16 de febrero de 2024

«Una capa maravillosa, de paño como seda y de color verde botella» (2ª Parte y final)

Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Béjar en Madrid, nº. 4.934 (23/01/2024), p. 4.

        Pero sigamos con el escritor sevillano Serrano Anguita y su relación con Béjar. En 1948 los «Amigos de la Capa de Béjar» invitan al escritor a que les acompañe en la fiesta de San Martín de Tours, una práctica usual aquella de agasajar a personajes famosos para que acudan a compartir mesa y mantel, además de regalarles una capa. La relación del periodista con la pañosa venía de lejos como sabemos y parecía que no era necesario hacerle el usual presente. Por desgracia, y como ocurrió con una preparada vista de Manuel Fraga en 1969[1], la añorada visita no pudo materializarse, según carta publicada en Béjar en Madrid, y escrita de su puño y letra, por sus muchas «ocupaciones». 

 Serrano Anguita enfundado en lo que parece una capa

En la misiva[2] se declaraba uno más de los amigos de la capa bejarana, una prenda que, confiesa, usaba con asiduidad en Madrid al ser una prenda a la moda y de la que se declaraba firme defensor. Y, lo que más nos interesa: relata que en 1924-1925 el fabricante Juan Cascón le había hecho llegar un corte[3] «en réplica a unos versos míos que publiqué en Informaciones […]. Era una capa maravillosa, de paño como seda y de color verde botella. Procedía de una pieza que el señor Cascón hizo tejer para él y para sus hijos y me hizo a mí partícipe de ella».

 

Capa verde botella de Juan B. Cascón Hernández. Foto de Álvaro González Cascón

 

Por desgracia, describe, un registro de los milicianos durante la guerra civil hizo que perdiera la capa que lucía por Madrid para envidia de los paseantes, enfundado y envuelto en tan preciosa y nada habitual pañosa. La reacción por parte de Juan Cascón Hernández no se hizo esperar y le ofreció un corte nuevo (quizá una capa), aunque desconocemos si de tal tonalidad. Que la versión que cuenta el periodista es absolutamente cierta la confirmamos por el hecho de que la familia aún conserva la capa verde botella de Juan Cascón Hernández. Y además porque en el periódico Informaciones publicó Serrano Anguita estos versos: 

 

 

            JÁCARAS

 

            Mi capa española

(A D. Juan Cascón Martínez, fabricante de Béjar, con mi gratitud).

 

Gracias a su admirable gentileza

yo voy a usar la capa castellana,

con que el prócer ilustre se engalana

y en que envuelve el plebeyo su pobreza.  


Ya que la capa a resurgir empieza,

está que he de lucir desde mañana

cantará de la industria bejarana

la perfección, el arte y su nobleza.

 

¡Capa de excelente paño,

tejida en los telares de Castilla

y cortadas por manos españolas!:

 

Rendido ante el obsequio, no es extraño

que hoy se torne mi sátira sencilla

en canto de alabanzas y aureolas.

 

Recobrando el prestigio de su historia,

vuelve la capa a los hispanos lares,

y girarán de nuevo los telares

con que Béjar tejió su ejecutoria. 

 

¡Capa de España, que envolvió la gloria

de los viejos bizarros militares!

 

¡Capa de los sopistas del Henares,

de feliz y simpática memoria!

 

¡Capa gloriosa del hidalgo, hermano

de la vibrante espada de Toledo

Y del chambergo de rizada pluma!

 

¡Oh, capa de don Juan, bella y galana!

¡De llevarte en los hombros tengo miedo,

porque tu noble majestad me abruma!

 

Para el cordial amigo bejarano,

que así con sus bondades me conquista,

va aquí la gratitud de un periodista

y sencillo coplero cortesano. 

 

Corriendo por el campo castellano,

el eco de mi voz sigue la pista

del gran señor que supo ser arista

mejor que comerciante y artesano. 

 

De esta nueva amistad, que nace ahora,

guardaré, como prueba alentadora,

una carta magnífica y sincera

 

y una capa española, cuyo vuelo

dará calor al fervoroso anhelo,

de serle grato en la ocasión primera.

TARTARÍN

 

Etiqueta de la fábrica de Juan Cascón Martínez, Béjar. Foto de Álvaro González Cascón


Además, la familia conserva la carta de agradecimiento de Serrano Anguita a Juan B. Cascón Hernández en la que agradece el ofrecimiento. En ella dice recordar a su padre «con tanto afecto como gratitud. Era un caballero y un gran español» y se declara amigo fiel y leal de la familia. Y que en ese momento usaba una capa de Seseña que no sabe cuánto le iba a durar, habida cuenta de que quiere que la coloquen sobre su ataúd el día de su entierro. Según sus propias palabras «con ella me defiendo».



[1] Lo cuento también en el mencionado artículo Cascón Matas, Carmen. «Dos historias con capa. De una reina frustrada a una poetisa de Lavapiés». Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2022, pp. 10-15.

[2] Reproducida en Béjar en Madrid, 20 de noviembre de 1948, n.º 1.392, p. 2.

[3] Según el artículo escrito por A. antes mencionado fue un corte (1925); según la versión de Serrano Anguita fue la capa ya confeccionada (1948).

4 comentarios:

  1. La capa que conserva la familia Cascón me recuerda a la que usaban los guardias civiles por el color.
    Bonita historia la que nos cuentas sobre esta capa.

    Saludos.

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  2. Quiero recordar, haber visto una fotografía bastante antigua, de un antepasado, que llevaba una capa puesta, cuando le hicieron su retrato.
    Un abrazo.

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  3. De bien nacido es ser agradecido. Esta pañosa es una obra de arte.Sobre todo la buena relación entre ambos: que en esa nota de agradecimiento se refleja y sobre todo de admiración a un excelente trabajo.
    La buena educación no pasa de moda nunca.
    Me ha encantado saber más de esta historia sobre esta prenda tan especial.
    Un abrazo.

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  4. Los elegantes del siglo XIX lucían esas capas largas con mucho vuelo, esos paños procedían, en su mayoría, de las lanas de Béjar.
    Bonitos versos en señal de agradecimiento que dedica el escritor al fabricante bejarano D.Juan Cascón.
    Cariños.
    kasioles

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"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Óscar Wilde.