Autor: Iván Parro Fernández
Nuestra ciudad de Béjar ha dado al mundo numerosas personalidades de distintos campos y ramas del saber cuya vida y obras plasmaron en forma de verso algunos escritores. Este texto tiene como objeto compartir la visión poética de algunos de estos bejaranos ilustres, cuyo legado aún recordamos, estudiamos y disfrutamos tanto en algunos rincones de la ciudad como fuera de ella.
En esta primera entrega queremos a una de las figuras del arte de la escultura como es Mateo Hernández, que fue versado por artistas como Arsenio Barco, José Luis Majada Neila o Cándido Pinilla entre otros.
Sobre nuestro escultor más universal hay una gran variedad de poemas dedicados a su vida y obras, pues realmente es muy inspirador. Aquí vamos a basarnos en las composiciones de los autores ya citados y cuyos poemas tienen como títulos “La vocación de la piedra”, “14 de febrero de 1974” y “Mateo Hernández”.
En el primer poema, de título “La vocación de la piedra”, compuesto por Arsenio Barco, el hilo conductor como se indica en el propio título es la piedra, su conocimiento, su acercamiento a ella, el trabajo preciso y delicado de la misma, el genio y la creatividad que desde muy joven acompañaron a Mateo, ese legado enorme de esculturas que podemos disfrutar y el significado que tuvo el artista en el mundo.




