Amigos de Béjar y sus historias

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4/06/2013

El "duque fabricante" don Juan Manuel II: breve biografía (3ª Parte)




Autores: Alberto Bravo Martín y Carmen Cascón Matas


          No nos debe parecer extraño que el Duque de Béjar apoyara desde el inicio del conflicto sucesorio a Felipe V (salvo con su breve desafección tras la toma aliada de Madrid en 1706), pues la monarquía borbónica apoyaba un modelo de economía intervencionista mercantilista basada en la potenciación de las fábricas reales y el incentivo de las privadas a través de exenciones y privilegios, como ya había sucedido en Francia durante el reinado de su abuelo Luis XIV[1]. Don Juan Manuel II aprovechará esta situación promoviendo el proceso manufacturero en sus numerosos estados como ya vimos, aunque siempre como un señor paternalista intentando buscar la mejora de sus estados. Siguió contratando a maestros extranjeros para que se asentaran en Béjar con el fin de enseñar a los naturales tanto en la fabricación de paño fino y tintado de las piezas de lana como al cultivo y manufactura del lino al estilo flamenco[2]




            El objetivo primordial se acabó cumpliendo pues a partir del primer tercio del siglo XVIII numerosos bejaranos se lanzaron a la aventura de la fabricación de paños, al principio tímidamente, dedicándose solamente a una fase del proceso productivo para luego crear obradores de mediano tamaño que fueron la base de la industria pañera del siglo XIX. Además numerosas familias naturales de la Villa acabaron matrimoniando con los propios maestros extranjeros, produciéndose una mezcla de sangres que se puede rastrear en algunos apellidos perdurables hasta la actualidad[3]. Por otro lado, el Duque era el principal suministrador de lana para los obradores, así como la persona que establecía los precios de venta de los tejidos y las medidas standard de las piezas[4]

3/30/2013

La Ermita del Santo Cristo de Talaván (Cáceres), otro episodio de patrimonio artístico a punto de perderse para siempre


*Hace ahora unas semanas que en este mismo blog compartimos con vosotros nuestra preocupación por la ermita de Talaván (Cáceres) y hacíamos una llamada de atención con el texto que Gabriel Cusac había colgado en su blog. Hoy hacemos más amplias las informaciones recabadas desde entonces de la mano de Roberto Domínguez Blanca, quien ha estudiado los inquietantes y extraños esgrafiados de iconografía fuera de lo común.

     Talaván es una localidad cacereña de unos mil habitantes ubicada a medio camino entre las ciudades de Cáceres y Plasencia. Al igual que Béjar pertenece a la diócesis de Plasencia, y entre su patrimonio artístico destacan la iglesia parroquial y la ermita del Santo Cristo, que contiene una colección de esgrafiados en sus paredes de peculiarísima iconografía.

 
 Réprobos de Talaván


La puesta en valor de este interesantísimo legado pictórico de inusual temática, y alertar sobre el peligro que corre de desaparición por la situación de abandono que padece la ermita, son el objetivo fundamental de este breve artículo, de forma que no se repita el triste destino de los esgrafiados de la ermita del Cristo de Horcajo de Montemayor (Salamanca).

3/23/2013

Recuerdos de una Semana Santa que se fue




         Con la solemnidad de los años anteriores, algo deslucidos por el mal tiempo reinante, se celebraron los cultos de Semana Santa en nuestra ciudad. Fueron numerosísimos los fieles que asistieron el Jueves Santo a las Comuniones y asimismo los Oficios de las distintas parroquias se vieron muy concurridos. 

            En la tarde del mismo día, y a pesar del cielo nublado y sombrío, fueron muchas y bellas señoritas las que lucieron la devota mantilla española en la visita de los Sagrarios. 



  
         En la mañana del Viernes Santo se celebró el tradicional “Tálamo” y por la tarde la procesión del Santo Entierro, que hizo el recorrido de costumbre muy solemne.
Igualmente tuvo lugar la acostumbrada exposición de escaparates, con destino a la cual la Cámara de Comercio instituyó para este año tres premios. 


3/17/2013

El "duque fabricante" don Juan Manuel II: breve biografía (2ª Parte)


Autores: Alberto Bravo Martín y Carmen Cascón Matas
        
Para entender el papel preponderante del Duque de Béjar, Juan Manuel II,  en la Corte y lo que ello significó para el desarrollo de la pañería en Béjar y otros estados es preciso desglosar su vida y los logros que acumuló junto al rey de la nueva dinastía Borbónica, Felipe V. 

El 1 de noviembre de 1700 moría en Madrid Carlos II, declarando como sucesor (al no tener descendencia a pesar de sus dos matrimonios) a su sobrino-nieto Felipe, Duque de Anjou, hijo del delfín Luis y nieto de Luis XIV y de su mujer,  la infanta María Teresa, hermana del citado Carlos II. El día 4 de diciembre de 1700 el nuevo rey Felipe V partía de la corte francesa rumbo a España. Por el camino, todavía en Francia, recibió las embajadas de diversos nobles españoles, entre ellos, la del Duque de Béjar que fue besarle la mano a Mont de Marsan[1]. También debió estar don Juan Manuel presente en la famosa celebración de Bayona, uno de los episodios más significativos de ese recorrido. Allí se organizó un interminable besamanos con todo tipo de fiestas, incluso una corrida de toros. Finalmente, el Rey hizo su entrada en España por Irún el 22 de enero, llegando a Madrid el 18 de febrero y pasando a alojarse en el Palacio del Buen Retiro.

 Felipe V


El 5 de mayo tuvo lugar la consagración de Felipe V como nuevo Jefe y Soberano de la Orden del Toisón de Oro, máxima distinción que otorgaba el Rey de España, siéndole impuesto el collar por el Duque de Monteleón y actuando como padrinos el Marqués de Villena y el Duque de Béjar. Como se puede ver, don Juan Manuel fue uno de los nobles que más activamente participó en el cambio de reinado y de dinastía. Además, Felipe V le recompensaría con una llave de gentilhombre de la cámara[2].

3/09/2013

El "duque fabricante " don Juan Manuel II: breve biografía (1ª Parte)




Autores: Alberto Bravo Martín y Carmen Cascón Matas
        

Don Juan Manuel López de Zúñiga y Sotomayor, Grande de España de primera clase, XI Duque de Béjar, X Marqués de Gibraleón, XII Conde de Belalcázar, XII Conde de Bañares, Vizconde de la Puebla de Alcocer, etc (1680-1747), hijo de don Manuel Diego López de Zúñiga, X Duque de Béjar, conocido como el Buen Duque; y de doña María Alberta de Castro y Portugal, hija de Pedro Antonio Fernández de Castro y Portugal, X Conde de Lemos. Fue bautizado en la iglesia de Santa María la Mayor de Béjar el 25 de febrero de 1680[1]. En la pila bautismal se le impusieron los nombres, entre otros muchos, de “Juan Manuel Mathias Ruigómez Diego del Carmen”, Juan Manuel por su abuelo y Ruigómez por Ruy Gómez de Silva, tío-abuelo del niño, hermano soltero de la duquesa Teresa de Sarmiento, que vivió en Béjar junto con su otro hermano soltero Diego desde el matrimonio de su hermana hasta su muerte. Ejerció de padrino del infante “el Sr. Frey Juan de la Conçepcion, su tio, religioso carmelita descalzo e fueron testigos los señores marqueses de Valero D. Baltasar de Çuñiga, Rui Gomez de Sylva y Don Diego Gomez Sarmiento de la Cerda, tios del dicho Sr. Conde de Belalcaçar con asistencia del Consejo de Su Excellencia. Nazio el dicho señor conde el día 16 deste mes de febrero”[2]. El niño, como primer vástago varón del matrimonio, recibió automáticamente el título de Conde de Belálcazar.



Manufactura textil en el siglo XVIII





Cuando Juan Manuel solamente contaba con un año de edad vino al mundo su hermano don Pedro de Zúñiga, quien sería bautizado el 19 de octubre de 1681 en la misma iglesia de Santa María la Mayor de Béjar[3]. Andando el tiempo acabaría casando con la Duquesa de Nájera, Ana María Sinforosa Manrique de Lara, llegando a ostentar el cargo de Teniente General del Ejército, además de pertenecer al Consejo de Estado y de Guerra durante el reinado de Felipe V[4] y ser Comendador de Santiago de Castilleja de la Cuesta, Huélamo, Mures y Benazuza[5].