Amigos de Béjar y sus historias

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4/07/2012

Procesión infantil del "Jesús de Pasión"


 Con este vídeo me despido de vosotros por unos días. Esta semana entrante estaré ausente, así que no podré pasarme por vuestros blogs. En cuanto regrese me tendréis de visitante de nuevo.

4/03/2012

La Regla del Cabildo y la Semana Santa de 1736


Autora: Carmen Cascón Matas

Curioso es que una villa sin ser sede episcopal poseyese un Cabildo Eclesiástico durante varias centurias, desde la Edad Media hasta los años 30 del siglo XIX, a pesar de que el Obispo de Plasencia (obispado al que pertenece Béjar) intentase suprimirlo en más de una ocasión, pero es cierto que así es. Ahora no es tiempo de incidir sobre la historia de esta institución, más ya que es tiempo de ello podemos echar un vistazo a su Regla fechada en el siglo XVIII (existe una anterior de finales del siglo XV) para conocer cómo se vivía la Semana Santa bejarana hace trecientos años. Porque en el libro de la Regla del Cabildo Eclesiástico de Béjar, atesorado en el archivo de la parroquia de Santa María la Mayor, se anotaba minuciosamente el calendario religioso especificando parroquia por parroquia (Santa María, El Salvador y San Juan Bautista) las procesiones y festividades a las que los miembros del Cabildo debían asistir por obligación. Antes de nada aclararemos que existía entonces una comunidad de frailes franciscanos que habitaban en el convento de San Francisco, desamortizado en la década de los 40 del siglo XIX y cuyo edificio es hoy Centro Municipal de Cultura. Sus frailes participaban activamente en la vida religiosa de la villa.

Nuestra Señora de las Angustias (talla fechable a finales del siglo XVIII)

3/29/2012

Una reflexión sobre la eterna polémica enseñanza pública/ enseñanza privada: Unamuno y la Escuela de Industrias de Béjar (1909)

Autora: Carmen Cascón Matas
       

       La Escuela Industrial de Béjar fue fundada en 1852 gracias al esfuerzo de un pensador y prohombre nacido en la ciudad, don Nicomedes Martín Mateos, con el apoyo, eso sí, de la burguesía, ayuntamiento y diputación dentro de un proceso de expansión de las enseñanzas técnicas que se estaba consolidando en España. La idea no era nueva, pues España se estaba sumando tarde a un modelo ya implantado en Gran Bretaña o en Francia desde hacía medio siglo. El objetivo consistía en alfabetizar a las masas obreras, por lo menos en lo que se refería a la enseñanza elemental, y obtener de ese modo una mano de obra cualificada adaptada a la industria. 

Unamuno

            La primera intentona de Escuela Industrial en Béjar sucumbió en 1868 por falta de entusiasmo y recursos económicos por parte de la diputación provincial. Sin embargo, los intelectuales bejaranos no se dieron por derrotados, abriendo una Escuela Municipal con el apoyo del consistorio y de la Sociedad Económica de Amigos del País con las mismas premisas que la fenecida. En 1886 sus esfuerzos se vieron recompensados al ser integrada como Escuela de Artes y Oficios oficial y en 1900 al ser reconocida como una de las nueve primeras Escuelas de Artes e Industrias de España junto a las de Madrid, Alcoi, Gijón, Cartagena, Las Palmas, Terrasa, Vigo y Vilanova i la Geltrù. 

3/25/2012

Presentación de "La fábrica textil de Navahonda en un plano de 1868", discurso de ingreso al C.E.B. de Javier R. Sánchez Martín




El viernes pasado día 23 de marzo, y en el salón de plenos del ayuntamiento de Béjar, Javier R. Sánchez Martín presentó su discurso de ingreso al Centro de Estudios Bejaranos. Creo que este nombre no podrá resultaros ajeno, habida cuenta de que es colaborador asiduo de este blog en el que aporta estudios centrados, sobre todo, en la historia textil de la ciudad. El tema de su discurso no podía ser otro que éste que mencionamos: La fábrica textil de Navahonda en un plano de 1868


Membrete de la fábrica con un grabado de la misma hacia 1927
        

3/18/2012

Una constitución, una esperanza: “La Pepa” en Béjar.



Autora: Carmen Cascón Matas


Al año 1812 los españoles lo bautizaron como el “año del hambre”, pues la guerra no acababa, había escasez de mano de obra, los campos estaban arrasados y los productos de primera necesidad brillaban por su ausencia. Patriotas e invasores, en la ciudad y en el campo, sufrían la penuria. De esto ya hace 200 años y la Guerra de Independencia, una guerra civil de las muchas que sufrió España a lo largo de su historia, aunque para la colectividad sólo exista una merecedora de tal denominación, se encontraba en su apogeo. Napoleón había fijado sus ojos en la península y, codicioso, hacía años que había invadido con sus tropas de forma “legal”, con permiso de la monarquía española, el territorio. Aunque el destronado Fernando VII desde  Bayona, y por medio de la Junta de Gobierno, instaba a la calma, el pueblo español nunca aceptó esta situación. Resultábales doloroso observar cómo los franceses campaban a sus anchas con la condescendencia de sus ejércitos y con el rey preso en Francia. La mecha se encendió el 2 de Mayo de 1808, cuando el pueblo de Madrid se levantó en armas en una resistencia que se extendió como un reguero de pólvora por toda la península, surgiendo Juntas Militares a nivel local y provincial con la misión de dirigir la lucha contra el invasor. De entre los integrantes de las Juntas Militares provinciales se nombraron a los de la Junta Central, primer ejemplo éste de representatividad nacional, idea que cuajará en las Cortes de Cádiz y en la Constitución Liberal Española de 1812.

La promulgación de la Constitución de 1812, obra de Salvador Viniegra