Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez
Los papas Urbano II y Pascual II recomendaron al belicoso arzobispo de Toledo, Bernardo de Séridac (era francés), emplear las fuerzas en casa en lugar de organizar una cruzada contra los musulmanes de oriente; e Inocencio III fue el primer pontífice que promulgó una bula de santa cruzada para apoyar económicamente a los reyes cristianos peninsulares que se unieron en Las Navas de Tolosa (hubo también caballeros franceses).
Entre los caballeros navarros que con Sancho VII saltaron sobre la guardia de An-Nasir, dando la victoria a los cristianos, se encontraban su primo (eran parientes por línea materna y ambos descendían de los primeros señores y reyes de Pamplona) Íñigo Ortiz (nombre de pila) de Stúnica, II conde de Marañón, señor de Stúnica, Mendavia y otras villas, y su hijo Diego. Al volver a Navarra, Íñigo agregó a su escudo -banda de oro sobre campo de gules, colores de la realeza navarra- una cadena de ocho eslabones de oro en memoria del hecho.
Sancho VII y los caballeros navarros saltan sobre la Guardia Negra en Las Navas de Tolosa. Óleo de Marceliano Santa María, c. 1930. Museo Marceliano Santa María, Burgos. Pinterest.es



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