Autor: José Muñoz Domínguez
En el caso de la Redondilla, o simplemente Redondilla, no hay ninguna duda sobre su localización, recordada y transmitida durante generaciones por los habitantes de la Garganta con refrendo de algunos restos materiales conservados. De acuerdo con ese legado generacional, y también con las noticias aportadas por investigadores locales, el despoblado se encontraría un par de kilómetros al norte de la Garganta (en realidad, poco más de un kilómetro por cualquiera de los caminos de acceso), en un altozano orientado hacia Extremadura y atravesado o circundado en su origen por dos vías de comunicación de relativa importancia, hoy incluidas en rutas de senderismo bajo el nombre impropio de San Antón (figs. 1 a 3 y nota 1).
Localización del antiguo despoblado de la
Redondilla cerca de La Garganta, con círculo en color para los restos visibles
todavía; en tono rojizo superpongo el área del despoblado que se cartografió en
1900 (elaboración propia sobre imagen satelital de Google Maps, 2024).
A pesar de ello, poco se ha investigado sobre este lugar, apenas lo recogido hace décadas por Pedro Majada Neila en su Cancionero de la Garganta (2) y la breve reflexión antropológica de José María Domínguez Moreno (3), utilizada años después por José Manuel López Caballero (4), un panorama desalentador y trufado de leyendas sobre el que trataremos de aportar alguna luz a partir de la documentación de archivo y la cartografía que hemos conseguido recopilar.
1. Primeras referencias, siglos XV y XVI
A diferencia del despoblado anterior, la documentación histórica sobre la Redondilla es menos abundante, aunque abarca un período algo más largo. La primera referencia se remonta al siglo XV y pertenece al ámbito devocional y eclesiástico, pues el topónimo se cita en el relato sobre la invención de la Virgen del Castañar por el matrimonio Joaquín López-Isabel Sánchez, pastores paporros (5), datado en marzo de 1446. Lejos de diluirse en el ámbito de lo legendario, los datos circunstanciales son verosímiles, y entre ellos la implicación en el asunto del «Bachiller D. Juan Suarez, que tenia cargo de gobernar su espíritu, como cura que era del lugar de la Redondilla, Baños y la Garganta» (fig. 4 y nota 6), tres lugares del Cuarto de Abajo de la tierra de Béjar que fueron asignados a la provincia de Cáceres. Pocos años más tarde, en 1479, también se menciona el lugarejo en el acuerdo de aceptación de las Ordenanzas comarcanas, donde igualmente constan las aldeas de la Garganta y Baños (7). De principios de 1493 se tiene constancia de un dato indirecto en la escritura de venta que protocolizaba el vecino de Cantagallo Alonso Fernández, «hijo de Gil Fernández de la Redondila», primer «redondeño» ducumentado hasta ahora (8).
Portada y página 15 de la obra de Fray Francisco Yagüe sobre la tradición de la Virgen del Castañar, publicada en 1795 (señalo en rojo el topónimo de la Redondilla).
El servicio eclesiástico de aquel único párroco itinerante, compartido por tres pueblos circunvecinos, es buen indicio de su precario poblamiento al final de la Edad Media, pero también demuestra que en los tres se habían edificado las correspondientes iglesias antes de mediar el siglo XV. Al margen del lugar de Baños, se documentan los respectivos templos de la Redondilla, bajo la advocación de San Antonio Abad (o San Antón), y de la Garganta, dedicado a la Asunción de Nuestra Señora. Del primero se conservan restos muy desfigurados, imposibles de adscribir a época o estilo arquitectónico concreto, salvo que pudiera realizarse la oportuna intervención arqueológica sobre sus cimientos. En 1984, Majada Neila señalaba la ubicación de los vestigios del despoblado y, dentro de él, los de su iglesia:
Está situado en la ladera sur de la montaña, en una pequeña meseta. Por el S., mirando a Extremadura, lo flanquea un barranco; de los vientos del N. lo resguarda la citada montaña. En el S. quedan en pie aún las ruinas de una edificación más alta y fuerte que las demás, la torre de S. Antón, restos de lo que seguramente fuera pequeña iglesia y fortaleza. (9)
El santo titular de esta parroquia ha sido causa de confusión en torno a la supuesta existencia de otro despoblado en la misma zona con el nombre del abad eremita, San Antón. Obviamente se trata de un error provocado por la desaparición de la Redondilla mientras el templo permanecía en pie y abierto al culto hasta mediados del siglo XIX, según veremos. En palabras de Majada Neila:
«El pueblo viejo» se llamó siempre Redondilla. El nombre de 'San Antón' que mucha gente de la Garganta le da en la actualidad se debe a que S. Antonio Abad, S. Antón, fue titular de aquella iglesia (10)
En cuanto a la parroquial de la Garganta, la parte más antigua conservada podría datar de finales del siglo XV o principios del XVI, pues esa es la cronología de la característica decoración de pomas que orla su portada principal (fig. 5); el resto del edificio obedece a una remodelación de finales del siglo XVI y, por tanto, no queda vestigio alguno de su primitiva construcción, la que entendemos comprendida entre la repoblación medieval del alfoz de Béjar (mediados del siglo XIII) y 1446.
Portada tardo-gótica de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de la
Garganta en vista general y detalle (foto de José Alejandro de la Orden, 2013,
disponible en https://www.flickr.com/photos/alejandro5000/11241222224/in/photostream/).
Pero vayamos a los primeros datos demográficos y otra documentación histórica. Los dos asentamientos se incluyeron en los recuentos del censo de población pechera de 1527-1528 con muy desigual cuantía (11). En la Garganta se registran 109 vecinos (o 436 almas, aplicando el coeficiente multiplicador de 4) y 26 en la Redondilla (104 almas), lo que permitiría suponer un par de pequeños conjuntos urbanos de hasta 112 y 27 viviendas, respectivamente, si se mantiene la proporción utilizada por De las Heras Santos, de 3,9 habitantes por cada unidad familiar, ya aplicada a Casas del Fraile.
Por la situación de la Redondilla a caballo de las sierras castellanas meridionales y la penillanura septentrional extremeña, sus habitantes mantenían relaciones de trashumancia con ambas áreas geográficas, todavía vigentes cuando escribía Majada Neila. Los excesos cometidos por ciertos ganaderos provocaban pleitos como el sustanciado a principios de 1557, ante el Real Concejo de la Mesta, tras la denuncia presentada por Francisco Pérez, vecino de Candelario, y Francisco del Valle, vecino de la Redondilla, sobre el secuestro de 69 reses del que acusaban a Antonio de Collazos, vecino de Aldeanueva (12). Así pues, el documento desvela el nombre y ocupación del segundo redondeño conocido: Francisco del Valle, ganadero trashumante.
En 1585-1586, un acuerdo territorial entre las aldeas y lugares de Baños, la Garganta y la Redondilla permite constatar su continuidad como lugar habitado de forma ininterrumpida y simultánea respecto de la localidad garganteña, con una permanencia de más de 140 años que se prolongaría por mucho tiempo aún y que, a su vez, desmiente el relato fundacional y legendario de la Garganta, como después veremos. Me refiero ahora al asunto estudiado por Miguel Sánchez González, publicado en 2010 (y de nuevo en 2021), en el que las alusiones al lugar de la Redondilla son frecuentes (13). El bien raíz objeto de acuerdo era un castañarejo plantado por iniciativa de los tres concejos para disfrute común, pero realizado en el término de Baños y, por consiguiente, más alejado de los núcleos serranos de la Garganta y la Redondilla. Antes de noviembre de 1585, sus representantes convinieron en que el predio dejara de ser común a los tres pueblos y perteneciera exclusivamente al de Baños, que tendría que compensar a los otros dos mediante un canon anual de 24 reales, repartidos en dos tercios para la Garganta y uno para la Redondilla conforme a la entidad de cada lugar, según quedó aprobado por el duque Francisco de Zúñiga y Sotomayor y ratificado en la escritura de censo del 3 de febrero de 1586. En los diversos documentos sobre este asunto se constata la condición de los tres núcleos implicados como concejos independientes, sin vínculos subalternos, si bien la proporción de la contrapartida económica confirma la menor entidad de la Redondilla respecto de la Garganta, aunque en términos más favorables para el futuro despoblado, cuyo vecindario se mantenía en aquellos años por debajo del 25 %, y no del 33 %, respecto del que habitaba en la Garganta. Entre los representantes vecinales firmantes del acuerdo se cita a Gil Hernández, delegado por la Redondilla, tercer redondeño conocido.
En el último decenio del siglo XVI, de acuerdo con el Censo de la Corona de Castilla de 1591 (14), se contabilizan 188 vecinos para la Garganta, incluidos sus dos clérigos (o bien 752 almas repartidas en 193 casas) y 32 vecinos para la Redondilla (128 almas y 33 casas), un crecimiento de población muy notable, pero semejante al que se registraba en otros asentamientos de la tierra de Béjar para el mismo período. Como término de comparación, conviene recordar que la población actual de la Garganta es de tan sólo 353 personas (INE, 2024), menos de la mitad de lo registrado a finales del siglo XVI.
Majada Neila aportaba una nueva referencia para concluir lo documentado en este siglo: según las anotaciones de los libros parroquiales, «El año 1596 el nuevo pueblo se constituye en parroquia independiente por la fusión de los dos, siendo su primer párroco D. Gaspar Hernández» (15). Es decir, se constata la preeminencia eclesiástica de la Garganta, de fundación supuestamente más reciente y con mayor población acreditada, frente al pequeño núcleo de la Redondilla, cuya iglesia y parroquia se redujo a la del pueblo vecino en un proceso que recuerda, en menor escala, al realizado en la villa de Béjar casi tres décadas antes (16). Se trataba de una fusión o unificación eclesiástica, pero sin duda anunciaba la futura e inevitable dependencia del núcleo menor respecto del mayor o principal.
Continuará
NOTAS
1. En la zona se ha señalizado la Ruta de San Antón, recientemente divulgada en el sitio web Wikiloc por autores como Explogabi (https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/banos-camino-de-arrieros-la-garganta-redondilla-camino-de-los-castanos-banos-144209543) y Nacho-Izma (https://eu.wikiloc.com/ibilbide-senderismo/3-banos-de-montemayor-redondilla-la-garganta-banos-de-montemayor-189406410/photo-117180914).
2. Majada Neila, Pedro. Cancionero de la Garganta, Institución Cultural El Brocense, Diputación Provincial de Cáceres, Cáceres, 1984 (principalmente pp. 16-17).
3. Domínguez Moreno, José María. «Despoblados extremeños: mitos y leyendas», en Revista de folclore, nº 342, Fundación Joaquín Díaz, Valladolid, 2009, pp. 183 a 193, p. 187 (manejamos la edición digital disponible en https://funjdiaz.net/folklore/pdf/rf342.pdf).
4. López Caballero, José Manuel. «Serpientes en Extremadura: mitos, creencias y certezas», en Revista de Estudios Extremeños, t. LXXVII, nº 3, Centro de Estudios Extremeños, Badajoz, 2021, pp. pp. 1241 a 1303 (p. 1288, donde tan sólo ratifica lo publicado por Domínguez Moreno).
5. Para quienes desconozcan este gentilicio popular con el que se nombra también a los garganteños, es preciso relacionarlo con el sustantivo «papo» (papada, gaznate, garganta, etc.), y de ahí el de paporros para los habitantes de la Garganta, como aquellos dos pastores que se toparon en sueños y en veras con la Virgen del Castañar de Béjar, venerada desde entonces en ambas localidades y con bellas tradiciones a caballo como la Romería de los Paporros, que se celebra cada lunes de Pentecostés en la víspera de la otra romería bejarana de la primavera, la de la Peña de la Cruz (vid. Cascón Matas, Carmen, «Romería de los Paporros 2011 y el hallazgo de la Virgen del Castañar», en Pinceladas de historia bejarana, 13 de junio de 2011, https://ccasconm.blogspot.com/2011/06/romeria-de-los-paporros-2011-y-el.html).
6. Yagüe, Fray Francisco. Historia de la imagen del Castañar que se venera en la villa de Bejar y exercicios utiles para excitarse á contriçion la intercesión de la Virgen, Casa de Toxar, Salamanca, 1795, p. 15. El franciscano aseguraba haber compuesto su obra a partir de instrumentos indirectos, pero dignos de todo crédito, reunidos en un legajo con el título «Aparición de la Virgen del Castañar, según los manuscritos que tenia el Sr. Don Francisco Perez de Sotomayor, Capellán del Excmo. Señor Duque de Bejar D. Francisco los que recogió el Sr. Don Diego de Silva, año de 1671», pp. 13-14.
7. AMB, Sección 2ª, leg. 4, nº 1A, Ordenanzas de la tierra de Béjar, aprobadas por el concejo de la villa, Béjar, 8 de enero de 1479 (en Barrios García y Martín Expósito, Documentación medieval..., doc. 62, pp. 133 a 136).
8. Ibidem, doc. 71, del 25 de enero de 1493.
9. Majada Neila, Cancionero..., p. 16.
10. Majada Neila, Cancionero..., p. 16, n.º 2. No sólo incurría en el error la población en general, sino también eruditos bejaranos como Rodríguez Bruno y García Martin en obras ya citadas, donde San Antón y la Redondilla se contabilizan como despoblados distintos. Todavía perdura el equívoco en trabajos recientes como el publicado en https://www.jcyl.es/jcyl/patrimoniocultural/calzada_Bejar/historia_3.html por Carlos Belloso Martín.
11. AGS, Contadurías Generales, leg. 10078. Censo de pecheros de 1527-1528, fol. 338r (INE, disponible en https://www.ine.es/, publicaciones históricas).
12. AHN, Diversos-Mesta, 14, nº 11. Ejecutoria a instancia de Francisco Pérez y Francisco del Valle, vecinos de Candelario y La Redondilla, y del concejo de la Mesta, del pleito con Antonio de Collazos, vecino de Aldeanueva del Camino (Cáceres), por haber arrebatado éste ciertos ganados de la Mesta, Valladolid, 13 de enero de 1557, ante Gonzalo Alemán.
13. Sánchez González, Miguel. «De cómo Baños de Montemayor acabó haciéndose con el uso y disfrute de un castañar común», en Castillejos, nº 70, Baños de Montemayor, mayo de 2010 (disponible en https://ccasconm.blogspot.com/2021/03/de-como-tres-pueblos-se-pusieron-de.html).
14. AGS, Dirección General del Tesoro, leg. 1301. Censo de la Corona de Castilla. Vecindario, 1591 (https://www.ine.es/, publicaciones históricas).
15. Majada Neila, Cancionero..., p. 17.
16. Vid. Archivo Parroquial de Santa María (APSM). Libro de Reducción parroquial de las Yglesias parroquiales de esta Villa y Sentencia dada por el señor don Pedro Ponce de Leon en cinco de otubre de 1568, manuscrito restaurado en noviembre de 2024 del que se conservan diferentes traslados parciales en el Archivo Municipal de Béjar y en el Archivo Histórico de la Nobleza, Fondo Osuna.
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