10 de abril de 2017

Belalcázar, a la sombra de los Duques de Béjar



    Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

      Belalcázar es un municipio de la sierra de Córdoba de carácter monumental por las importantes edificaciones que conserva. En 1444 Gutierre de Sotomayor, maestre de Alcántara, recibió el territorio de Juan II como señorío junto con otras villas, y al casarse su hijo Alfonso con Elvira de Zúñiga, hija del I duque de Béjar, Enrique IV lo elevó a condado en la persona del hijo de ambos, Gutierre de Sotomayor y Zúñiga. De 1544 a 1777 el título pasó a poder de los Zúñiga duques de Béjar por el matrimonio de Francisco de Zúñiga y Sotomayor, antes Francisco de Sotomayor y Portugal, bisnieto de Elvira de Zúñiga, con su prima Teresa de Zúñiga y Manrique de Lara, III duquesa de Béjar.   

Belalcázar actual, Castillo e Iglesia. Pueblos-espana.org

         Situada a 330 kilómetros al sur de Béjar y fundada por los árabes en el siglo VIII, Belalcázar se llamó originalmente Gafiq o Gahet. El cambio de nombre se atribuye a la reina Isabel, que en visita al titular habría exclamado: ¡Qué bello alcázar tenéis, señor conde!, y es paradigma de edificios que le dieron nombre a la localidad. Como sede del condado fue capital de Hinojosa del Duque y de Villanueva del Duque, nombres que aluden a los duques de Béjar, y de Fuente la Lancha, municipio que hasta hoy incluye en su heráldica el escudo ducal bejarano.

 
Escudo de Fuente la Lancha

       Doña Elvira de Zúñiga habría ordenado la construcción del alcázar, hoy castillo Sotomayor y Zúñiga en manos de la Junta de Andalucía para restaurarlo, y Francisco de Zúñiga el palacio agregado que completa el conjunto. La torre, de 47 metros de altura, es la mayor de la península en construcciones de este tipo. En 2011 Juan Andrés Molinero Merchán, doctor en Historia e Historia del Arte de la Universidad de Salamanca, dedicó un estudio al palacio plateresco, que constaba de una biblioteca humanista y una cámara musical.   

Universidad de Córdoba, 2011

     También fue la hija del I duque de Béjar quien mandó construir el convento de Santa Clara de la Columna de Belalcázar para que profesara su hijo Gutierre, tras renunciar este al condado para entrar, con el nombre de Juan de la Puebla, a la orden franciscana. A la muerte de Gutierre el convento se convirtió en cenobio femenino, donde profesaron sus hermanas Leonor e Isabel, y en la actualidad es la segunda obra arquitectónica provincial de importancia después de la Gran Mezquita (Molinero Merchán, Juan Andrés: El Convento de Santa Clara de la Columna de Belalcázar. Diputación Provincial de Córdoba, 2007).

 Artesonado en Santa Clara de la Columna, Belalcázar, que alterna los escudos Sotomayor y Zúñiga. Agefotostock.com

     Desde hace unos años se representa en uno de los patios del convento la obra teatral El Halcón y la Columna, del dramaturgo cordobés Francisco Benítez, en la que participan como actores los vecinos de Belalcázar y se ilustra la vida de la familia condal Sotomayor y Zúñiga. El nombre de la pieza alude a la afición por la caza del halcón por parte de los Sotomayor, y a la reliquia de la columna en que azotaron a Cristo con que doña Elvira de Zúñiga habría dotado al convento.  

Loles Moreno Gómez representando a doña Elvira de Zúñiga en El Halcón y la Columna, 2006

      Los Zúñiga Sotomayor, duques de Béjar y condes de Belalcázar, fueron patronos de la iglesia parroquial Santiago el Mayor, de las ermitas de Nuestra Señora de la Consolación y de Nuestra Señora de Gracia de Alcantarilla, del convento San Francisco de los Mártires y del Hospital San Antonio de Padua de Belalcázar, en los cuales realizaron obras de mantenimiento y ampliación. En Hinojosa del Duque mandaron construir la iglesia de San Juan Bautista, llamada la catedral de la Sierra por su magnificencia, declarada Monumento Nacional (Molinero Merchán, Juan Andrés: La Catedral de la Sierra. Iglesia parroquial de Hinojosa del Duque. Excmo. Ayuntamiento de Hinojosa del Duque 2014), y fundaron el convento concepcionista que posee un patio de 27 metros de lado con arcos sobre columnas de granito.          

Iglesia de San Juan Bautista en Hinojosa del Duque. Foto de Moisés R. en miralospedroches.es
 
     A Belalcázar y sus villas aledañas se pueden aplicar los versos de cabo roto que en la introducción al Quijote dedicó Cervantes al VI duque de Béjar y VIII conde de Belalcázar, Alonso de Zúñiga Sotomayor y Pérez de Guzmán, que dicen lo siguiente: Y pues la experiencia ense(ña) –que el que a buen árbol se arri(ma) –buena sombra le cobi(ja), -en Béjar tu buena estre(lla) –un árbol real te ofre(ce) –que da príncipes por fru(to)…etc.

Portada de la 1ª edición del Quijote

 

9 comentarios:

  1. Conozco el pueblo y ahora, gracias a tu magnifico artículo, todavía mejor. Saludos

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  2. Carmen otro mas de tus relatos que nos llevan a entender mejor parte de nuestra historia.

    Saludos.

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  3. Tengo conocimiento de este pueblo, por pertenecer a la provincia de Córdoba,aunque nunca lo he visitado.

    Todo lo que cuentas e tu relato es bastante interesante.

    Besos

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  4. Algún día no descarto la idea de pasar por ahí, todo lo que nos cuentas en esta entrada lo encuentro muy interesante, ¡bello tiene que ser cuando la reína alabó el alcázar!
    Te deseo una feliz Semana Santa.
    Cariños.
    kasioles

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  5. Olá Carmen.
    Sempre é muito bom conhecer um pouco mais de História. Aqui estou tendo contado com uma parte da História que desconhecia. Parabéns.
    Abraços, Pedro

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  6. Hola Carmen:
    Un relato histórico relacionado con Béjar, que siempre me impresiona, como se imbrica en la historia española. Belalcazar es un pueblo muy agradable.

    Besos

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  7. Labor siempre interesante la de este peinado a favor de Béjar por toda la geografía española, dando a conocer el mecenazgo de una familia de tan variados intereses y mecenazgos.
    Saludos.

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  8. Realmente interesante el recorrido histórico y geográfico de estas últimas entradas.
    Besos

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  9. Me he ido a ver este bonito pueblo y bien que le dio la Reina los buenos atributos a este alcazar, también tiene una bonita Iglesia tal como tu nos la muestras.
    Un abrazo.

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.