15 de julio de 2022

Construcción y deconstrucción de un linaje: los duques de Béjar

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez


       Para entender la idea de construcción no es necesario recurrir a disciplinas auxiliares, porque el concepto construir es una vieja palabra castellana, heredada de la matriz latina, que en segunda acepción significa hacer algo utilizando los elementos adecuados. La comprensión de deconstrucción, en cambio, resulta más difícil, porque el término deconstruir ha sido introducido recientemente desde el francés por el trabajo de reflexión del filósofo franco-argelino Jacques Derrida sobre el pensamiento del alemán Heidegger. El diccionario de la Academia Española lo ha incorporado, y define deconstruir como deshacer analíticamente los elementos que constituyen una estructura conceptual. Debe tenerse en cuenta que su aplicación sobre el objeto puede arrojar resultados positivos o negativos.

 Escudo de los Zúñiga en Curiel de Duero

            Dos intelectuales españoles contemporáneos ayudarán en la mejor comprensión de los respectivos propuestos del título. El primero es Emiliano Zarza Sánchez, licenciado y máster en investigación en historia por la Universidad de Salamanca, con cursos de doctorado en la Complutense de Madrid (preparadorgeohisart.es).

         A través del artículo "La creación de una memoria cristiana y guerrera. El caso del X duque de Béjar (1657-1686)", publicado in extenso en tiemposmodernos.org, 2015, Zarza entrega los elementos para entender el proceso de construcción –equivalente a creación de una memoria- en este caso del linaje de los duques de Béjar, sobre el paradigma de uno de sus miembros, Manuel de Zúñiga.

Premio Ciudad de Béjar 2014. Reinadodecarlosii.blogspot.com

       El método es sencillo, por tanto magistralmente claro, y consiste en apuntar a dos rasgos particulares del duque, reforzados desde la óptica de sus coetáneos. Estos son: la aureola de valentía personal que le precedía (en el escenario del sitio de Buda), y la fama de una intachable piedad próxima a la santidad, ambos elementos muy bien aprovechados (instrumentalizados) por los Zúñiga para generar y transmitir memoria del linaje, según el académico. Otros datos importantes aparecen en el artículo, por lo que es recomendable leerlo detenidamente, que con seguridad se complementan con la lectura de la obra premiada en 2014 (Pinceladas de Historia Bejarana, 14/10/2014).

 

Tumba del duque Manuel de Zúñiga en el cementerio San Miguel de Béjar (Su corazón está en el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, Cáceres) reinadodecarlosii.blogspot.com (*)

 

         La deconstrucción, por su parte, que en este caso somete a riguroso análisis el proceso de formación de gran parte de la nobleza española del Antiguo Régimen, puede ser abordada por medio del artículo "Genealogía y poder. Invención de la memoria y ascenso social en la España moderna", 2003 (también completo en la red), del catedrático de historia moderna de la Universidad de Córdoba Enrique Soria Mesa, considerado el mayor especialista a nivel mundial en la Tratadística Genealógica española de los siglos XV al XIX (genearch.wordpress.com). 

          Por la naturaleza de estas líneas se transcriben aquí sólo algunas ideas introductorias y finales del trabajo, recomendando, al igual que del anterior, su lectura íntegra:  

"En la Modernidad la Genealogía desempeñó un papel esencial a la hora de legitimar la realidad política y social existente, como conformadora de idearios culturales y como creadora de imaginarios… En la supervivencia secular del Antiguo Régimen mucho tuvo que ver la Genealogía: fue uno de los más destacados instrumentos del poder para adecuar teoría y realidad… La Genealogía, así, se convirtió en una de las principales palancas del ascenso socialLos árboles genealógicos resultaron vitales para transformar las meras mentiras en una estrategia global que consiguió plenamente sus efectos… Los abolengos oficiales de la nobleza española están terriblemente contaminados por la literatura genealógica de la época, que en ocasiones resulta poco más que un recurso estilístico… Nada se puede creer a priori de los orígenes de los linajes, si no hay documentos de por medio. "                   

 

Escudo ducal de Béjar, y de la Casa de Zúñiga sin la corona.  

Wikipedia.org

       Aunque los Zúñiga duques de Béjar ostentaron títulos nobiliarios en Andalucía (su poder se extendía de los montes de Burgos hasta las costas de Huelva, escribió Jesús Vicente Cano en La Duquesa y el Deán), especialidad de Soria de donde extrae la mayoría de los casos ilustrativos, no incluye a los duques en el listado de abolengos contaminados que resulta de su análisis deconstructivo de linajes nobles, con resultados bastante negativos, eso sí, en esta ocasión.    

 


       Muy por el contrario, en el capítulo Orígenes de la nobleza española; La nobleza de sangre de La nobleza en la España moderna. Cambio y continuidad, 2007, Soria se refiere a los Zúñiga como uno de los tres linajes recién llegados al poder (los Zúñiga procedían de Navarra y entraron en Castilla en el siglo XIII) que tenían una clara procedencia noble. Basta, no obstante, avanzar un poco en la lectura para perder la ilusión de un trato especial del autor hacia este clan nobiliario determinado: …su ascenso fue vertiginoso, siempre llamativo, brutal a veces. Convertidos en aliados de una Corona que pretende emplearlos como parapeto contra las ambiciones desenfrenadas de los Parientes Reales, pronto pasaron a ser auténticos depredadores del Estado. Parásitos incrustados en la Corte, drenando como sus homólogos franceses e ingleses las rentas reales, acumulando cargos, honores y oficios palatinos

    Aún así, y a pesar de las expresiones de Soria, no deben considerarse sinónimos los términos deconstruir y destruir.          

(*) Al finalizar la redacción de esta nota se supo que la foto de la tumba del duque Manuel de Zúñiga en el cementerio San Miguel de Béjar, había sido tomada originalmente por el bejarano autoexiliado en Plasencia Jerónimo Gómez-Rodulfo Barbero para el blog Pinceladas de Historia Bejarana, y desde ahí circula libremente en varios sitios de la red. Bien por Jerónimo y Carmen, y al César lo que es del César.  

 

4 comentarios:

  1. Hola Carmen:
    Estoy trabajando sobre el por qué se usan dos apellidos en España. Está entrada me recordó sobre cómo algunos, sobre todo en el nuevo mundo, buscaban antepasado de abolengo, para unir su apellido al nombre... Imagino que ya tener un apellido "noble", en esos casos, les hacía la vida más fácil o al menos ganaban notoriedad.

    Besos

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  2. Gracias, Carmen, por compartir tan interesante artículo del que he aprendido mucho. Por cierto, hay una frase en el mismo que yo comparto y que llevo a rajatabla que es la de tener documentado todo lo que se escribe, ya que lo que no lo esté, se corre el riesgo de que esté adulterado por la fantasía popular o por intereses particulares que intentan convertir conjeturas, en verdades.
    Un abrazo.

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    1. Muy cierto, aunque el problema es tener tiempo para recurrir siempre a las fuentes originales. En todo caso siempre hay que citar para saber de dónde procede la información.
      Un saludo

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  3. Tal como nos dices muchos linajes novelaron un poco sus genealogía para mayor gloria suya.

    Saludos.

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.