Amigos de Béjar y sus historias

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6/03/2015

Héroe sobre mármol verde

Autor: Ignacio Coll Tellechea
Publicado en su blog collcenter


       Hay frases que son sentencias pidiendo a gritos el mármol, como hay personas que salen a la vida llamando a la muerte sin miedo ni conocimiento. Dejó escrito William Shakespeare que “La paz y la abundancia engendran cobardes. La necesidad fue siempre madre de la audacia”, y lo cierto es que Joseph Fronsky encaja en ambas partes de esa afirmación. Fue un héroe en el tiempo en que hicieron falta valientes y locos a partes iguales para alzar banderas y cargar pistolas, y su premio fue la decadencia de los funcionarios decimonónicos del turnismo, nombrados y cesados a merced de la marea maldita de los cambios de gobierno y de la inestabilidad de una España débil, que se resistió al diagnóstico de la historia hasta que los Estados Unidos le pintó la cara delante del mundo y del siglo XX.

Fronsky en un grabado aparecido en La Ilustración Española 
sobre los sucesos revolucionarios de Béjar


         Se cumplen ahora 105 años de la muerte y el entierro de un héroe polaco que nació en Lituania cuando era Rusia, se casó en Inglaterra, subió al cielo de los revolucionarios en la España de Isabel II y sirvió treinta años como diplomático en una cadena de destinos que se deslizó siempre cuesta abajo, desde la moderna Canadá hasta la Angola colonial.

5/30/2015

Benito Guitart Trulls, un arquitecto catalán en el Béjar de hace cien años (3ª Parte y final)


Autores: Javier R. Sánchez Martín y Roberto Domínguez Blanca
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2015, pp. 55-60.

La casa de Mateo Iglesias en Béjar

       Pero quizá la obra por la que se recuerda a Benito Guitart Trulls en Béjar es por el edificio que diseñó y construyó por encargo de Mateo Iglesias, propietario de varios comercios de tejidos y confecciones en Béjar. Este empresario era el dueño de los Grandes Almacenes Mateo Iglesias, situados en el edificio que estuvo hace años Correos y después la imprenta Hontiveros, en la Plaza de la Piedad. También del comercio llamado La Innovación, al principio de la calle Mayor de Reinoso (donde estuvo el antiguo Banco de Bilbao hace ya años). A su muerte, algunos de sus empleados pusieron en marcha El Palacio de la Moda, que primero estuvo donde Junquera (el edificio que albergó Auxilio Social, que fue derribado hace pocos años para dar vista al Teatro Cervantes) y luego pasaría enfrente, donde está hoy día Saldos Arias. La única hija de Mateo Iglesias, Margarita, se casó con Francisco Núñez, por lo que la casa en cuestión también se conoce como “Casa de Núñez”.
Casa de Mateo Iglesias. 
Fachada principal antes de la restauración

      Este edificio se puede encuadrar dentro del auge neoplateresco del momento, como ya señalara Nieves Rupérez [1]. Según Díez Elcuaz, el neoplateresco debe su aparición en Salamanca a la actividad del arquitecto Santiago Madrigal, quien a partir de 1916 empieza a proyectar edificios basándose en la arquitectura renacentista local, siguiendo las recomendaciones del VI Congreso Nacional de Arquitectos (1915) en el que se proponía la vuelta a los estilos arquitectónicos de cada región[2].

5/24/2015

Benito Guitart Trulls, un arquitecto catalán en el Béjar de hace cien años (2ª Parte)


Autores: Javier R. Sánchez Martín y Roberto Domínguez Blanca
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2012, pp. 55-60.


Los primeros trabajos de Guitart en Béjar y su entorno

    Benito Guitart se encargó, además de numerosas cuestiones rutinarias, de otras obras urgentes y de más enjundia que afectaban a los edificios religiosos de nuestra ciudad.

     El 4 de abril de 1893 desde el consistorio se da la orden de desmantelar la capilla del hospital de San Gil, teniendo que ser llevados todos sus bienes muebles a la del hospital de San Francisco. Pero surge un problema, y es que los retablos no se acomodan con exactitud a la nueva capilla, por lo que se decide esperar el dictamen de Guitart para acometer las reformas, con la esperanza de inaugurarla el 3 de mayo. Finalmente el traslado no será aprobado hasta enero del año siguiente.

Torre de San Gil

       Como hemos comentado, se le encargó de la revisión de los edificios religiosos de la ciudad. Así, el 20 de junio Guitart presenta su dictamen sobre la inseguridad de una esquina de la iglesia de San Juan y del tejado de su torre, a cuenta del reloj construido sobre ésta, cuya techumbre cedió ante este peso extra. Parroquia y consistorio no se ponen de acuerdo en cómo afrontar los gastos. La primera entiende que todo el coste ha de ser por cuenta del Ayuntamiento, ya que la ruina la ha ocasionado el reloj público; mientras que el segundo propone solventar el gasto a medias entre las dos instituciones, pues achaca a la mala construcción de la cubierta de la torre el vencimiento del reloj. En el informe, Guitart señala que el punto de mayor peligro para la ciudadanía es la calleja que circunvala la torre, por lo que se propone prohibir su tránsito.

5/17/2015

Benito Guitart Trulls, un arquitecto catalán en el Béjar de hace cien años (1ª Parte)


Autores: Javier R. Sánchez Martín y Roberto Domínguez Blanca
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar,  2012, pp. 55-60.

Introducción

       Benito Guitart i Trulls nació en Barcelona el 12 de agosto de 1866. Allí estudió su carrera en la Escuela Superior de Arquitectura, donde se tituló en 1890[1]. Llegó a Béjar en 1893, permaneciendo aquí hasta 1895 y desarrollando una fructífera labor como arquitecto municipal

Benito Guitart Trulls en una fotografía


         Cuando llevaba sólo unos meses de estancia en Béjar se desplazó a Barcelona para contraer matrimonio con Mª Dolores Sivilla, también barcelonesa. Un hermano de su esposa, Félix Sivilla i Prats, dirigía la empresa “Sivilla y Cía”, con sede en Madrid y dedicada principalmente a actividades de fundición y mecanización, con la que enseguida empezaría a colaborar Guitart. En ella coincidirá con Miguel Munar i Cona, ingeniero industrial de origen mallorquín. En 1896 la sociedad se disuelve, constituyéndose una nueva en la que Sivilla ejerce como socio comanditario, y Guitart y Munar como socios gerentes[2]. Esta asociación será el origen de la próspera “Munar y Guitart”, que pudo constituirse a finales del siglo, fecha en la que Guitart ya residía en Madrid.

5/11/2015

Los bejaranos más peligrosos de 1824



Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.721 (16/01/2015), pp. 2 y 3.


       Durante la guerra de Independencia muchos fueron los patriotas que clamaron a favor de su rey, secuestrado en Bayona, y en pro de las libertades basadas en la constitución de 1812. Dieron su vida y su sangre por expulsar a las tropas francesas, provenientes de un país que había sido el modelo de libertad y que ahora se había convertido en modelo de oprobio y terror. Sin embargo, la vuelta de Fernando VII no significó para ellos la recompensa y la gloria, sino más bien lo contrario. A través del Manifiesto de los Persas, el monarca perseguiría todo conato de defensa de lo expuesto y aprobado en Cádiz, implantando el Antiguo Régimen y lo que representaba: la Inquisición, la eliminación de derechos y libertades, el predominio de la Iglesia, entre otras. A partir de ese momento el peso del estado recayó sobre esos patriotas llamados después liberales. Sólo en una ocasión durante el reinado de Fernando VII la voluntad de los defensores de la libertad se impuso y para ello dieron necesarias las armas en el breve lapso de tiempo del Trienio Liberal (1820- 1823), sinónimo también de inestabilidad y con un viraje hacia el radicalismo que no supuso, en modo alguno, nada positivo para lo que la ideología quería representar. 

 Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros de José Gisbert. Museo del Prado


            El regreso de Fernando VII, tras la intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis, significó la vuelta del Antiguo Régimen en lo que los liberales llamaron Década Ominosa. El rey no quería oír hablar de libertades, derechos, constituciones y mucho menos de aperturismo del sistema, sinónimo de caos y excesos. Se hacía preciso controlar a los liberales, enemigos del estado según los gobiernos conservadores, organizados en torno a sociedades secretas para hacer caer, a golpe de estado, un sistema opresor y caduco. En medio de este pánico absolutista, en el que muchos fueron represaliados, encarcelados y fusilados, se expidió a las Chancillerías la orden de que cada ayuntamiento redactara una lista de personas peligrosas con el fin de mantenerlas vigiladas, orden que llegó de manera efectiva a Béjar. Poco después, en 1824 se elabora una “Lista de sospechosos constitucionalistas[1]”, esto es, defensores de la constitución de 1812, en la que figuran los nombres de activos liberales protagonistas de la pasada experiencia del Trienio Liberal