Autora: Carmen Cascón Matas
Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2020,
pp. 30-36. ISSN
1889-6421.
Érase una vez un pequeño duque,
huérfano de padre, cuyos héroes no eran El Cid, ni el Gran Capitán, ni siquiera
don Juan de Austria, sino su padre fallecido. De él apenas recordaba un atisbo
de ternura guardado al otro lado de la memoria. A falta de progenitor se
encargaron de su crianza sus parientes femeninas más próximas. De su abuela, Teresa Sarmiento de la Cerda, heredó su recio carácter y el gusto por las artes,
y de su madre, Mª Alberta de Castro y Portugal, quizá la ternura y el saber
estar. Si existía un espejo masculino de carne y hueso en el que reflejarse,
una especie de padre redivivo, éste era su tío. Baltasar de Zúñiga y Guzmán,
marqués de Valero (1658-1727), había tomado las riendas de la educación de su
sobrino tras la muerte en 1686 de su hermano don Manuel, X Duque de Béjar
(1657- 1686) en el sitio de Buda,
como sus dos tíos, Ruy Gómez de Silva y Diego Sarmiento de la Cerda, lo
habían hecho con ellos mucho tiempo atrás. El marqués aunaba la inteligencia
con la diplomacia y el gusto por las armas, cualidades que inculcaría a su querido
sobrino.

Cacería en la Moraleja organizada por el Duque
de Béjar en honor de los hijos de Felipe V en 1729. Palacio de Riofrío de Segovia. Foto
Alamy
Armas y religión, los dos pilares de
su crianza, y un sueño por delante: engrandecer el nombre de la Casa aún más si
cabe. Bajo el paraguas y los atentos consejos del marqués de Valero, don Juan
Manuel II (1680-1747) recorría las calles de Béjar admirando las trazas de su
palacio Ducal, maravillado por el trajín de los maestros extranjeros contratados
para implantar el arte de la pañería fina, escuchando el toque brillante de las
campanas, apreciando el verde fragante del monte del Castañar tras un día de
lluvia, paseando por sus jardines de El Bosque, soñando con batallas en defensa
de la cruz, apreciando el arte de la mano de su abuela, escuchando de boca de
su madre las excelencias de su progenitor, recordando los hechos de armas de
sus antepasados en el ducado.