Autora: Carmen Cascón Matas
Desde hace un par de
años me encuentro entre los seguidores del blog “Gaudí y más” y no es por
casualidad. En 2010 encaminé mis pasos por vez primera a la ciudad de Barcelona
y puedo confesar que me embrujó en un sentimiento que sólo había sentido por
Córdoba. Durante meses, y a pesar de mi regreso físico a tierras bejaranas, me
asaltaban las imágenes de sus calles y plazas, de sus edificios y parques, de
todo aquello que había conocido en el breve plazo de unos días, un suspiro. El
sentimiento de insatisfacción por lo que me rodeaba, comparado con la ciudad
catalana, no me lo pude quitar de encima hasta muchos meses después, durante
los cuales no hacía más que leer novelas y libros que me llevaran a conocer su
historia y vivencias.
A Gaudí lo admiraba desde antiguo, pues hacía unos años
que había podido disfrutar del Palacio Episcopal de Astorga, de la Casa Botines
de León y de El Capricho de Comillas, nada comparable a lo que me esperaba en
Barcelona. Y me sucedió lo propio: comencé a buscar libros sobre su
arquitectura y su vida en Salamanca, y en internet absorbía como una esponja
webs y blogs sobre cualquier aspecto relacionado con su figura. En alguna de esas
indagaciones, me topé con el blog de Ana Mª Ferrín. En comparación con otros
espacios de rigurosidad dudosa, la web dedicada a Gaudí y a otros aspectos del
arte en general me pareció un remanso en el que se podía nadar sin temor a
falsas interpretaciones. Lo seguí durante un tiempo sin atreverme a comentar
sus entradas porque me parecía aventurado opinar sin conocimiento ante una
experta sobre el tema que llevaba bajo el brazo varios libros temáticos sobre
el arquitecto catalán de gran calado, como Gaudí. De piedra y fuego, Gaudí.
La huella del genio o Regreso a Gaudí ‘s place, entre otros. Un día, sin embargo, me
atreví a dejarle un breve comentario y se estableció entre nosotras una
relación de intercambio de ideas, tanto a través del blog como por correo electrónico,
que han dado como fruto un encuentro particular en Barcelona durante mi última
visita.





