Amigos de Béjar y sus historias

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5/14/2010

La Vía de la Plata a su paso por el sur de la provincia de Salamanca

Autora: Carmen Cascón Matas



Muy cerca de Béjar, entre las localidades de Puerto de Béjar y La Calzada de Béjar, transcurre desde hace dos mil años la llamada Vía de la Plata. Según los investigadores su nombre podría muy bien proceder de los materiales preciosos, en concreto estaño, que los tartessos comerciaban desde el sur al norte utilizando ya desde épocas pretéritas esta vía de comunicación por el oeste de la Península. Para otros, mas bien el origen del término vendría a ser una derivación del término latino “Vía delapidata” o camino empedrado.


Miliario romano situado dentro del Corral de Chinato

Para poder explicar el origen romano de la Vía de la Plata habría que remontarse a los primeros contactos de Roma con la Península Ibérica. Es en el transcurso de la 2ª Guerra Púnica, dentro de los conflictos entre Roma y el imperio cartaginés, cuando la primera comienza a interesarse por estos territorios y sus minas de plata, en poder de los segundos. En el año 218 a. C. las tropas de Escipión el Africano desembarcan en Ampurias con el fin de acabar con el dominio cartaginés y apoderarse de su centro de abastecimientos.

5/08/2010

La liberal Béjar frente al absolutismo carlista (2ª Parte)

Autora: Mª del Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.576. 27 de noviembre de 2009


En octubre de 1837 los partidarios de Carlos Mª Isidro, pretendiente al trono español, provenientes de Cáceres y al mando del brigadier Jara ocupan Béjar a pesar de que sus habitantes se declaran mayoritariamente liberales y leales a la Regencia de María Cristina. La incursión debió de ser temporal, pues sólo se documenta la requisa de dinero y paños.

Un año más tarde, el día 1 de mayo de 1838, una partida de 2.000 hombres al mando del General Basilio García, Peco y otros carlistas penetraron en Béjar con la intención de “descansar después de una prolongada correría por Castilla la Nueva y Extremadura”, perseguidos por las tropas realistas del General Pardiñas. El enfrentamiento entre ambos ejércitos se produjo el día 3 de mayo dentro del casco urbano de Béjar, contando los isabelinos con el apoyo de los bejaranos. Según el Boletín Oficial de la Provincia de Extremadura “todas las personas de influencia se presentaron seguidos de todos sus obreros fámulos (sic) en el sitio de la Corredera, dispuestos a tomar las armas que acaban de llegarnos de la plaza de Ciudad Rodrigo y hacer frente en cualquier hora y en cualquiera número que osasen presentarse a nuestra vista”.

Un tramo de la Calle Mayor lleva el
nombre del General Pardiñas

Las calles de Béjar sirvieron de escenario de enfrentamiento entre los dos mil hombres de Basilio y Jara, defensores del Antiguo Régimen, frente a la segunda división del ejército del Norte del general Pardiñas apoyada por la milicia nacional formada por bejaranos entusiastas de los ideales liberales. Tras un largo día de lucha, el conflicto desembocó en la expulsión de la facción carlista del general Basilio, la muerte de 35 de sus hombres y el apresamiento de unos 650 soldados. Aunque su cabecilla logró huir, se puede considerar que la victoria lograda en Béjar supuso el control definitivo de la zona por parte de las fuerzas liberales, no sin sufrir posteriormente algunas pequeñas incursiones esporádicas.

5/01/2010

La liberal Béjar frente al absolutismo carlista (1ª Parte)



Autora: Mª del Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.575. Noviembre de 2009.

No es que me vanaglorie de descubrir la esencia de un acontecimiento quasi olvidado por todos nosotros, ni tampoco que las guerras en sí me gusten lo más mínimo. Pero es que, desde que el mundo es tal, no existe año en que en cualquier parte del mundo no estuviese aconteciendo conflicto bélico. Si miramos la cronología de un libro de Historia cualquiera, los hechos se suceden raudos y veloces, intercalando fechas de avances y descubrimientos con las de guerra. A veces, las últimas predominan sobre las primeras. El siglo XXI da la impresión que corre desbocado sin que podamos darnos a penas cuenta de sus progresos, como un caballo encabritado a punto de desensillar a su jinete.

Carlos Mª Isidro e Isabel II


La Historia de España, en otros tiempos y con otra pedagogía bien distinta de la que existe actualmente, se resumía en acontecimientos bélicos: se empezaba con las guerras púnicas, se continuaba con la larga Reconquista, se pasaba después a la Imperial España con sus conflictos encendidos por toda Europa, la decadencia del Siglo de Oro (derrotas vergonzosas frente al enemigo), la España invadida por el “pérfido” Napoleón, las inestabilidad del estado del siglo XIX (golpes de estado, “sargentadas”, guerras carlistas), la pérdida de las colonias (otra vez guerra) y la Guerra Civil (y de nuevo guerra). Y todo esto, teniendo en cuenta que es una lista resumida, mera parodia de lo que nuestra “piel de toro” sufrió a lo largo de los siglos, barquito a merced de unos y otros, o de ninguno.

4/24/2010

Obras en la ermita de Navacarros



Autor: Roberto Domínguez Blanca

Publicado: Béjar en Madrid, Marzo de 2010

A finales del pasado mes de febrero, tuvo que ser desmontado el pórtico de la ermita del Cristo de Navacarros por peligro de derrumbe. El pórtico, levantado para proteger la entrada al edificio, ya venía desde hacía meses dando señales de su inestabilidad al irse separando cada vez más del muro de la fachada, y desprotegiendo a ésta de la lluvia que se filtraba por la abertura que quedaba.

Vista de Navacarros
Foto extraída de aquí

         Del desmonte del pórtico, reparo y nueva construcción se está haciendo cargo la Fundación Premysa, quien ha puesto la mano de obra gratuita, quedando a cargo de la parroquia el coste de los materiales (madera, tejas, cemento…) y el alquiler de la maquinaria necesaria, en definitiva, unos 3.000 euros.

La ermita del Cristo del Humilladero de Navacarros se fundó en el año 1645 y se reedificó entre los años 1724 y 1725. Esta reconstrucción la promovió el que fuera sacerdote de la parroquia de Navacarros D. Miguel Sánchez Castaño, que ejerció su labor pastoral y de mecenas entre 1717 y 1750.

4/18/2010

Cervantes y el duque de Béjar



Como buen ejemplo de la nobleza de su tiempo, la Casa Ducal de Béjar ejerció mecenazgo para mayor gloria de su linaje a lo largo del tiempo, destacándose sus miembros como protectores de artistas y literatos. Cuestión sabida es por todos los bejaranos que Miguel de Cervantes Saavedra dedicó su primera parte de “Las aventuras del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” a Alonso I, duque de Béjar. A algún asombrado lector foráneo asombrará este dato, más hay que tener en cuenta que por aquel entonces nuestro don Miguel andaba escaso de fortuna y debía arrimar su ascua a todo potentado que pudiese financiar sus proyectos literarios y recompensarle pecuniariamente. Bajo el amparo de un Grande de España, como en este caso, evitaba ataques tales como el plagio en una época en que el copyright y los derechos de autor aún no existían.

De esta forma Cervantes llegaría a conocer en la corte vallisoletana, suponemos, a Alonso de Zúñiga, duque de Béjar, como se desprende del preliminar y dedicatoria del Quijote:




“Al duque de Béjar,
Marqués de Gibraleón, conde de Belalcázar y Bañares,
Vizconde de la Puebla de Alcocer,
Señor de las villas de Capilla, Curiel y Burguillos.