Amigos de Béjar y sus historias

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25 septiembre 2026

Apuntes sobre la actividad pública de la familia Sánchez de Castro a través de la prensa (4ª Parte)

             Autor: Anselmo Rosales Montero

Vicente Santiago Sánchez de Castro

Nació en Peromingo (Salamanca) el 25 de agosto de 1841 y falleció en Santander el 19 de septiembre de 1920.

Desde niño manifestó una clara vocación sacerdotal. Realizó en Béjar los estudios preparatorios para acceder a Humanidades y posteriormente ingresó en el Seminario de Salamanca. El 17 de junio de 1864 obtuvo el grado de licenciado; el 10 de junio de 1865 fue ordenado sacerdote y el 18 del mismo mes y año alcanzó el doctorado nemine discrepante en la misma Facultad y en el mismo Seminario salmantino.


 Palacio Episcopal de Santander. El obispo Sánchez de Castro y otros invitados. 
Foto sacada de aquí 

Tras ejercer durante cuatro años la cátedra de Teología del Seminario de Plasencia, ganó por oposición la plaza de lectoral del cabildo catedralicio de León, cargo que desempeñó hasta su nombramiento como obispo de Santander, confirmado el 1 de junio de 1884. El 17 de enero de 1888 fue recibido en audiencia privada por el papa León XIII. Además, desempeñó el cargo de senador designado por el Arzobispado de Burgos en distintos periodos de finales del siglo XIX y comienzos del XX.

18 septiembre 2026

Apuntes sobre la actividad pública de la familia Sanchez de Castro a través de la prensa (2ª Parte)

             Autor: Anselmo Rosales Montero

            Lesmes Sánchez de Castro

Nació en 1850, probablemente en Valverde de Valdelacasa, y murió en Madrid el 26 de julio de 1900. Su trayectoria profesional fue notable: fue director del Hospital de San Antonio Abad de León, miembro de la Academia Médico-Filosófica de Bolonia, doctor en Medicina y Cirugía, y decano del Hospital de San Francisco de la Venerable Orden Tercera de Madrid. Además, fue redactor, director y fundador de la revista teórico-clínica La Aspiración Médica, colaborador de El Correo Español —diario conservador— y de La Ilustración Católica, así como vicepresidente de la Asociación de la Juventud Católica. Médico, divulgador de prácticas higiénicas, conferenciante, polemista, carlista y poeta, encarnó el perfil del intelectual católico conservador de finales del siglo XIX.

 Manuel Sánchez de Castro. Foto de ABC.

 

Entre sus obras encaminadas a la pedagogía y la higiene destacan:

-El cólera y su tratamiento. Cartas a un médico. Instrucciones profilácticas populares (1884), donde sostiene que la mejora de las condiciones higiénicas constituye un factor decisivo para el progreso material y moral de un país.

-Higiene doméstica (1882), dedicada a la alimentación, las bebidas, el aseo, la limpieza, la religión y la moral, la crianza y educación de los hijos, los accidentes domésticos y la higiene escolar.

11 septiembre 2026

Apuntes sobre la actividad pública de la familia Sánchez de Castro a través de la prensa (1ª Parte)

 Autor: Anselmo Rosales Montero

Béjar cuenta con una larga nómina de hijos ilustres que han destacado en muy diversos ámbitos de la cultura y las artes. En esta ocasión presentamos a una familia de origen bejarano, cuya actividad se desarrolló principalmente en Madrid y Santander.

Ante la ausencia de estudios monográficos dedicados a la familia Sánchez de Castro, he llevado a cabo un recorrido por su trayectoria literaria, social y pública a través de las noticias aparecidas en la prensa de la época. La mayor parte de sus miembros —especialmente los varones— alcanzó notable relevancia en los campos de la docencia, el derecho, la política, la oratoria y la literatura. En todos los casos, su pensamiento se orientó de manera predominante hacia la defensa de las ideas carlistas. Más allá de su fidelidad al carlismo, los miembros de la familia compartieron una notable facilidad para la oratoria, una relación intensa —y en ocasiones conflictiva— con la prensa y una marcada inclinación literaria. Cultivaron el discurso, el artículo periodístico, la poesía —principalmente de temática religiosa— y el teatro histórico. Aunque muchos de sus escritos son de carácter religioso o técnico (Derecho, Medicina, etc.) y, por ello ofrecen escaso espacio para lo íntimo o personal, la prensa permite recuperar algunas referencias relacionadas tanto con su vida familiar como con Béjar y su entorno. 

 Vicente Santiago Sánchez de Castro

 

Este trabajo se propone revisar las actividades políticas de la familia reflejadas en la prensa, sus apariciones en los periódicos del momento y sus logros académicos y profesionales. Aunque su producción literaria resulta especialmente atractiva, el objetivo principal no es realizar un estudio crítico de sus obras, sino reconstruir la presencia pública de estos bejaranos entre la segunda mitad del siglo XIX y el primer tercio del XX.

04 septiembre 2026

Recordando la peregrinación al Castañar de 1926

Autor: Iván Parro Fernández

         Fue durante le mes de julio de 1826, y por acertada iniciativa e impulso del recién nombrado abad de la Cofradía del Castañar, Toribio Zúñiga, director además del centenario periódico Béjar en Madrid, quien tuvo la intención y el propósito de hacer algo especial y extraordinario durante u cofrade mandato. Fue así como surgió la idea de proponer una peregrinación al Castañar durante ese año, y convocar a fieles, amigos y devotos de nuestra patrona, aunque haciendo mayor hincapié en los bejaranos ausentes, de modo que se diera mucha más solemnidad y esplendor a la fiesta de la virgen. La convocatoria y primeros pasos acerca de la peregrinación se citan en el número 1670, de 31 de julio de 1926, en el semanario La Victoria, con el título “La peregrinación al Castañar”, explicando la propuesta del abad, su sentido y anunciando el nombramiento de una comisión organizadora de bejaranos residentes en Madrid, como Heliodoro Téllez, Carlos Cerrudo y Patrocinio Domínguez, que como apuntan en el semanario “en otras ocasiones han demostrado su amor a la virgen del Castañar y su bejaranismo, y ahora trabajan con denodado entusiasmo para que el número de bejaranos concurrentes a la peregrinación sea lo más crecido posible”.

 Virgen del Castañar. Foto de Juan Requena Peña. Sacada de aquí

 

       En el número 1675, de 4 de septiembre de 1926, unos días antes de la celebración de la fiesta patronal, aparece en el semanario citado una extensa y detallada circular de los actos que tienen pensado celebrarse con motivo de la gran peregrinación. Del amplio texto (que se puede consultar íntegro en la Biblioteca de Prensa Histórica), queremos destacar oy/o mencionar los siguientes aspectos:

§        -Mención a la peregrinación de 1921 y felicitaciones por haber retomado la idea de proponer una nueva peregrinación con más devotos y más fieles de diversos lugares: “La idea, unánimemente sentida desde la primera peregrinación que celebramos en 1921, de realizar otra con carácter más general que comprendiese a todos los bejaranos residentes en las distintas provincias de España y los pueblos de la comarca de Béjar, va a tener ahora felizmente realización”.

28 agosto 2026

El acueducto de Béjar y el Arca de la Corredera (1574-1597). Nuevas aportaciones (3ª Parte y final)

Autor: José Muñoz Domínguez 

 

3. Juan de Flandes y el tramo aéreo sobre arcos (1592-1597) 

Los problemas de conservación y mantenimiento del sifón, sometido a una presión hidrostática e hidrodinámica excesiva, además de soportar esfuerzos de tracción axial y de cizalladura en el mencionado punto crítico, obligaron al Concejo bejarano a emprender mejoras de mayor envergadura y coste, aliviando dicha presión mediante un tramo aéreo con arcos entre la pendiente del monte y la Puerta de la Corredera, de forma que el ángulo obtuso entre ambas rasantes lo fuera aún más, tendente al ángulo llano, mediante una arquería con suficiente elevación, tal como lo exponían sus ediles por escrito, en agosto de 1597, para solicitar ayuda económica al duque Francisco III:

Justicia y Regimiento de la villa de Bejar besa a Vuestra Exçelençia las manos, a quien suplica sea servido saver cómo los caños por do viene el agua a la dicha villa y fortaleza de Vuestra Exçelençia por ser viejos y muy antiguos y venir por grandes balles y questas están tan quebrados y destruydos que aunque en ellos se haze algún reparo es de poco momento, porque luego quiebran por otra parte; y es más la costa que el probecho; y viene a estar la villa en vezes mucha parte del año sin sustento de agua de que todos los veçinos reçiven gran daño y perjuyzio mayormente los pobres; y aunque muchas vezes este Ayuntamiento a procurado poner remedio a esta [sic, por este] daño con alguna perpetuydad y sobre ello hecho algunos acuerdos y tomado paresçeres con algunas personas expertas, se halla que no ay otro [remedio] si no es traer por arcos ­el agua por todo el valle de la Corredera hasta la entrar por la [puerta de la] villa (1).

 Fig. 1. Vista general del acueducto de Plasencia a su paso por el paraje de San Antón (Google Streetview, noviembre de 2024).

La medida no suponía suprimir o sustituir el sifón de 1574-1575, sino tan solo elevar sus atanores a la altura conveniente para aliviar la presión en el ángulo crítico de rotura, una decisión que resultó acertada y satisfactoria durante más de doscientos cincuenta años hasta que, a mediados del siglo XIX, se decidió renovar el sistema al completo por otro de tubos de hierro con presión a partir del proyecto del arquitecto y académico Simón de Ochandategui y Arechavaleta y del ingeniero francés Edouard Frossey (2).