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6/05/2026

Los sucesos de Béjar de 1397 y su relación con el origen del Corpus Christi (1ª Parte)

             Autora: Carmen Cascón Matas

        En 2020 publicaba un artículo, "Sangre y leyenda en el Corpus de otro tiempo", analizando un texto conocido por los investigadores en torno al origen de la procesión del Corpus Christi de Béjar. El documento se custodia en el Archivo Histórico Nacional Osuna y había sido recogido por Alejandro López Álvarez en su fantástico libro sobre el Corpus y el patronato señorial[1]. Es interesante porque, en la carpetilla que contiene otros documentos relacionados con la fiesta, un archivero ducal hacía referencia a un sermón predicado en 1683 por el padre fray Alonso Fernández Sánchez[2].

 

 

 



En esta predicación el fraile se remontaba a unos hechos ocurridos mucho antes, concretamente a 1397, solo un año después del truque de Béjar (tierra de realengo) por Frías (tierra de señorío) entre Diego López de Zúñiga y el rey Enrique III de Trastamara. El nuevo señor de estas tierras a partir de entonces decide sacar en procesión por las calles de la villa a Nuestro Señor Sacramentado «en desagravio a las gravísimas ofensas que los sarracenos e Ynfieles habían cometido contra el Señor en varios desacatados y sacrilegios desde aquel tiempo». Envalentonados judíos y musulmanes por este desafío, relata el fraile en su sermón, en un número que él estima en cinco mil trescientos en total, se alzan en armas enfrentándose contra los hombres del duque, unos dos mil doscientos, en el sitio de La Corredera, saliendo victorioso Zúñiga y, por supuesto, los cristianos. El documento explicita que el sacerdote no supo dar cuenta de dónde había encontrado la referencia a unos hechos acontecidos hacía más de doscientos cincuenta años para su sermón del Corpus.  

           A partir de esa victoria de las armas cristianas, la Casa de Zúñiga justifica la presencia de unos doscientos o trescientos soldados de las milicias de la Villa y Tierra con su alférez mayor a la cabeza[3] en la procesión del Corpus durante la Edad Moderna. Este cuerpo militar solía hacer una parada previa en el sitio de La Corredera, lugar de la victoria, y después en la Plaza Mayor, en conmemoración de la batalla. Con el tiempo, los soldados fueron suprimidos debido a unos fuertes altercados entre hombres armados durante distintas ediciones[4]


            El análisis de este documento no había sido puesto en relación con otros acontecimientos paralelos. Había quedado reducido a un mero relato mítico explicativo de los orígenes de la procesión y de su hilazón con la Casa de Zúñiga, que bien pudiera haber sido construido con posterioridad por interés ducal para justificar el patronato del linaje sobre la procesión. De hecho, la persona que recoge el sermón, decimos que quizá un archivero ducal, pone en duda las cifras manejadas, atreviéndose en la misma Edad Moderna a no tomar en serio este relato medieval. 

 La toma de Antequera, por Vicente Carducho

Otros dos relatos más o menos míticos están relacionados con nuestro Corpus: la leyenda del hombre de musgo, en la que no nos vamos a detener[5], y el voto de Diego López de Zúñiga de 1410 en el sitio de Antequera[6]. Esta segunda narrativa enlaza de nuevo al primer señor de Béjar con el acontecimiento religioso bejarano. Estando en la conquista de la ciudad malagueña junto a las huestes del infante don Fernando, Zúñiga (Diego o su hijo Pedro) hace la promesa de instituir la procesión en la villa si Dios concede la victoria a las tropas castellanas. Tras la toma del enclave, y como embajador del rey de Castilla Juan II ante el de Aragón Fernando I (el mismo infante que había tomado Antequera), consigue que el antipapa Benedicto XIII, el famoso papa Luna, otorgue la bula para cumplir el voto y el patronato sobre la procesión a él y a sus descendientes.

Como bien apunta Alejandro López Álvarez los tres relatos (victoria sobre judíos y musulmanes, la conquista de la villa por los hombres de musgo y el voto de Antequera) están relacionados con victorias de las armas cristianas frente a los infieles. Así pues, victoria militar sobre otras religiones y celebración eucarística se unen en los orígenes de la procesión del Corpus bejarano, aunque dos de ellas están ligadas al primer señor de Béjar y otra es independiente, anterior a la presencia del linaje en la villa. 

 Benedicto XIII

Y en 2020, cuando escribimos aquel artículo al que nos referimos al principio de este texto, habíamos dado por bueno el hecho de que, si bien el sitio de Antequera y el voto de Diego López de Zúñiga tenían visos de realidad, los otros dos relatos solo eran míticos, leyendas o historias inventadas con posterioridad para engrandecer la capital de los estados de los Zúñiga y su momento religioso más relevante: el Corpus, una celebración unida al patronato ducal. 

Sin embargo, aquel sermón pronunciado en 1683 podría tener una base histórica...

 

Continuará



[1] Alejandro López Álvarez. Ideología, control social y conflicto en el Antiguo Régimen: El derecho de patronato de la Casa ducal sobre la procesión del Corpus Christi de Béjar. Centro de Estudios Bejaranos y Ayuntamiento de Béjar, 1996, pp. 94 y ss.

[2] Carmen Cascón Matas. Sangre y leyenda en los orígenes de la procesión del Corpus de Béjar. Béjar en Madrid, 4.849 (19/06/2020), p. 4. [7] Archivo Histórico de la Nobleza, OSUNA, C.228, D.12-13. «Informaciones relativas a ciertos pleitos mantenidos por los duques de Béjar sobre la celebración de la procesión del Corpus Christi en Béjar (Salamanca)», ff. 17 y 18.

[3] Carmen Cascón Matas. El alférez mayor de Béjar y la procesión del Corpus Christi, Béjar en Madrid 4.916 (5/05/2023), 4.917 (19/05/2023) y 4.918 (2/06/2023), p. 4.

[4] Da cuenta de ello López Álvarez y también Óscar Rivadeneyra Prieto. Sangre y fervor en el Corpus de otro tiempo. Béjar en Madrid, 4750 (5/06/2015), p. 4.

[5] José Muñoz Domínguez, y, Gabriel Cusac Sánchez. El hombre de musgo: el mito silenciado. CEB y Diputación de Salamanca, 2011, 221 págs.

[6] Para Casquero no fue Diego, sino su hijo Pedro, alcalde mayor de Sevilla, quien estuvo presente en la toma de Anquera. Manuel Antonio Marcos Casquero. La iglesia de Santiago o de La Antigua (Béjar). Dos epitafios. Estudios Bejaranos, XXIV (2020), pp. 21-48.

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