Amigos de Béjar y sus historias

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7/05/2015

Otros miembros de la Casa de Zúñiga, aquí y "al otro lado"



        Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

        Doña Teresa de Zúñiga y Manrique de Lara, III duquesa de Béjar y mujer extraordinaria, dejó establecido que el título y el mayorazgo de Béjar quedaban adscritos en adelante a los sucesores primogénitos del linaje Zúñiga, quienes al asumirlo debían anteponer al apellido el nombre de Diego López de Zúñiga, primer señor de Béjar y fundador del mayorazgo en 1397.






Sección Nobleza AHN, Toledo, donde están los documentos del mayorazgo de Béjar



         Esta disposición se cumplió hasta 1777, en que al fallecer sin descendencia el XII duque de Béjar, Joaquín Diego López de Zúñiga Sotomayor Castro y Portugal, heredó el título su sobrina María Josefa de la Soledad Pimentel y Téllez-Girón, condesa-duquesa de Benavente, casada con el duque de Osuna, tras largo pleito con otra pariente, Catalina de Portugal y Ayala, duquesa de Veragua y condesa de Gelves, que tampoco llevaba ya Zúñiga como primer apellido.


6/28/2015

Iconografía de dos familias emparentadas: los duques de Béjar y los condes de Monterrey



 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez


        Del mismo Pedro de Zúñiga (Stúñiga/Estúñiga) y Leiva, conde de Plasencia, II señor de Béjar y primogénito del I, Diego López de Estúñiga, descienden los Zúñiga que fueron titulares del condado de Monterrey (6) y del ducado de Béjar (12), siendo los de este último quienes fungieron como Parientes Mayores de la rama gallega y de otras ramas nobles castellanas que conformaron la Casa de Zúñiga.   


 Tía y sobrina, pintadas por Diego Velázquez y
 Juan Carreño de Miranda respectivamente


     Existe una apreciable iconografía del linaje, y en ella figuran los retratos de dos mujeres que llevaron, entre otros, el título de condesa de Monterrey: el de doña Inés de Zúñiga y Velasco, prima hermana y esposa del conde-duque de Olivares, nieto de Pedro Pérez de Guzmán y Zúñiga (Leonor, hermana del conde-duque, se casó con Manuel, hermano de doña Inés), y el de su sobrina Inés Francisca de Zúñiga y Fonseca, Grande de España, igual que su tía, y esposa de su pariente (¡no faltaba más!) Juan Domingo de Haro y Sotomayor, quien para acceder a altos cargos cambió su nombre a Juan Domingo de Zúñiga y Fonseca, con el título de conde de Monterrey.  

6/21/2015

Festejos en Béjar por la boda de la reina Isabel II


Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid nº4.722 (6/02/2015), p. 6.

           Por segunda vez, trescientos años después de que la corona de Castilla ciñese las sienes de la gran Isabel, la llamada Católica, otra Isabel regía los destinos de la ya no imperial España. Aquella reina, segunda de su nombre, se hacía querer a nivel popular por su gracejo y humor llano, además de por haber ocupado el trono a tierna edad, tres añitos, tras la muerte de su padre Fernando VII. Depositada la Regencia en su madre, la Reina Gobernadora Mª Cristina de Borbón, la grave situación política le obligó a nadar en las aguas turbulentas de la Primera Guerra Carlista apoyándose por vez primera en los personajes que otrora fueran calificados de traidores, los liberales, para que la niña siguiera aferrando el cetro.

Isabel II niña por Vicente López

     Mimada por la corte, aduladora y falsa, Isabel creció acostumbrada a que sus deseos fueran satisfechos casi antes de ser pronunciados[1]. La que un día debía regir los destinos de España vivía confiada en su infancia dorada, divididas las horas entre las lecciones aprendidas con dificultad y los incesantes bailes y saraos. Inseparables compañeras de juegos, su hermana Luisa Fernanda y ella soñaban con príncipes azules mientras las crisis políticas se sucedían una tras otra y la guerra carlista, protagonizada por su tío Carlos Mª Isidro, deseoso de arrebatarle el trono por aquello de que una mujer no podía ocuparlo, sangraba el país. Es posible que el motín de los sargentos de La Granja, en el que varios militares progresistas entraron en palacio y obligaron a la reina niña y a su augusta madre a punta de pistola a implantar la constitución de 1812, quedara grabado en su mente como advertencia de que más allá de su mundo de juegos y agasajos había una amenaza que ella no llegaba a comprender. Golpe duro fue el hecho de que a las niñas le quitaran a su madre por componendas políticas. En 1830 Mª Cristina fue apartada de las tareas de gobierno debido a su pérdida de popularidad tanto por encastillarse en los liberales moderados como por su matrimonio morganático con su escolta Fernando Muñoz, con quien procreó una larga lista de vástagos. El general Espartero, el vencedor de la Primera Guerra Carlista, tomó las riendas de la regencia, mientras la reina madre hacía las maletas para emprender su exilio en Francia.

6/14/2015

La infanta Paz de Borbón en Béjar

Autor: Óscar Rivadeneyra Prieto
Publicado: Semanario Béjar en Madrid, nº 4.718 (5/12/2014), p. 4.

El recuerdo de las visitas regias a nuestra ciudad ha quedado señalado en el calendario honorífico de los acontecimientos. La última vez que un miembro de la Familia Real estuvo entre nosotros fue el 21 de junio de 2001 cuando la Reina doña Sofía reinauguraba el teatro Cervantes (la “cajita de música” en sus propias palabras) tras años de restauración. Diecisiete años antes, junto con su esposo el Rey Juan Carlos I, Béjar recibía su visita oficial. Antes, mucho antes, hizo lo mismo Alfonso XIII, y aun aquellas infantas, populares y castizas, de cuando los hombres rizaban sus bigotes y planchaban sus levitas, y los anchos sombreros tocaban el peinado de las damas[1]. Son muy recordadas las dos visitas que la Infanta Isabel de Borbón “La Chata”  realizó en 1916 y 1929, pero casi olvidada  la que su hermana, la Infanta Paz de Borbón y su esposo el príncipe alemán y doctor Luis Fernando de Baviera, habían realizado con anterioridad, el 14 de septiembre de 1912

Infanta Paz de Borbón

Paz de Borbón era hija de la reina Isabel II y de su esposo Francisco de Asís (aunque este último probablemente no era su padre biológico), y por lo tanto hermana del rey Alfonso XII. Llevaba ocho apellidos Borbón a sus espaldas y con ellos todo el casticismo y cercanía que siempre se le atribuyó a su estirpe. Era escritora, poetisa y pacifista, en tiempos aún de espada y muerte; muy atenta a los problemas de España (que no eran pocos), en especial al de la pobreza. La relación de este matrimonio con Béjar y con la provincia de Salamanca no era ni casual ni reciente. La profunda religiosidad de la dama había sido el cauce de acercamiento a nuestra zona desde que se interesara por el estado de las obras de la Basílica de Santa Teresa en Alba de Tormes, cuyos problemas económicos intentó paliar sin los resultados deseados. Un factor más humano de esta cercanía a Salamanca tenía que ver con que el secretario personal de la Infanta, y una de sus personas de mayor confianza, era Gonzalo Sanz, clérigo natural de Miranda del Castañar con quien tuvo la oportunidad de conocer in situ la realidad de las zonas rurales de esta provincia. La Infanta fue testigo en estas tierras del atraso secular del campo, todo ello en un país que hasta hacía muy pocos años presumía de imperial.

6/10/2015

En busca del autor del retrato de la hermana del XII duque de Béjar


Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez


       De doña Ana María Josefa de Zúñiga y Castro, hermana del XII duque de Béjar Joaquín Diego López de Zúñiga Sotomayor Castro y Portugal, ya dio cuenta el artículo El Marquesado de Sarriá (Lugo) y su Relación con el Ducado de Béjar de la historiadora Carmen Cascón Matas, publicado en Pinceladas de Historia Bejarana el 10 de febrero de 2011. De la Academia del Buen Gusto, tertulia literaria que doña Josefa fundó y dirigía, y que funcionaba en su desaparecido palacio de la calle del Turco en Madrid (y a veces en el Palacio Real), también informa el artículo y más detalles de esto se pueden encontrar en el libro De la poesía a la literatura. El cambio de los conceptos en la formación del campo literario español del siglo XVIII y principios del siglo XIX de la Dra. Inke Gunia, profesora de Literatura Hispánica en la Universidad de Hamburgo, Alemania, publicado en 2008 por la editorial Iberoamericana.

 Presunto retrato de doña Ana María Josefa de Zúñiga y Castro, hermana del XII duque de Béjar, en busca de autoría y certificación


      Información contemporánea del personaje en cuestión existe en Memorias Cronológicas del Teatro en España, 1785, de José Antonio de Armona (reeditadas con comentarios en 2008 por Charles Davis y J. E. Varey en Inglaterra), donde nos enteramos de que el dramaturgo zaragozano Ignacio de Luzán le dedicó la traducción de la comedia Le Prejugé a la Mode, del dramaturgo y miembro de la Academia Francesa Pierre-Claude Nivelle de la Chaussée: Esta comedia, cuya traducción ofrezco respetuosamente a la diversión de V. E…