Amigos de Béjar y sus historias

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9/16/2014

Un caso de locura y muerte en la Fuente de la Romana de Candelario




Autora: Mª Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, 01/08/2014, 4.708.

     Un día 22 de julio de 1735 ocurrió un suceso que convulsionó, imaginamos, a Candelario y Béjar[1]. Adentrémonos en la neblina opaca que, como un leve velo de sombras, separa el pasado del presente; olvidémonos de los grandes hechos históricos, de las hazañas de los grandes nombres esculpidos a fuego e imaginémonos en Candelario hace trescientos años, ejercicio fácil si atendemos a lo bien conservado que se encuentra el caserío del pueblo en la actualidad, casi como luciría entonces. 

 Casas de Candelario


Eran las diez de la noche cuando unos golpes en la puerta a modo de llamada interrumpieron la tranquila y calurosa velada del alguacil mayor don Francisco Dejado y Venero en Béjar. Un hombre, entre nervios y balbuceos, a trompicones, fue capaz de narrar que Juan Fraile, vecino de Candelario, “salio a ora de ponerse el sol con una pistola en la mano como viendo de las gentes, azia el Canpo y que llegando a una fuente se disparo con el, caio en tierra y se ha reconocido estar muerto”. Don Francisco, ante la gravedad del caso, echó mano al sombrero y al capote, montó su viejo caballo y, avisando al escribano Esteban García, pusieron rumbo a Candelario adonde arribaron a las once de la noche. Junto a la ermita del Humilladero les recibieron los testigos, entre otros el alcalde Ventura Ballejera y el cirujano Antonio Bueno. El alguacil de Béjar inquirió a los presentes sobre el lugar donde se encontraba el cadáver y todos a una se dirigieron hacia la Cuesta de la Romanay junto ael pilar deella estaba muerto naturalmente Juan Fraile, veçino que fue de este lugar”. El escribano, a petición de don Francisco, procedió a poner por escrito la descripción de la escena: el finado “estaba boca arriba con el brazo derecho destendido e inclinado azia dicho lado derecho; y el Brazo Hizquierdo echado sobre el pecho; y un jugon blanco que tenia puesto tenia junto a la tetilla de dicho lado siniestro tenia un vraço rendondo y alrededor deel negro como de polbora”.

9/09/2014

Del crimen de Matilla al crimen de Barrioneila. Las dos muertes de don Pepito Rodríguez Yagüe (2ª Parte y final)



Autor: Óscar Rivadeneyra Prieto
Publicado: Béjar en Madrid, 16/05/2014, 4.703, p. 4. 

Matilla de los Caños es un pequeño pueblo situado en pleno centro del Campo Charro a 50 kms. de Béjar y 28 de Salamanca. A pesar de la placidez del lugar, rodeado de amplias dehesas de encinas donde pastan los más afamados toros de lidia de España, diversos sucesos ocurridos a lo largo de los siglos XIX y XX nos recuerdan la complejidad social que presidía las relaciones entre terratenientes, pequeños propietarios y campesinos en el mundo agrario salmantino. José Rodríguez Yagüe adquirió por 315.000 pts. esta localidad a Manuel de Velasco y Ripoll [1] el 17 de febrero de 1880, un año antes de ser nombrado alcalde de Béjar. Desde el primer momento los habitantes de Matilla le disputarían el derecho sobre los huertos lindantes con el pueblo que ellos venían explotaban. El resto de terrenos y bienes inmuebles pertenecían a don Pepito en concepto de “coto redondo” [2]. El enfrentamiento debió ser enconado hasta desembocar en tragedia el 13 de diciembre de 1880. Según unas versiones los expeditivos métodos del propietario (como desviar las aguas del arroyo de Arganza para inutilizar los huertos) y según otras los que usaban los campesinos ganando metros día a día modificando los linderos fueron los detonantes. Así gran parte de los habitantes de Matilla se amotinó el citado día tomándose la justicia por su mano con la intención de acabar violentamente con el propietario. Pero no fue este, don Pepito (que no frecuentaba el pueblo), sino su representante el que sufrió las  consecuencias. Se trataba de Antonio López-Manzanares, primo y a la vez cuñado de don Pepito, que murió linchado quedando tendido su cuerpo bajo la “encina del bejarano”. Así se conoció desde aquel momento, y aún hoy, el soberbio ejemplar de Quercus ilex que crece a las afueras de la localidad. Varias decenas de vecinos fueron encarcelados tras los hechos y tres de ellos cumplieron cadena perpetua. Los litigios por la posesión de los huertos no concluyeron hasta 1893 y fueron favorables a Rodríguez Yagüe. A pesar de ello, con posterioridad, Miguel de Unamuno defendió veladamente en diversas publicaciones a los campesinos condenados. Finalmente en 1901 don Pepito vende por un millón de pesetas el pueblo de Matilla a Fernando-Ildefonso Pérez Tabernero [3].

 Don Pepito según un dibujo de Óscar Rivadeneyra

9/02/2014

Del crimen de Matilla al crimen de Barrioneila. Las dos muertes de don Pepito Rodríguez Yagüe (1ª Parte)



Autor: Óscar Rivadenyra Prieto
Publicado: Béjar en Madrid, 02/05/2014, 4.702, p. 4.


Los vertiginosos cambios políticos que se operan en la España del siglo XIX y que suponen el desmantelamiento del antiguo régimen con la estructuración de un alternativo régimen liberal tienen en Béjar dos consecuencias: por una parte la aparición de la masa social como elemento operador cada vez más influyente, con el asociacionismo como bandera, y por otra parte la gestación de las grandes estirpes burguesas entre las que descollaban nombres y apellidos como referencia empresarial. Dentro de este segundo grupo surge una peculiar y paradigmática figura: la del “prohombre”. Se trata de personas que adquieren a lo largo de los años un notable prestigio a partir generalmente de una situación de privilegio económico y que acaba por trascender a las distintas clases sociales. Individuos como el filósofo Nicomedes Martín Mateos, JerónimoAbdón Gómez-Rodulfo o los hermanos Rodríguez Yagüe, pueden ser un buen ejemplo de esta figura tan propia del siglo XIX, pero que tendría también sus ejemplos en el XX con personajes (en cierto modo de reminiscencias decimonónicas) como Toribio Zúñiga [1] o Juan Muñoz

 José Rodríguez Yagüe en su época de alcalde de Béjar
Foto extraída del blog Los Abdones 

8/29/2014

Revista de Ferias y Fiestas de Béjar 2014


Un año más (por suerte) la Cámara de Comercio y el ayuntamiento de Béjar han sacado a la luz, y gratuitamente, la tradicional revista de Ferias y Fiestas que, seamos realistas, la denomino de esa forma porque lleva vaias décadas editándose no porque sean unas páginas anodinas, faltas de contenido e inmóviles. Gracias al buen hacer de Óscar Rivadeneyra, coordinador de la misma, cada año la vemos progresar y trocar de formas. Para empezar luce una fachada diferente en cada una de sus ediciones y en este número Óscar ha creado una portada que cualquier bejarano podría interpretar  aún a falta de una imagen completa: un paño de terciopelo azul oscuro salpicado de un delicado bordado de hojas doradas corta de forma diagonal la superficie en una clara alusión a nuestra patrona, la Virgen del Castañar. En cuanto al interior, el texto ha sido dividido en tres columnas y las fotografías e imágenes acompañan a los artículo dando prioridad a una imagen principal, la protagonista del escrito. Algunas frases entresacadas dan idea de lo que encierran las líneas del texto, invitando a su lectura, mientras que un proverbio o frase ingeniosa actúa de prolegómeno a la definitiva entrada de lleno del lector en el paraíso de las letras. 


8/25/2014

Breve historia de la judería bejarana y X aniversario de la apertura del Museo Judío de Béjar


*Discurso pronunciado por Antonio Avilés Amat, director del Museo Judío "David Melul" de Béjar, en el primer encuentro de los apellidados Béjar, Behar o Bejarano el 9 de Septiembre del año 2004.

 

Sras. y Sres.

¡Buenas noches!

Por invitación del Sr. Iako Iossif Behar les voy a hablar brevemente de los judíos de Béjar y de los vestigios que de ellos se conservan. Pero antes de comenzar mi relato quisiera que les quedaran muy claros dos conceptos que constituyen las coordenadas del espacio y del tiempo: dónde ocurre nuestra historia y cuando ocurre.


El lugar es la antigua villa de Béjar, que fue y es la cabeza o el centro geográfico de una extensa comarca, integrada por pueblos y aldeas de diverso tamaño y población. La comarca de Béjar ha cambiado sensiblemente y en la actualidad varios pueblos que antes pertenecían a ella ya no pertenecen, como es el caso de Becedas (Ávila) o Hervás (Cáseres). Quiero destacar algo de suma importancia: en la época en que habitaron los judíos, Béjar y las poblaciones de su comarca o jurisdicción, siempre perteneció al señorío o ducado de los Zúñiga, es decir, que fue villa de señorío y no realenga o gobernada por el rey. Aquí para bien o para mal, las normas y las leyes para el gobierno de la villa y su comarca siempre fueron dictadas por los Duques de Béjar.

 Torá del Museo Judío David Melul de Béjar. Foto extraída de la web del museo.