La Escuela Industrial de Béjar fue fundada en 1852 gracias al esfuerzo
de un pensador y prohombre nacido en la ciudad, don Nicomedes Martín Mateos, con el apoyo, eso sí, de la burguesía, ayuntamiento y diputación
dentro de un proceso de expansión de las enseñanzas técnicas que se estaba
consolidando en España. La idea no era nueva, pues España se estaba sumando
tarde a un modelo ya implantado en Gran Bretaña o en Francia desde hacía medio
siglo. El objetivo consistía en alfabetizar
a las masas obreras, por lo menos en lo que se refería a la enseñanza
elemental, y obtener de ese modo una mano
de obra cualificada adaptada a la industria.
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| Unamuno |
La primera intentona de Escuela
Industrial en Béjar sucumbió en 1868 por falta de entusiasmo y recursos
económicos por parte de la diputación provincial. Sin embargo, los
intelectuales bejaranos no se dieron por derrotados, abriendo una Escuela Municipal con el apoyo del
consistorio y de la Sociedad Económica
de Amigos del País con las mismas premisas que la fenecida. En 1886 sus esfuerzos se vieron
recompensados al ser integrada como Escuela
de Artes y Oficios oficial y en 1900
al ser reconocida como una de las nueve primeras Escuelas de Artes e Industrias de España junto a las de Madrid,
Alcoi, Gijón, Cartagena, Las Palmas, Terrasa, Vigo y Vilanova i la Geltrù.





