Amigos de Béjar y sus historias

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5/16/2009

Historia de una iglesia desaparecida (3ª Parte)


Autores: Mª del Carmen Cascón Matas
Oscar González Hoya
Roberto Domínguez Blanca

Publicado: Béjar en Madrid, especial de Navidad 2007

La estructura eclesiástica. Beneficios y rentas

En el Béjar de la Edad Moderna, como en la mayoría de poblaciones que contaban con Cabildo Eclesiástico, la estructura clerical era compleja. Con la reducción parroquial, el obispado intentará reorganizarlo, subordinando unas iglesias a otras y con ellas al clero encargado de cada templo.

Debemos tener en cuenta que antes de 1568, cada parroquia contaba con un párroco y varios beneficiados u otros clérigos, encargados del culto divino. Además, existía la figura del Arcipreste, vinculada a la de San Andrés, de jurisdicción local; un Vicario, representante del obispo en la Tierra de Béjar; sin contar con el Abad del Cabildo, un cargo de carácter electivo y con potestad jurídica sobre los miembros del Cabildo.

Relieve de San Pedro
Detalle de la predela del retablo de Santa María. Béjar


5/09/2009

Historia de una iglesia desaparecida (2ª Parte)



Autores: Roberto Domínguez Blanca, Mª del Carmen Cascón Matas y Óscar González Hoya

Publicado: Especial Béjar en Madrid. Navidad, 2007

Interior

Según el inventario recogido en el único libro de cuentas de fábrica que se conserva de la iglesia, ésta contaba en 1561 con cuatro retablos. El que debía de ser el principal era un retablo de tres órdenes, pintado y dorado, presidido por la imagen de San Pedro como pontífice. Un segundo retablo, situado en el lado de la Epístola del altar mayor (del cual desconocemos su advocación) por estas fechas se le describe como nuevo. El retablo de Santa Catherina, de tres órdenes como el principal, todo de talla, pintado y dorado, cobijaba la imagen de la santa coronada y con las ynsignias de su ystoria en la mano. Suponemos que dicho retablo se situaría en el lado del Evangelio junto a la cabecera.


Talla de San Pedro.
Iglesia del Hospital de los Venerables. Sevilla


El último retablo se ubicaba en el altar de Nuestra Señora. También consistía en un retablo de tres cuerpos, pintado y dorado, en el que destacaban dos imágenes: la de la titular en medio y la de San Antón de bulto pintado y dorado con un libro y cayada en la mano. Esta imagen suponemos que es la que se conserva hoy en la iglesia de Santiago, trasladada a ella cuando se produjo la desaparición de la de San Pedro.

5/04/2009

La Dolorosa de San Juan Bautista: pieza elegida para las Edades del Hombre



Autores: Roberto Domínguez Blanca
Mª del Carmen Cascón Matas

Publicado: Béjar en Madrid, 1 de mayo de 2009

En esta nueva edición de la Exposición de las Edades del Hombre que tendrá esta vez como sede la ciudad de Soria, el obispado de Plasencia estará representado con una pieza perteneciente a una iglesia bejarana: La Dolorosa de la iglesia de San Juan Bautista. Nuestros lectores ya conocerán esta obra, que hace pareja con la talla del Ecce Homo, pues publicamos en este semanario un breve análisis aprovechando su restauración, hace ahora un año, por la Fundación de las Edades del Hombre. Recordemos que este mismo taller restauró el altar de la Virgen del Carmen durante este pasado verano, lo que ha servido para dar a conocer el patrimonio de esta iglesia fuera de Béjar.



La talla de la Dolorosa, es un busto largo o escultura de medio cuerpo en madera dorada y policromada, y de autor desconocido, pudiendo ser fechada en la primera mitad del siglo XVIII. Sus dimensiones son 100 x 56 x 50 cm. El primer investigador que se percató de la importancia de esta escultura fue el profesor Manuel Gómez-Moreno, que visitó la ciudad textil en 1901, definiéndola junto al Ecce Homo como “obras barrocas, delicadas de factura, muy bellas, correctas y expresivas”. En ese momento las halló en la capilla del que era entonces hospital de Béjar, el exconvento de San Francisco, señalando que a su vez procedían del de la Anunciación, otro de los conventos de la ciudad desamortizados en el siglo XIX. El periplo de las tallas terminó al ser trasladadas definitivamente a la iglesia de San Juan, pues el historiador local don Juan Muñoz, en una publicación de 1963, las ubica en la capilla funeraria de los Muñoz de Aguilar en dicha iglesia. Sin argumentos sólidos, en su momento consideró que estas tallas habían salido de la mano del escultor Alejandro Carnicero.

4/27/2009

Historia y arte de una iglesia desaparecida (1ª Parte)


Autores: Mª del Carmen Cascón MatasRoberto Domínguez Blanca
Oscar González Hoya
Publicado: Especial de Navidad del Semanario Béjar en Madrid, 2007
Autores: Robetto Domínguez Blanca, Óscar González Hoya, Carmen Cascón Matas.
Publicado: Béjar en Madrid, especial de navidad, 2007.

Introducción

El propósito de este trabajo consiste en aportar datos para un mejor conocimiento de la desaparecida iglesia de San Pedro, basándonos en tres fuentes principales: el “Libro de Reducción Parroquial”, el “Libro de Visitas de San Pedro” (fechado entre 1566 y 1568) y parte de la documentación suelta del archivo de Santa María.

La aparición de la parroquia vendría ligada al proceso de repoblación de Béjar, y más concretamente al momento de ampliación del recinto defensivo, caracterizado por emplear el núcleo parroquial como base del asentamiento de la población, formando barrios aislados dentro o fuera de la muralla, que con el tiempo se van densificando hasta que el núcleo de población forme una trama urbana homogénea.

Lienzo de muralla. Béjar.

Así Béjar contó entonces con un total de diez parroquias: Santa María y Santiago dentro del primer recinto amurallado; y El Salvador, San Gil, San Juan, Santo Domingo, San Andrés, San Nicolás, San Miguel y San Pedro ligadas a la ampliación o segundo recinto de la muralla. Algunas edificadas a extramuros (San Pedro, San Nicolás, San Miguel, San Andrés).

4/20/2009

El ábside de Santa María de Béjar (2ª Parte)



Autor: Roberto Domínguez Blanca
Publicado: Béjar en Madrid, enero de 2008. Nº 4.480



Por otro lado, Valdés Fernández clasifica el mudéjar castellano en tres modelos en función de las arquerías de los ábsides: el vallisoletano, el zamorano y el sahagunino. Nuestro ábside pertenecería al primer modelo, muy frecuente en las provincias de Valladolid, Segovia, Ávila y Salamanca, y que se define por la superposición de tres arquerías de proporciones diferentes y disposición constante, en simetría bilateral . Para Gómez Moreno la arquitectura mudéjar de la provincia de Salamanca tiene su origen en el foco de Alba de Tormes , difundiéndose por toda ella a medida que avanzaba el proceso de repoblación llevado a cabo por los monarcas Alfonso VI (Salamanca y Alba de Tormes), Alfonso VII (La Armuña), Fernando II (Ledesma y Ciudad Rodrigo) y Alfonso VIII (Béjar). También se situaría dentro de este foco albense la iglesia de Galisteo, localidad repoblada hacia 1217.

Detalle de los paños del ábside de Béjar


Centrándonos en el ábside de Santa María, llama la atención el desproporcionado zócalo de mampostería y su mal acoplamiento con el cuerpo de ladrillo. Esta base pétrea sirve tanto para alejar la humedad del frágil ladrillo, como para nivelar la construcción en solares irregulares. En aquellos sitios donde la climatología lo permite la obra de ladrillo arranca directamente del suelo.