Amigos de Béjar y sus historias

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3/20/2026

¿Por qué no tuvo hijos el XII duque de Béjar Joaquín I?

 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

 

Joaquín Diego López de Zúñiga Sotomayor Castro y Portugal nació en Madrid el 28 de abril de 1715 y recibió el bautismo en la Parroquia de San Andrés el 6 de mayo de 1715. Falleció en su palacio de Madrid el 10 de octubre de 1777. Noble español de la Casa de Zúñiga, XII duque de Béjar y Plasencia, VIII duque de Mandas y Villanueva, XIII marqués de Gibraleón, VIII de Terranova y X de Sarria, XVI conde de Belalcázar, XIII de Lemos, IX de Andrade, XI de Villalba y XIII de Bañares, XVI vizconde de la Puebla de Alcocer. Justicia y Alcaide Mayor de Castilla, Primera Voz de la nobleza de Castilla, Grande de España. Fue además caballero Gran Cruz de la Orden de Carlos IIIcaballero de la Orden de San Jenarocaballero de la Orden del Toisón de Oro, Gentilhombre de Cámara y Sumiller de Corps del rey Fernando VI de España, Ayo y Mayordomo Mayor del príncipe de Asturias, el futuro rey Carlos IV de España. Último miembro de la Casa ducal de Béjar

Así presenta a este personaje la popular enciclopedia libre de la red, wikipedia, cuya última afirmación induce las siguientes líneas.   

 

Iglesia de San Andrés, Madrid. Lugaressacros.blogspot.com

 

         Fallecer sin descendencia tenía antecedente en el II duque de Béjar, Álvaro de Zúñiga, casado con su tía María de Zúñiga, asunto que se resolvió nombrando heredera a su sobrina Teresa de Zúñiga, hija de Francisco de Zúñiga, marqués de Ayamonte y hermano de Álvaro, asegurando así la fusión de los títulos con el apellido como lo había dispuesto en 1397 el fundador del mayorazgo. El caso de don Joaquín fue distinto porque al parecer el linaje había perdido la cohesión, y el título de Béjar (el más importante como que representaba a los parientes mayores del clan) fue contendido en pleito por una adinerada sobrina que llevaba el apellido en tercer lugar, por línea paterna.

 

María Josefa de la Soledad Pimentel de Borja Zúñiga Enríquez y Ponce de León, XIII duquesa de Béjar, por Goya. Mujeresenlahistoria.com

 

       En El matrimonio del duque don Joaquín através de las cartas enviadas al consistorio, Pinceladas de Historia Bejarana 10/10/2009, la historiadora Carmen Cascón Matas insinúa que la imposibilidad de engendrar herederos, tara achacable siempre a la mujer… venía del propio don Joaquín, pues en ninguno de sus enlaces (dos) logró tener descendencia… Pero la situación puede ser diferente.

 

Carlos José Gutiérrez de los Ríos. Biblioteca Nacional de España. Wikipedia  

 

      El VI conde de Fernán-Núñez, cuñado del duque en su segundo matrimonio, revela en Vida de Carlos III, que el primero con la princesa francesa Léopoldine de Lorraine se deshizo por motivos que tal vez no explica suficientemente el natural melancólico del duque, y que la historia de esta desavenencia entre marido y mujer la cuentan en estos términos las “Memoires du Duc de Luynes sur la Cour de Louis XV”:

 

General Books, 2012. Bookdepository.com

 

       L'affaire de Mme. de Béjar consiste en ce que par une antipathie qu'elle a toujours eue pour son mari et qu'elle n'a pu vaincre après vingt-quatre ans de mariage, sans qu'il se soit cependant passé aucune scène de celles qui sont assez d 'usage en pareil cas; les parties ont demandé de concert a se séparer, alléguant que le mariage n'a pas été consommé. Le pape a accordé la séparation; mais le mari a prétendu que le mariage fût déclaré nul et avoir la permission  de se remarier.       

 

 

Palacio Roquelaure, París, donde se oficializó la boda entre Joaquín y Léopoldine. Pline

 

       El papa Clemente XIII anuló también el matrimonio, y don Joaquín casó con la hermana del conde de Fernán-Núñez, la española-francesa Escolástica Gutiérrez de los Ríos y Rohan-Chabot, treinta y cinco años menor, que le había sido encomendada por Fernando VI junto con su hermano al quedar ambos niños huérfanos de padre y madre de corta edad.

 

 

Esquela y capilla fúnebre de doña Escolástica en el palacio de la villa Fernán-Núñez, Córdoba. Ibncalez.blogspot.com 

 

      Ya fuera porque la brecha generacional hacía esta vez inconveniente la cohabitación, o por la costumbre de usar preservativos que el duque había adquirido en París (Los condones del duque de Béjar: propuesta de solución, Pinceladas de Historia Bejarana, 20/06/2016), el hecho es que tampoco hubo hijos en este matrimonio en que la joven viuda sobrevivió sólo cinco años a su esposo.

 

6 comentarios:

  1. En aquellos tiempos siempre se solía culpar a la mujer en estos casos, bueno mas recientemente también.
    Lo de los preservativos en el siglo XVIII puede parecer algo impensable, pero creo que en alguna ocasión ya vi algunos creo realizados en tripa de algún animal, pero no recuerdo fecha.

    Saludos.

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    1. https://ccasconm.blogspot.com/2016/06/los-condones-del-duque-de-bejar.html

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    2. Agustín García.sábado, 21 marzo, 2026

      Mucho se escribió en el momento de la aparición de estos preservativos, aunque parece que todavía da de sí a la vista de este artículo. Pero esta historia no resiste lo más mínimo un análisis histórico y mucho menos si se hace desde la lógica (aunque para ello hace falta conocer la historia del ducado de Béjar y la de su archivo).
      Primer error: malamente los preservativos podían ser propiedad de don Joaquín –último Zúñiga duque de Béjar, que murió en octubre de 1777–, si estos son de 1814 según la presentación del Archivo de la Nobleza.
      Segundo error: es imposible que don Joaquín escondiera sus condones entre la documentación del archivo ducal que se custodiaba en el Palacio Ducal de Béjar, pues este personaje vivió siempre en su finca-palacio de la Moraleja en Madrid, y solo en una ocasión visitó Béjar –la capital de sus estados– en 1751, y nunca más volvió.
      Tercer error: un duque, como el Zúñiga, nunca se ocupaba personalmente de la gestión de sus papeles; para ello contaba con una legión de criados que se encargaban de dicha tarea (secretarios, contadores, archiveros, oficiales, amanuenses y, seguramente, algunos otros que nos quedamos por citar).
      Cuarto error: el ADBéjar, ha sufrido suficientes manipulaciones en su historia durante el siglo XVIII, y especialmente durante el XIX, como para que los preservativos pudieran haber pasado desapercibidos y seguir escondidos.
      Quinto error: ¿para qué querría preservativos don Joaquín, quien precisamente deseaba y necesitaba tener vástagos sucesores?
      A su muerte, en 1777, tomaron posesión de los señoríos de los duques de Béjar sus sucesores: los conde-duques de Benavente, Peñafiel, Arcos, Béjar, Gandía (así hasta 13 ducados, 12 marquesados, 13 condados y 14 grandezas de España), futuros conde-duques de Osuna. Estos fueron ordenando el traslado del archivo de Béjar a Madrid junto con sus demás archivos. Este proceso se realizó paulatinamente, iniciándose un trasiego de papeles camino de una de sus múltiples casas-palacio madrileñas, la situada en la calle Leganitos –donde hoy se emplaza la Plaza de España–, lugar donde comienza una nueva historia para el ADBéjar.
      Señalar que, durante el periodo de la Guerra de Independencia, el archivo de la casa de Osuna, –o al menos los documentos más importantes– fue trasladado a la Isla de León en un intento de salvarlo del expolio francés. El de Béjar sufrió un grave naufragio en el río San Pedro, en Puerto Real. Y, de vuelta a Madrid, hubo que “recomponer” de nuevo todo el archivo de Osuna.
      La realidad más creíble –que es, como casi siempre, la más lógica– es que los preservativos hallados entre documentos de la época del duque de Béjar fuesen propiedad de alguna de las muchas personas que, muy posteriormente, manipularon el archivo del Ducado de Osuna. Posiblemente un oficial o amanuense cualquiera, ya que eran estos las personas que más contacto tenían con los legajos y documentos.

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    3. Como la discusión si el duque de Bejar gratificó o no a Cervantes por la dedicatoria de la primera parte del Quijote, todo está en probarlo.

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  2. En algún reportaje que vi en televisión se comentaba que los egipcios hace más de 3000 ya usaban preservativos de tripas de animal.
    Abrazos.

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  3. ¿Maltusiano don Joaquín?

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.