Amigos de Béjar y sus historias

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5/30/2016

"Colombine" en el Ateneo Bejarano (1912) (1ª Parte)



Autora: Mª Teresa López Hernández
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2015, pp. 70-73. 

El Ateneo Bejarano se fundó en 1911 fruto de la práctica surgida a finales del s. XIX y principios del XX que consistió en la creación de lugares de encuentro social en los que se agrupaban según su estamento social: burguesía, grupos obreros, partidos políticos, etc. con la finalidad de desarrollar actividades lúdicas, culturales, educativas… y a los que se les asignaban distintos nombres como círculo, ateneo, o casino. Era un proyecto cultural avanzado, plural, que reconocía los derechos de la mujer. Su promotor, el periodista bejarano José María Blázquez de Pedro, participó en diversas publicaciones periódicas y anarcosindicalistas [1].
 Carmen de Burgos, "Colombine"
 
Su corta existencia, se extinguió en 1912, no impidió una intensa vida cultural que se plasmó en su publicación “Cultura y Tolerancia”, cuyos números abarcan el periodo comprendido entre el 1 de enero de 1911 y el 25 de agosto de 1912. En ella se anunciaban actividades del Ateneo pero, sobre todo, era el órgano de reflexión de algunos ateneístas [2]. Tuvo su domicilio social en la Puerta de Ávila nº 18 y una orientación progresista radical. No en vano había sido iniciado por la Juventud Republicana, Agrupación Socialista y Grupo Anarquista, aunque esto no limitaba la pertenencia: “caben gentes de todas las ideas, de todos los partidos,  la puerta está abierta al pasajero, la biblioteca a quién quiera utilizarla y se puede discutir todo, no hay vallas, no hay limitaciones, lo único que se prohíbe son los apostatas, no a nuestras ideas, sino a las ideas…[3].

5/23/2016

Notas sobre la festividad de Corpus Christi y el poder señorial en Béjar



 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

    La cultura, propiedad de todos y de nadie en particular, es una construcción formado a través del tiempo por diversos factores, por lo que siempre es posible obtener otra mirada de sus manifestaciones. Es el caso de la fiesta de Corpus Christi instituida en 1264 por el papa Urbano IV (el que excomulgó a Pedro III de Aragón), que dejó de ser día festivo en España en 1989 (siempre caía en jueves), pero conserva aún  el carácter de fiesta local de interés turístico nacional en varios lugares. En Béjar, donde c. 1413 su I señor Diego López de Estúñiga habría recibido del papa Benedicto XIII (el de los huevos benedictinos) el derecho de patronato sobre la celebración, es relevante la procesión por las calles de la ciudad en la que participan los singulares Hombres de Musgo (hasta aquí una mirada, digamos, general).



Procesión de Corpus Christi por las calles de Béjar



       En calidad de duques de Béjar, los sucesores de Diego López de Estúñiga ejercieron este derecho de patronato y lo extendieron a sus posesiones ampliándolo también a otras festividades, como se desprende del documento de la tercera titular doña Teresa de Zúñiga sobre fiestas de guardar en su villa de Burguillos del Cerro (Badajoz); del pleito del cuarto, Francisco de Zúñiga, contra el concejo de Béjar por no cumplir sus instrucciones respecto a la procesión del Corpus Cristi; y de la carta del alcalde mayor de Gibraleón (Huelva), informando al octavo titular, Alonso de Zúñiga, de disturbios ocurridos en la procesión y la necesidad de aplicar una justicia más eficaz en la villa.

5/16/2016

La duquesa de Béjar María de Zúñiga y Pimentel, y su legado a la Universidad de Salamanca



*Durante unos días permaneceré alejada de Internet, así que os dejo un par de entradas programdas para que disfrutéis con las historias de la Casa Ducal narradas por mi buen amigo en la distancia Jorge Zúñiga Rodríguez. 

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

      María de Zúñiga y Pimentel, hija y esposa respectivamente de los dos primeros duques (y tía además del que fue su esposo), gobernó sola durante el breve período de dos años entre la muerte de su marido y su propio fallecimiento, dejando como legado una generosa provisión para edificar un hospital para los pobres que sean de esta mi villa de Béjar y lugares de su tierra, excepto si no pasare alguno y enfermare yendo de camino (testamento de doña María en Documentos sobre los seis primeros duques de Béjar, Anastasio Rojo Vega, 2008)




Fachada del Hospital de San Gil, hoy Museo Mateo Hernández, Béjar



      Otro de sus legados fue la provisión de seiscientos mil maravedís de renta, más cien mil eventuales, para la edificación de un colegio en la ciudad de Salamanca dedicado a San Guillermo, en el cual perpetuamente recibirían instrucción teológica y mantenimiento cincuenta frailes franciscanos, o en su defecto agustinos. De hecho era una facultad de teología, por lo que el colegio debía construirse en la Universidad de Salamanca (El convento de San Agustín y el colegio de San Guillermo, Teófilo Viñas Román, 2002) y albergar una iglesia y capilla donde se haga mi entierro humilde y sin curiosidad…

5/09/2016

Don Quixote en Bexar (4ª parte y final)

Relato ganador del Concurso Literario del Casino Obrero de Béjar, 2015

Al poco de amanecer y sin probar aún bocado, como mandan los cánones de la caballería, los dos hidalgos fueron al bosque de castaños que sigue al estanque, aún con el gorro de dormir y el camisón blanco, armados de sus espadas, con el fin de profesar ejercicio de armas con el estómago vacío, ya que ha de estarse siempre entrenado, pues el ocio seca los miembros y las ideas que los dirigen. 

 Hombres de musgo


Llegada la hora pensada, pusiéronse en disposición de partir para Béxar, donde aquel día preciso se celebraba el Corpus Christi, festividad religiosa de la Eucaristía consagrada, de gran solemnidad y empaque, en la que el duque desfilaba a la vista de su pueblo con pompas y poderes. Llamaron gritando don Quijote y don Albín a sus escuderos sin respuesta cuando ya la mañana avanzaba. Movilizaron a criados y sirvientes del palacio creyéndoles raptados hasta que un criado los despertó, pinchándolos con la punta de una horca de madera, enterrados en el heno, cuando procedía a tomar un haz de tal con el que dar alimento a los caballos. Solo así bajaron ambos del sueño y entraron en el del malestar que acompaña a las noches de farra y abandono cuando se abre, después, de nuevo el ojo y la cabeza vuelve. Un caballero nunca golpea a su escudero, pero bien lo merecían ambos, aun así recibieron el reproche airado de sus señores, no solo como causantes de la demora, sino también por la facha que ambos sacaban, todavía extenuados por el sueño profundo interrumpido. Sin que fuera una venganza, sino a fe de despertarlos en verdad, les ataron de los pies y a través de una polea, fueron introducidos una y otra vez de cabeza en el estanque hasta que hubieron recobrado la normalidad y entonces, oportunamente secos, partieron para Béxar sabedores de que no llegarían a la pompa del todo a tiempo.

5/02/2016

Don Quixote en Bexar (3ª Parte)

Relato ganador del Concurso Literario del Casino Obrero de Béjar 2015.

      Tras la audiencia y notándose todos en las tripas que era ya la hora de yantar, llevaron a don Quijote a un comedor donde Sancho esperaba y donde habrían de comer con el bufón y otros allegados, puesto que el duque comía con mujer e hijos aparte. Sirviéronle lo que dicen en esta tierra que es el mejor manjar, no solo para el estómago, sino también para el espíritu de los propios bexaranos, que lo comen con placer y lo presumen y defienden allí donde vayan como lo mejor entre todo lo posible. Al fin y al cabo carne con patatas en caldero, pero bien matizado y hecho con la concentración del amor por lo que se hace, la exacta especia e incluso la leña precisa para alimentar el fuego, produce todo en el alma un regocijo que solo se remata con buena siesta en cama blanda y sin chinches que molesten. Probola don Quijote, que nunca fue tipo de buen comer y animándose, pidió incluso más, para sorpresa de Sancho, que le hacía siempre similar en el comer a un pajarillo. Sancho sin embargo gozó de cuatro platos, con su pan de hogaza y un buen trozo de chorizo, que le llevaron directamente a reposar al pajar donde rumiaban Rocinante y el bueno de Rucio.


 Don Quijote comiendo en la venta, grabado de José Rivelles

        Dispuso el duque que llevaran por la tarde y hospedaran al hidalgo a una villa que ostenta a más o menos una legua, donde sofoca los calores y el ahogo del verano con la tranquilidad del agua y la paz que proporciona el bosque. Allí, por esos días, recomponía su figura don Albín de Valdesangil bajo la custodia de un sanador hasta que estuviera apto para volver a sus tareas. Ningún sitio mejor para don Quijote, que viajó majestuoso en su caballo y recibió reverencias de las mujeres que lavaban a esa hora en el río, al anunciar don Francés que tenían la suerte de ver pasar tan cerca a uno de los más insignes caballeros andantes que ha conocido la existencia toda. Sancho viajó tendido en un carro, pues no hubo forma de despejarlo de la siesta.

4/25/2016

Don Quixote en Bexar (2ª parte)

Autor: José Francico Fabián García
Relato ganador del Concurso Literario Casino Obrero 2015

Un almediodia de junio llegó don Quijote al puente de La Malena venido por el camino real, procedente del sur, donde el calor ya por entonces sofocaba.

-Qué frescura la de aquí y qué excelso paisaje éste para la paz de dentro, amigo Sancho -dijo el caballero despojándose del casco, desatándosele a consecuencia el pelo ralo y sudoroso, a la vez que desmontaba del caballo- calmaremos la sed y reposaremos el cuerpo para que contagie al espíritu y sirva de asiento a la forma de obrar, como suele ser menester.

Puente de La Malena sobre el río Cuerpo de Hombre,
 de origen romano y sobre el que transcurre la Vía de la Plata

-¿Y la andorga, mi señor, cómo la calmaremos, sabiendo como se sabe, que mal funciona el espíritu ese que cita, si la andorga hace ruido por vacía y a disgusto? Mal percato haré de alguna belleza sin buena comida de por medio- repuso Sancho.

4/18/2016

Don Quixote en Béxar (1ª Parte)

Autor: José Francisco Fabián García
Relato ganador del Premio Literario Casino Obrero de Béjar 2015.

      *Con este relato ganador del Pemio Literario Casino Obrero 2015, cuyo autor es José Francisco Fabián García (dejamos enlace a su página web), queremos hacer nuestro particular homenaje al genio de las letras españolas. Como sabeis es mucha la relación que Béjar, y en concreto sus duques, tuvieron con don Miguel de Cervantes, pues no en vano el nombre de la entonces villa es la primera mencionada en "El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha". A ello le dedicamos dos entradas en su momento que dejo aquí para que refresqueis la memoria. Y si bien la intención primera de don Miguel fue dedicarle a nuestro duque de Béjar, don Alonso, su obra para de él obtener el mecenazgo que tanto ansiaba, al final el resultado no tuvo el resultado apetecido habida cuenta de que el aristócrata hizo oídos sordos y no soltó la mosca de su opulenta bolsa. Y Cervantes quedó tan pobre como siempre, miserable entre los miserables, sin fama, ni éxito, con muchos recuerdos de su aventurera vida pasada en su bagage y caminos recorridos a lo largo y ancho del reino, mas sin un real con el que regalar sus maltrechos huesos. 

     El relato ficciona la aparición de un legajo perdido, un capítulo nunca hallado del paso de Don Quijote y Sancho por una conocida villa y sus aventuras en ella... 


       Casi nadie conoce (todavía) que rebuscando en la sacristía de la iglesia de San Juan apareció un manuscrito apolillado, polvoriento, algo comido en los bordes por las ratas y manchado de vino de las vinajeras que había estado perdido mucho tiempo entre anaqueles, cajones y libros de nacimientos, óbitos, matrimonios, testamentos y haberes de las cofradías. Para ser todo cierto, diremos que lo encontró una mujer sin nombre ni peso para la Historia llamada Nuña de Sanchazurra, que hacía las limpiezas, ponía orden y cocinaba con cierta sabiduría al cura de dicha parroquia, el cual, por caridad o por lo que fuera, le pagaba un jornal y daba cobijo y educación al hijo que Nuña había tenido sin marido conocido ni hombre al lado, cosa que tratándose de la asistenta del cura era sobrado motivo para evitar comentarios o tenerlos muy a puerta cerrada.

Iglesia de San Juan Bautista

4/11/2016

Pensamientos de una bejarana de cien años (2ª parte y final)


Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Artículo literario escrito para la Revista de Fiestas y Ferias de Béjar, 2014, pp. 32-35.

     Unos cañonazos me sobresaltan. No, otra vez no. ¡Los franceses de nuevo! ¿O será el pérfido general Basilio García, el líder de los carlistas que sembró el terror de los bejaranos allá por 1838 y que fue expulsado por Pardiñas? “A las barricadas, ¡muerte a Isabel II! ¡Abajo los Borbones!”, gritan en 1868. Los latidos del cañón son producto de mi mente. Sigo sentada y mi nieta aporrea el piano. Duros momentos aquellos de mi vida. La placentera Béjar en que nací en el último cuarto del siglo XVIII, subyugada bajo el dominio de los duques, ha cambiado demasiado, tanto que casi no la reconozco y, sin embargo, de entonces guardo los mejores recuerdos por ser los de mi infancia y adolescencia. Las sucias y retorcidas callejuelas, enclaustradas entre los muros de la cerca defensiva, salpicadas por talleres artesanales dedicados a la elaboración de paños, sacralizadas por tres conventos –uno de frailes y dos de monjas-, domeñadas con mano de hierro por un duque ausente, siempre en Madrid, habitadas por alegres gentes dentro de una agonía en forma de hambre y enfermedades, recorridas por generaciones procedentes de lugares lejanos –Flandes, Holanda, Inglaterra, Francia, Alemania- por obra y gracia de la casa ducal, moldeadas a base de granito de la sierra, brillaban bajo el mismo sol puro del invierno, idéntico al que lucía aquel agosto de 1809 cuando las tropas del Corso entraron a sangre y fuego matando, saqueando, violando, incendiando. 

 En Béjar también sufrimos "la francesada"

        De todos los dramas de mi vida este fue quizá el más amargo. Mi marido, Telesforo Sánchez Ocaña, amartilló su pistola, me encerró con mis hijas en el desván de la casa y dio orden a los criados de que cerrasen a cal y canto las puertas de acceso a la calle. Durante días no pudimos ver la luz del sol. La guerra contra el francés transcurrió a lo largo de seis extensos años y Béjar sufrió en sus propias carnes las idas y venidas, los avances y retrocesos de los frentes, las correrías de los guerrilleros y sus habitantes soportaron hambre y penalidades. 

4/04/2016

Pensamientos de una bejarana de cien años (1ª parte)



Autora: Carmen Cascón Matas 
Artículo literario escrito para la Revista de Fiestas y Ferias de Béjar, 2014, pp. 32-35.


            Esta que veis aquí de poblado rostro surcado de arrugas sin cuento, boca hendida y labios ausentes, mirada borrosa aunque firme, moño tirante y manos sarmentosas con la fuerza suficiente para sostener un delicado abanico –aún conservo la coquetería de antaño-, posada con solemnidad de matrona sobre una silla a modo de trono y envuelta en una pañoleta de luto perpetuo, soy yo, Antonia Rodríguez de Lucio y en este presente año del señor de 1873 cumplo un siglo al nacer en Béjar un 16 de octubre de 1773. 

Antonia Rodríguez de Lucio
Agradezco el préstamo y reproducción de esta fotografía a los hermanos González de la Huebra,
 a cuyo abuelo fotógrafo dedicamos esta entrada en su día 

          Gozo de la inmensa fortuna de atesorar en mi lúcida memoria el pesado bagaje de un mundo que se fue, mientras los acontecimientos que me rodean transcurren en las sombras y reina para mí el silencio. Sorda y medio ciega, comprenderéis, queridos míos, que el presente sea para mí insondable. Llegará un día, no muy lejano, en que dormiré para siempre sin poner mis pensamientos por escrito. Quedarán guardados en mi cerebro sin que importen mucho a nadie y se disiparán con el viento helado que sopla silbante desde las lagunas de la sierra. He vivido con intensidad y sido testigo de la muerte de varias generaciones cuando lo natural es que una mujer no sobreviva más allá de cincuenta o sesenta años, si no muere tras una cadena interminable de partos. Dios me ha concedido la gracia de doblar esa edad aun cuando me he considerado vieja desde los cuarenta. A mi alrededor se han desatado guerras, revoluciones, cambios de gobierno, golpes de estado y un desarrollo textil nunca soñado. Y, sin embargo, mis preocupaciones se ciñen desde la juventud a mi familia; la política es un mundo privativo de los hombres. Ninguna mujer se ha atrevido a tomar partido en uno u otro sentido y yo, nacida aún bajo el dominio de los duques, no voy a convertirme en un ejemplo de lo contrario. La casa y los hijos han constituido los pilares sobre los que se han asentado el edificio de mi vida y el tiempo se ha esfumado entre costuras, amenos pasatiempos en el campo e idas y venidas a la iglesia. Y me considero afortunada al permitirme Dios que naciera en el seno humilde de un matrimonio que ha visto engrandecer su linaje de generación en generación gracias a unas manufacturas textiles, tímidas siendo yo una niña, ceñidas al ámbito de los hogares, y ahora mecanizadas y cada día más detentadoras del mundo industrial y del progreso. 

4/02/2016

A Carmen, con motivo de su cumpleaños



        No conozco personalmente a Carmen aún, pero espero hacerlo en un viaje que pretendo realizar con mis nietos, que de tanto planificarlo se está volviendo irrealizable. Los nietos crecen y escapan a los planes de los abuelos, que se van desperfilando a través del tiempo. La vida nos vence, hay que aceptarlo. Así que es posible que nunca la conozca, pero la imagino ágil y menuda, inquieta, inquisitiva, investigadora, aplicada, participativa y emprendedora, como debe haber sido hace poco también en sus años de estudiante.



3/28/2016

Los esclavos del “Duque de Oro”, Diego de Zúñiga, y de otros del mismo linaje

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

        Conmueve la delicadeza de los textos citados en "La esclava de doña Teresa de Zúñiga" y "Una esclava en la corte de los duques de Béjar (I-II)" de Carmen Cascón Matas, publicados en Pinceladas de Historia Bejarana (en realidad el misno texto colgado en dos ocasiones), como también seducen la novedad y lo bien tratado del tema (para una visión más allá del universo de Béjar desde Cronología de los Estúñiga, señores de Béjar, y de los duques sus sucesores, Juan Muñoz García 1963, vale consultar La Esclavitud en España en la Edad Moderna, Manuel Lobo Cabrera 1990).

 Tres niños, atribuido a Murillo

         
      Establecido que para un Grande de España de la época era normal tener esclavos, no cabe asombrarse tampoco de los ytens contenidos en el testamento del Duque de Oro Diego López de Zúñiga, transcritos por Anastasio Rojo Vega en Documentos sobre los seis primeros duques de Béjar, 2008, página 58:
    
       -Yten mando… por su servicio… denle… a Sevilla, el negro,… cinco mil maravedís.  
      -A Elena y a Úrsula, negras, mis criadas,… a cada una diez mil maravedís y a Ana la negra por lo mismo ocho mil mrs.
         -Otrosí… a Lorenzo el negro por esto mismo ocho mil maravedís.    


3/21/2016

Heráldica de los Duques de Béjar en la Provincia de Salamanca



Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez


        El patriarca del linaje Zúñiga en Castilla fue Diego López de Estúñiga (primera castellanización del apellido), primer señor de Béjar, villa que obtuvo al intercambiarla por Frías con el rey Enrique III en 1396. De sus descendientes quedan huellas heráldicas en la provincia de Salamanca en lo que corresponde a las ramas de los duques de Béjar y los condes de Miranda del Castañar y Monterrey, representadas fundamentalmente por el blasón de los duques, que actuaron como parientes mayores en la detentación del emblema y en la castellanización definitiva del apellido. Las que se encuentran en Béjar fueron más o menos registradas en el artículo Una historia particular desde un enfoque bejarano, por lo que se apuntará aquí a otros municipios de la provincia.

 



Escudos en el Palacio Ducal y en El Bosque de Béjar



      Los municipios salmantinos de Ledrada, Sanchotello y Valdelacasa llevan el escudo de los duques en el segundo cuartel, por haber pertenecido a la Comunidad de la Villa y Tierra de Béjar.

3/14/2016

"Vuestros y de la causa obrera", de Manuel Carlos Palomeque López, una nueva publicación del CEB que merece la pena leer

   Autor: Carmen Cascón Matas

     Una buena noticia para el Centro de Estudios Bejaranos ha sido la presentación de una nueva publicación sobre la historia de nuestra ciudad. Nos referimos al acto que tuvo lugar el pasado jueves día 10 de marzo en el Casino Obrero en el que tuvimos el gusto de dar a conocer el libro Vuestros y de la causa obrera. La gran huelga de los “siete meses” en Béjar (1913-1914) de Manuel Carlos Palomeque López, trabajo galardonado con el premio “Ciudad de Béjar” en su edición número XIX (2015).

        Tras unas acertadas palabras del presidente del Casino Obrero, Ramón Hernández Garrido, Antonio Avilés Amat, presidente del CEB, presentó al conferenciante y desgranó el proceso de selección de este trabajo como merecedor del premio.


3/07/2016

El corregidor de Béjar, Vicente Sanahuja y Mey: el embellecimiento de Béjar y la amenaza latente del liberalismo (1825-1831) (2ª parte y final)

Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid,  nº 4.725 (20/03/2015), p. 6.


    Como queda dicho, don Vicente Sanahuja y Mey, por nombramiento del rey Fernando VII, se trasladó a Béjar en 1825 para desempeñar el cargo de corregidor, en un momento en el que el estado se había enrocado en el Antiguo Régimen y escaso margen existía para que cualquier cambio a favor de las libertades pudiera producirse tras los excesos del Trienio Liberal (1820- 1823). De hecho los liberales perseguidos bautizaron a este periodo con el oprobioso nombre de Década Ominosa

 Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros, de José Gisbert. 
Museo del Prado

         En Béjar la mayor preocupación de don Vicente basculó entre la decencia y saneo de la población y la obsesión por evitar cualquier conato de levantamiento liberal. En este sentido publicó bandos en pro del aseo de las calles y de la limpieza del monte y restituyó la batida de lobos, que parecían poner en jaque a los pastores de la zona. 

        Por otro lado, en 1824 se había confeccionado una lista de liberales a los que era preciso vigilar por defender  ideas subversivas tales como la defensa del sufragio universal, la libertad de reunión, prensa u opinión o la supresión de los señoríos o la Inquisición, restituida por Fernando VII durante aquellos años luctuosos. Don Vicente mantuvo una férrea vigilancia de los personajes cuyos nombres figuraban en la lista de 1824, evitando la formación de sociedades secretas, células a través de las cuales los liberales pasaban a la acción. 

2/29/2016

El corregidor de Béjar, Vicente Sanahuja y Mey: el embellecimiento de Béjar y la amenaza latente del liberalismo (1825-1831) (1ª parte)


Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid,  nº 4.724 (6/03/2015), p. 6.

*Dedicado a mi antepasado allá donde esté.

     En la noche del 25 de junio de 1825 el alcalde mayor o corregidor de Béjar, don Mariano Herrero, partía hacia su nuevo destino de alcalde del crimen de la Real Audiencia de Valencia mientras su puesto quedaba vacante a la espera de que el rey Fernando VII enviara el nombre de su sustituto. Atrás parecía haber quedado la pesadilla de los desórdenes derivados del Trienio Liberal, concluido dos años antes, aunque nuevas sombras se cernían para una monarquía enrocada cada vez más, por instinto de conservación, en el Antiguo Régimen. El rey se manifestaba una y otra vez en el sentido de que el sistema no debía ceder un ápice ante los embates de los partidarios del liberalismo, ávidos de entregar el sistema en brazos del populacho. Demasiadas experiencias negativas se habían sucedido en aquellos tres años de constitucionalismo y hora era de amarrar a aquellos guerrilleros levantiscos que habían vertido su sangre en la lucha contra Napoleón. La obsesión del monarca por el orden se había transformado en una desatada persecución hacia todo lo que oliera a lucha por las libertades. 

 Fernando VII

        
    El año anterior, sin ir más lejos, se había confeccionado una lista de personas peligrosas en el reino, incluida la villa de Béjar, mientras reconocidos liberales se veían entre rejas, juzgados y ajusticiados, o marchaban camino del exilio. Incluso se llamó a las filas de las Milicias de Voluntarios Realistas, una sustitución de las desparecidas Milicias Nacionales, a aquellos civiles que desearan mantener el orden en sus poblaciones ante cualquier posible amenaza de conspiración, como también sucedió aquí[1]

2/22/2016

Tres Zúñiga en la recepción de una reina y el bautismo de un príncipe



Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

       Antes de la concepción del príncipe Fernando comenzó esta relación, cuando Felipe II, viudo por tercera vez, comisionó a Francisco de Zúñiga y Sotomayor, IV duque de Béjary a sus tíos Gaspar de Zúñiga y Avellaneda, arzobispo de Sevilla y cardenal de España, y Francisco de Zúñiga y Avellaneda, IV conde de Miranda del Castañar y Grande de España, para recibir en Santander a la que sería su cuarta esposa, Ana de Austria. La futura reina venía acompañada por el Gran Duque de Alba Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, hijo del III marqués de Coria, García Álvarez de Toledo y Zúñiga (el duque de Alba había representado al rey Felipe en los esponsales con Ana, celebrados en el Castillo de Praga seis meses antes).



Retrato de Fernando, Príncipe de Asturias, por Alonso Sánchez Coello





      La noble comitiva paseó a la nueva reina –que no hablaba español, como su abuelo Carlos cuando llegó a España- por Burgos y Valladolid, hasta llegar a Segovia, en cuya catedral se celebró la boda real el 12 de noviembre de 1570, ceremonia oficiada por el tío del duque Francisco de Zúñiga y Sotomayor, el cardenal-arzobispo Gaspar de Zúñiga y Avellaneda.

2/15/2016

Sobre un retrato ecuestre del Palacio de Mirabel (Plasencia)



 Autor: Alberto Bravo Martín, Blog Reinado de Carlos II

En una reciente excursión a Plasencia pude finalmente visitar el interior del Palacio de los Marqueses de Mirabel que junto a la catedral constituye el edificio más representativo de la ciudad. El Palacio fortificado fue construido en el siglo XVI por los Duques de Plasencia don Álvaro de Zúñiga y doña Isabel de Pimentel, y constituye un magnífico ejemplo de arquitectura renacentista nobiliar. Actualmente pertenece a la familia Falcó, depositarios del título de Marqueses de Mirabel, siendo la actual titular Alejandra Falcó y Girod por cesión de su padre, el famoso Carlos Falcó, V Marqués de Griñón y XIII de Mirabel. 
 


 En la visita al Palacio de Mirabel destacan, entre otros espacios, el patio renacentista decorado con los blasones de los Zúñiga-Mirabel; el conocido como Salón de Carlos V, dominado por un busto del Emperador, obra de Pompeo Leoni; el Salón de Firmas, decorado con los retratos del Conde de Gondomar y su familia; el amplio mirador, con pintoresco jardín colgante que se asoma a la plaza de San Nicolás, decorado con numerosas esculturas y restos romanos; o el salón de los trofeos de caza del VIII Duque de Arión, con la colección de piezas cobradas en la primera mitad del siglo XX y que incluye además un carruaje de época isabelina.

2/08/2016

El viajero Richard Ford en Béjar (julio de 1832)

         
         Autor: José Muñoz Domínguez

        Buscando información sobre otros temas me he topado con esta referencia de Richard Ford sobre Béjar, fechada en torno al 16-17 de julio de 1832 y para mi desconocida, que me apetece compartir.

 Retrato de Richard Ford por John Frederick Lewis
Ilustración de "The letters of Richard Ford", 1902

       La visita forma parte de su recorrido desde Andalucía hasta Galicia, paso obligado en la ruta LX de Plasencia a Salamanca sobre el trazado de la Vía de la Plata, «el camino directo, pero ni mucho menos el que se debe tomar», según advertencia del viajero, que finalmente optó por la ruta de Ciudad Rodrigo. Tras narrar algunos contratiempos bélicos durante la Guerra de Independencia, acaecidos en 1809 en el puerto de Baños, pasa a describir someramente nuestra ciudad y alrededores, todavía lejos del auge textil lanero que llegaría en la década siguiente:

 Dibujo de Richard Ford de su paso por Salamanca

2/01/2016

Sobre"La Duquesa y el Deán -Historia de una Ambición-", de Jesús Vicente Cano Montero, o la Odisea de un Libro



 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

         Estoy seguro de que la referencia sobre este libro (novela histórica) la encontré en Pinceladas de Historia Bejarana, pero no he podido confirmarlo. Es mucha la información que entrega este blog. El caso es que el tema que trataba me quedó dando vueltas, y me puse en acción hasta que lo tuve en mis manos. El cómo y lo que tardó es motivo del comentario final, y ahora vamos al quid, como decían los romanos.




La Duquesa y el Deán –Historia de una ambición-, de Jesús Vicente Cano Montero, 2011



         La duquesa es doña Leonor Pimentel y Zúñiga, sobrina y mujer de Álvaro de Zúñiga y Guzmán (qué machista es la lengua española; tiene su contrapartida en el homme de la francesa. Podría haber escrito esposa, cónyuge, consorte, pero sonaba cursi para el caso), por entonces conde de Plasencia y duque de Arévalo, futuro I duque de Béjar. El deán es mosén Diego de Valera (Diego de Jerez en el texto), conquense, educador del hijo de la pareja, Juan de Zúñiga y Pimentel, maestre de Alcántara (Torres y Franco-Romero, Lucas de: Mosén Diego de Valera: Su vida y obras, 2008; Cátedra, Pedro M.: La historia de la Casa de Zúñiga otrora atribuida a mosén Diego de Valera, 2003; Scandellari, Simonetta: Mosén Diego de Valera y los consejos a los príncipes, 2007).


1/25/2016

Bernardo Ordóñez de Lara, un bejarano tesorero de los condes de Monterrey y de la catedral de Salamanca (1620-1676) (3ª Parte y final)



Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.732 (3/07/2015), p. 6.

Bernardo Ordóñez de Lara otorgó testamento el 21 de febrero de 1676 [1]. A través de él comprobaremos las cuantiosas rentas, amasadas a lo largo de su vida, de que disponía, entre ellas una casa en Salamanca. El documento se dictó ante el escribano Matías de Zamora, declarándose Ordóñez de Lara “vezino de esta Ciudad de Salamanca y thesorero de la Santa Yglesia Cathedral de ella, y natural de la Villa de Bejar, hijo lexitimo de los señores Paulo Hordoñez de Lara y Doña Agueda Fernandez de Castañares, mis señores y padres”. Su deseo era que sus restos reposasen bajo la peana de la Virgen del Desagravio de la Catedral Nueva de Salamanca, cuyo retablo se había montado a través de su intermediación, como comentamos. 

Catedral de Salamanca reflejándose en las aguas del Tormes
Foto sacada de wikipedia


Al margen de las acciones piadosas, tales como repartir una elevada cantidad económica entre los pobres y sus propios criados, y las mandas religiosas, el bejarano no olvidaba a su familia: a su hermana, a su cuñada Francisca de Salazar (que había entrado en religión en las agustinas de Monterrey), a sus sobrinos y a sus primos. A todos legó dinero u objetos personales de valor. 

1/18/2016

Bernardo Ordóñez de Lara, un bejarano tesorero de los condes de Monterrey y de la catedral de Salamanca (1620-1676) (2ª Parte)



Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.731 (19/06/2015), p. 11.

          

       En 1659 Bernardo Ordóñez de Lara había pasado a ejercer como tesorero de los condes de Monterrey y como tal moraba en Salamanca, tras desempeñar el cargo de abad de los monasterios de Fraeriz y Videferre, en el obispado de Orense, durante cinco años. 

 Convento de las Agustinas de Monterrey (Salamanca)
Foto sacada de aquí
 
       Sin embargo, nunca se desentendió de sus señores naturales y en 1660 representó de nuevo al duque de Béjar en la toma de posesión del Colegio Agustino de San Guillermo en Salamanca, de fundación ducal [1]. La descripción que del ceremonial se hace es cuanto menos curiosa. Recibido Ordóñez de Lara por el prior y la totalidad de los monjes, se dirigió hacia el altar mayor de la iglesia donde se había dispuesto un sitial. Al llegar a él, “se inco de rodillas y puso los braços en dicho sitial y aviendose levantado se sento en la silla que esta puesta junto al dicho sitial y se lebanto y bajo las gradas y tiro por unas argollas que están incadas en una piçarra puesta junto a las gradas del altar mayor […] y se paseo por la dicha capilla mayor e hiço otros actos de posesión”. No hay que olvidar que los duques de Béjar y los condes de Monterrey eran parientes, al pertenecer ambos linajes a la Casa de Zúñiga y descender de Diego López de Zúñiga, hijo de Diego de Zúñiga y Juana García de Leiva, Justicia Mayor de Castilla, camarero mayor de los reyes Enrique III y Juan II. Asimismo el poderoso clan de los Zúñiga salmantino no dejó de ascender en su status económico y político al matrimoniar Inés de Zúñiga, hermana del conde de Monterrey, con el conde- duque de Olivares, todopoderoso valido de Felipe IV [2], y a su vez Manuel de Zúñiga y Acevedo, conde de Monterrey, con la hermana del conde-duque, Leonor de Guzmán y Acevedo.

1/11/2016

Bernardo Ordóñez de Lara, tesorero de los condes de Monterrey y de la catedral de Salamanca (1620-1676) (1ª Parte)


   Autora: Carmen Cascón Matas
   Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.730 (5/06/2015), p. 6.


   En enero del pasado año se presentó en Salamanca el libro que contiene los trabajos de investigación conmemorativos al V centenario de la construcción de su Catedral Nueva. Coordinada por Mariano Casas y auspiciada por la diputación de Salamanca, la publicación lleva por título La Catedral de Salamanca. De Fortis a Magna y en ella he tenido el gusto de participar con un artículo dedicado a un bejarano desconocido, Bernardo Ordóñez de Lara. Para aquellos que no dispongan de la oportunidad de hacerse con este libro, y con el fin de difundir someramente la vida del biografiado, escribo estas líneas que son una sombra de las andanzas de Bernardo, un leal siervo a las órdenes de la nobleza y de la Iglesia salmantina, como le he definido en el título del trabajo no sé si acertada o erróneamente. 



 Portada del libro
La Catedral de Salamanca. De Fortis a Magna

       Por aquello de reunir los datos del personaje de manera cronológica iniciaremos el relato de su vida por su nacimiento. Bernardo Ordóñez de Lara vio la luz en Béjar en el año 1620, hijo menor de Paulo Ordóñez de Lara y de Águeda Fernández de Castañares [1], hidalgos ambos, de rancio abolengo él según prueban las escrituras de probanza de su estatus. El linaje paterno procedía de Salas de los Infantes [2] y su pertenencia al estamento nobiliario había permitido a Paulo introducirse entre la servidumbre funcionarial y administrativa de la Casa Ducal bejarana. Así Ordóñez de Lara desempeñó los cargos de alcalde mayor de la fortaleza o palacio ducal de Béjar y secretario de los duques Francisco III, Alonso I y Francisco IV, lo cual le posicionaba cerca de la familia Zúñiga. Dentro de la compleja corte ducal, compuesta por decenas de personas tanto en Madrid (lugar de residencia habitual de los duques) como en Béjar, Paulo ocupaba una posición preponderante. Por su parte, Águeda Fernández de Castañares, de su mismo nivel social, era sobrina- nieta del cura rector de la parroquia de Santa María la Mayor y comisario del Santo Oficio de la Inquisición, Pedro Fernández de Castañares [3]. La pertenencia a una familia de tales características fue determinante en la vida del pequeño Bernardo Ordóñez de Lara, como veremos posteriormente. 

1/04/2016

Cinco referencias rimadas a la heráldica de los duques de Béjar



Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez


La primera alusión versificada al emblema que más adelante identificará a los duques de Béjar aparecería en el manuscrito titulado Becerro de las Behetrías de Castilla, mandado a redactar entre 1350 y 1366 por el rey Pedro I (el Cruel) a solicitud de las Cortes de Valladolid. El códice tenía por finalidad inventariar a la nobleza castellana y delimitar sus derechos frente a los del rey y los del pueblo.




Primera página del manuscrito Behetrías de Castilla y edición de 1891



El texto, impugnado por algunos por no corresponder al lenguaje de la época, describe la enseña de los miembros del linaje que participaron en la batalla de Las Navas de Tolosa (1212): Vi en campo de limpieza –cerca del muy alto carro – la banda de fortaleza –con cadena de nobleza –y sangre del rey navarro. Y que con la cruz preciosa –en las Navas de Tolosa –se ganaron en un día –cuando Zúñiga vencía –con su lanza victoriosa. El campo de limpieza se refiere al fondo plateado del escudo, que en versión de bandera se reemplazaba por el blanco. 


12/28/2015

Ya está en la calle la revista "Estudios Bejaranos" número XIX

Autora: Carmen Cascón Matas

    Un año más el Centro de Estudios Bejaranos presentó su ya tradicional revista Estudios Bejaranos en su número XIX. Caracterizada por la calidad de los trabajos y la disparidad temática de estos, la presente publicación aúna la música, la literatura, el arte, la historia y la fotografía, además de la experiencia educativa, para ofrecer al público una lectura que intenta completar el mosaico del pasado, no solo de Béjar, sino también de pueblos cercanos como Valdesangil o Santibáñez de Béjar, o establecer lazos perdidos entre la villa ducal y Sevilla o Alemania. La colaboración de los miembros de la institución y de personas ajenas al Centro resulta clave para que la revista salga adelante. 

 
       No sé qué os parecerá, pero el sumario resulta interesante o por lo menos a mí me lo parece. Y resulta que algunos nombres nos suenan de este blog...