19 de febrero de 2022

Avance del catálogo de pozos de nieve en Salamanca y Cáceres (3ª Parte)

 Autor: Juan Antonio Frías Corsino

Publicado: El Comercio del Frío.  Actas del II Congreso Internacional sobre la utilización tradicional del hielo y de la nieve natural. Museo Valenciano de Etnología. Diputación de Valencia, 2009pp. 237-244.   

Pozos de la Villa y Tierra de Béjar

El pozo de “Los Horcajuelos” se encuentra en el término municipal de Puerto de Béjar a una altitud de 1.260 m., en la vertiente norte de la ladera orientada a la umbría.


 Interior del pozo de Prado Pelo

De planta circular irregular, tiene un diámetro de 9 m. y una profundidad aproximada de 10.80 m. Construido en mampostería de granito en seco, sus muros tienen un espesor de 80 cms. Tuvo cubierta circular a dos aguas realizada sobre una estructura de madera, presumiblemente de castaño, recubierta con teja árabe, que actualmente no se conserva, pero de la que se aprecian restos en el fondo del pozo. La puerta de acceso al pozo conserva las jambas en fábrica de sillería, también en granito. Está dotado de un edificio auxiliar para refugio y guarda de herramientas, cuyos paramentos permanecen en pie, no así la cubierta que fue sustituida tras un incendio por placas de uralita. En su interior permanece una viga de castaño que soportaba la estructura del piso volado del área de trabajo. Consta de un desaguadero que canaliza las aguas del deshielo a un fuente próxima. Cabe destacar la existencia de un embarcadero o muelle de carga, situado en una pequeña explanada, en un nivel inferior a la rasante del terreno, fabricado también en sillería, al que accedían las caballerías para facilitar el manejo de los bloques de hielo para su carga y posterior transporte.

Esta actividad comercial se mantuvo activa aprovechando el mejoramiento del transporte que proporcionaba la línea férrea Ruta de la Plata Gijón-Sevilla y se enviaban los bloques envasados en banastas y cajones de madera. De ellos se colgaba la etiqueta identificativa del remitente y destinatario, cuyos ejemplares conserva la familia, así como las poleas y sogas empleadas en las labores extractivas. 

Etiqueta de envíos

 

Es hacia 1920 cuando su propietario, Pedro Bogallo, de edad avanzada, abandona la explotación que hereda de sus antecesores y que había mantenido como complemento a su actividad principal de maestro cantero. Deducimos que el buen estado de conservación de este pozo se debe a las continuas reparaciones que llevaba a cabo su propietario. En nuestra opinión, es el conjunto más completo y mejor conservado del área de estudio.

 

 Pozo de nieve de La Barrera (La Garganta)

Foto tomada de minube.com 

Situado en las mismas faldas de montaña del municipio de La Garganta (Cáceres) existen dos pozos llamados “Corral de los Lobos” y “La Barrera”, situados a 1257 y 1270 m. de altitud respectivamente.

El “Corral de los Lobos” es un pozo de envergadura considerable, de planta circular en mampostería de granito en seco, no conserva la cubierta. Su eje mayor es de 8.80 m. y su eje menor de 7.3 m. con una profundidad 9 m. y un espesor de muros de 70 cms. Se conserva el desagüe. Como se encuentra en una ladera con gran pendiente, está dotado de un muro de contención ajeno al propio pozo, para contener posibles desplazamientos del terreno.

 Pozo "El corral de los lobos". La Garganta (Cáceres)

Foto tomada de aquí

Se ha mantenido bien, aunque sin cubierta por estar poco accesible y por haberse reutilizado, creemos por la referencia toponímica, como trampa para capturar lobos, principal enemigo de la economía ganadera del pueblo de La Garganta y que abundaron en la zona hasta hace pocos años. La actividad del mismo debió abandonarse en los albores del siglo XIX.

Este pozo ha sido restaurado en 1999 con fondos del programa europeo PRODER. Se ha consolidado parte del muro norte desplomado y se ha levantado el paramento estructural con el objeto de proteger al visitante. Durante el proceso de recuperación se han encontrados restos de la teja empleada en la cubierta. En el entorno se ha acondicionado un espacio de ocio con aparcamiento y se ha procedido a su señalización.

“La Barrera” es más pequeño y se sitúa en una ladera de suelos lábiles. Hace 15 años se encontraba en un estado ruinoso galopante. Actualmente solo conserva una pequeñísima parte de sus paredes y en poco tiempo quedará totalmente desdibujado del paisaje.

 

Pozo "Corral de Los Lobos"

 

 Pozos de nieve en la provincia de Salamanca

La existencia de la Casa Ducal en la población de Alba de Tormes, la suposición de vida y costumbre cortesana en la misma, y la relevancia arquitectónica del palacio-fortaleza, nos inducen a aventurar la existencia de pozo propio en el interior del castillo. Además, la población se sitúa en el trazado de las rutas camineras de la época. Suponemos que este posible pozo se surtía de las nieves de la sierra de Béjar, de la que se encuentra a tan solo 50 kms. Sí está constatada la existencia de un pozo de abasto en la villa. Es circular, de cúpula semiesférica, fabricado en lajas de pizarra. Cuando se abandonó la actividad, el interior se colmató y posteriormente se utilizó como dependencia ganadera. La personalidad de la construcción ha trascendido a la toponimia local, dando nombre a un barrio de la Villa[1]. Este pozo y la finca donde se ubica está en venta. Una asociación cultural de esta villa solicitó para el pozo la declaración de Bien de Interés Cultural en el año 1999, de la que no nos consta resolución alguna.

 

Pozo de Alba de Tormes. Foto de La Gaceta de Salamanca

Tenemos constancia a través de un artículo en prensa provincial de que la localidad de Cantalapiedra, al noreste de la provincia, dispuso de pozo.

La población de Ciudad Rodrigo, situada al oeste de la provincia, albergó en el siglo XVIII a un amplio número de familias nobles, como se constata por el elevado número de palacios que se conservan. Fue destacable también la curia eclesiástica y monástica, así como el asentamiento en la población de tropas para la defensa de las fronteras, todos ellos consumidores de nieve. Está documentada la existencia de pozo que se surtía de los neveros de Béjar.

La casa solariega de Continos es una dehesa del campo charro, propiedad del señor de Tamames, es una de las más antiguas y con mayor raigambre en la provincia. Sus escrituras datan de 1250 y en 1675, y se entregó la finca a los frailes mercedarios. Suponemos que la existencia de este pozo tenía por objeto el abastecimiento de los conventos de Salamanca, de la que se encuentra muy próxima. En la actualidad no se conserva.

El Fuerte de la Concepción es uno de los mejores exponentes de la arquitectura militar abaluartada de la península. Situado en el oeste de la provincia, comenzó a levantarse en el siglo XVII durante la guerra de secesión portuguesa para la defensa de la raya. Se conserva restos de un pozo.

Pozo de nieve en plena ciudad de Salamanca

Convento del Carmen Calzado de San Andrés. Foto sacada de aquí


Pedro-Muñoz es otra dehesa charra de dominio jesuita desde 1559. En la escritura de donación fechada en el siglo XVIII se describen así las características del pozo “con puerta que mira a el norte, y se halla la sobrebóbeda o tejado cubierto por ella ,y poniente esta embobedado, y lleno a excepción de las naturales mermas[2]”. Se conserva sin cubierta.

En la cumbre de la montaña de la Peña de Francia se levanta el conjunto conventual de los Padres Dominicos. Por tradición oral y en referencia documental[3] se constata la existencia de pozo y pozuelo en las cocinas. Desde este pozo se surtía de nieve al pueblo cercano de Villanueva del Conde donde había una bañera en la que se trataba a cierto tipo de enfermos con agua de nieve traída de la Peña.

El concejo de la localidad de Peñaranda de Bracamonte acuerda[4] en 1650 excavar un pozo de la nieve. El material utilizado fue el ladrillo, disponiendo que se hiciera junta a la ermita de San Pedro. De ésta y del pozo nada se conserva, aunque hasta hace pocos años se veían los escasos cimientos.

Pozo de nieve en plena ciudad de Salamanca

Convento del Carmen Calzado de San Andrés. Foto sacada de aquí

 

Salamanca era titular de varios pozos comunales en el Teso de la Feria y otros en el casco urbano. Las ordenanzas municipales del siglo XVI regulan ya el abasto de nieve[5]. Hacia mediados del siglo XVIII se consumían 5.282 arrobas de nieve por año[6]. En torno a su Universidad, surgen abundancia de colegios, comunidades religiosas que tenían su propio pozo, alguno de los cuales se llenaba con nieve de Béjar. Poseía calle gremial, llamada hasta finales del siglo XIX “La Nevería”.

Continuará

 


[1] FERNANDO JIMENEZ. De Salamanca arte y otras cosas. Salamanca. 1983.

[2] JOSE R. NIETO GONZALEZ. La arquitectura en las dehesas de Castilla y Leon. Junta de Castilla y León. 1998.

[3] FERNANDO JIMENEZ. De Salamanca arte y otras cosas. Salamanca. 1983.

[4] A.M.P. Libro de sesiones y acuerdos

[5] JOSE L. MARTIN. Ordenanzas de Salamanca. Libro cuarto: abasto de la ciudad. Salamanca. 1997.

[6] M. VILLAR Y MACIAS. Historia de Salamanca. Salamanca. 1877. T III. P. 126.

9 comentarios:

  1. El de la ciudad de Salamanca, parece muy bien preparado para recibir visitas.

    Que tengas un buen fin de semana.

    Besos

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  2. Cuando la nieve tenía unos usos que nada tiene que ver hoy con los deportes de invierno.
    Saludos.

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  3. ·.
    Interesante serie. Este último capítulo muy enriquecedor al ver esas fotografías de los mismos.
    Un abrazo Carmen

    LaMiradaAusente · & · CristalRasgado

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  4. Buen servicio "frigorífico" hacian. Solo conozco el de la garganta y es interesante verlo.
    Un abrazo.

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  5. Me haré un tour por la zona, para ver esos pozos.

    Besos Carmen

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  6. Los neveros:por la zona de Gran Canaria en el municipio de Tejeda aun se conservan.Se nota que fue una medida enseñada por lo colonizadores castellanos y lo regia el clero en el s.XVII
    Un recurso fundamental para épocas tan duras
    Un abrazo

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  7. Seguramente en muchos lugares del país habría este tipo de pozos pero están perdidos.
    Serían un buen reclamo turísticos.

    Saludos.

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  8. Interesantísima serie sobre estos pozos de nieves, que imagino que por el Sur tuvo que haberlos también, sobre todo en las sierras de Granada y Jaén, aunque nunca oí hablar de ellos.
    Un abrazo, Cramen.

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  9. Hola, interesante publicación. ¿De dónde está extraída la información sobre el nevero en Ciudad Rodrigo? Muchas gracias, un saludo

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.