Amigos de Béjar y sus historias

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5/23/2016

Notas sobre la festividad de Corpus Christi y el poder señorial en Béjar



 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

    La cultura, propiedad de todos y de nadie en particular, es una construcción formado a través del tiempo por diversos factores, por lo que siempre es posible obtener otra mirada de sus manifestaciones. Es el caso de la fiesta de Corpus Christi instituida en 1264 por el papa Urbano IV (el que excomulgó a Pedro III de Aragón), que dejó de ser día festivo en España en 1989 (siempre caía en jueves), pero conserva aún  el carácter de fiesta local de interés turístico nacional en varios lugares. En Béjar, donde c. 1413 su I señor Diego López de Estúñiga habría recibido del papa Benedicto XIII (el de los huevos benedictinos) el derecho de patronato sobre la celebración, es relevante la procesión por las calles de la ciudad en la que participan los singulares Hombres de Musgo (hasta aquí una mirada, digamos, general).



Procesión de Corpus Christi por las calles de Béjar



       En calidad de duques de Béjar, los sucesores de Diego López de Estúñiga ejercieron este derecho de patronato y lo extendieron a sus posesiones ampliándolo también a otras festividades, como se desprende del documento de la tercera titular doña Teresa de Zúñiga sobre fiestas de guardar en su villa de Burguillos del Cerro (Badajoz); del pleito del cuarto, Francisco de Zúñiga, contra el concejo de Béjar por no cumplir sus instrucciones respecto a la procesión del Corpus Cristi; y de la carta del alcalde mayor de Gibraleón (Huelva), informando al octavo titular, Alonso de Zúñiga, de disturbios ocurridos en la procesión y la necesidad de aplicar una justicia más eficaz en la villa.

5/16/2016

La duquesa de Béjar María de Zúñiga y Pimentel, y su legado a la Universidad de Salamanca



*Durante unos días permaneceré alejada de Internet, así que os dejo un par de entradas programdas para que disfrutéis con las historias de la Casa Ducal narradas por mi buen amigo en la distancia Jorge Zúñiga Rodríguez. 

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

      María de Zúñiga y Pimentel, hija y esposa respectivamente de los dos primeros duques (y tía además del que fue su esposo), gobernó sola durante el breve período de dos años entre la muerte de su marido y su propio fallecimiento, dejando como legado una generosa provisión para edificar un hospital para los pobres que sean de esta mi villa de Béjar y lugares de su tierra, excepto si no pasare alguno y enfermare yendo de camino (testamento de doña María en Documentos sobre los seis primeros duques de Béjar, Anastasio Rojo Vega, 2008)




Fachada del Hospital de San Gil, hoy Museo Mateo Hernández, Béjar



      Otro de sus legados fue la provisión de seiscientos mil maravedís de renta, más cien mil eventuales, para la edificación de un colegio en la ciudad de Salamanca dedicado a San Guillermo, en el cual perpetuamente recibirían instrucción teológica y mantenimiento cincuenta frailes franciscanos, o en su defecto agustinos. De hecho era una facultad de teología, por lo que el colegio debía construirse en la Universidad de Salamanca (El convento de San Agustín y el colegio de San Guillermo, Teófilo Viñas Román, 2002) y albergar una iglesia y capilla donde se haga mi entierro humilde y sin curiosidad…

5/09/2016

Don Quixote en Bexar (4ª parte y final)

Relato ganador del Concurso Literario del Casino Obrero de Béjar, 2015

Al poco de amanecer y sin probar aún bocado, como mandan los cánones de la caballería, los dos hidalgos fueron al bosque de castaños que sigue al estanque, aún con el gorro de dormir y el camisón blanco, armados de sus espadas, con el fin de profesar ejercicio de armas con el estómago vacío, ya que ha de estarse siempre entrenado, pues el ocio seca los miembros y las ideas que los dirigen. 

 Hombres de musgo


Llegada la hora pensada, pusiéronse en disposición de partir para Béxar, donde aquel día preciso se celebraba el Corpus Christi, festividad religiosa de la Eucaristía consagrada, de gran solemnidad y empaque, en la que el duque desfilaba a la vista de su pueblo con pompas y poderes. Llamaron gritando don Quijote y don Albín a sus escuderos sin respuesta cuando ya la mañana avanzaba. Movilizaron a criados y sirvientes del palacio creyéndoles raptados hasta que un criado los despertó, pinchándolos con la punta de una horca de madera, enterrados en el heno, cuando procedía a tomar un haz de tal con el que dar alimento a los caballos. Solo así bajaron ambos del sueño y entraron en el del malestar que acompaña a las noches de farra y abandono cuando se abre, después, de nuevo el ojo y la cabeza vuelve. Un caballero nunca golpea a su escudero, pero bien lo merecían ambos, aun así recibieron el reproche airado de sus señores, no solo como causantes de la demora, sino también por la facha que ambos sacaban, todavía extenuados por el sueño profundo interrumpido. Sin que fuera una venganza, sino a fe de despertarlos en verdad, les ataron de los pies y a través de una polea, fueron introducidos una y otra vez de cabeza en el estanque hasta que hubieron recobrado la normalidad y entonces, oportunamente secos, partieron para Béxar sabedores de que no llegarían a la pompa del todo a tiempo.

5/02/2016

Don Quixote en Bexar (3ª Parte)

Relato ganador del Concurso Literario del Casino Obrero de Béjar 2015.

      Tras la audiencia y notándose todos en las tripas que era ya la hora de yantar, llevaron a don Quijote a un comedor donde Sancho esperaba y donde habrían de comer con el bufón y otros allegados, puesto que el duque comía con mujer e hijos aparte. Sirviéronle lo que dicen en esta tierra que es el mejor manjar, no solo para el estómago, sino también para el espíritu de los propios bexaranos, que lo comen con placer y lo presumen y defienden allí donde vayan como lo mejor entre todo lo posible. Al fin y al cabo carne con patatas en caldero, pero bien matizado y hecho con la concentración del amor por lo que se hace, la exacta especia e incluso la leña precisa para alimentar el fuego, produce todo en el alma un regocijo que solo se remata con buena siesta en cama blanda y sin chinches que molesten. Probola don Quijote, que nunca fue tipo de buen comer y animándose, pidió incluso más, para sorpresa de Sancho, que le hacía siempre similar en el comer a un pajarillo. Sancho sin embargo gozó de cuatro platos, con su pan de hogaza y un buen trozo de chorizo, que le llevaron directamente a reposar al pajar donde rumiaban Rocinante y el bueno de Rucio.


 Don Quijote comiendo en la venta, grabado de José Rivelles

        Dispuso el duque que llevaran por la tarde y hospedaran al hidalgo a una villa que ostenta a más o menos una legua, donde sofoca los calores y el ahogo del verano con la tranquilidad del agua y la paz que proporciona el bosque. Allí, por esos días, recomponía su figura don Albín de Valdesangil bajo la custodia de un sanador hasta que estuviera apto para volver a sus tareas. Ningún sitio mejor para don Quijote, que viajó majestuoso en su caballo y recibió reverencias de las mujeres que lavaban a esa hora en el río, al anunciar don Francés que tenían la suerte de ver pasar tan cerca a uno de los más insignes caballeros andantes que ha conocido la existencia toda. Sancho viajó tendido en un carro, pues no hubo forma de despejarlo de la siesta.

4/25/2016

Don Quixote en Bexar (2ª parte)

Autor: José Francico Fabián García
Relato ganador del Concurso Literario Casino Obrero 2015

Un almediodia de junio llegó don Quijote al puente de La Malena venido por el camino real, procedente del sur, donde el calor ya por entonces sofocaba.

-Qué frescura la de aquí y qué excelso paisaje éste para la paz de dentro, amigo Sancho -dijo el caballero despojándose del casco, desatándosele a consecuencia el pelo ralo y sudoroso, a la vez que desmontaba del caballo- calmaremos la sed y reposaremos el cuerpo para que contagie al espíritu y sirva de asiento a la forma de obrar, como suele ser menester.

Puente de La Malena sobre el río Cuerpo de Hombre,
 de origen romano y sobre el que transcurre la Vía de la Plata

-¿Y la andorga, mi señor, cómo la calmaremos, sabiendo como se sabe, que mal funciona el espíritu ese que cita, si la andorga hace ruido por vacía y a disgusto? Mal percato haré de alguna belleza sin buena comida de por medio- repuso Sancho.