22 de mayo de 2017

El retrato de una dama que bien parece un rompecabezas



Autora: Carmen Cascón Matas 
Publicado: Béjar en Madrid nº 4.751 (15/04/2016)



El famosísimo retrato de La dama del armiño no es accesible al público por dos razones. La primera es porque se encuentra en una colección privada, en las lejanas y brumosas tierras de Escocia, concretamente en la casa-museo Pollock House en Glasgow; la segunda se centra en el misterio sobre la identidad de la dama y las atribuciones sobre su autor. La mujer que los delicados pinceles del artista plasman sobre el óleo posee una intensa mirada de ojos negros, tez alabastrina y un atuendo propio de la segunda mitad del siglo XVI. Es joven, sin duda, y de alto linaje por sus lujosas ropas. ¿Quién se esconde detrás de esa misteriosa mirada? Tres mujeres, e incluso alguna más, se esconde tras ella e igualmente tres pintores se disputan su creación. 

 La dama del armiño
Autor desconocido
Colección particular. Glasgow

15 de mayo de 2017

La "placa de las tres mentiras"

*Hace un par de semanas colgamos en el blog una entrada de Jorge Zúñiga titulada "De cómo los duques de Béjar perdieron Plasencia" y en ella se hacía mención y transcribía una placa de granito promovida por el Centro de Iniciativas Turísticas de Plasencia en 2006 justo en la entrada del palacio de Mirabel, la antigua residencia de los duques de Béjar y Plasencia. No haré mención al texto ahora porque de ello se encargará Jerónimo Gómez-Rodulfo en el siguiente artículo, que no es ni más ni menos que una carta enviada por este bejarano, placentino de adopción, en aquel año al marqués de Griñón, propietario del inmueble, y a los medios de comunicación para que se hiceran eco de los errores que contiene dicha placa. 

Autor: Jerónimo Gómez-Rodulfo Barbero. Autor del blog Los Abdones

 16 Agosto 2.006

Muy Sr. mío:

      Con motivo de la invitación que, en su día, me hizo D. Sixto Luceño, Presidente del Centro de Iniciativas y Turismo de la Comarca de Plasencia, de participar, al menos en calidad de amigo, en las actividades para la colocación de una placa conmemorativa a D. Juan de Zúñiga, me he enterado de la propuesta definitiva para la redacción de la placa y, como no estoy de acuerdo con la forma en que se están desarrollando las actuaciones y, aunque no tengo ningún cometido ni cargo, me he permitido redactar un escrito expresando mi opinión sobre el asunto.


Le adjunto el escrito, que he enviado al CIT de Plasencia y al periódico HOY, para su conocimiento.


 Atte.


PLACA A D. JUAN DE ZÚÑIGA

       Hace unos meses, mi amigo y compañero de afición sobre la historia local, Sixto Luceño, que es Presidente del Centro de Iniciativas y Turismo de la Comarca de Plasencia, me informó de que estaba promoviendo la colocación de una Placa conmemorativa de la figura de D. Juan de Zúñiga y Pimentel, en la zona comprendida entre el Parador de Turismo y el Palacio de los Marqueses de Mirabel, ambos edificios muy ligados a la vida de D. Juan.


8 de mayo de 2017

Una nueva publicación recoge los artículos publicados por Nicomedes Martín Mateos en la Revista de España (1871-1887)

 Autora: Carmen Cascón Matas

          El Centro de Estudios Bejaranos tuvo el placer de presentar una nueva publicación el viernes día 5 de mayo a las 8 de la tarde en el Casino Obrero. Se trata de Nicomedes Martín Mateos en la “Revista de España (1871-1887)”. Filosofía, sociedad y educación, el primer volumen de un total de dos cuyo autor es José Mª Hernández Díaz, catedrático de Historia de la Educación de la Facultad de Educación (USAL). 



           El acto se inició con unas palabras del presidente del Casino Obrero, Julio González, y de la presidenta del Centro de Estudios Bejaranos, Josefa Montero García, que agradeció a los asistentes su presencia e hizo una pequeña presentación de la obra y del autor.

2 de mayo de 2017

De cómo los duques de Béjar perdieron Plasencia



 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

*A Jerónimo Gómez-Rodulfo Barbero, bejarano-placentino (autor del blog Los Absdones)

      En 1442 d. Juan II hizo merced de la ciudad a d. Pedro de Zúñiga, conde de Ledesma, a cuyo título añadió el de Plasencia. Poco después revocó la donación por ser excesiva y contra su voluntad; pero la revocación no se llevó a efecto, y continuaron gozando del señorío de la ciudad el duque d. Álvaro, hijo del conde d. Pedro, y el duque d. Álvaro su nieto. En 1488, informada Isabel la Católica de que la merced había sido hecha por importunidad y revocada con justa razón, acordó restituir la ciudad al señorío real, dice el historiador y economista compostelano Manuel Colmeiro Penido, en Cortes de los Antiguos Reinos de León y de Castilla, 1883. En realidad fue la nobleza placentina, encabezada por los Carvajal, la que se levantó en armas contra los Zúñiga, ya duques de Béjar, para recuperar el poder que detentaban anteriormente sobre la ciudad y las rentas de las tierras que dependían de las mismas, según el catedrático de la Universidad de Extremadura Antonio Miguel Linares Luján, en El Mercado Franco de Plasencia, 1991. El movimiento habría sido ratificado en las puertas de la catedral por Fernando el Católico, que juró defender siempre los fueros y la libertad de Plasencia, tomando posesión de ella.   




Homenaje a Fernando de Aragón en la fiesta del Martes Mayor de Plasencia. Radiointerior.es



      En la Universidad Complutense de Madrid se encuentra un memorial que alrededor de 1728 envió el XI duque de Béjar, Juan Manuel de Zúñiga, al rey Felipe V, y que en la presentación dice lo siguiente:  Señor: el duque de Béjar, desposeído duque de Plasencia en sus abuelos, persuadido de la benigna justificación de V. Majestad e impelido de la obligación que le impone su conciencia como administrador de su Casa y mayorazgos, legítimamente fundados sobre las sólidas basas de facultades reales, repite hoy, con el mayor rendimiento a los pies de V. Majestad, la súplica que del hecho que propone resultará atendida, como espera la justicia de su causa.

24 de abril de 2017

Haim Bejarano viaja a Béjar (2ª parte y final)



Autor: Ignacio Coll Tellechea 

      Bejarano alcanzó la máxima dignidad religiosa en 1920, cuando fue nombrado Gran Rabino de Turquía, cargo que le permitió conocer y tratar al último sultán de aquella nación, Mehmet VI, y al joven general que modernizó el país, Mustafa Kemal, Atatürk. Precisamente bajo el mandado de este Turquía vivió un proceso de secularización que afectó también a los judíos, que se vieron expuestos con frecuencia al hostigamiento de los medios afines al poder, como cuando les acusaron de ponerse a las órdenes del Gobierno de España por escribir una carta de adhesión a un homenaje a Cristóbal Colón.

 Haim Bejarano

      Su interés por España y por la cultura de sus ancestros le llevó a contactar con destacados intelectuales españoles a comienzos del siglo XX. Todo comenzó tras conocer al doctor Ángel Pulido, médico y senador vitalicio español que visitó las comunidades sefarditas del entorno del Danubio en 1903. Fascinado por la preservación del idioma y la cultura de aquellos judíos que le hablaban con ecos del siglo XV, Pulido dedicó el resto de su vida a ejercer de defensor de aquellos compatriotas expatriados, a los que admiraba y a quienes presentaba al rey Alfonso XIII como potenciales socios comerciales de España en todo el arco mediterráneo.