Amigos de Béjar y sus historias

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11/21/2012

Conferencia en el Casino Obrero



Desde el blog Pinceladas de Historia Bejarana queremos invitar a asistir a la conferencia de nuestro colaborador y miembro del Centro de Estudios Bejaranos, el profesor Javier Ramón Sánchez Martín, que tendrá lugar en el Casino Obrero de Béjar el próximo viernes a las 20.15 horas. La conferencia tendrá como tema su discurso de ingreso al Centro de Estudios pronunciado en marzo de este año 2012 y se titulará "La fábrica textil de Navahonda en un plano de 1868 (visión de una fábrica lanera bejarana en el siglo XIX)".





11/14/2012

El Santo Oficio, un motín y el párroco Gerónimo González de Lucio (2ª Parte)



Autor: Antonio Avilés Amat, director del Museo Judío "David Melul" de Béjar.
Publicado: Semanario Béjar en Madrid, 2011.


Nueva aportación  al motín contra Gerónimo González de Lucio, párroco de la iglesia de El Salvador y Comisario del Santo Oficio de la Inquisición en Béjar. El tribunal inquisitorial de Llerena juzga por el delito de fautoría a uno de los promotores del mismo (2ª Parte)

4.-RESEÑA DEL MOTÍN AL QUE SE HACE REFERENCIA (I)

            El documento transcrito nos refiere –como habrá percibido el lector-, sintetizado en poco más de una veintena de líneas, el proceso que el tribunal de la Inquisición de Llerena llevó a cabo contra el portugués avecindado en Béjar, Juan Méndez, como fautor, por haber suscitado un motín contra Gerónimo Luzio [1], comisario del Santo Oficio en esta villa. 

            Trataremos de analizar seguidamente en qué consistió tal motín y descubrir a los protagonistas y demás personajes implicados en el incidente, como fueron el mencionado Juan Méndez, uno de sus promotores; Jerónimo (o Gerónimo, tanto da) González de Lucio[2], sujeto paciente y previsible víctima; o la mujer del primero, Isabel Rodríguez -que también sería procesada por la Inquisición por judaizante-, entre otros participantes en el mismo.

 Béjar dependía del Tribunal de Llerena (Badajoz). Éste es el claustro del palacio Luis de Zapata,  edificio que albergó durante siglos la sede del Santo Oficio en esta ciudad. La imagen me la ha ofrecido amablemente Cayetano que tiene una entrada dedicada a esta ciudad en el blog La tinaja de Diógenes


11/07/2012

El Santo Oficio, un motín y el párroco Gerónimo González de Lucio (1ª Parte)

Autor: Antonio Avilés Amat
Publicado: Semanario Béjar en Madrid

Nueva aportación  al motín contra Gerónimo González de Lucio, párroco de la iglesia de El Salvador y Comisario del Santo Oficio de la Inquisición en Béjar. El tribunal inquisitorial de Llerena juzga por el delito de fautoría a uno de los promotores del mismo (1ª Parte)


            1.-INTRODUCCIÓN

            El presente trabajo se ha elaborado a partir de una Relación de causas -enjuiciadas y en su mayor parte sentenciadas- que el tribunal de la Inquisición de Llerena remite en 1656 al Consejo de la Suprema Inquisición. En uno de los folios[1] de la mencionada relación -que se reproduce más adelante- se halla incluido, con el número 10, el resumen de un proceso inconcluso que se relaciona con el sorprendente motín que, un año antes, se produjera en la villa bejarana contra el licenciado Gerónimo González de Lucio, cura párroco de la iglesia del Salvador

Iglesia de El Salvador desde los soportales de la Plaza Mayor

           El suceso –insólito por sus circunstancias tanto en la localidad como en la época en que se produjo- del que, en 1924, dio documentada noticia el historiador bejarano Antonio Martín Lázaro en un artículo publicado en el semanario local Béjar en Madrid[2], sería recogido 57 años más tarde por el sacerdote, polígrafo e historiador José Luis Majada Neila en una magistral biografía sobre el soberbio personaje en su libro, meticuloso y ameno, titulado Genio Indómito[3].

            Tras la reproducción y transcripción de las páginas en las que aparece compendiado el proceso, se recordarán al lector las particularidades en que se desarrolló el multitudinario tumulto contra el clérigo bejarano, las personas intervinientes en el mismo y su adecuado –que no infausto, como cabría esperar- desenlace, así como la aportación del documento estudiado a un mejor conocimiento del hecho histórico.

10/31/2012

La Escuela Elemental de Artes y Oficios de Béjar (2ª Parte y final)



Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2010, pp. 45-48.

            Las fechas en las que se enmarca esta nueva fase de la Escuela vienen marcadas por el reconocimiento de la enseñanza técnica elemental de Béjar por el estado en 1886 y la implantación del nivel medio en 1901. A partir de ese momento la costeará económicamente, evitando los problemas de financiación que arrastraba desde sus inicios. 

            La ceremonia oficial de inauguración tuvo lugar en el edificio de la Calle Mansilla el 14 de noviembre de 1887 y a ella asistieron autoridades civiles y militares, el diputado a Cortes Jerónimo Rodríguez Yagüe, la Sociedad Económica de Amigos del País, la Junta de Fábrica y los miembros de la suprimida Escuela Municipal de Artes y Oficios. El discurso de apertura fue pronunciado por Luis Caballero Noguerol y en él hizo hincapié de la utilidad que reportan las Escuelas de Artes y Oficios en poblaciones industriales como la nuestra y apropósito de la crisis por que atraviesa la industria lanera (…) hizo atinadas observaciones a la marcha lánguida que en ésta se viene sumiendo desde hace unos años a esta parte e indicó los medios que a su juicio debieran ponerse en práctica por fabricantes y obreros para conjurar la crisis que amenaza con terminar con nuestra industria[1].


Edificio primitivo de la Escuela de Artes y Oficios


            Las asignaturas impartidas eran “Aritmética, Geometría y principios de la construcción” (impartida por el profesor Luis Caballero Noguerol), “Dibujo geométrico industrial” (profesor José Illán Manzanares y ayudante Ramón Martín Bonisana) “Física, química y mecánica” (profesor Primo Comendador Téllez, a la vez director del centro), “Dibujo de adorno y figura” (ayudante José Villaamil), “Modelado y vaciado” (ayudante Evaristo Nieto Gómez). A esta plantilla debemos sumar al ayudante de clases orales Enrique Brochín Comendador, el escribiente Manuel Alonso Medina, el conserje León Guijo Rodríguez y dos mozos de aseo. Posteriormente, y como ahora veremos, se añadió la asignatura “Taller de Tejidos”[2]

10/24/2012

La Escuela Elemental de Artes y Oficios de Béjar (1ª Parte)




Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2010, pp. 45-48.

Introducción

La Escuela Industrial Elemental de Béjar nació en 1852 de la mano de la burguesía local, del ayuntamiento y de la diputación de Salamanca dentro de una fase de prosperidad de la industria textil local. En efecto, según José María Hernández Díaz la erección y sostenimiento de las Escuelas de Artes y Oficios en la España de la Restauración es el resultado del apoyo prestado por diversas iniciativas populares, privadas, eclesiásticas, municipales o de la Administración central (en mucho menor grado ésta) que intervienen en el tema de manera muy desigual[1]
La idea no era nueva en nuestra localidad pues a lo largo de la primera mitad del siglo XIX se habían realizado varias intentonas de implantar una enseñanza manual básica con resultado siempre negativo[2]. El modelo no era privativo de Béjar; sólo había que mirar al resto de España para implantar unas ideas puestas ya en marcha en otros lugares y copiadas a su vez de Europa, sobre todo de la Francia anterior a la Revolución Francesa y a la Inglaterra de la industrialización[3]. No obstante, la implantación de las enseñanzas técnicas en España no se plantea hasta la llegada de la industrialización, un proceso irregular por ser regional y parcial. El objetivo consistía en alfabetizar a la masa obrera a nivel elemental y otorgarle unos conocimientos básicos técnicos adecuados y adaptados a las necesidades de la industria. Con ello se obtenía un doble beneficio: conseguir mano de obra cualificada y mejorar la cantidad y calidad de los paños fabricados. Hemos de tener en cuenta que Béjar contaba con 200 fábricas abiertas productoras de unas 754.600 varas de paño anuales y que daban empleo a 4.000 personas, según dejó escrito Pascual Madoz quien nos visitó en 1849[4]


Fabril Militar de Béjar
              El 20 de julio de 1852, y mediante real orden auspiciada por el Ministro de Fomento Miguel de Reynoso, se autorizó la apertura de la Escuela Industrial Elemental de Béjar con un presupuesto inicial de 48.000 reales[5]. El primer director de la Escuela, don Nicomedes Martín Mateos -filósofo de reconocimiento internacional y bejarano de nacimiento-, pronunció el discurso inaugural en el originario edificio de la institución, una construcción - hoy desaparecida- compartida con la Escuela de Primeras Letras situada en la calle Mansilla, en el mismo solar de la actual Plaza del Mercado. Posteriormente se trasladaría a la calle Quebradilla de San Francisco[6]