Autor: Iván Parro Fernández
Fue durante le mes de julio de 1826, y por acertada iniciativa e impulso del recién nombrado abad de la Cofradía del Castañar, Toribio Zúñiga, director además del centenario periódico Béjar en Madrid, quien tuvo la intención y el propósito de hacer algo especial y extraordinario durante u cofrade mandato. Fue así como surgió la idea de proponer una peregrinación al Castañar durante ese año, y convocar a fieles, amigos y devotos de nuestra patrona, aunque haciendo mayor hincapié en los bejaranos ausentes, de modo que se diera mucha más solemnidad y esplendor a la fiesta de la virgen. La convocatoria y primeros pasos acerca de la peregrinación se citan en el número 1670, de 31 de julio de 1926, en el semanario La Victoria, con el título “La peregrinación al Castañar”, explicando la propuesta del abad, su sentido y anunciando el nombramiento de una comisión organizadora de bejaranos residentes en Madrid, como Heliodoro Téllez, Carlos Cerrudo y Patrocinio Domínguez, que como apuntan en el semanario “en otras ocasiones han demostrado su amor a la virgen del Castañar y su bejaranismo, y ahora trabajan con denodado entusiasmo para que el número de bejaranos concurrentes a la peregrinación sea lo más crecido posible”.
Virgen del Castañar. Foto de Juan Requena Peña. Sacada de aquí
En el número 1675, de 4 de septiembre de 1926, unos días antes de la celebración de la fiesta patronal, aparece en el semanario citado una extensa y detallada circular de los actos que tienen pensado celebrarse con motivo de la gran peregrinación. Del amplio texto (que se puede consultar íntegro en la Biblioteca de Prensa Histórica), queremos destacar oy/o mencionar los siguientes aspectos:
§ -Mención a la peregrinación de 1921 y felicitaciones por haber retomado la idea de proponer una nueva peregrinación con más devotos y más fieles de diversos lugares: “La idea, unánimemente sentida desde la primera peregrinación que celebramos en 1921, de realizar otra con carácter más general que comprendiese a todos los bejaranos residentes en las distintas provincias de España y los pueblos de la comarca de Béjar, va a tener ahora felizmente realización”.
Toribio Zúñiga
§ -Explicación de que una parte del sentido de la peregrinación es poder trasladar la esperanza a una ciudad que sufría bastantes problemas por la situación de la industria textil: “Este fue el pensamiento que congregó un día en Madrid a estos hijos de Béjar, y todos sintieron por igual el afán de realizar la peregrinación para que puedan acudir reunidos el día de la fiesta del Castañar, paisanos desde todas partes y al caer en los brazos de los familiares y amigos que viven en la ciudad natal, poder decirles con el pecho henchido de santo orgullo: - Mira, hermano mío: venimos desde lejos y todos juntos porque supimos vuestras desgracias y vuestras penurias desde que no disfrutáis del beneficio del trabajo. Aunque ninguno podemos sacaros de esta situación, venimos a demostraros la firmeza de nuestro amor fraternal, a deciros que padecemos con vosotros y a señalaros como tabla de salvación de todas las tempestades el Faro glorioso que alumbra nuestra existencia desde que nacimos, el que nos ha iluminado en las noches de cerrazón en las que creíamos todo perdido: nuestra Patrona, la que está en ese monte, la que todos queremos con locura, hasta los que no creen nada más que en Ella. Venimos a invitaros a subir con nosotros mañana en su fiesta porque aquí no traemos otra misión que pedirle porque vuelva a reinar el trabajo en la industria y cese este silencio de muerte y porque os proteja Dios a todos, hermanos nuestros, que sufrís y nosotros no podemos ni queremos ser felices mientras sois desgraciados”.
§ -Detalla el programa y las actividades a realizar durante la peregrinación, muy similar a la de un lustro atrás: el sábado 11 misa en San Miguel por los difuntos en la mañana y por la tarde salida procesional al Santuario del Castañar bajo la presidencia del Obispo de la diócesis; el domingo 12 asistencia a la procesión y libre el resto del día y el lunes misa de comunión a las ocho de la mañana, a las diez fiesta solemne de la peregrinación y a la una de la tarde comida popular finalizando la peregrinación.
Romería de la Virgen. Foto de aquí
§ Termina la circular con algunas cuestiones e instrucciones más generales, a saber:
o Obligación de llevar una medalla de Nuestra Señora del Castañar en todos los actos, prendida en el lado izquierdo del pecho y con lazo azul.
o Cada peregrino debe proporcionarse su propio alojamiento en Béjar y su comida el día de la fiesta del Castañar.
o No olvidar la cédula personal.
o Para ser considerado peregrino y disfrutar de las indulgencias concedidas se debe dar el nombre y asistir como mínimo a la fiesta y a la procesión del día 12 de septiembre.
En el número 1676, de 11 de septiembre de 1926, se recoge un resumen de la circular citada que apareció en el Boletín Oficial del obispado de Plasencia, recordando la concesión de la bendición papal para todos los peregrinos y la del Jubileo del Año Santo en el Santuario del Castañar. Asimismo se anima a los párrocos y demás religiosos a que puedan reunir el mayor número de fieles para rendir un tributo de amor a la Santísima Virgen, dando ejemplo de pública religiosidad y honrando al Ilmo. Prelado que también se implicó personalmente en la peregrinación.
En cuanto a los resultados y frutos de la peregrinación como tal no podemos dar por ahora más información al respecto, ya que en la Biblioteca de Prensa Histórica donde consultamos los ejemplares de La Victoria faltan varios números del mes de septiembre de 1926 y luego pasa directamente a diciembre, aunque en una próxima entrada haremos ejercicio de investigación dentro de otras fuentes y podremos decir algo al respecto. Hasta entonces, les deseo a todos con afecto y buenos deseos unas estupendas y magníficas fiestas en honor de nuestra Patrona. ¡Viva Béjar! ¡Viva la Virgen del Castañar!
Un haiku sobre la virgen del Castañar:
Desde el Castañar
la virgen nos bendice,
nos transmite paz.




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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.