Amigos de Béjar y sus historias

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3/09/2011

Historia arquitectónica y artística del santuario de Nuestra Señora del Castañar (5ª parte)



Autor: Roberto Domínguez Blanca

Publicado: Béjar en Madrid, nº 4627.

La decoración del camarín del santuario tiene dos momentos clave: el primero en el siglo XVIII tras su construcción, y el segundo a finales del siglo XIX y principios del XX, al que pertenecen la mayoría de los vestigios.

Respecto al exterior del mismo, en las cuentas de 1731 a 1736[1] se aclara que en su parte superior se hizo el adorno de hierro rematado en una cruz, así como las primitivas vidrieras con sus redes y herrajes para los vanos. Éstas se encargaron al maestro rejero bejarano Juan Pérez por 208 reales. Al parecer el coste fue superior, pero Pérez terminaría por rebajar el precio final.


Cúpula del camarín


3/03/2011

Historia arquitectónica y artística del santuario de Nuestra Señora del Castañar (4ª parte)


Autor: Roberto Domínguez Blanca
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.626. 12/11/2010.

En este capítulo nos vamos a detener en detallar las obras que adelantamos que se estaban haciendo en la capilla mayor.

Una vez que se instala el nuevo púlpito sobre 1740 y 1741, el antiguo es vendido a la iglesia de Vallejera por 27 reales con 16 maravedíes; el nuevo había costado nada menos que 493 reales con 2 maravedíes [1]. El tornavoz de madera y su talla fue lo último que se hizo, pagándose en las cuentas del bienio 1744-1745[2].

Panel del lado de la Epístola


2/27/2011

Historia de la Plaza de Toros de Béjar (2ª Parte)



Autor: José Álvarez- Monteserín, Presidente de la Asociación de Amigos de la Plaza de Toros de Béjar.


Hay que significar que, cuando se habla de antigüedad de las Plazas de Toros, solamente se refieren aquellas que fueron construidas ex profeso para la función taurina, aunque actualmente se las estén dando también otros usos. Por tanto, no se recogen en este apartado los edificios y plazas urbanas en las que antiguamente se corrieron toros, ni las actuales en las que se siguen corriendo, aunque estén habilitadas hoy día para ello. Ejemplo de las primeras es la Plaza Mayor de Madrid, en la que se dieron toros en tiempos de Felipe II, y de las segundas, el Coliseo Romano de Nímes, Francia, de construcción anterior al nacimiento de Cristo, en la actualidad Plaza de Toros.

Plaza de Toros de Béjar
Extraída del blog Los Abdones



2/22/2011

Historia de la Plaza de Toros de Béjar (1ª Parte)



*Este fin de semana se han inaugurado oficialmente los actos del III Centenario de la construcción de la Plaza de Toros de El Castañar. Es por ello que pedí a todo un experto en el tema que colaborase para narrarnos la Historia de este coso taurino.


Autor: José Álvarez Monteserín, Presidente de la Asociación de Amigos de la Plaza de Toros de Béjar.



Béjar, ciudad castellana del sudoeste salmantino, plagada de historia. En ella se asentaron vetones, romanos, visigodos, árabes y judíos. La mezcla de sangre y culturas han conformado en los bejaranos un carácter abnegado y luchador, y así se les ha reconocido a lo largo de los tiempos. La ciudad ostenta los títulos regios de Muy Leal otorgado por los Reyes Católicos, de Muy Noble concedido por Alfonso IX y de Liberal y Heroica por Práxedes Mateo Sagasta a raíz del derrocamiento de Isabel II.

Béjar es punto mitad del Camino de La Plata, universitaria desde 1902, textil lanera desde la época flamenca y turística por naturaleza, umbral de Extremadura y oasis de Castilla; remanso de paz, aguas puras, verde campiña y altas nieves que coronan la sierra, fragmento occidental de la Cordillera Central. Y con una estación de invierno, La Covatilla, que en plena eclosión contribuye a que los bellísimos pueblos de la Comarca, que delimitan Barco de Ávila, Hervás y Béjar, con pueblos tan relevantes como Candelario, Montemayor del Río, La Garganta, tengan aún más conocedores. En el punto alto de esta Sierra (2.401 mts) se encuentra el pico de El Calvitero, vigía incansable de una ciudad que tiene un monte en la cara sur, El Castañar, tupido de castaños y en el que se asientan el Santuario de la Virgen del mismo nombre, patrona de Béjar y Comarca, y la Plaza de Toros más antigua de España, también llamada de El Castañar y apodada cariñosamente con el sobrenombre de La Ancianita.

Foto antigua de la Plaza de Toros

 

2/16/2011

"Ieronimus", Las torres medievales de la catedral de Salamanca



Autor: Raúl Vicente Baz, Técnico de la exposición "Ieronimus".

Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.637, 28/01/2011.

Como un “soto de torres” definió Unamuno a Salamanca; torres en el horizonte, aguijoneando el cielo salmantino. Y de entre todas ellas, las torres de la Catedral de Salamanca, situadas a los pies de la Catedral Vieja. Habitadas durante siglos por familias de campaneros y otros dependientes al servicio de la catedral, cerraron sus estancias hacia los años setenta del siglo XX, una vez se electrificaron las campanas. Desde entonces estos significativos espacios permanecieron ajenos a los procesos de restauración de las Catedrales de Salamanca, hasta que en 1998 se iniciaron, en su primera fase, las obras de rehabilitación de los interiores de las Torres Medievales de la Catedral de Salamanca, dentro de las directrices del Plan Director. La restauración se prolongó durante tres años y fue financiada con fondos europeos, a través de la Junta de Castilla y León. En el último trimestre de 2001, estos espacios interiores habían recuperado todo su esplendor y se encontraban en disposición de abrir sus puertas al público. En esas mismas fechas comenzaron las conversaciones entre el Cabildo Catedralicio y el Ayuntamiento de Salamanca para la redacción de un proyecto viable para la apertura al público de las Torres Medievales de la Catedral de Salamanca. Entre las acciones esenciales del Plan de Excelencia Turística de Salamanca, sustentado por el Ayuntamiento y otras instituciones, se contemplaba la apertura de espacios patrimoniales tradicionalmente cerrados al público, y éste era nuestro caso. Aquellas primeras conversaciones se concretaron en la firma de un convenio de colaboración entre el Cabildo Catedralicio y el Ayuntamiento de Salamanca; solo el buen entendimiento institucional, plasmado sobre el papel en ese convenio, hizo posible la apertura de las Torres Medievales de la Catedral.

Torre del Gallo a la derecha (catedral Vieja) y
cimborrio a la izquierda (catedral Nueva)