25 de septiembre de 2021

Discurso de Josefa Montero García en el "Día de los Mártires de la Libertad" de 2019

 Autora: Josefa Montero García

Discurso Día de los Mártires de la Libertad, 28 de septiembre de 2019.

 

Queridos amigos:

Agradezco en primer lugar el inmerecido honor que supone para mí la invitación a dirigiros estas palabras en esta conmemoración de los hechos que sucedieron aquí mismo, hace ya 151 años.

Como ya es tradicional en esta fecha, estamos aquí para honrar el recuerdo de aquellos valerosos ciudadanos que comprometieron su vida para conseguir la soñada Libertad, con mayúscula, algo hasta entonces inédito en nuestra historia. Cierto es que el concepto de libertad admite muchos matices, pero como bien han señalado varios de mis antecesores, la labor de estos héroes allanó el camino para conseguir muchos de los valores de la sociedad actual, algo que debemos apreciar debidamente.

 

 Domingo Guijo

Para empezar, aquellos paisanos nuestros colocaron a Béjar en el mapa de las libertades, pues gracias a ellos se habló de nuestra ciudad en todo el país y recibió una serie de homenajes merecidos, de los que expondré algunos casos. Por ejemplo, el día en que entró en Madrid el General Prim, en loor de multitud, nos cuenta la prensa que “el batallón numeroso del comercio de Madrid, llevaba un estandarte con crespones negros y una riquísima corona de siemprevivas. Aquel estandarte ostentaba el glorioso nombre de Béjar”. Detrás del mismo desfilaban tres comisionados de nuestra ciudad: Melitón Sánchez, Ángel Acosta y Felipe Agero[1].

El noble comportamiento revolucionario de los bejaranos fue loado en las páginas del periódico madrileño La Iberia bajo el título “¡Gloria a Béjar!”[2]. Allí se describía el “entusiasmo liberal” de los bejaranos y su “heroica resistencia” ante las mucho más numerosas fuerzas de Nanetti. Aquellos “campeones de la libertad” eran muy pocos y apenas tenían armas, pero contribuyeron decisivamente a la revolución “de cuyos beneficios empezamos a gozar ya”. La gesta era comparada con la resistencia de Numancia y Sagunto, mientras el periódico describía los terribles excesos que habían llevado a cabo los agresores, como asesinatos indiscriminados, robos y violaciones.

 Cubierta de la actas de las Jornadas de la Revolución de 1868 celebradas en Béjar en 2018. Su autor es José Muñoz Domínguez

 

Por otra parte, la Junta Revolucionaria de Salamanca concedió a Béjar el título de Heroica[3] y, en aquellos primeros días de octubre, un integrante de la madrileña Junta del Distrito de Palacio, Vicente Simón, pedía al gobierno provisional que nombrase vocales honorarios de la misma a los componentes de la Junta de Béjar y distinguiese a nuestra “invicta” ciudad y a los ciudadanos que la defendieron. Además, solicitaba la rehabilitación del capitán de infantería Gerardo González, que participó en la defensa de Béjar y había sido separado del ejército por sus antecedentes liberales[4]. El 18 de noviembre el gobierno provisional otorgó a Béjar los títulos de “liberal y heroica”[5].

 

 José Olózaga

Junto con otras ciudades que destacaron por hechos similares, Béjar y sus héroes merecieron ocupar los rótulos de varias calles y plazas de Madrid, que pasaron a recibir los nombres de Alcolea, Béjar, Santoña, Santander, Alcoy y Alicante[6]. La Junta Superior Revolucionaria de Madrid concedió a Béjar un diputado propio en las elecciones generales, que llevaría el nombre de “diputado de Béjar”. Así lo expresó en su discurso José Olózaga, miembro de la junta, que en el mismo acto resaltó las virtudes del valeroso polaco José Fronsky, jefe de la fuerza ciudadana de Béjar y presente en la sala, señalando las catorce heridas que había sufrido cuando defendió a su “desventurada” patria. Además de alabar a Fronsky, Olózaga propuso a sus compañeros de junta que le diesen un abrazo, como muestra de cariño por Béjar y simpatía por la causa polaca[7]. La Junta propuso que se otorgase un empleo a Fronsky “correspondiente a su clase y merecimientos”[8]. Por su parte, el Ministerio de la Guerra dispuso que se formase un batallón de cazadores denominado Béjar[9]. Y hubo también homenajes artísticos al heroísmo bejarano, al menos en las plumas del poeta salmantino Ventura Ruiz Aguilera y los pentagramas del prácticamente desconocido Manuel Albasanz[10].

 Revolucionarios en La Alameda, hoy Parque Municipal. Foto de Juan Cambón (1868)

Junto con las anteriores muestras de reconocimiento, entre las medidas que aprobó la madrileña Junta de distrito de Palacio, tales como abolir inmediatamente la pena de muerte, estaba la de castigar a los oponentes de nuestros valerosos conciudadanos, ordenando “que se forme causa al brigadier Nanetti y demás jefes y oficiales que mandaban la fuerza enviada contra Béjar”[11]. Seguramente estaban teniendo en cuenta la petición de la Junta bejarana, que había telegrafiado a Madrid solicitando la captura de sus enemigos y la necesidad de que fuesen juzgados por sus “tropelías”[12].

Sobre los colaboradores de Nanetti, una curiosa noticia nos informa de que había llegado a Madrid Andrés de Montemayor, capitán de aquellas fuerzas que atacaron a los bejaranos. Se había hospedado en una casa de la Carrera de San Jerónimo, donde la criada le avisó que unos hombres armados le buscaban. Montemayor, que se encontraba en el tercer piso, huyó por la ventana en mangas de camisa y recorrió algunas calles antes de ver abortada su fuga[13]. Algunos bejaranos fueron conducidos presos a Salamanca, entre ellos el ex alcalde apellidado Avilés, escoltados por los voluntarios de la libertad, a cuyo mando iba Domingo Guijo. Los correligionarios salmantinos recibieron a la comitiva fuera de la ciudad, con un coche y una banda de música y más adelante, la Milicia Nacional de caballería y la oficialidad de la de infantería obsequiaron con un banquete “a sus heroicos hermanos de armas de Béjar”[14].

Una muestra más de apoyo a nuestra ciudad y a otros lugares destacados de la revolución, fue la organización eventos para recaudar fondos y ayudar a las víctimas. Así, se preparó en el madrileño Teatro de la Zarzuela una “gran función extraordinaria y fuera de abono”, cuya recaudación se destinaría al “socorro y alivio de los heroicos soldados de la libertad, que han sido heridos en Alcolea, Santander y Béjar”[15]. En Salamanca se organizó una media corrida con toros de las mejores ganaderías, a instancias del diestro Julián Casas, que se prestó gratuitamente a ello[16]. También se abrió una suscripción “a favor de las víctimas de Béjar”, a la que contribuyeron numerosos ciudadanos, algunos de cuyos nombres destacan en la historia de la capital de la provincia[17]

Fotografía antigua del Puente Viejo. Sacada de aquí

En 1869, hace hoy 150 años, Béjar celebró el primer aniversario de la revolución durante los días 28 y 29 de septiembre. El primero de ellos se rogó por el eterno descanso de las víctimas, con un catafalco colocado en la Corredera, honras fúnebres y responsos cantados en el Puente Viejo, “donde fueron fusilados indefensos y pacíficos ciudadanos sin excepciones de edades” y se decoraron e iluminaron los principales escenarios de los sucesos del año anterior. El día 29 fue de “regocijo”, con parada del Batallón de Cazadores de la Libertad y actuación de su banda de música, baile y fuegos artificiales al anochecer[18].

Y para terminar mi intervención, destaco que los datos aquí narrados son solo una pequeña muestra de la significación e importancia de Béjar en aquel contexto revolucionario y del aprecio general que merecieron sus valientes ciudadanos. En estos tiempos en que vivimos, en que una buena parte de la población ha nacido ya en democracia, debemos seguir recordando y celebrando el mérito de nuestros héroes y luchar todos unidos por el bien de Béjar. Será el mejor homenaje a aquellos mártires de la libertad. Muchas gracias a todos.


[1]   La Correspondencia de España: diario universal de noticias. Año XIX, nº  3976, 7/10/1868, p. 2.

[2]   La Iberia: diario liberal. Año XVI, nº 3677, 3/10/1868, p. 1. Este texto lo publicó después Adelante: revista salmantina de ciencias, artes, literatura e intereses materiales. Año X, nº 658, 11/10/1868, p. 2.

[3]   La Correspondencia de España, nº 3977, 8/10/1858, p. 3.

[4]   La Correspondencia de España, nº 3980, 11/10/1868, p. 2.

[5]   Entre otras publicaciones contemporáneas, este hecho consta en un suplemento del periódico La Giralda, conservado en la Sección de “raros” de la Biblioteca Nacional, [R/62481/22(1)]. Citado por Esteban de Vega, Mariano. “Política y sociedad en Béjar durante el siglo XIX”, pp. 187-211. En José María Hernández Díaz y Antonio Avilés Amat (coords). Historia de Béjar. Vol II. Salamanca: Diputación de Salamanca, 2013, aquí p. 13.

[6]   Sobre ello trata La Correspondencia de España, nº 3973, 4/10/1868, p. 1.

[7]   Adelante, nº 660, 18/10/1868, p. 2.

[8]   Boletín oficial de la provincia de Santander, nº 248, 20/10/1868, p. 1.

[9]   La disposición está firmada por Prim, ministro de la guerra, el 18 de octubre. La Correspondencia de España, nº 3989, 20/10/1868, p. 2.

[10]   Ver Cascón Matas, Mª del Carmen y Montero García, Josefa. “Valses y versos. Música y poesía ensalzando la revolución de 1868 en Béjar”. Estudios Bejaranos, 22, 2018, pp. 213-223.

[11] La Correspondencia de España, año XIX, nº 3975, 6/10/1868, p. 2.

[12]   La Época, nº 6383, p. 2.

[13] La Correspondencia de España, nº 3985, 16/10/1868, p. 3.

[14]  Adelante. Año X, nº 669, 19/11/1868, p. 3.

[15]  La Correspondencia de España, año XIX, nº 3978, 9/10/1868, p. 2.

[16] Adelante, nº 661, p. 3.

[17]  Adelante, nº 658, pp. 2-3.

[18]   La Alianza del pueblo: periódico republicano de Salamanca. Año I, nº 23, 24/9/1869, p. 2. También viene la noticia en ¡¡¡España con honra!!!: periódico católico-monárquico. Año I, nº 64, 30/9/1869, p. 3.

 

 

9 comentarios:

  1. Ese pasado glorioso de tu ciudad, no falta en ella personas que tabajan incansablemente, para que sean conocidos en la actualidad.. Movimientos así, es lo que debeiera haber en los distintos municipios de nuestra geografía.

    Mis felicitaciones por tan buena labor.

    Besos

    ResponderEliminar
  2. Bonito discurso, y muy merecido homenaje el que le hacéis a estos pioneros y mártires, que dieron sus vidas para conseguir muchas de las libertades que hoy disfrutamos.
    Un abrazo, Carmen.

    ResponderEliminar
  3. Me gusta la gente que hace memoria de lo propio para exaltar las virtudes, pero no para juzgar al otro con las diferencia. Comprendo y comparto cantar las gestas de su pueblo, su ciudad, su comarca, pero no para buscar la división con el resto del país. El futuro del género humano, más que nunca, está crear un lugar común.
    Mi aplauso y felicitación por el discurso.

    ResponderEliminar
  4. A veces lees el título que se le otorga a un lugar, una ciudad, e ignoras a qué se debe, si será una invención del autor, o de veras guarda alguna significación histórica.
    Eso he pensado al leer el discurso que nos muestras, donde se explica a qué debe Béjar lo de "Heroica". Bien dado está, como dice el texto de Josefa Montero García, igualándola a Numancia y Sagunto.
    Lo que nos lleva a pensar, ¿Cómo reaccionaríamos hoy si sufriéramos un sitio así? ¿Estaríamos a la altura?
    Un beso, Carmen.

    ResponderEliminar
  5. Una manera de hacer justicia con todos los que pusieron su vida al servicio de una noble causa.
    Saludos, Carmen.

    ResponderEliminar
  6. Los relatos de este tipo de hechos nos demuestran que por estas tierras no fuimos tan "domados" como parecemos ahora y nos revelamos ante la tiranía.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  7. hola, me ha encantado este post, ha sido de lo mas interesante. Me encanta esta información

    ResponderEliminar
  8. Gran discurso y un buen homenaje a todos esos héroes que tanto hicieron por la ciudad. Recordar siempre para no olvidar. La historia está ahí, que ultimamente los políticos no están mucho por la labor.
    Buena tarde Carmen.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Hola Carmen:
    Semana terrible está... poniendo al día.
    Un discurso, de esos que quizás sean atemporales. Puede ser que lo escuhe de alguien en estos tiempos y bastaría hacer algunos cambios, pero la esencia perdura.

    Besos Carmen

    ResponderEliminar

"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.