Autor: Agustín García Gómez
En busca de un futuro
Y, aun así, a pesar de esta realidad que hemos plasmado hasta aquí, nuestra ciudad es un lugar donde se vive con agrado y, si bien no hay un futuro próspero, al menos sí que hay una calidad buena de vida (de forma general y excepciones aparte, que nunca dejarán de existir en cualquier sociedad, situación o momento). La gente, ya acostumbrada a esa doble realidad, vive bien en Béjar y se niega a su «desahucio geográfico».
Su obligada resiliencia está salvando a la menguante población bejarana.
El nivel de enseñanza académica y profesional puede calificarse como notable, con una buena parte de jóvenes alumnos que sobresalen y terminan su formación universitaria o profesional cualificada, ya sea en la propia ciudad o en otras poblaciones foráneas; pero que, a su término, necesariamente tienen que «salir a buscarse la vida» fuera de Béjar por la falta de oportunidades laborales, desperdigándose por otros lugares del país donde son bien acogidos y valorados, y establecen su vida de forma más próspera.


