17 de julio de 2017

Algunas aportaciones al estudio del urbanismo y de la vivienda medieval en Béjar (1ª Parte)



Autor: Antonio Avilés Amat
Publicado: Béjar en Madrid, junio 2017.


        El tan sugerente, por su artificiosa composición y barroca originalidad, lienzo del pintor italiano —veronés por más señas— Ventura Lirios, Vista de Béjar, realizado por encargo del duque don Juan Manuel II en torno a 1726, refleja con bastante exactitud y detalle como debió ser, en el primer cuarto del denominado siglo de las luces, la vetusta villa bejarana. Esta apenas habría cambiado desde su fundación, varios siglos antes, hasta el momento en que se ejecutaba el cuadro; algo más, casi siglo y medio después, con la incorporación del barrio de la Corredera y de algunos edificios fabriles junto al río, cuando, en 1867,  Francisco Coello traza el plano de la que ya, desde 1850, poseía el título de ciudad. 

 Vista de Béjar, de Ventura Lirios.
Imagen extraída de aquí

       Y no demasiado, si lo comparamos con el tiempo presente, salvo la pérdida de la mayor parte del recinto amurallado[1] y de algunos destacados monumentos y obras públicas de abastecimiento de agua (como el evaporado acueducto del que nunca más se supo) que aparecen en la pintura al principio citada. Por lo demás, la ciudad contemporánea sigue conservando en una proporción importante, aunque se hayan transformado o alterado sustancialmente, la fisonomía de muchas de sus edificaciones y el primitivo aspecto y configuración urbanística desde el Medioevo. 

Plano de Coello

10 de julio de 2017

Malqueospese, entre la ficción y la realidad



Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez 

     A 101 kilómetros al noreste de Béjar, por la carretera N-110, se encuentra el municipio de Mironcillo, cuyo patrimonio arquitectónico más relevante es el castillo de Malqueospese, conocido también como Manqueospese y Aunqueospese. Situado a poca distancia del casco urbano, habría sido construido entre 1490 y 1504 por los Dávila, originalmente de Ávila, señores de Villafranca de la Sierra, y hoy es objeto de una leyenda romántica que tiene diversas versiones. La siguiente, con mayor fundamento histórico y relatada brevemente, es la más recurrida entre los guías de turismo local:     




Castillo Malqueospese, Mironcillo. Vista aérea galeon.com  



     Volvía de la guerra (se menciona la batalla de Las Navas de Tolosa, pero en la fecha los Zúñiga, entonces Stúñiga, no habían pasado aún a Castilla) el bizarro capitán don Álvar Dávila, señor de Sotalbo, al frente de sus mesnadas repartiendo sonrisas y saludos. Al pasar frente al palacio de don Diego de Zúñiga, noble abulense, quedó prendado de la hija de este, doña Guiomar, asomada al balcón.

3 de julio de 2017

Pila bautismal de la iglesia de Santa María de la Encina de Burguillos del Cerro: una obra de arte esculpida en la piedra



Autor: Antonio Surribas Parra

         Estimados amigos,

        Los burguillanos, a mediados del siglo XVIII, encabezados por don Juan de Liaño y Sánchez-Arjona, tuvieron un sueño:

   Levantar una iglesia tan grande como su castillo.

        A fe que lo consiguieron, construyendo una de las mayores iglesias de Extremadura. La nueva iglesia parroquial de Santa María de la Encina y San Juan Bautista fue consagrada en el año 1800. Su construcción se inició en 1745 y finalizó en 1795.

 
        En cincuenta años, se levantó una maravillosa iglesia neoclásica, que guarda en su seno un magnífico patrimonio artístico procedente de las dos antiguas iglesias templarias: de Santa María de la Encina y de San Juan Bautista -cerradas al culto al consagrarse la nueva parroquia-; de los dos conventos desamortizados en el s. XIX: el de las Llagas de San Francisco y el de la Concepción; así como los de las ermitas de San Vicente, Ntra. Sra. Encarnación de Torres y Santa María del Valle, que fueron cerradas al culto en siglos anteriores.

26 de junio de 2017

Entre Goya y Carnicero



Autora: Berta Baz
Publicado: La Gaceta de Salamanca (4/06/2017)

  La biblioteca histórica de la Universidad de Salamanca guarda libros que pertenecieron a los duques de Béjar y Osuna

      Como gran mecenas y amante del arte, la decimotercera duquesa de Béjar y Osuna Mª Josefa Pimentel y su marido Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco reunieron una importante colección pictórica. Amigos de Francisco de Goya, tenían 23 cuadros del pintor zaragozano, entre los que destaca el retrato en el que el matrimonio está acompañado de sus cuatro hijos nacidos hasta el año 1788. Los duques se cuentan entre los primeros mecenas de Goya, para los que trabajó en estos años pintando retratos y cuadros de gabinete para sus distintas propiedades. El retrato familiar, el segundo que había pintado el artista hasta entonces después del monumental retrato del infante Luis de Borbón y su familia, no era frecuente en España. Por ello, los duques ponían así de manifiesto su elevada alcurnia, casi al nivel de la realeza, y se mostraban al mismo tiempo conocedores de las modas de otros países avanzados.

Duquesa de Osuna, Francisco de Goya

    También es de Goya el retrato la marquesa de Santa Cruz, Joaquina Téllez-Girón y Pimentel, hija del matrimonio, que reposa ‘tranquila’ desde 1986 en el museo del Prado ya que se dice que salió de España bajo la orden del general Francisco Franco para ser regalada a Hitler en la conferencia de Hendaya por la esvástica que lleva grabada en un instrumento musical. 

19 de junio de 2017

Salamanca se exhibe en Madrid




Autora: Berta Baz
Publicado: La Gaceta de Salamanca (4/06/2017)

     María Josefa Alonso Pimentel y Téllez Girón, decimotercera duquesa de Béjar, ha pasado a la historia como una de las mujeres ilustradas más renovadoras de su época. Mecenas de artistas y toreros, sentía verdadera pasión por la cultura, las artes y las ciencias. El palacio de verano que construyó en Madrid, conocido como El Capricho, es el primer jardín de tipo paisajista de España.

La duquesa de Béjar y su oasis en Madrid

    El Capricho, considerado un museo al aire libre, alberga un abejero único, un embarcadero con pinturas de Tadey, o el primer puente de hierro que se construyó en España.

El Capricho
Dirección: Paseo Alameda de Osuna, 25
Horario: Sábados, domingos y festivos de 10 a 21 horas.
Construcción: 1787

      La decimotercera duquesa de Béjar, conocida en Madrid como IX duquesa de Osuna, fue una renovadora. Nacida en 1752, María Josefa Pimentel y Téllez-Girón perteneció a la más alta aristocracia. De educación ilustrada y espíritu emprendedor, fue una gran defensora de la cultura española. Protegió a pintores, poetas y dramaturgos, y promovió una asociación para el fomento de la ópera. De ella partió la iniciativa de integrar a las mujeres notables en la Real Sociedad Matritense de Amigos del País. Toda esta labor le valió el nombramiento de Dama de de la Orden de la Reina María Luisa.

 Fachada del palacio de verano de los duques situado en El Capricho. Foto Berta Baz