Autor: Iván Parro Fernández
Hace unos días se ha conmemorado en muchos lugares el Día de la Mujer, y por ello en esta ocasión quisiera compartir con los lectores de este blog algunas ideas, apreciaciones y visiones sobre la mujer bejarana escritos en verso.
La primera apreciación que nos gustaría destacar la encontramos La Bejarana, zarzuela que fue compuesta en 1924 por los maestros Francisco Alonso y Emilio Serrano, con letra original de Luis Fernández Ardavín. En su letra se transmite la imagen de una mujer bejarana emocional, sensible, dolida, triste y muy apenada porque aquella persona a la que quiere o con la cual desea estar se marcha a la guerra y no puede hacer otra cosa más que llorar y sentir pesadumbre por ello: “Bejarana no me llores/ porque me voy a la guerra”, dejando más adelante un pequeño lugar para la esperanza, para la ilusión, tal y como leemos en los últimos versos de la canción: “Escuchando cada moza/ suspira y solloza/ llena de aflicción/ si el amor se va/ nunca su ilusión./ ¡Volverá!”. La bejarana es una mujer paciente y esperanzada que puede vencer las adversidades y los problemas de distinto tipo que se puedan presentar.
https://youtu.be/GeJjcyzlrYw?si=bbxYQDRu-hhzvHgR
Son muy variados los poemas y las creaciones dedicadas a la mujer bejarana, como esta canción basada en la música de “El soldadito” de la zarzuela Luisa Fernanda, de título “A ti, bejarana” y que se cantaba en los carnavales de 1933. En esta canción se describe a las mujeres bejaranas como rebonitas, resalás, lo mejor que puede haber, la flor de España, bellas, dulces, puras, hermosas, simpatizantes, muy caprichosas y de cara angelical. En un extracto leemos: “Anda con Dios, bejarana, rebonita y resalá/ te tengo comparadita/ con la Virgen del Castañar./ Sois, bejaranas, lo más hermoso/ lo mejorcito que puede haber/ sois, bejaranas, la flor de España/ bellas y dulces como la miel”. Y más adelante: “Simpatizantes como ellas solas/ muy caprichosas y muy salas/ y que enamoran al que las mira/ porque su cara es angelical”.
https://youtu.be/UBj0NU4iigM?si=jl7WcHuk9DaHcWCA
En otra de las canciones que se cantaban durante los Carnavales de título “Modestia, gracia y belleza”, basada en la música del vals “Rusita” de la zarzuela Katiuska, se afirma que las mujeres bejaranas son “chipén”, modestas, graciosas, bellas, lindas, gentiles, graciosas, guapas, simpáticas y apasionadas, tal y como se afirma en los siguientes versos: “Modestia, gracia y belleza/ es el emblema de nuestras lindas muchachas/ por eso quiérelas con gran pasión/ ámalas, entrégalas tu corazón”, y más adelante leemos: “Son gentiles y graciosas/ y guapas a no dudar/ que derrochan simpatía/ por donde quieran que van”.
El ilustrador, cartelista y poeta almeriense Miguel Salmerón Pellón (que cuenta con un museo en Berja, Almería) compuso un poema titulado “Bejarana, bejarana…”, en el que afirma que la mujer bejarana es preciosa, gentil, peripuesta, flor pomposa de las sierras y que roba corazones con sus besos: “Bejarana, bejarana/ preciosa mujer de Béjar/ ya que de tus labios rojos/ la miel no quieres que beba/ dame en tu cántaro agua/ para que inocente crea/ son los besos de tu boca/ los que mis fauces refrescan”.
Y también podemos encontrar poemas dedicados a mujeres en especial, como el que el Padre Jesús Bermejo dedica a la Madre Matilde Téllez, fundadora de las Hijas de María Madre de la Iglesia y que fue beatificada en el año 2004. En este poema se resalta su devoción hacia la Virgen María y el aspecto más espiritual y místico de su vida y de sus obras: “En esta Béjar mística y serena/ soñando tantas hijas amorosas/ el alma se te vuelve de azucena./ Y ese manto de amor para María/ hace en tus manos florecer las rosas/ y el hondo fuego azul de la alegría”.
Madre Matilde Téllez. Foto de aquí
Encontramos otro ejemplo en este poema titulado “La Duquesa”, referido a doña Guiomar López de Mendoza, esposa de don Francisco de Zúñiga y Sotomayor, conocido como Francisco II, cuarto Duque de Béjar y de Plasencia, Grande de España. En el breve poema (solamente tiene diez versos) se habla del pesar y de la melancolía que padece la duquesa (o eso podríamos interpretar tras la lectura de los versos): “Ella canta, sueña y borda/ y son los aires tan finos/ que en el oro de la seda/ se van quebrando suspiros./ Doña Guiomar, sombra dulce/ tiene fragancia de lino”.
Y terminamos esta entrega compartiendo un pequeño extracto del poema “Canto a Béjar”, escrito por Gumersindo Miguel Baz, en el que volvemos a encontrar algunos de los adjetivos y opiniones que ya han aparecido en otras composiciones anteriores, pero que refuerzan aún más esa imagen de la mujer bejarana, ya que indica que son hermosas, piadosas, creyentes, sencillas o puras: “¡Mujeres de Béjar!...¡Sí!/ Sencillas, puras y hermosas/ os dedico mis estrofas/ y en mi loco frenesí/ de lo poco que hay en mí/ sabed que yo os nombraría/ reinas de la charrería/ si pudiera desde aquí”.
Y en este poema, en una de sus estrofas, se cita otra de las composiciones poéticas ya vistas, La Bejarana: “¡Béjar!... que notas sin fin/ al son de la pandereta/ cantó el insigne poeta/ Luis Fernández Ardavín/ valeroso paladín/ que hizo de “La Bejarana”/ música de la mañana/ y llamada de clarín”.
En este breve apunte sobre poemas que tienen como tema principal a la mujer bejarana hemos comprobado que son mujeres extraordinarias, tal y como siguen siendo ahora. Y la mejor, la mía, mi mujer, que además es bejarana de asentamiento y de nombramiento (su apellido es Bejarano).
Mis mejores deseos para todos y hasta la próxima.





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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.