22 de mayo de 2017

El retrato de una dama que bien parece un rompecabezas



Autora: Carmen Cascón Matas 
Publicado: Béjar en Madrid nº 4.751 (15/04/2016)



El famosísimo retrato de La dama del armiño no es accesible al público por dos razones. La primera es porque se encuentra en una colección privada, en las lejanas y brumosas tierras de Escocia, concretamente en la casa-museo Pollock House en Glasgow; la segunda se centra en el misterio sobre la identidad de la dama y las atribuciones sobre su autor. La mujer que los delicados pinceles del artista plasman sobre el óleo posee una intensa mirada de ojos negros, tez alabastrina y un atuendo propio de la segunda mitad del siglo XVI. Es joven, sin duda, y de alto linaje por sus lujosas ropas. ¿Quién se esconde detrás de esa misteriosa mirada? Tres mujeres, e incluso alguna más, se esconde tras ella e igualmente tres pintores se disputan su creación. 

 La dama del armiño
Autor desconocido
Colección particular. Glasgow

El Greco. Dama con una flor


El Greco. La Virgen María



Los investigadores hace tiempo que rechazaron la atribución tradicional de El Greco, una teoría que procedía de principios del siglo XIX. Hasta ese momento no cabía duda de que el pintor cretense había plasmado en este lienzo a la madre del único hijo del artista, Jerónima de las Cuevas, una hipótesis descartada a principios del siglo XX porque el estilo utilizado en esta ocasión poco se aproxima al del cretense. Rechazada dicha suposición, y sin renunciar a El Greco, los expertos se inclinaron a pensar que bien pudiera haber refrenado su radical estilo con el fin último de ganarse el favor de Felipe II en el escaso tiempo que permaneció en la corte. Así la dama oculta bien pudiera tratarse de la infanta Catalina Micaela, segunda hija del monarca

¿Alonso Sánchez Coello? ¿Sofonisba Anguissola? 
La infanta Catalina Micaela

 Detalle

¿Alonso Sánchez Coello?. ¿Sofonisba Anguissola?  
 La infanta Catalina Micaela


Apartada esta larga e incuestionable atribución hasta hace breve tiempo, se barajan ahora otras posibilidades, tanto por parte de Fernando Marías, director de la exposición sobre El Greco que tuvo lugar en Toledo el pasado año, como por Carmen Bernís y María Kusche. Por ejemplo, que La dama del armiño escondiese la identidad de Catalina Micaela por la similitud de rasgos faciales con otras representaciones de la infanta, pero que el lienzo hubiese salido de los pinceles del artista por antonomasia de los retratos áulicos de la corte de Felipe II: Alonso Sánchez Coello.



Sin embargo, los investigadores dudan de que todos los retratos, que se cuentan por docenas, de la familia real se debieran al taller de este último y es entonces cuando surge el nombre olvidado de la pintora Sofonisba Anguissola, una de las mejores artistas de la segunda mitad del siglo XVI, coincidente con Pantoja de la Cruz y Sánchez Coello, como posible autora del lienzo. La presencia de esta pintora nacida en Cremona, retratista oficial de la corte desde 1559, había sido silenciada quizá por su condición femenina y últimamente los expertos están transvasando muchos de los retratos de Sánchez Coello al haber artístico de la italiana. Quizá la principal diferencia que separa a uno del otro estriba en el tratamiento más delicado del personaje en el caso de Sofonisba. Para lo que nos ocupa aquí, me pregunto si es posible que una infanta, criada en la severa etiqueta borgoñona, mire de esa manera tan penetrante al espectador. Es ahí cuando se diluye la identificación con Catalina Micaela.


 Enano entregando chocolate a doña Juana de Mendoza, futura duquesa de Béjar 
Colección particular


Pero, llegados a este punto, los lectores se preguntarán qué relación puede establecerse entre este retrato y Béjar, y es una hipótesis sorprendente: Fernando Marías baraja la posibilidad de que La dama del armiño sea la duquesa de Béjar doña Juana de Mendoza, esposa de Alonso López de Zúñiga y Sotomayor, al que Cervantes dedicó El Quijote. Las similitudes surgen cuando se compara este retrato con otro, también de dudoso autor y no menos intrigante identidad, Enano entregando chocolate a doña Juana de Mendoza, futura duquesa de Béjar o Margarita de Saboya con un enano, también de una colección particular (marqués de Griñón) esta vez de Madrid. En ambos casos los rasgos de la retratada se asemejan si los comparamos detalladamente y es por ello por lo que este último que comentamos sea también atribuido a Sofonisba Anguissola y a Alonso Sánchez Coello indistintamente

 Federico Zuccaro. Margarita de Saboya, hija de Catalina Micaela

Los investigadores, asimismo, dudan entre Catalina Micaela y Juana de Mendoza como protagonistas, e incluso si la niña pueda ser Margarita de Saboya, la hija primogénita de la infanta y futura virreina de Portugal, punto que defiende la mencionada María Kusche. La artista se habría trasladado a Italia en ocasión de la boda de Catalina Micaela con el duque de Saboya y ésta le habría encargado con posterioridad, en la década de los noventa, el retrato de su hija primogénita. En todo caso, si se baraja el nombre de Sánchez Coello sale a la palestra la duquesa de Béjar y si se afirma que es de Sofonisba la dama misteriosa es Margarita de Saboya. La prueba de que sea Juana de Mendoza la ofrece Narciso Sentenach al mostrar un documento de la Casa de Osuna, en concreto un inventario de 1601, sobre los bienes de D. Iñigo López de Mendoza, duque del Infantado (la duquesa Juana de Mendoza pertenecía a dicho linaje nobiliario), donde se dice: “Item (...), otro de mi sra. Dª Juana, duquesa de Béjar con el enano”.

                                    Sofonisba Anguissola. Autorretrato pintando
 

La interpretación más inverosímil defiende que en realidad el cuadro no es un retrato de una dama, ni de una infanta, ni siquiera es datable en el siglo XVI. Los defensores de esta teoría rebaten a los investigadores del retrato áulico y esgrimen que La Dama del armiño es una famosa actriz de teatro del siglo XIX con el atuendo se la protagonista de un conocido drama de época titulado La judía de Toledo


Las fechas bailan en las manos de los expertos: si la retratada es Juana de Mendoza o Margarita de Saboya pertenecerían ambos retratos a la última década del siglo XVI, datación que coincidiría con la posibilidad de que saliese de los pinceles de Sofonisba, mientras que si es de la década de los 80, la dama en cuestión sería con mucha seguridad la infanta Catalina Micaela o la mujer de El Greco


En todo caso hay una duda que me asalta ante tanto dato. ¿Podría ser que ambas, la infanta Catalina Micaela y la duquesa de Béjar, luciesen rasgos faciales similares o es que en los retratos áulicos los artistas acababan siendo tan benevolentes con sus modelos que al final los rostros acababan siendo idénticos en una suerte de antecedente de retrato en serie? La duda continúa.




BILIOGRAFÍA GENERAL

1. Parte de los datos de esta entrada sobre el enigma del retrato se tratan en http://cuadernodesofonisba.blogspot.com.es/.

2.  Un resumen del tema tratado aparece en Diario de Burgos en fecha 14 de mayo de 2015 escrito por Adolfo de Mingo Lorente, “¿Quién es esta mujer?” http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z6D61F4F7-B0B1-0BDD-C1FA5A33F4B0D3A5/20140518/quien/es/mujer.

16 comentarios:

  1. Bonito artículo, con una investigación muy completa. Felicitaciones. Desde Chile, JZR.

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  2. Siempre nos quedará la duda. Aunque es increíble el parecido de la infanta Catalina Micaela con el de la Dama del Armiño del primer cuadro, me inclino por la benevolencia de los pintores y su tendencia a repetir rasgos jóvenes y agraciados en sus retratos.
    Un saludo.

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  3. La famosa Dama del Armiño, es un cuadro que en su momento se lo atribuyeron Al Greco, pero después de varios estudios se le atribuye la autoría a Sofonisba; otro tanto ocurre; con el retrato de Catalina Micaela que se lo atribuyen a Juan Pantoja de la Cruz, que en su momento era retratista en el reinado de Felipe II y colaborador de Coello.-Es mucha casualidad que Coello se atribuya varios retratos pues su estilo era bastante oscuro...

    En cuanto a la similitud de los rasgos puede ser esta observación que los artístas de esa época era bastante benevolentes con según que damas...

    Coello o Sofonisma:por supuesto Sofonisma era incleible su perfección y el detallismo lo cuidaba al máximo.

    Un fuerte abrazo.

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  4. Me ha gustado mucho la historia. La mirada de la dama del armiño siempre es delicada, pero a la vez enigmática.

    Besos Carmen

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  5. Un gran dilema nos dejas y que al parecer no tiene fácil solución. Sea quien sea el autor es un gran cuadro.
    También nos dejas el nombre de al parecer gran pintora que cuyo mayor pecado para no llegar al gran publico fue la de ser mujer.

    Saludos.

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  6. Tiene un cierto parecido Catalina Micaela, pero siempre quedará la incógnita de a qué personaje pertenecerá este retrato. Supongo que los pintores siempre tratarían de perfeccionar los rasgos de las personas retratadas, haciéndolas aparecer con más bellas....es lo que también podemos observar con las fotos de ahora, con photoshop.

    Besos

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  7. Como para escribir una novela de intriga. Interesante la investigación sobre el cuadro.
    Un saludo.

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  8. Me ha gustado la investigación hecha con la Dama de armiño, pues es un cuadro que naturalmente nunca he podido admirar y siempre me ha intrigado, seguro que con tantos adelantos e investigaciones llegan un día a poner la firma del pintor en él.
    Un abrazo.

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  9. A medida que avanzaba leyendo, más intriga encontraba en tu información, espero que algún día se despejen las dudas y los investigadores puedan adjudicarle la obra a quien corresponda.

    Besos.

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  10. Pues si que parece un rompecabezas (ahora se me ocurre un chiste: Se encuentran dos amigos y uno le dice al otro - "¿Has estado alguna vez en un Laberinto? - y le contesta...- "No" - y le dice el otro: - "Pues no sabes lo que te pierdes?-)
    La autoría de este famoso retrato de la Dama de Armiño es un misterio y a quien representa, otro.
    Las dudas que al final que te surgen creo que a todos nos sucede lo mismo.
    Me ha encantado este reportaje sobre este misterioso Retrato.
    Abrazos y Besines.

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  11. En estas ocasiones, lo mejor es no plantearse quién es la protagoista o quién fue el pintor. Lo mejor, sin duda, es sentarse frente al retrato y disfrutar de su contemplación.
    Un abrazo,

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  12. Interesante articulo ojala algún día se llegue a la respuesta del enigma. Un abrazo Carmen.

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  13. he disfrutado mucho leyendo esta entrada.Un trabajo excelente y un misterio no desvelado todavía.
    Besos

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  14. Pese al parecido, pienso como Cayetano. Quízás unos rasgos idealizados lleve a la confusión, pero como dice otro comentarista, el cuadro, fuera quien fuese la dama o el pintor ante la que posó, es precioso y digno de admiración.
    Saludos.

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  15. Como lega en técnicas de autentificación, después de ver superpuestos los dos rostros me decantaría por adjudicar ambas telas a cualquiera de los dos artistas, Anguissola o Sánchez Coello. En cuanto a la dama, se diría que la lectura del inventario de Dº Iñigo parece concluyente, eso del “retrato de mi esposa con el enano” no debía ser muy común. ¿O sí?
    De todas maneras, un texto interesante, Carmen. Un abrazo.

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.