Amigos de Béjar y sus historias

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2/21/2010

Antecedentes familiares de un bejarano nacido en una cueva

Autor: Mª del Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, nº5.583. 14 de enero de 2010



La historia del nacimiento de Jerónimo Abdón Gómez- Rodulfo puede ser un buen ejemplo de las narraciones marcadas por el miedo y la violencia surgidos a causa de la Guerra de Independencia.

Pero comencemos perfilando un relato oportuno en el que consigamos ofrecer un contexto familiar y local apropiado para que entendamos mejor lo ocurrido.

Fotografías de Jerónimo Gómez Rodulfo y
de su esposa Ángela Yagüe López


Béjar había conseguido echar el vuelo económicamente gracias a las manufacturas textiles que se habían prodigado durante todo el siglo XVIII. Los duques de Béjar, concretamente de la mano de las duquesas viudas Teresa Sarmiento de la Cerda y Mª Alberta de Castro y Portugal, consiguieron impulsar las artesanales técnicas textiles de la villa firmando un contrato con varios maestros extranjeros en 1691. Estos se comprometían “a pasar a la villa de Béjar y residir en ella, a imponer y ejecutar la fábrica de paños, bayetas, droguetes, estameñas, sempiternas, ratinas y otros géneros de lanas y enseñar su manufactura a los naturales del Ducado de Béjar que lo quisieren aprender”. El interés del señorío ducal no era más que ampliar los ingresos que les reportaban las alcabalas derivadas del monopolio del Tinte puesto en explotación por el propio ducado desde finales del siglo XVI.

2/17/2010

Paseando por Béjar: desde la Plaza Mayor a la Antigua


Autor: Javier R. Sánchez Martín
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.438. 6 de abril de 2007


Accedemos a la Plaza Mayor de Maldonado por la calle Mayor de Pardiñas, que perpetúa el recuerdo del general de ese nombre que, en 1838, derrotó a la facción carlista que merodeaba por Béjar. Hay que precisar que nuestra ciudad había tomado el partido de los isabelinos.

Al entrar en la Plaza, lo primero que llama nuestra atención son los elegantes soportales existentes a derecha e izquierda. Este tipo de soportales son característicos de las plazas mayores de muchas ciudades castellanas, que las embellecen y dan solera. También los posee el edificio del Ayuntamiento y las casas que ocupan todo el lateral norte de la plaza.

 Iglesia de El Salvador desde los soportales
de la Plaza Mayor

A nuestra derecha queda la iglesia de El Salvador, cuyo emplazamiento en lugar preeminente recuerda la secular influencia de la religión en la vida del pueblo. Y al sur de la plaza, el Palacio Ducal, asentado en la parte más alta, donde a finales del siglo XII o principios del XIII pudo haber ya una alcazaba árabe. Después, las primeras ramas de los navarros Estúñiga edificarían el palacio y sus descendientes los Zúñiga lo irían agrandando y embelleciendo progresiva-mente. En 1777 muere sin descendencia el 11º duque, Joaquín Zúñiga Sotomayor y Castro, que fue el último que llevó el apellido Zúñiga y que tuvo como título principal el de duque de Béjar. Su sobrina y heredera, Mª Josefa Alonso Pimentel y Téllez de Girón, estaba casada con el conde-duque de Benavente; no residieron nunca aquí y, además, antepusieron el título benaventano al bejarano.

2/14/2010

Paseando por Béjar: de La Corredera a la Plaza Mayor

Autor: Javier Ramón Sánchez Martín

Publicado: Béjar en Madrid, n.º4.435. 16 de marzo de 2007.



Es un sábado precioso de finales de otoño. El tiempo acompaña y estimula a salir a pasear. Paso por el parque y me sorprendo de que los árboles conserven todavía muchas de sus hojas. La verdad es que no me había fijado hasta ahora e ignoro si ha pasado en años anteriores, pero resulta extraño. Yo creo que el calentamiento de la atmósfera y otras lindeces, fruto de las tropelías que los humanos estamos cometiendo con el medio ambiente, están conduciendo a un cambio climático irreversible que ya estamos empezando a pagar y, sobre todo, que pagaran con creces los futuros habitantes del sufrido planeta Tierra. Porque en el tema medioambiental no estamos sólo dilapidando la herencia de nuestros antepasados, sino que estamos gastando a cuenta la herencia de nuestros hijos; y eso es grave.

La Corredera

De hecho, cada vez se observan más indicios de una cruda realidad: el clima está cam-biando y no precisamente a mejor. Así, la primavera y el otoño son cada vez más cortos; a veces hace otoño en invierno; las nevadas que caían todos los años en Béjar por navidad hoy día son historia; cuando menos se espera una catástrofe natural asola cualquier punto del planeta,… y podríamos seguir hasta llenar varias páginas.

2/10/2010

El infante don Luis de Borbón y Arenas de San Pedro (2ª Parte)


 Autora: Carmen Cascón Matas


Ante los escándalos de don Luis, Carlos III facilitó su casamiento aunque cubriéndose las espaldas para que los herederos del infante nunca pudieran plantearle ningún problema sucesorio. En 1776 por medio de la Pragmática Sanción, apartaba de los derechos al trono a todo príncipe de la familia real que matrimoniase desigualmente y a sus descendientes se les privaba de poder llevar el apellido Borbón. Al infante la real orden le tuvo sin cuidado y acabó casándose morganáticamente con Mª Teresa de Vallabriga, una modesta sobrina del marqués de San Leonardo que vivía en La Granja. La joven prometida había nacido en Zaragoza en 1759 y era, por tanto, 32 años más joven que don Luis.

"El infante don Luis de Borbón"
Francisco de Goya


Según las descripciones era “de buena cara, buena índole, sumo recogimiento, mucho entendimiento, mucha inocencia y gran educación”. La boda se llevó a cabo en Olías del Rey y la única cosa digna de reseñar es que el mismísimo Boccherini compuso una serenata para el acontecimiento. A partir de entonces, el infante y su familia se vieron avocados al destierro, primero en Villaviciosa de Odón y luego en Cadalso de los Vidrios, sin disponer de una residencia fija.

2/03/2010

El infante don Luis de Borbón y Arenas de San Pedro (1ª Parte)


Autora: Carmen Cascón Matas

El infante don Luis de Borbón, morador del Palacio de La Mosquera de Arenas de San Pedro, había nacido en el Palacio del Buen Retiro el 25 de julio de 1727, hijo de Felipe V y de su segunda mujer Isabel de Farnesio. Como era usual en las familias nobles de la época, fue educado en la carrera eclesiástica, pues ocupaba el quinto puesto en la línea de sucesión al trono de su padre. Por delante de él, se colocaban con preferencia los futuros reyes de España Luis I, Fernando VI, Carlos III y Felipe, duque de Parma. Su madre, que no pensaba en otra cosa que en el futuro alentador de sus hijos, viendo las escasas posibilidades de su último retoño, solicitó al Pontífice el capelo cardenalicio, por lo que se le nombró a la tierna edad de 5 años Arzobispo de Toledo. Quién sabe si la reina no veía en él a un futuro pontífice… Por de pronto, tal puesto le daba pingües beneficios, además de altas dignidades y privilegios. No contentos con todo ello, en 1741 y con 14 años, sumó el de cardenal de Sevilla.


"La familia de Felipe V" por Van Loo.
Los reyes aparecen sentados,en el centro.
Tras ellos y de rojo, el infante don Luis.


Sin embargo, el pequeño infante nunca recibiría las órdenes religiosas. La atracción que las mujeres ejercían hacia él dejaron bien a las claras que no estaba hecho para, al menos, pronunciar el voto de castidad. A sus 22 fogosos años, decidió renunciar a todas sus dignidades. Su única preocupación era la caza y su carácter era callado e irresponsable. Sus declaraciones fueron: