Amigos de Béjar y sus historias

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10/12/2013

El mártir de Buda, el "Buen Duque" don Manuel Diego

*Los que sois seguidores del blog de Reinado de Carlos II es probable que ya habrais leído este magnífico texto, pero es importante que otros que no lo son conozcan este espacio, que recomiendo, y la biografía de este bejarano tan insigne cuyos huesos reposan en el cementerio de Béjar. 

Autor:  Alberto Bravo Martín

Don Manuel Diego López de Zúñiga y Sotomayor, que pasaría a la historia como el “Buen Duque”, nació en el Palacio Ducal de Béjar el 4 de enero de 1657. Además de duque de Béjar, fue también duque de Plasencia, Grande de España, VI duque de Mandas y Villanueva, XI marqués de Gibraleón, VI de Terranova, XIV conde de Belalcázar, XI de Bañares, XIV Vizconde de la Puebla de Alcocer, Justicia Mayor y Alguacil Mayor Hereditario de Castilla, así como Primera Voz de la Nobleza de Castilla, títulos que heredó de su padre, don Juan Manuel de Zúñiga, IX duque de Béjar, tras la muerte de éste el 14 de noviembre de 1660, siendo don Manuel Diego aún un niño.



Su madre, la duquesa viuda doña Teresa Sarmiento de Silva, hija de los Duques de Híjar, fue su tutora y curadora durante su minoría de edad. En 1667, contando don Manuel Diego 10 años de edad, se celebraron los desposorios con su prima doña María Alberta de Castro y Borja, nacida en 1665 e hija de don Pedro Antonio Fernández de Castro y Portugal, X conde de Lemos y virrey del Perú.


 1. Fuente de la Sábana en la villa renacentista de El Bosque (Béjar)

9/26/2013

Los Mártires de la Libertad, muertos el 28 de septiembre de 1868 durante la Revolución de “La Gloriosa”.



Discurso pronunciado por José Antonio Sánchez Paso en 2010


A lo largo del siglo XIX hubo en España varios alzamientos que pretendieron asentar el liberalismo y la democracia, pero el que de forma definitiva triunfó fue el que quedó con el nombre de Revolución de Septiembre de 1868, conocida como “la Gloriosa”, de la que Béjar fue protagonista principal y cuyos hechos, sucintamente, se desarrollaron de la siguiente manera. 


 Isabel II, con la maleta hecha, camino de Francia
  

El lunes 21 de septiembre se sublevó la Marina en la bahía de Cádiz. El martes 22 se constituyó en Béjar una Junta Revolucionaria que se hizo con el poder en la ciudad y se levantó contra el Gobierno. Ese mismo día había partido para Valladolid el cuerpo del ejército que estaba alojado en el palacio ducal desde el año anterior, cuando ya los demócratas bejaranos habían hecho otro intento de alzamiento. Al tener noticia de que la ciudad se había levantado en armas, los mandos militares ordenaron el inmediato regreso y aquel ejército se concentró en Sorihuela, incrementado con otras tropas venidas de Salamanca y Madrid, hasta un total de 1.500 hombres, mandados por el brigadier Nanneti. Frente a ellos, una milicia bejarana armada por la Junta Revolucionaria y compuesta por 300 jóvenes. Lo que siguió a aquello fueron “seis días de silencio”, como diría después la propia Junta Revolucionaria, porque esperaban que al unísono hubiera otros y suficientes alzamientos en toda España, pero Béjar fue un caso de resistencia civil único. 


9/19/2013

El hombre de la gorra de visera


Autor: Gabriel Cusac Sánchez
Publicado en su blog personal  
Fotos: Hoy.es

 

**Aunque inspirado en algunas referencias verídicas, este relato es ficticio.

 

Acaso en vano, quijotescamente, me empeñé hace unos meses en la defensa de una olvidada ermita cacereña donde perviven los más insólitos esgrafiados de la iconografía nacional. En la cúpula de su capilla, entre grietas obscenas y contaminada por la purulencia verdosa de la humedad, desfila circularmente una serie de extrañísimos bustos alados. Tan excepcional escuadrilla está gobernada por el anatema. Los rostros, de dientes filosos y ojos desorbitados, se descomponen en una mueca terrorífica, metáfora visual del horror que les espera: la condenación eterna. Son una veintena de réprobos, todos coronados por un gorro con borla que quizás sea una alusión, aunque distorsionada, de la coroza inquisitorial. O quizás no; porque nada se sabe sobre la identidad de estos personajes. El gorro, por ejemplo, con su borla colgante, parece más propio de los tontos de capirote de la antigua comedia española. En todo caso, apoyando la especulación de que representan almas condenadas, un friso inmediato, caligrafiado en latín y remitiéndonos al libro de Isaías, parece reprocharles, a modo de fatal recordatorio, su torpe desprecio al sacrificio de Cristo. Los réprobos, enigmáticos, grotescos, sin duda creación de un artista mediocre (empero valiosísimos por su exclusividad), pueden caer abatidos después de un vuelo de casi cuatrocientos años. El templo que los acoge, ruinoso, abandonado, sometido a la incuria de las autoridades patrimoniales, constituye otro ejemplo más de la España cazurra y desidiosa,  siempre ingrata con su legado cultural.


9/12/2013

La subida de la Virgen a Piedrahíta (Ávila)



            Autora: Vega Gómez González


*Es fácil desde la añoranza recordar lo vivido durante años. Es más difícil imaginar las mismas costumbres si no estás. Pero es imposible verlo y fotografiarlo a centenares de kilómetros. Esta entrada no hubiera sido posible sin la ayuda y generosidad de unos estupendos reporteros que, desde Piedrahíta, fueron captando con su objetivo diferentes puntos de vista de las fiestas, bien para compartirlas conmigo en el móvil, bien para colgarlas en las redes sociales de dónde he obtenido alguna. Ellos son, por orden alfabético: Marcos Barbero, Miguel Fauró, Maribel de la Fuente, Laura Gómez, Luisa Gómez, Sixto Gómez, Victor M. Gómez, Marisa Hernández Cabo y Adrián Hernández. 

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Las fiestas patronales de Piedrahíta duran cuatro días. Comienzan el sábado víspera del segundo domingo de septiembre, por lo que algunos años coinciden con la Romería de la Virgen del Castañar o con el día de la Virgen de la Vega de Salamanca, como ha sucedido este año. Sin embargo, hasta principios del siglo XX se celebraban en la segunda quincena del citado mes y era la Junta de la Mayordomía, quien, reunida en agosto, decidía qué días se celebrarían.


 Los gigantones dan comienzo a la fiestas

9/09/2013

Los Bolaños: una introducción a la vida, historias y costumbres de las familias hidalgas del Béjar de la Edad Moderna (5ª Parte)




Autora: Mª Carmen Cascón Matas
Publicado: Especial de Béjar en Madrid, diciembre de 2009


El enlace bejarano: Pedro de Bolaños, Notario Apostólico



            Sin embargo, mientras en Madrid moría don Juan de Bolaños, capitán y general de artillería, en Béjar sólo existía una familia con tal apellido, una rama a la cual no se nombra extrañamente en su testamento analizado, quizás por ser obvio que estos eran los herederos directos del mayorazgo ligado al apellido, de las posesiones y títulos vinculados.O todo lo contrario, que los Bolaños de Béjar y la familia del capitán no tuviesen relaciones de sangre entre sí. Digo esto con todas las reservas posibles, pues es extraño que dos personas con el mismo apellido en el Béjar de la época, hidalgos ambos, no tuviesen vínculo familiar alguno. La documentación paralela ofrece evidencias de esta relación de parentesco. Uno de los individuos bejaranos de esta rama fue Pedro de Bolaños cuyo hijo, el clérigo Antonio de Bolaños, ocupó el cargo de capellán de la capellanía del capitán, título que, como hemos explicado, estaba exclusivamente reservado a un familiar. De hecho en varios documentos Antonio se refiere a Juan de Bolaños con el apelativo de tío