7 de febrero de 2012

Repercusiones de los conflictos bélicos del siglo XX en la producción textil bejarana (3ª Parte)

Autor: Óscar González Hoya
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio e Industria de Béjar, 2009.



El proyecto de un nuevo uniforme adaptado a los nuevos conflictos bélicos

Carta de “Hijos de Francisco Gómez- Rodulfo Yagüe” a Juan Cascón, Presidente de la Asociación de Fabricantes:


Madrid, 9 de noviembre de 1915:
    Ciertamente que de momento sería un mal para Béjar la sustitución de los colores que usa el ejército, puesto que en el azul estamos especializados y constituye casi un monopolio.
    Mas las circunstancias se imponen y las altos intereses del Ejército no se han de supeditar a las conveniencias industriales de nuestra población. Hace algunos años el cambio de color del uniforme del Ejército no tenía la importancia que hoy tiene, puesto que se combatía con armas de mucho menos alcance a cuya distancia implicaba mucho menos la visualidad por distinguirse perfectamente la silueta, ya con uno o con otro color del uniforme. Mas hoy, que se combate a largas distancias a las cuales la silueta llega a desaparecer, el uniforme del soldado es de un color apagado, casi pueden pasar desapercibidos las grandes masas y mucho más el avance en guerrillas. No así si el uniforme tiene colores vivos que a grandes distancias se destacan.

Francisco Gómez- Rodulfo Yagüe (fallecido antes de 1915 y hermano de Jerónimo Gómez- Rodulfo, aparecido en la entrada anterior) y sus tres hijos (herederos de su fábrica) Francisco, Jerónimo y José

   


 Entonces no solamente las masas son vistas, sino también un solo soldado. Nosotros, profanos, podemos darnos cuenta de esto leyendo las crónicas de la gran guerra actual.
    El ejército francés empezó la campaña con un pantalón grancé, de color bastante más apagado que el nuestro. Al poco tiempo fue cambiado el uniforme por un azul más pálido y el pantalón grancé suprimido y, para seguir usando los que tenían los soldados, se le dieron unos anchos pantalones de algodón kaki para que se los pusieran por encima del de paño grancé.
    Hago estas observaciones para venir a las consecuencias que, yo a mí entender, deduzco que son:
    1 Que el cambio de colores del uniforme o a la adaptación de otro más distinto del actual es cosa descontada.

Fotografía antigua de la fábrica de Gómez- Rodulfo o de Navamuño
   

2 Que si no se adopta en tiempo de paz un uniforme de campaña, al ocurrir la menor cosa que hiciera necesaria la movilización, sufriríamos grave quebranto, porque bruscamente se haría entonces la sustitución y en ese momento de gran necesidad, como nuestra industria no está preparada y por desgracia está en inferioridad con respecto a casi todos los pueblos industriales de España, perderíamos entonces nuestra hegemonía de abastecedores del paño del ejército a más del gran perjuicio por la existencia fabricada y en fabricación (...).
    Con respecto a la segunda consecuencia tengo muy presente que en África, con perjuicio grande para nosotros, han dejado de usar el pantalón de paño que si hubiera sido de otro color lo estarían usando y no nos veríamos privados de esa producción (...).
    ¿Qué existe en el momento actual?
    No se lo puedo decir porque me he abstenido en absoluto de frecuentar los centros en donde podía adquirirse alguna noticia sobre el particular, pero los rumores entre la oficialidad se acentúan de que se hará el cambio de uniforme (....).


Uniformes españoles hacia 1875 (predomina el paño azu


    Por todo lo cual yo considero de vital interés para esa industria el atender la demanda del señor Ministro en la forma que ahora podemos y en estar en constante relación con el Ministerio de la Guerra para poder ser siempre los primeros y ayudar con nuestra experiencia industrial a que se resuelva lo más conveniente (....).
    Mas, para lograr un regular éxito, hace falta en esto una unificación en la gestión, cosa sobre la que ruego a usted medite mucho porque una dualidad sería altamente inconveniente (....)”.

    Como hemos visto anteriormente, Béjar no participó en la producción destinada a la Gran Guerra debido, entre otras causas, a que nuestra industria no había producido nunca el paño de color kaki, manteniéndose la opinión general se debía seguir produciendo el paño azul en el que teníamos la hegemonía. Gómez-Rodulfo plantea que el añil de los uniformes del ejército no se iba a mantener eternamente, como se podía apreciar en los cambios de vestuario que se estaban produciendo durante la Primera Guerra Mundial. Incluso se refiere a la aventura colonial española en el Norte de África, donde el pantalón de color azul había dejado de usarse y por tanto se había perdido dicho mercado.

Uniforme de principios de siglo XX (color kaki)

    Es preciso dejar claro que los grandes empresarios textiles (“Hijos de Francisco Gómez-Rodulfo”, Rafael Díaz, Rodríguez-Arias, Hernández-Agero…) se encontraban en Madrid por entonces y tenían contactos con el Ministerio de la Guerra frente a los pequeños y medianos residentes en Béjar. Por dicho motivo se envía esta carta desde la capital al presidente de la Agrupación de Fabricantes para que éste de a conocer al resto la situación del momento.


    En definitiva, de poco nos serviría seguir produciendo el paño azul en el que éramos líderes si nuestro principal cliente deja de comprárnoslo. Renovarse o morir. Uno de los principales escollos consistía en llevar a cabo una estrategia común, difícil si tenemos en cuenta que cada uno en su fábrica actuaba siguiendo sus propios intereses. Por desgracia durante la década de los 20 la situación de incertidumbre referente al cambio de uniforme fue una constante entre los empresarios del gremio.


    Como conclusión repetiremos que la participación de Béjar en la producción destinada a la Primera Guerra Mundial fue nula, frente a la industria catalana que se vio favorecida. Las causas fueron las siguientes: fábricas que no estaban preparadas por el desconocimiento del tipo de paño a fabricar, el alza de precios de las materias primas, el pésimo clima laboral derivado de la Huelga General de 1914, falta de unidad entre la clase empresarial incapaz de llevar a cabo una estrategia común, la competencia catalana y el conservadurismo habitual en la producción textil bejarana. 

(Continuará)


*Las fotografías están sacadas de los blogs Archivo Fotográfico y Documental de Béjar y Los Abdones

Bibliografía y fuentes documentales:
SÁNCHEZ MARTÍN, J. R.: “El cambio del uniforme militar y la crisis de los años veinte en Béjar”.  Revista de Estudios Bejaranos, nº7, Dic. 2003.
Archivo de la Cámara de Comercio e Industria de Béjar: Documentación suelta. 

38 comentarios:

  1. Ya por entonces se conocía la innovación. Aunque los cambios eran más lentos había que actualizarse. De azul a Kaki.
    Creo que falto como siempre consenso. O igual se penso que Bejar seguiría favorecida. Las huelgas a veces son también muy inoportunas. Me encanta ver las fotos antiguas:-)
    Bss Carmen menuda estás puesta en en estos asuntos de uniforme.

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  2. La Gran Guerra fue un duro golpe para la industria textil bejarana. Y todo por el maldito color caqui. ¡Quién iba a decir que con los años se impondría dicho color en los ejércitos de Tierra!
    Un saludo.

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  3. Los cambios siempre afectan alguna industria, aunque hay que decir que los uniformes azules eran muy bonitos, con respecto a los kaki y no digamos a los actuales camuflaje para no ser apercibidos entre la mata floresta.

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  4. Parece mentira todo lo que puede implicar el color de un uniforme. Hasta eso hay que elegirlo cuidadosamente, porque de ello puede depender el futuro de una industria. Lo cual demuestra que no se puede hacer nada al azar, ni siquiera elegir un color.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  5. Carmen, Juan Cascón sería pariente tuyo?
    Al menos los militares continuan con el mismo color desde entonces...nosotros primero fué gris, después marrón y ahora azul. Espero que sea el último.
    Sigue interesantela historia.
    Un beso

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  6. Muy interesante, amiga, por cierto en la UEx hay una tesis de Física sobre los colores del ejército, pero ni la escribí yo ni la he leído solo el título... Bss

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  7. Han seleccionado los colores con gran minuciosidad, a conciencia.
    El de color kaki es muy elegante. Pero todos me gustan, son distinguidos.
    Un abrazo.

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  8. segundo intento de publicar el comentario... hay dias que esto se vuelve loco...

    decía que los colores vistosos quedaron para uniformes de gala y los desfiles, en combate se necesitaba ser prácticos y no aparecer como un blanco fácil ante el enemigo..

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  9. A tenor de esta carta, se ve muy claro la repercusión negativa de la Gran Guerra en la industria bejarana; se prefiere a Cataluña en todo, y el color del uniforme militar no benefició en nada a esta población, y mira que España sí que salió beneficiada por la neutralidad. Felicitaciones a Óscar González por estas entradas y besos a tí, Carmen.

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  10. Una pena que la industria bejarana no supiese o no pudiese adaptarse a las nuevas necesidades de los ejércitos, derivadas de las cada vez más modernas técnicas de combate...el uniforme empezó ya a ser, no sólo una seña de identidad, sino también algo útil para la guerra.

    Un beso.

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  11. Que interesante.

    Y que buenas ilustraciones.

    Un abrazo.

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  12. ¡Si es que el azul era mucho más elegante! Que lástima que la falta de consenso entre los industriales haya precipidado el ocaso de la industria textil de Béjar.

    Un abrazo Carmen y gracias a Óscar por contarnos estas cosas tan interesantes.

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  13. Katy: más que yo Óscar, el autor de estas entradas tan textiles a la vez que militares, jejeje.
    Besos

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  14. Cayetano: el autor de la misiva que transcribo en parte, uno de los hijos de Fransico Gómez- Rodulfo, daba en el clavo en el asunto de la transición hacia un nuevo uniforme y lo escasamente preparada que estaba la industria textil bejarana ante tal evento.
    Saludos

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  15. Mari- Pi: parecen más soldaditos de plomo que otra cosa, sí, aquellos militares del siglo XIX. Pero imagínate lo incómodos que serían a la hora de caminar o de montar a caballo.
    Besitos

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  16. Dame Masquée: sobre todo si la industria en cuestión no está preparada para ese cambio. ¡Qué diferente hubiese sido el asunto si Béjar hubiese producido paños de otros colores para el ejército!
    Besitos

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  17. Laura M.: Juan Cascón, presidente de la Asociación de Fabricantes de entonces, era hermano de mi bisabuelo y también tenía una pequeña fábrica de paños en Béjar.
    Un abrazo

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  18. MariCari: pues sría interesante tenerla por si aparece Béjar por alguna parte.
    Besos

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  19. Carolina: esperemos que nunca tengan que ser utilizados salvo para desfiles o para misiones humanitarias.
    Besos

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  20. Jose Luis: efectivamente y parece ser que Béjar se había especilizado demasiado en uniformes poco funcionales para los nuevos conflictos que se abrían en el mundo.
    Saludos

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  21. Paco Hidalgo: le felicitaré de tu parte. Me alegro de que te gusten estos artículos. Saludos

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  22. Carolus II: me alegro de tenerte por aquí de nuevo. Imagino que estarás ocupadísimo.
    Saludos

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  23. Gaucho: encantado de que pases por este espacio desde el otro lado del charco.
    Saludos

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  24. Alma: la decadencia del textil bejarano sobrevino bastante después de estos acontecimiento, pero ésa es otra historia...
    Besos

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  25. Hola, concisas y precisas letras desnudan placidamente la pura y germinal belleza de este blog, si te va la palabra encadenada, la poesía, te espero en el mio,será un placer,es,
    http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
    gracias, pasa buen día, besos numantinos..

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  26. Hola Carmen:

    Me sorprende lo del uniforme...Si hasta en esos pequeños detalles hay que estar pendiente...

    Aunque viéndolo bien, azul o kaki poco importaba si eso significaba empleo y desarrollo para la industria...Pero ya sabes..

    Saludos

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  27. Hay que tener ojo de larga distancia cuando se maneja una empresa de ese tipo y no pillen a uno a contrapie.
    Supongo que la comunicaciones de Cataluña por mar y tierra hizo que este punto estuviese más resuelto, estaban más oportunamente preparados para los cambios y poderlos afrontar.

    una abrazo,Carmen.

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  28. Es una pena que no conservaran el azul elegante de los paños bejaranos pero la pena mayor es que estos no llegaran a unificar criterios para cambiar la producción

    Un besote

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  29. Me sorprende el comienzo de la carta, dando cuenta de los motivos prácticos desde el punto de vista militar por los que se veía próximo e inevitable el cambio de telas. Saludos Carmen.

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  30. Don Vito: ya me he acercado por su blog y le he dejado un comentario de los míos. Le seguía hace tiempo, pero a veces hay poco tiempo para entrar y dejar un recuerdo.
    Saludos

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  31. Manuel: tienes toda la razón del mundo pero cada uno jugaba sus cartas, aquí las nuestras y Cataluña ídem de ídem.
    Saludos

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  32. Marcelo: Cataluña tenía mejores comunicaciones, fábricas de mayor tamaño, mano de obra más abundante y una industria mejor preparada (maquinaria avanzada, mayor capital disponible, más diversificada). Béjar poco podía hacer para ponerse a su altura.
    Saludos

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  33. 40añera: pocos y mal avenidos. Creo que este mal se da casi siempre y no sólo en Béjar.
    Besitos

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  34. Desde la terraza: creo que es la carta más clarificadora. Va desgranando punto por punto todo lo que veníamos explicando a lo largo del texto, ¿no te parece?
    Saludos

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  35. Todos los cambios suelen hacer estragos en las industrias y cada vez por lo visto le toca a unas.

    Ahora estamos en un cambio muy grande y esta afectando tambien a las industrias que estaban durante muchos años en nuestra ciudad.

    Besos

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  36. Mª Angeles y Jose: ¡qué pena! Espero que lucheis para que esa industria de vuestra ciudad nunca desaparezca.
    Saludos

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  37. No, no creo, solo iba de los colores con la luz y sus efectos desde el punto de vista de la Física, o algo así... ya no recuerdo... je ,je... Bss

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  38. MariCari: ufffff. Demasiado para mí que soy de letras puras y duras, jejeje
    Un beso

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.