Amigos de Béjar y sus historias

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7/28/2014

Reseña de "El carril de paja" de Ángel Menoyo Portalés, reeditado por Jesús A. García



            Cuando Jesús A. García, el editor e introductor de este libro no venal de 145 páginas que ve la luz gracias a la colaboración de los ayuntamientos de Fuentes de Béjar, La Cabeza de Béjar, Nava de Béjar y la Asociación de Vecinos “Los Hermanitos” de Nava de Béjar, me lo puso en las manos no tenía idea de quién era su autor, Ángel Menoyo Portalés, ni si estaba vivo o muerto, ni qué significaba el título de la obra. El carril de paja, leí e imaginé que tenía que ver con las faenas del campo. Qué lejos estaban mis suposiciones de la realidad.




            Jesús me describió entusiasmado cómo fue adentrándose en la búsqueda de un libro del cual se había perdido memoria o del que quizá pocos habían tenido constancia en su momento, más allá de los familiares y amigos del autor. La labor de investigación dio el fruto apetecido y, una vez hallado El carril de paja, fue hora de adentrarse en él, en las tradiciones y lugares que en él tenían lugar y en la vida y obra de Ángel Menoyo Portalés. A todo ello dedica Jesús una introducción sabrosa y necesaria antes de que el lector haga un viaje en el tiempo trasladándose a Nava de Béjar, La Cabeza de Béjar y Fuentes de Béjar allá por principios del pasado siglo. Pero antes de nada Rafael Sánchez desgrana con cariño y desde el corazón los recuerdos de un mundo que se fue, aquel en que los tres pueblos cercanos presumían de industrias (textil, Fuentes; La Cabeza, chocolates y curtidos; Nava, chacinería) y que contaban con la ventaja de un tren que les podría llevar de Sur a Norte, de Cádiz a Gijón, con sólo asomarse a la cercana estación de Fuentes. Dice Rafael que Nunca debemos olvidar quiénes somos y de dónde venimos. La vida es una rueda y podemos regresar siempre al principio. Y para ello qué mejor que rescatar los recuerdos, hacer revivir los lugares y las gentes, ponerles voz, aunque resulte duro y la melancolía y las lágrimas acaben por asomarse a los ojos. A Rafael se le nota que la emoción le sobrepasa en las pinceladas que nos proporciona de su infancia, aquella en la que el mundo que nos rodea se percibe con un halo mágico, los segundos duran minutos, los minutos horas y las horas días, y los sucesos se graban a fuego en la memoria. 

7/21/2014

Elogio a la banda de música de Béjar



    
Autor: Antonio Avilés Amat
Publicado: Béjar en Madrid, 04/07/2014, 4.706.
  

         Muchos de mis recuerdos infantiles se hallan asociados a las fiestas patronales de mi pueblo. Aquellas fiestas no eran realmente tales fiestas, ni poseían la exultación y el regocijo que debían ser inherentes a ellas hasta que no las anunciaba tocando, cada jornada, las floreadas dianas, la banda de música local con su alegre “tachín, tachán”; tampoco la misa mayor –que marcaba el apogeo o la plenitud de las mismas- era tan solemne si no ejecutaba, también la banda, durante el momento de la consagración, el himno nacional; ni la procesión con el santo parecía tan fastuosa y memorable si no transitaba a los acordes que emitían los instrumentos de tal grupo musical; ni el recinto ferial se animaba hasta que no se escuchaban los ampulosos y jaraneros compases -ejecutados por sus miembros uniformados de azul marino y cubiertos con gorra de plato- y el entrechocar de los platillos que tanto entusiasmaban a la chiquillería; ni las corridas de toros en la plaza –tendidos de sol y de sombra y en todos sudando, porque era estío- tenían sentido, ni gracia, ni solera, si no sonaban los cornetines anunciando los tercios de la lidia o los pasodobles que, por descontado, la banda interpretaba, acompañando las faenas de muleta del diestro… Esto son evocaciones de mi infancia unidas a las recordadas músicas de la bulliciosa banda de mi pueblo, que no sé si afinaría o no cuando las interpretaba, pero que a mí me parecía fantástica y levantaba, con sus cadencias festivas y sus sonidos bullangueros, nuestros ánimos y nos predisponían a gozar en plenitud de aquellos días de asueto y de jolgorio.


 Concierto en la Plaza Mayor

     

7/15/2014

Pequeña biografía de un Ministro de Hacienda nacido en Béjar: José Sánchez Ocaña (1798- 1887) (6ª Parte y final)



Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2012, pp. 53-59.


IV.        Ministro por dos veces (1858-1868)


            En 1855 José Sánchez Ocaña publica en Madrid, en la imprenta de Tejado, Reseña Histórica sobre el estado de la Hacienda y del Tesoro público en España durante la administración progresista y moderada [1], un compendio de los problemas de la deuda española y de sus posibles soluciones. Bravo Murillo dijo que «en el año 1855 publicó mi amigo el Sr. D. José Sánchez Ocaña la Reseña Histórica sobre el estado de la Hacienda y del Tesoro público en España durante la administración progresista y moderada, y en esa excelente producción se halla expuesta con exactitud y con entera verdad, al paso que con más extensión que las demás, la gestión de aquella administración económica, manifestando de una manera muy clara y perceptible sus resultados.»[2].

 General Narváez, líder del moderantismo

6/28/2014

Pequeña biografía de un Ministro de Hacienda nacido en Béjar: José Sánchez Ocaña (1798- 1887) (5ª Parte)




Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2012, pp. 53-59.


IV. De veraneo con Bravo Murillo en tierras bejaranas (1853)


            En el verano de 1853, ocupando José Sánchez Ocaña su cargo habitual de Diputado por Salamanca [1], ocurre un suceso que es digno de ser mencionado por el revuelo que provocó en su momento. Don José, acompañado por don Juan Bravo Murillo (presidente del Consejo de Ministros hasta diciembre de 1852 y del Congreso de los Diputados en 1858, dos veces Ministro de Hacienda y una de Gracia y Justicia, conservador políticamente) y otros personajes de la Villa y Corte, visitan Béjar. Pero dejemos a Bravo Murillo que nos cuente sus impresiones sobre el viaje:  

Juan Bravo Murillo


            «Béjar: la travesía, que es de 16 a 19 leguas, se hizo a caballo hasta Piedrahíta, donde pernoctamos y nos visitó el Juez de ella; y las siete leguas desde aquel pueblo a Béjar, parte en una tartana y parte a caballo. En este último tramo, sabiéndose ya en los pueblos intermedios nuestra venida, salían los curas y Ayuntamientos, algunos de los concejales en mangas de camisa, pero todos con capas negras, a recibirnos. A dos leguas de Béjar, estaban ya Herrera (Gabriel Herrera, natural de Béjar y rector de la Universidad de Salamanca) sus más allegados parientes, una comisión del Ayuntamiento y otros personajes, todos los cuales con nosotros, hicieron el resto del camino en tres buenos coches de paseo, que a pesar de lo poco que se prestan las vías, que hay en ésta, poco hace villa, hoy ciudad por la intercesión de su celoso diputado don José Sánchez Ocaña.

6/23/2014

Pequeña biografía de un Ministro de Hacienda nacido en Béjar: José Sánchez Ocaña (1798- 1887) (4ª Parte)




Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2012, pp. 53-59.

IV. Un regalo para los bejaranos (1850)


          En 1850, y en la cúspide de su carrera (era entonces Director General del Tesoro), José Sánchez Ocaña quiere hacer un regalo a Béjar, su ciudad de nacimiento. Dada su cercanía a la reina y siendo diputado por Salamanca, realiza las gestiones pertinentes para que se le otorgue el título de Ciudad. ¿Orgullo? ¿Vergüenza de que su lugar de origen sólo fuese una pequeña, aunque industriosa, villa al sur de Salamanca? 

 Plano de Béjar de Francisco Coello (1867). 
Extraído de wikipedia

            Una respuesta al dilema nos la ofrece el progresista Juan Muñoz Peña en su libro Béjar, reseña al vapor de sus hechos políticos pasados y presentes, 1868 [1]. Su opinión no tiene desperdicio y, aunque no se dan nombres, las pistas que nos ofrece se dirigen certeramente hacia Sánchez Ocaña y al poder que éste había ido acumulando por obra y gracia del sistema caciquil.