cardenalicio, por lo que se le nombró a la tierna edad de 5 años Arzobispo de Toledo. Quién sabe si la reina no veía en él a un futuro pontífice… Por de pronto, tal puesto le daba pingües beneficios, además de altas dignidades y privilegios. No contentos con todo ello, en 1741 y con 14 años, sumó el de cardenal de Sevilla.


"La familia de Felipe V" por Van Loo.
Los reyes aparecen sentados,en el centro.
Tras ellos y de rojo, el infante don Luis.


Sin embargo, el pequeño infante nunca recibiría las órdenes religiosas. La atracción que las mujeres ejercían hacia él dejaron bien a las claras que no estaba hecho para, al menos, pronunciar el voto de castidad. A sus 22 fogosos años, decidió renunciar a todas sus dignidades. Su única preocupación era la caza y su carácter era callado e irresponsable. Sus declaraciones fueron:

1/30/2010

La recuperación de los jardines del Palacio de la Mosquera en Arenas de San Pedro (Ávila)

Autor: Roberto Domínguez Blanca
 
Con razón es numerosa la historiografía bejarana dedicada al palacio suburbano de El Bosque y sus jardines, por la singularidad e interés que tiene dentro de su categoría en el ámbito español. De entre la misma, destacan los cuatro volúmenes de actas de los sucesivos congresos dedicados a El Bosque y las villas de recreo en el renacimiento, aunque también los jardines urbanos y otros espacios verdes históricos de Béjar han ocupado a investigadores como José Muñoz Domínguez, Manuel Carlos Jiménez González y Ana Rupidera Giraldo [1].

Además, en la propia comarca bejarana contamos con otro jardín de interés, el conocido como “Coto de Nuestra Señora del Carmen” en el término municipal de Peñacaballera, y no muy lejos de Béjar existen o existieron otros como el de la Abadía, en la provincia de Cáceres, o el desaparecido del palacio de los Alba en Piedrahíta, cuyo solar lo ocupan hoy el parque y la piscina municipales. Está claro que la bonanza de las tierras del Sistema Central, beneficiadas por su suave clima estival y la abundante disponibilidad de acuíferos y los beneficios de éstos sobre la vegetación, determinaba la construcción de estos espacios para el ocio y el recreo. Otro de estos lugares es el palacio de la Mosquera en Arenas de San Pedro, que tras diversos usos se está iniciando su rehabilitación, tras la adquisición municipal, incluida la de sus jardines. Ésta me parece una noticia que debe confortar a todos los interesados en la protección y puesta en valor de nuestros tesoros artísticos, y visto que, como he expresado al principio, el tema de los jardines históricos está íntimamente ligado a la historia bejarana, le propuse a Carmen colgar esta noticia en su blog.

Palacio de Mosquera. Arenas de San Pedro (Ávila)

Pude visitar en agosto el palacio de la Mosquera (fig. 1) al asistir a un curso de verano sobre arte español de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX que se impartió en sus dependencias. Estas clases veraniegas estaban organizadas para el Ayuntamiento de Arenas de San Pedro por Dª. Sophie Domínguez-Fuentes, doctora de la Universidad París IV-Sorbona, encargada de la conferencia inaugural y autora de una monografía del palacio titulada “El palacio de la Mosquera del infante don Luis en Arenas de San Pedro”, que fue editada en 2009 por el consistorio arenense. El curso contó con la participación de reputados profesores y especialista en la materia como D. Antonio Bonet Correa, D. Oliver Meslay, Dª. Camille Faggianelli y Dª. Isadora Rose de Viejo.

1/27/2010

Estado de la cuestión sobre el origen del topónimo Béjar

Autor: Mª del Carmen Cascón Matas
Publicado: Semanario Béjar en Madrid, nº4.574. 13 de noviembre de 2009.

Una de las grandes dudas que asaltan a los investigadores del pasado es el origen del topónimo que da nombre a nuestra ciudad. Sin ser una especialista en el tema ni mucho menos, me ha parecido bien sacar el tema a relucir y, si no resolverlo por mi misma, al menos aclarar y exponer lo que dicen los expertos sobre ello, lo que se puede denominar en la jerga histórica un “estado de la cuestión”. Me parece un tema apasionante, basado en una pregunta que debería asaltar a todo bejarano en algún momento y que debería quedar ahí, fija en el cerebro hasta encontrar una respuesta razonable. Ya que vivimos en un lugar que se llama de determinada forma habrá que cuestionarse el por qué. Las cosas no surgen de la nada y menos aún las denominaciones de los lugares que suelen ser permanentes, perennes en la Historia, con escasos cambios, salvo que grandes caídas de imperios, culturas y lenguas provoquen su olvido.

Vista de Béjar desde La Centena

Escribía mi recordado profesor de la facultad de Historia de la Universidad de Salamanca, el fallecido especialista en Historia Medieval Ángel Barrios, que “etimología y semántica de un topónimo, cualquiera que sea éste, interesan sólo en tanto que proporcionan información a partir de la cual es posible conocer, a veces, el origen del pueblo que ha dado nombre a un lugar y la fecha en que tal acto se ha realizado”. Historia y análisis lingüístico se unen en este caso para procurar respuestas fehacientes a nuestras dudas, siendo el primero el origen del segundo. Es decir, la denominación de un lugar es producto del poblamiento, de las circunstancias de los pobladores, de sus lenguas y costumbres.

Este mismo profesor realizaba una división entre “microtopónimos” o denominaciones de pequeños lugares (parajes, fuentes, huertas) que “cambian con mayor frecuencia, al estar más estrechamente ligados a las transformaciones del paisaje agrario y a los cambios productivos de los grupos humanos que habitan el territorio donde se hallan”, y macrotopónimos o nombres aplicados a ciudades o pueblos que “se transforman fonéticamente menos y de modo más lento, y en ellos el sentido etimológico tiene escaso valor”. De esta forma pueden ser considerados, como él mismo los llama, “fósiles”, pero más fácilmente analizables, pues evolucionan con mayor lentitud y, por lo tanto, se llega a la palabra originaria en un par de variaciones fonéticas.

Una vez aclaradas estas particularidades de la toponimia y su análisis veamos de dónde procede nuestra querida palabra “Béjar”. Para ello me voy a basar en un artículo del año 1971 del bejarano Manuel Antonio Marcos Casquero publicado en este mismo semanario y en un libro editado en 1986 de Antonio Llorente Maldonado, quien en muchos casos se basa en el artículo anterior.

1/17/2010

Breve Historia de la industria textil (3ª Parte y final)


Autor: Javier R. Sánchez Martín

Publicado: Béjar en Madrid, Especial de Navidad 2005

En la primera quincena del siglo XX se producen numerosas huelgas, que sembraron el hambre y la miseria en una población cuyos recursos económicos eran ya de por sí muy escasos. La más dramática fue la de 1913-1914, que puede calificarse como una de las huelgas más largas y tristes de la historia de Béjar, que fue originada por la finalización y consiguiente renegociación del convenio sobre trabajo y jornales que había estado vigente durante 10 años. En esta situación de paro total y con gran cantidad de emigración, en 1914 estallaría la Primera Guerra Mundial lo que haría que Béjar no reaccionara inicialmente y no aprovechara las reiteradas ofertas de los ejércitos en liza, especialmente del francés para que fabricara uniformes para ellos. Cuando la industria textil volvió a ponerse en marcha, ya le fue muy difícil hacerse con buenos contratos por la competencia de otros centros textiles como Cataluña, la zona valenciana e incluso Hervás. A la vecina población de Hervás, que reaccionó más ágilmente, derivaron contratas que inicialmente estaban destinadas a Béjar. En aquella época todas las empresas se encontraron con problemas de desabastecimiento de materias primas, principalmente lanas y colorantes, así como con restricciones en las importaciones, lo que trajo como consecuencia unos aumentos de precios desmesurados, y que afectaron a todos.

Fábrica de García y Cascón

Es noticia reseñable también que, en 1917, la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Béjar, presidida por Emilio Muñoz, y de acuerdo con la Escuela Industrial solicita un Acondicionamiento de Materias Textiles, para cuya concesión realizaría eficaces gestiones el entonces diputado a cortes, Filiberto Villalobos. El Acondicionamiento, que sería el cuarto establecido en España después de los de Barcelona, Tarrasa y Sabadell, se inauguraría el 24 de febrero de 1920 aunque parece que ya estaba funcionando desde un mes antes. Sería su primer director Miguel Muñoz Elena, a la sazón también director de la entonces Escuela Industrial.

1/13/2010

Breve Historia de la industria textil (2ª Parte)


Autor: Javier R. Sánchez Martín
Publicado: Béjar en Madrid, Especial de Navidad 2005


La mecanización de la producción, la Escuela Industrial y la llegada del ferrocarril.

El inicio de la era industrial se fija en Béjar hacia 1824, año en el que algunos fabricantes textiles compraron máquinas de hilar y cardar a la casa Cockerill de Lieja (Bélgica). Por aquellas fechas se inició también la mecanización del perchado y del tundido de paños, este último mediante la introducción de tundidoras transversales.

Las máquinas de hilar adquiridas eran con toda seguridad “jennies” y, suponiendo que cada surtido de carda e hilatura estuviese equipado con cuatro jennies de 60 husos, en 1834 existirían en Béjar 144 máquinas de hilar de este tipo, que podrían haber eliminado el trabajo de unas 2.880 hilanderas manuales (unas 20 por cada máquina), que hubieran sido las necesarias para surtir de hilo con tornos tradicionales a los 221 telares existentes en aquel momento en la villa.



Fotografía del interior de la fábrica de Rocamora (La Fabril)

Sin embargo, en lo referente al tisaje, la introducción de la lanzadera volante fue probablemente tardía y poco completa, como lo sugiere el hecho de que entre los 21 telares de que disponía en 1850 la empresa Rodríguez Hermanos, sólo 7 tenían lanzadera volante.

1/09/2010

Breve Historia de la industria textil (1ª Parte)

Autor: Javier R. Sánchez Martín

Publicado: Béjar en Madrid, Especial de Navidad 2005



El origen de la fabricación textil. Edad Media y Moderna.

La historia de Béjar, pequeña ciudad castellana situada al sur de la provincia de Salamanca, ha estado siempre ligada a la industria textil lanera. Para bien y para mal, pues cuando la industria textil pasó por épocas de prosperidad la ciudad prosperó con ella, y cuando el textil arrostró una de sus cíclicas crisis la ciudad pasó por momentos de penuria.


Dintel de la antigua casa obrador del
"maestro flamenco" Juan Luis Meluis. Béjar


Según diversos indicios, el origen de la actividad textil bejarana se remonta al siglo XIII, es decir, poco después de que estas tierras fueran repobladas por el rey Alfonso VIII de Castilla, y habiendo concluido ya la etapa de dominación árabe. Los motivos probables por los que se inició esta actividad precisamente aquí están muy bien descritos por Cristino Bueno.

En el siglo XV ya existían en Béjar pequeños centros para la fabricación de paños que, bajo la tutela de los Duques, fueron creciendo y haciéndose un lugar importante dentro del mercado español.

1/04/2010

La Guerra de Independencia y su incidencia en Béjar (Conclusión)




Autores: Mª del Carmen Cascón Matas
Óscar González Hoya
Publicado: Fragmento del Especial Béjar en Madrid, Navidad de 2008.


El desastre de la Guerra y el comienzo del liberalismo político en Béjar

La Guerra de Independencia supuso para Béjar la ruina en muchos aspectos: la ciudad fue saqueada en varias ocasiones, bejaranos muertos por las calles, familias que huían a la sierra dejando atrás sus casas y negocios, el hambre y las vejaciones sufridas, heridos y enfermos, tropas en continuo vaivén, la humillación por ver en tierra propia a invasores extranjeros.

A su vez la población sufrió el acoso económico con la imposición de continuos tributos y repartimientos que ocasionó la falta de mano de obra en el campo por muertes y alistamientos, una mano de obra necesaria para abastecer de alimentos correctamente a la población.

Grabado que representa una leva militar en la Guerra de Independencia

Nuestras manufacturas también notaron el embate del conflicto. Por un lado, las ventas decayeron notablemente por falta de demanda y por dificultades en las comunicaciones, la producción mermó por escasez de mano de obra y de capital por las elevadas contribuciones requeridas por los distintos ejércitos. Pero por otro, se firmaron contratas lucrativas que se acabaron cobrando y ciertos fabricantes vendieron por propia iniciativa y de manera particular. El conflicto vendría a reforzar las relaciones entre la pañería bejarana y el ejército, demostrándose que el nivel productivo de nuestra villa podría considerarse como alto, por ser capaz de abastecer a las tropas en el tiempo establecido en las contratas.

1/01/2010

La Guerra de Independencia y su incidencia en Béjar (6ª Parte)



Autores: Mª del Carmen Cascón Matas
Óscar González Hoya
Publicado: Fragmento del Especial Béjar en Madrid, Navidad del 2008.

El impacto de las Cortes de Cádiz y el final de la contienda.

En Diciembre de 1811 Béjar se encuentra ante una nueva situación política: desde las Cortes de Cádiz llega la noticia de que los señoríos han sido abolidos, medida que implica la invalidez de los nombramientos del Consistorio realizados por la Duquesa. Los notables deciden organizar una elección basada en los principios liberales emanados en Cádiz que aún no estaba regulado por texto legal alguno, ya que nuestra primera carta magna no sería aprobada hasta el año siguiente.

Monumento a las cortes de Cádiz
Cádiz

Que respecto a saberse estar abolido el derecho que conservaba la Casa del Exma. Sra Duquesa de este Estado para la eleccion de personas que sirvieren de oficios publicos de la Magistratura o Ayuntamiento de esta Villa, y que para los que es necesario hacer la elección con la anticipacion necesaria a que sean puestas en posesion para el dia 1 de enero del año proximo segun costumbre y esta prevenido por derecho, el Ayuntamiento, en tales circunstancias que pueda proporcionar al pueblo inteligenciado de ellas, concurra a dicha eleccion por los medios que afiancen el mejor acierto en el desempeño de las obligaciones y cargas ordinarias y extraordinarias que tiene y pueden tener sobre el Cuerpo Consistorial invitando al mejor servicio de Dios y del Publico (...)”.

       De esta forma, y usando como eje los tres núcleos parroquiales y los feligreses adscritos a ellos, se lleva a cabo la elección de 12 representantes, 4 vocales por cada parroquia para que ellos nombren a su vez a los miembros del Consistorio.