¿Qué demonios tienen
que ver un pueblo llamado Medinilla, cercano a Béjar aunque en la provincia de
Ávila, y Alejandro Dumas padre? Eso me pregunté yo hace un tiempo, cuando a mis
oídos llegaron rumores confusos de que el polifacético y prolífico escritor
francés, autor de Los tres mosqueteros,
había dejado huellas palpables de que conocía o había oído hablar de un santuario
llamado Fuente Santa y de un personaje, apellidado Zúñiga, en su novela Historia maravillosa de don Bernardo de
Zúñiga. Sugerente el hecho de que el protagonista de su novela porte el apellido
de la familia nobiliaria que se enseñoreaba sobre Béjar desde el siglo XIV y aún
más enigmático el que el lugar donde se produce parte de su acción se sitúe en
el Santuario de Fuente Santa cuando, en un lugar llamado Medinilla, dentro precisamente
de los dominios de los Zúñiga bejaranos, existe un templo con tal denominación.
De desvelar el misterio se encarga José Antonio Sánchez
Paso en la edición comentada de esta novela de Alejandro Dumas publicada por la
Institución Gran Duque de Alba, dependiente de la Diputación de Ávila, que vio
la luz el año pasado. El libro consta de dos partes bien diferencias: la
introducción, es decir, el comentario de la novela llevada a cabo por José
Antonio, y la novela en sí misma.


