Autor: Anselmo Rosales Montero
Francisco Sánchez de Castro
Profesor, poeta y hombre de letras
«Era un orador dueño de todos los secretos de la oratoria; tribuno arrebatador por la fuerza y fogosidad de la palabra, expositor admirable por la claridad y sobriedad del discurso, discutidor irresistible por el nervio y la lógica de la argumentación». Así lo definía La Fe de Madrid el 20 de diciembre de 1889, cuando la noticia de su muerte acababa de extenderse por los periódicos de España.
Francisco Sánchez de Castro nació en Fuentes de Béjar en 1847 y murió en Madrid el 19 de diciembre de 1889, cuando apenas había cumplido los cuarenta y dos años. La partida parroquial, escrita por el párroco D. Bernabé Blázquez, lo nombra «Francisco María Sánchez de Castro» y fija su nacimiento en los primeros días de abril de 1848.
Entre los hermanos Sánchez de Castro fue el que dejó una huella más nítida en el mundo de las letras. La prensa conservadora lo celebró como poeta y dramaturgo; la liberal, aun discrepando de sus ideas, raramente negó su talento. Había en él una combinación poco frecuente de serenidad personal, fervor religioso y disciplina intelectual. No buscó el estruendo político; prefirió el aula, el periódico, la tribuna y el escenario. Tal vez por eso, cuando murió, los elogios fueron tan numerosos y sentidos. Parecían despedir no solo a un escritor, sino a una presencia cordial y respetada.





