Amigos de Béjar y sus historias

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12/21/2015

Los nombres de la nieve




Autor: Óscar Rivadeneyra Prieto
Publicado: Béjar en Madrid, 2 de noviembre de 2014, nº 4.720.

Frente a los tradicionales bienes muebles e inmuebles de los que suelen constar  los inventarios de la  propiedad, se añadía en siglos pasados lo que podríamos denominar la propiedad de lo etéreo y de lo efímero que, pese a su condición, por ser materia altamente lucrativa, fue muy disputada por los poderosos. Nos estamos refiriendo a la nieve, el meteoro por excelencia del invierno, que no ha dejado de seducir por su belleza y por su rentabilidad a partes iguales. No es exclusiva cosa del presente el mirar al cielo en busca de lo proclive de las nevadas, consultando arreboles y calendarios zaragozanos antes y geopotenciales en la actualidad. 

Sierra de Béjar con nieve

Un invierno henchido de precipitaciones es tan solicitado hoy por los esquiadores como lo fue desde el siglo XVI en España, cuando comenzó la explotación del blanco elemento como producto de refrigerio, conservación de alimentos y delicatessen de caprichosos. Tan rentable llegó a ser su almacenamiento y su venta que fue gravado por el Estado con un impuesto de la quinta parte de su valor y que por ello llevó el curioso nombre del “quinto y millón de la nieve”. 

 La Sierra desde un paraje próximo a Candelario

12/14/2015

La fiesta del obispillo de San Nicolás en Béjar: de celebración inocente a gamberrismo paródico



  

Autora: Carmen Cascón Matas.

Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.718 (5/12/ 2014), p. 6.



Se escucha el eco sordo de los cascos de un burrillo por la calle Mayor. Un griterío de muchachos acompaña los pasos del rucio en su trote cansino y cabizbajo. Hoy su carga es mucho más liviana. Un niño, sí, transporta a un niño engalanado con mitra, báculo y sobrepelliz. Por unos días es él quien manda en la villa. Un obispillo dirige los destinos de la población y su palabra es ley. Desde la altura ridícula del pollino bendice a la gente en su recorrido, acompañado de pequeños sacerdotes como cortejo. 

 
Fiesta del obispillo en Burgos. Foto tomada del Diario de Burgos


En Béjar la tradición de elegir en el día de san Nicolás de Bari a un niño como pequeño obispo se perdió en la noche de los tiempos para no quedar de ella ni el leve rastro de una pequeña columna de humo. Hoy día Palencia, León, Montserrat o Burgos –al margen de varias localidades obispales de Inglaterra-, lo celebran anualmente con gran éxito. La leyenda cuenta que tal festividad surgió en la Edad Media en poblaciones y villas con sede obispal o monacal, continuando el culto pagano de las Saturnales romanas o fiesta del invierno. Los miembros del cabildo eclesiástico o los frailes de un monasterio se reunían el día de san Nicolás, patrón de los niños, 6 de diciembre, para elegir al infante más joven de los que conformaban la escolanía y le investían con el ritual preceptivo de un obispo de verdad por la máxima autoridad religiosa –incluyendo los símbolos propios de su rango-. Su mandato perduraba hasta el 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes. Durante este periodo el chiquillo y el resto de su corte, formada por niños- canónigos, ejercían todas las potestades religiosas en la iglesia- madre, a excepción hecha de la misa. Incluso en muchos pueblos del Pirineo catalán el niño, investido con mitra de papel y báculo de madera, un trasunto del propio san Nicolás, recorría a pie con su corte las casas pidiendo regalos y cantando canciones navideñas[1]

 Grabado antiguo de la fiesta del obispillo

12/07/2015

Una historia particular desde un enfoque bejarano


      Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

       El linaje Zúñiga se originó en Navarra en el siglo VIII, y desde que pasó a Castilla su historia comenzó a estar muy ligada a Béjar. En 1396 Diego López de Estúñiga (López era un complemento del nombre y Estúñiga la primera forma castellanizada del apellido) intercambió con el rey Enrique III la villa de Frías (Burgos) por Béjar. Ese mismo año el Consejo de la villa le rindió pleito homenaje como primer señor.




 Zúñiga en Navarra, Frías en Burgos y Béjar en Salamanca

 

      El conjunto de títulos nobiliarios de sus descendientes constituyó la Casa de Zúñiga, cuya rama principal fue la de los duques de Béjar. En su calidad de Pariente Mayor, Álvaro de Zúñiga y Guzmán (Álvaro I), I duque de Béjar, determinó la castellanización definitiva del apellido en 1476, a raíz del pacto de avenencia con los Reyes Católicos después de la guerra de sucesión (los Zúñiga habían apoyado a Juana la Beltraneja) 





Emblema de los duques de Béjar, los Reyes Católicos y Juana la Beltraneja 



        Doce fueron los duques de Béjar de apellido Zúñiga, hasta que en 1777 este desapareció del título al morir Joaquín Diego López de Zúñiga Sotomayor y Castro (Joaquín I), XII duque de Béjar, sin descendencia (se había casado tres veces. El título pasó a su sobrina, Josefa Pimentel, de la Casa de Osuna). 


12/01/2015

El legado del escultor bejarano Mateo Hernández (1886- 1949)



Autor: Domingo Garrido Sánchez
Publicado: Béjar en Madrid, 20 de noviembre de 2015

A las ocho horas del día 25 de noviembre de 1949 fallece en Meudon (Francia) el escultor bejarano Mateo Hernández. Sin embargo, la noticia no se difundió hasta el día 26 por la agencia de noticias United Press International. Ese mismo día el Embajador de España en París cursa un telegrama cifrado al Ministro de Asuntos Exteriores notificándole su muerte y también que había aparecido un testamento ológrafo, con fecha 12 febrero de 1949, “en el que instituye heredero de sus obras en toda clase de piedras al Estado Español y la finca donde vive. Pero que la casa y jardín podrá disponer mientras en absoluto durante su vida la Señorita Fernande Carton”, pareja del artista.

 Mateo Hernández Sánchez


El 29 de noviembre, tras ser embalsamado, el cadáver de Mateo fue depositado en una caja de cinc que, debidamente precintada con los sellos del Consulado, fue introducida en un arcón de roble con empuñaduras de plata y llevado a un nicho del cementerio de Meudon, hasta que fuese trasladado a Béjar.

 Mateo esculpiendo su Bañista, hoy expuesta en el Reina Sofía de Madrid

11/24/2015

La relación entre la Plaza Mayor de Salamanca y Béjar lleva nombre de conde (2ª parte y final)

Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, 16 de mayo de 2014, nº 4.704


Por su nacimiento José del Castillo Larzával, conde de Francos, era patrón de las capellanías del capitán Juan de Bolaños (su hermano Tomás fue nombrado su capellán) y de Juana de Carvajal, lo que le convertía en la máxima instancia, junto con el duque de Béjar, de los destinos del único hospital de la villa, el de San Gil [1]. La patrona anterior había sido su tía doña Teresa de Morales [2]. Conocemos la ceremonia de su toma de posesión el 25 de septiembre de 1748: “el Lizenciado Bartolome Antonio Valiente, Abogado de los Reales Consejos, alcalde Mayor della […], estando a la puerta principal del Ospital de San Jil a que esta agregada la que fue parrochia deste nombre: tomo por la mano a D. Joseph del Castillo del Arzabal, Conde de Francos, vº y Rexidor Perpetuo de Salamanca, que ahora reside en esta dicha Villa y le entro en dicho Ospital y estando dentro el dicho d. Joseph echo fuera algunas personas de las que alli estaban zerrando las puertas que luego abrio. Despues Entro mas adentro y rexistro las Piezas en que ay diferentes Camas en que no abia enfermos que visitar. Luego subió arriba arreconozer las que sirven para el mismo fin, en donde tan poco avia enfermos y despues saliendo a dicha Yglesia en que esta el luzillo, Arco, Armas y sepultura perteneciente a la fundazion de la Sra. Carbajala hizo orazion y esta diligenzias que van señaladas, las executo en señal de Posesion de los pttronatos laycales que como Patrono le pertenecen[3]. Sabemos por el Catastro de Ensenada de 1753 que cedió ambos patronatos, el de Juan de Bolaños con una renta de 276 reales y el de doña Juana de Carvajal de 617 reales, a su cuñado Miguel Ramírez del Rincón [4]

 Monumento al conde de Francos (de pie) y Alberto de Churriguera por Fernando Mayoral. Salamanca. 
Foto de Flirck


Durante los años que comentamos, entre 1728 y 1733, la actividad de José del Castillo fue frenética en Salamanca. No en vano fue uno de los cuatro regidores encargados de supervisar las obras de construcción de su Plaza Mayor junto a don Juan de Barrientos y Solís, don Francisco de Honorato y San Miguel y don Juan Antonio Gutiérrez [5]. Entre sus cometidos se encontraban, según Rodríguez G. de Ceballos, “asistir cotidianamente a la obra o, en su ausencia, de nombrar un sustituto, de suerte que siempre se hallase presente en ella alguno de los cuatro. Desempeñaban este oficio gratuitamente; sin embargo, finalizados ya los dos primeros lienzos, solicitaban el 5 de octubre de 1736 una ayuda de costa por los caudales perdidos durante el desempeño de su cargo [6]”. Su presencia era, pues necesaria, y en muchos casos fue preciso que adelantase dinero de su propio bolsillo para hacer frente a los pagos de materiales, capital que no sabemos si le fue reintegrado. 

11/17/2015

La relación entre Béjar y la Plaza Mayor de Salamanca lleva nombre de conde (1ª parte)


Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, nº4.703 (2/05/2014).

        Una cita ineludible cuando me acerco a Salamanca es pasear por su Plaza Mayor. La vista de la piedra dorada de Villamayor con la que se conforma, sillar a sillar, ese espacio de planta irregular, corazón de la vida de la ciudad, me relaja y me infunde la misma dosis de fuerza que la ingesta de una pastilla de vitaminas concentradas. Mientras los estudiantes se dejan llevar por los tímidos e invernales rayos de sol sentados aquí y allá, en el suelo o en los pocos bancos habilitados, los transeúntes con la prisa que impone la rutina trazan diagonales en su rápida carrera hacia citas ignotas y los paseantes, libres de la esclavitud del tiempo, recorren una y otra vez, a favor o en contra de las agujas del reloj, los soportales charlando en animado rurún. Lejos estaba entonces, en mi última visita, de pensar que un lugar con tanta historia y arte a sus espaldas, la más bella Plaza Mayor de España a decir de los salmantinos, guardase en su memoria de siglos a un personaje ligado a Béjar cuyo nombre había sido aventado por la brisa del viento, cual frágil diente de león, en minúsculas partículas. 

 Plaza Mayor de Salamanca. Edificio del Ayuntamiento 
Foto de wikipedia


            José del Castillo Larzábal Ramos del Manzano, que así se llamaba nuestro personaje, ostentó el título de tercer conde de Francos, aunque el primero en llevarlo en realidad fue Francisco Ramos del Manzano, rector de la Universidad de Salamanca y catedrático de leyes, nacido en Vitigudino. Senador del Milanesado, miembro del consejo de Italia y del de Castilla y embajador plenipotenciario para la firma del Tratado de los Pirineos en 1659, sirvió como instructor del rey Carlos II, desempeñó la presidencia del Consejo de Indias y dejó escritas varias obras de carácter jurídico y político. En reconocimiento a los servicios prestados, en 1678 Carlos II le otorgó el título de conde de Francos

11/10/2015

Sobre presidentes del gobierno que pasaron por Béjar




Autora: Carmen Cascón Matas


       Ayer nos visitó el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y en los medios de comunicación se afirmó que él era el primer presidente del gobierno que visitaba Béjar en el ejercicio de su cargo. Rajoy recorrió toda la calle Mayor desde La Corredera e hizo unas declaraciones oficiales en contra del proceso separatista catalán desde el salón de plenos de nuestro ayuntamiento (acto que recogieron todos los medios de comunicación).

       Hoy Jose Antonio Sánchez Paso nos saca de dudas: el 24 de agosto de 1935 vino a Béjar como presidente del gobierno de la Segunda República Alejandro Lerroux. El motivo no fue otro que el descanso: iba de camino hacia la localidad extremeña de Baños de Montemayor, famosa por su balneario. En el blog Nosabiasque.net de nuestro amigo Joaquín Sierra se cuenta que también pasó por Candelario

Lerroux y las candelarias

      "En Candelario, las autoridades y miembros destacados del Partido Radical obsequiaron al Jefe del Gobierno con un almuerzo. Y como era costumbre en Candelario, las Candelarias se pusieron sus mejores galas para recibir, acompañar y despedir al personaje ilustre.
         Cuando se despidió de las bellas muchachas de Candelario, no sabía que el destino le deparaba otra visita a esta hermosa villa."

11/04/2015

Chile, Béjar y la RAE

*En la entrada anterior Jorge Zúñiga nos desvelaba que el primer director de la RAE, Juan Manuel Fernández Pacheco, nieto del duque de Béjar, aparecía en el portal de esta institución sin su segundo apellido Zúñiga. Muchos de vosotros acudísteis inmediatamente a la web y, ¡sorpresa!, allí figuraba el apellido materno. Luego, ¿qué había pasado? Esta entrada os lo aclara... También teneis que tener en cuenta que las dos entradas, la pasada y ésta que hoy leéis, me las mandó Jorge hace tiempo...


Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez



Frecuentemente consultada desde Chile, la página web de la Real Academia Española de la Lengua presentaba un detalle que llamaba la atención en el apartado dedicado a su historia (La institución), donde se aludía a su fundador con el nombre de Juan Manuel Fernández Pacheco, ambos apellidos paternos.



Emblema de la RAE

Fue don Juan Manuel hijo de Diego López Pacheco y Portugal, VII marqués de Villena, y el apellido Fernández, antepuesto al de su padre cuando aún no estaban fijas las reglas de la onomástica civil, le venía de su abuelo Juan Fernández Pacheco (João Fernandes Pacheco), caballero portugués que pasó a Castilla a fines del siglo XIV.

10/28/2015

El Fundador de la Real Academia Española, nieto y sobrino de tres duques de Béjar


Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez 



Se trata de Juan Manuel Fernández Pacheco (sic), duque de Escalona, marqués de Villena y de Moya, conde de Xiquena y de San Esteban de Gormaz, virrey de Navarra, de Aragón, de Cataluña, de Sicilia y de Nápoles, caballero de la Orden del Toisón de Oro, y Grande de España (se le menciona corrientemente con el título de Villena por ser el más antiguo, aunque honorífico)    

Grabado, de Ildefonso Tobar



Su padre era Diego López Pacheco y Portugal, del linaje Biedma-Stúñiga en Galicia, que después de haber sido virrey de Nueva España, México, murió camino de asumir el virreinato de Navarra. Su madre fue Juana de Zúñiga Sotomayor y Mendoza, hija del VII duque de Béjar Francisco López de Zúñiga y Mendoza, y hermana del VIII, Alonso López de Zúñiga, y del IX, Juan Manuel López de Zúñiga.


10/22/2015

La imagen de la mujer en la prensa de Béjar (1900-1925) (3ª Parte y final)

Autora: Mª Teresa López Hernández
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2011, pp. 43-46.

Tampoco eran todo virtudes objeto de admiración, también había ciertas facetas de la personalidad de la mujer que había que corregir. Uno de los principales defectos que se le atribuían era el gusto por el lujo y las modas, prestándose a sus tiranías e incluso con sufrimiento, convirtiéndose en esclavas y “flores de pasión”[1].

No era una cuestión que sólo afectara a España. En el estado de Ohio (EE.UU.) la preocupación llegó a tal extremo que se presentó un proyecto de ley en el que se establecían las normas que se deberían seguir respecto al vestir femenino. En dicho proyecto se proponía declarar ilegales los cuerpos de vestidos abiertos, se fijaba la longitud del escote permitido, se prohibían las telas trasparentes, serían multadas las señoras o señoritas que se alzaran las faldas en público para enseñar las medias, y habría penas de cárcel para los comerciantes que exhibieran en los escaparates maniquíes sin vestir. La indignación de la población femenina no se hizo esperar y acusaron al diputado de soltero y misógino. La noticia la recogía El Noticiero el 24 de mayo de 1913 y acababa con la siguiente frase: “Algo parecido se imponía en la vieja Europa”[2]. 

Rosario Pino, actriz que actuaba en el Teatro Cervantes de Béjar


Pero en el nuevo siglo la permanencia de un ideal clásico de mujer no fue incompatible con las reivindicaciones que evitaran la exclusión del sexo femenino de la actividad política y social. Una parte de la lucha feminista consistió en conseguir el voto femenino. Se pedían los mismos derechos, ventajas, profesiones y cargos de los que disfrutaba el sexo fuerte, puesto que ellas también pagaban contribución y tenían cargas, deberían poder estar en el Parlamento. La Condesa de Pardo Bazán pensaba que era un problema de justicia y reforma social[3].

10/11/2015

La imagen de la mujer en la prensa de Béjar (1900-1925) (2ª Parte)

Autora: Mª Teresa López Hernández
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2011, pp. 43-46.

Incluso Cultura y Tolerancia, revista de carácter progresista -no hay que olvidar que el Ateneo Bejarano había sido fundado por la Juventud Republicana, la Agrupación Socialista y el Grupo Anarquista- organizó un concurso en el que los suscriptores tenían que votar para elegir a la señorita más buena, más culta y más bella de Béjar, considerando señorita a toda joven soltera que hubiera cumplido quince años independientemente de la clase social a la que perteneciera. En marzo de 1912 se proclamarían las ganadoras en una gran velada.

Estamos seguros de que este concurso obedecía a lo explicado con anterioridad y no al hecho de que no hubiera en Béjar mujeres casadas u hombres que reunieran los requisitos exigidos para entrar en cualquiera de esas categorías.



Una vez pasada la etapa de la primera juventud, ante la imposibilidad de promoción social, la única “carrera” para la mujer era la del matrimonio que les permitía tener una seguridad económica y afectiva. No se las formaba para el desempeño de una profesión, que muchas mujeres ni contemplaban, y las que lo hacían se veían con tantas dificultades y con tan poco apoyo que desistían. Solamente trabajaban en caso de necesidad económica, desempeñando oficios considerados propiamente femeninos, de escasa cualificación. Cuando se hace mención de los trabajos que realizaban, se habla de costureras, castañeras, lavanderas.

10/04/2015

La imagen de la mujer en la prensa de Béjar (1900-1925) (1ª Parte)

Autora: Mª Teresa López Hernández
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2011, pp. 43-46.

La prolongación de las características que habían definido el sistema político de la Restauración durante el s. XIX determinaron los primeros años del s. XX en España. La incapacidad del régimen para integrar a las nuevas fuerzas políticas, sociales y económicas, desembocaron en un inmovilismo que acarrearía fuertes tensiones ante la ausencia de las transformaciones necesarias para evitar la conflictividad social, derivada del auge económico motivado por la primera guerra mundial y la consolidación del capitalismo[1].


A pesar de la pervivencia de estructuras y modelos que definían una sociedad propia del siglo anterior, la expansión de los medios de comunicación trajo modificaciones en las costumbres que en principio sólo afectaban a una minoría, pero lograron que se plantearan cuestiones cuyo debate se desarrollaría a lo largo del siglo XX.

Dentro de los medios de comunicación de la época, la prensa escrita tuvo una gran transformación. Nuevas técnicas de impresión y composición permitieron el paso del periódico de opinión de predominio ideológico al periódico de empresa concebido como un negocio, sostenido por el lector y el anunciante y con una variedad temática que pretendía satisfacer los más diversos intereses de los lectores. En los primeros veinte años del siglo se van incorporando páginas especializadas en temas femeninos, espectáculos, turismo, higiene, medicina, agricultura, fiesta taurina, etc [2].

9/28/2015

El día en que la prensa internacional se interesó por Béjar



Autor: Ignacio Coll Tellechea
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2015, pp. 78-80 y en su blog collcenter.es


¿Hay alguien que dude de que los medios de comunicación son el mejor mecanismo para darse a conocer? Aún hoy, cuando han perdido el monopolio de los canales por los que circulan las noticias, su poder es tan grande como para introducir en todos los hogares el nombre de un pueblo recóndito en el que ha tenido lugar una información relevante, con la misma facilidad con la que pueden olvidarse de ello en un plazo de horas. Son los que marcan la agenda de los políticos. Los que hacen posible el estremecimiento o la alegría de millones de personas. Los que escriben la historia moderna, y los guardianes de la reciente.




Una localidad como Béjar no es motivo de interés informativo fuera del ámbito nacional salvo ocasiones muy puntuales, relacionadas con un suceso o una información curiosa. Y sin embargo, hace un siglo y medio el nombre de nuestra ciudad apareció impreso en diarios de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña e incluso Australia, en algunos casos siendo objeto de llamativos titulares. ¿Qué fue lo que motivó semejante interés?

En la década de 1860 Béjar vivió los mejores años de la primera edad de oro de la industria textil. Con una población en alza, superior a los 10.000 habitantes, numerosas fábricas de tejidos y otras industrias repartidas por toda la ciudad, la moderna Escuela de Enseñanza Industrial, un segundo puente sobre el río, el recién estrenado telégrafo y la promesa del tren y de la electricidad… Era la imagen de una España que se asomaba a la modernidad y que, por lo tanto, demandaba un marco político y social que se ajustara a un tiempo nuevo en el que la burguesía había ganado la partida a la nobleza, y en la que las clases trabajadoras reivindicaban un papel determinante no solo en los procesos de producción, sino también en el gobierno del país.

9/20/2015

1715-2015: trescientos años de la iglesia parroquial de Valdesangil

Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.734 (7/08/2015), p. 4.

      *Para escribir este artículo me he basado en el excelente trabajo de investigación realizado por José Ignacio Díez Elcuaz y Juan Félix Sánchez Sancho y publicado en la revista Estudios Bejaranos nº 12 de diciembre de 2008. 

      Hace trescientos años que un canónigo placentino, se supone que natural de Valdesangil (a 5 kilómetros de Béjar), quiso honrar a su pueblo con una iglesia digna de sus paisanos. Corría el año 1715 y la monarquía hispánica acababa de salir de una cruenta guerra, la de Sucesión, que había mermado en demasía los territorios que la habían convertido en un imperio siglos atrás. Reinaba entonces Felipe V, el primer Borbón en el trono español, nieto del Rey Sol Luis XIV, y todavía no había desaparecido el aire cansino y decadente de aquel fatal siglo XVII plagado de luces y sombras. Los primeros compases del Siglo de las Luces y sus impulsos renovadores aún estaban por producirse, pero hete aquí que don Francisco Hernández Nieto, canónigo de la catedral de Plasencia, parecía vislumbrar que la brisa soplaba de otro lado y que los cambios no iban a tardar en llegar como una marea a la que pocos podían enfrentarse.

Espadaña de la iglesia de Valdesangil.
Foto extraída de aquí


Valdesangil había acrecentado su número de habitantes en una década de cierta prosperidad coincidente con los postreros coletazos del reinado de Carlos II, el último Austria, y con las medidas reformadoras del conde de Oropesa y del duque de Medinaceli. Aún con todo, el pueblo no disponía siquiera de parroquia propia, sino de una ermita que resultaba insuficiente para tanto feligrés, y dependía para los asuntos espirituales del rector de la iglesia de San Juan Bautista de Béjar. Don Francisco Hernández Nieto, cual vendaval desbocado, consiguió lo que pocos podían haber alcanzado sin ahínco: no retirarse de su canonjía en la sede del obispado, lo que de manera efectiva no se produjo hasta 1722, sin antes conseguir que Valdesangil, su retiro dorado, poseyera párroco al cargo, independiente de San Juan, y templo propio.

9/12/2015

De cómo Álvaro de Zúñiga y Guzmán llegó a ser primer Duque de Béjar

       Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez 

      Hijo de Pedro de Zúñiga (Estúñiga) y García de Leiva, conde de Ledesma y de Plasencia, II señor de Béjar y otras villas, Justicia Mayor de Castilla y Alcalde Mayor de Sevilla; y de Isabel de Guzmán y Ayala, señora de Gibraleón, nació alrededor de 1410 en Encinas de Esgueva (Valladolid) en el castillo que su abuelo, Diego López de Estúñiga y Orozco, había mandado construir en 1394. En sus primeros años recibió educación junto con el primogénito de Enrique III, futuro Juan II.  

 Álvaro de Zúñiga en la serie Isabel

Castillo de Encinas en la actualidad. Foto elnortedecastilla.es

        Heredó a sus padres y abuelo en bienes, títulos y cargos, y antes de cumplir veinte años casó con Leonor Manrique de Lara y Castilla, hija del señor de Amusco, Palencia, y bisnieta de Enrique II Trastámara y de Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana, con la cual tuvo nueve hijos. Viudo a los cincuenta años, casó con su sobrina y ahijada Leonor Pimentel y Zúñiga, de diecinueve, hija del conde de Mayorga y de su hermana Elvira de Zúñiga, con quien tuvo cuatro hijos más.   

9/06/2015

La placa de los errores


Autor: Domingo Garrido Sánchez
Publicado: Béjar en Madrid nº 4737 (4/09/2015)



En el siglo XIX, Béjar vive dos hechos por la lucha de la libertad, hechos que tuvieron un profuso eco en la prensa madrileña. Así lo comentaba el diario de Madrid La Correspondencia de España, el 30 de agosto de 1867:“En Béjar se intentó ayer turbar el orden público por unos cuantos revoltosos, pero la actitud enérgica del comandante de la Guardia Civil y el alcalde corregidor bastaron para contenerlos, habiendo sido cogidos algunos de los principales promotores del desorden, que han sido entregados a los militares y ha quedado el pueblo en la mayor tranquilidad”. La Esperanza 18 de marzo de 1968: “Accediendo S. M. la Reina a instancia promovida por varios vecinos de la ciudad de Béjar, ha tenido a bien indultar de la pena que haya sido impuesta o pueda imponerse a todos los paisanos que tomaron parte en los sucesos que tuvieron lugar en dicha ciudad el día 29 de agosto del año anterior”.

Foto de Béjar.biz

Un año después los bejaranos vuelven a sublevarse por los mismos ideales, secundando la sublevación de Alcoy y Santoña. Por aquella fecha guarnecía Béjar el Batallón Cazadores de Llerena nº 17. Siguiendo el historial de esa unidad, que obra en el Archivo General Militar de Madrid: “El 22 de septiembre salía para Valladolid, y a las tres de la tarde los paisanos que había en el sitio llamado la Corredera se apoderaron del carro del Cuerpo, en el que un Oficial y 5 soldados conducían fusiles y equipajes. El 23 volvió el batallón sobre Béjar, estacionándose en Sorihuela, donde se organizó una columna al mando del brigadier Nanneti, y el 27 por haberse pronunciado Béjar adhiriéndose al movimiento del General Prim. El 28 tuvo lugar el ataque y toma de la ciudad y su barrio de La Corredera, y el 29 retirándose la columna por haber triunfado el movimiento borbónico.”

8/30/2015

La revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio de Béjar, todo un clásico


     Autora: Carmen Cascón Matas
   
     La presentación de la revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio supone, al igual que el acto de inauguración de casetas, el pistoletazo de salida al inicio de las festividades en honor a la patrona de Béjar, la Virgen del Castañar, que se celebran en la jornada del 8 de septiembre. Cada año la publicación va adquiriendo mayores vuelos, no sólo por la inclusión del programa festivo, sino también por la colaboración de plumas bejaranas que aportan sus escritos de manera altruista para que la revista se convierta en un referente bibliográfico. 

     Su coordinador, Óscar Rivadeneyra, colaborador de este blog como la mayoría de los articulistas, se esfuerza para que cada año resulte diferente. En este caso la temática unificadora ha sido la explotación de los recursos naturales como reclamo turístico, en torno a la cual gira la revista que cuenta con 87 páginas, 13 artículos y un número inusitado de anunciantes. Óscar siempre promete una sorpresa y este año lo ha sido más que nunca. En su parte central, e insertas en la publicación, podemos encontrar fichas dedicadas a las aves cuyo hábitat se encuentra en nuestra zona natural, con su correspondiente dibujo, descripción y localización, hasta un total de 22. Atentiendo a los que os gusta el tema las enumeraré: cogujada común, perdiz roja, abejero europeo, pico picapinos, carbonero garrapinos, águila real, abejaruco común, mirlo acuático, cigüeña blanca, golondrina común, buitre leonado, vencejo común, milano real, lavandera blanca, cernícalo primilla, pito real, aguililla calzada, trepador azul, ruiseñor pechiazul, autillo europeo, rabilargo, martín pescador, azor común y abubilla. Para su correcta organización se ofrece una carpeta clasificadora a un precio módico. 

Portada de la revista según el cartel ganador de este año, 
"Colores de fiesta", cuya autora es Ana Valencia González

8/23/2015

Preocupación por el estado de la torre- campanario de San Juan Bautista

Autora: Carmen Cascón Matas

Hace unos años en el Béjar en Madrid advertimos del mal estado de la torre-campanario de la iglesia de San Juan Bautista de Béjar. Construida según todos los indicios en la época de la repoblación, es decir finales del siglo XII o principios del XIII, su aire tosco, sus cimientos pétreos y su posición, emplazada en uno de los lugares más elevados de la villa, sugieren una función defensiva originaria. De hecho, la colocación de los campanarios bejaranos prácticamente en línea este-oeste (San Juan, San Gil, El Salvador, Santa María y Santiago) les confieren una función auxiliar a las líneas de muralla elevadas para controlar las posiciones adyacentes y el castillo- palacio de los duques de Béjar en la Plaza Mayor. Una ventana con perfil lobulado ha llevado a algunos investigadores desde tiempo antiguo a clasificarla dentro del apartado de la arquitectura musulmana aunque de ello no haya referencias documentales

Cuerpo de campanas de la torre

Su estado de conservación, francamente preocupante, llevó ya a finales del siglo XIX al arquitecto municipal Benito Guitart Trulls a realizar un informe negativo de esta torre y de otras iglesias bejaranas. Desde entonces muchas han sido las voces que se han alzado en diferentes medios de comunicación sobre su deterioro. Es por ello que hace unos años la parroquia recurrió a un examen técnico que arrojó el visto bueno y la colocación de una serie de "testigos" o rellenos de masa en una de sus grietas para advertir posibles empeoramientos en la construcción.

8/16/2015

Reseña de "Fin Final (Un texto de goce solo para cuerdos)", la primera novela de Luis Rodríguez

    Autora: Carmen Cascón Matas        

      ¿Cómo podría yo definir, pobre de mí, en pocas palabras la novela de Luis Rodríguez Martín “Fin Final (un texto de goce solo para cuerdos)”, publicado por la editorial TGC de Luis Francisco Martín? En este instante en que acabo de sobrepasar la página encabezada por la palabra final, es decir, la que teóricamente concluye la narración, me doy cuenta de que quizá este final no es tal, sino una continuación. ¿Son las 75 páginas que la conforman un prólogo, una invitación al lector a continuar? Con un final abierto como el que nos propone su autor me atrevería a decir que ese categórico y repetitivo, por ser sinónimo, título compuesto por dos palabras de significados tan adyacentes podría esconder una negación: dos fines pueden ser un principio, como dos negaciones una afirmación.


                Protagonizada por un periodista de 59 años hastiado de la vida, sus pasos aventureros son, nada más y nada menos, que un paseo marcado por el devenir cotidiano aderezado por un misterio insondable con pizcas de rutina y delirio. ¿Novela negra? ¿Metafísica? La aparición del cadáver asesinado de una mujer junto a las tapias del cementerio será el hilo conductor por el que Ángel, el periodista, se mueva con el fin último, aunque no el único, de descubrir las circunstancias del macabro hallazgo. Junto a él desfilan personajes de la fauna cotidiana: Ricardo, el comisario bigotudo; Fran, el de la barra del bar La Sirena; Jovanonic, la bruja de brazos siempre abiertos; Mañolón y Clint… Y música de fondo. La novela está salpicada por una banda sonora palpitante sugerida por el autor para cada escena, de ahí que en la presentación del libro se atreviera a comentar que deberíamos leer sus páginas bajo los sones de cada tema. Y literatura. Pío Baroja y Eduardo Zamacois aparecen y desaparecen como los ojos del Guadiana, con el “hombre pequeñito”, amarillo y poblador de sueños, campeando con su sombra por las calles donde se desarrolla la acción. Los guiños a Kafka, Larra, Cela, Poe, Cervantes y algunos más nos asaltan en cada página ávidos de ser descubiertos por el hambriento lector.

8/09/2015

Béjar… ¿Turismogen?



Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

Millones de personas en el mundo llevan apellidos que se originan o derivan de nombres de ciudades españolas, o han tenido una estrecha relación histórica con ellas. En el caso de Béjar, se cumplen los tres parámetros.

 
 Bexar City (anglicismo en jerga turística internacional)


Turismogen, turismo genético, genealógico, o turismo ancestral, es una actividad que  invita a visitar lugares que guardan relación con el pasado de individuos o familias. Desde 2014 dos emprendedores catalanes pusieron en oferta esta actividad a través de la página web turisgen.cat, donde además de la visita ofrecen una investigación profesional con todos los hechos y datos documentados, que servirá de recuerdo imborrable de una experiencia única e imborrable.  

 Eduard Armengou y Joaquim Sangrà, turisgen.com

Por medio de un artículo de Antonio Avilés Amat, director del Museo Judío de Béjar, Pinceladas de Historia Bejerana del 13de mayo de 2012 hizo un recuerdo del Encuentro Internacional de unos setenta sefaradíes de distintos países cuyo apellido era Béjar, Behar o Beharano, realizado en Béjar en 2004

8/02/2015

La Unión Deportiva Béjar: historia de un club casi olvidado (4ª parte y final)

Autor: Óscar González Hoya
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio de Béjar, 2013.


Del cielo al infierno

En el Béjar en Madrid del 2 de marzo de 1946 se hace una entrevista al presidente de la entidad deportiva [1] y éste afirma que la situación económica por la que atraviesan los clubes de la Tercera División era delicada, en el marco de una reunión celebrada por los presidentes de esta categoría en Ávila. Por este motivo se van a dirigir a la Federación Nacional con el fin de lograr algún tipo de solución. También se le pregunta por la copa, incidiendo en si el resultado será positivo. El presidente se muestra confiado en el que el equipo figure a la cabeza del torneo, pero indica que ha sido necesario llevar a cabo nuevos fichajes y, unido a los gastos de los desplazamientos, se teme que originará mayores desembolsos.

Foto del Béjar Industrial, el club de fútbol heredero de la UDB

Asimismo se le inquiere por la situación real del club y declara es precaria, pues mantener un equipo en esa categoría supone mucho dinero. Por este motivo se abre una suscripción en la que espera que los bejaranos contribuyan. Habla de los esfuerzos de la directiva para mantener el equipo en Tercera y de los beneficios sociales para la población, ya que gracias al fútbol se priva al público de estar recluido en las tabernas y les proporciona unas horas de apasionante espectáculo al aire libre. No olvidemos que estamos en los años 40, unos años caracterizados por el estraperlo, el hambre, la miseria, las cartillas de racionamiento, los presos políticos, una España muy diferente a la mostrada en el NODO. Ante esta situación el régimen, de manera muy hábil, intentaba desviar la atención con el fútbol y otros espectáculos. Las victorias del Real Madrid y las grandes corridas de toros servían para olvidar las grandes penurias por las que estaba pasando la mayor parte de la población. Aquí se puede usar la expresión romana de “pan y circo”. Por supuesto, en el caso de nuestra ciudad la UDB cumplía también esa función. Además, gracias a la UDB, el nombre de Béjar será conocido en otros lugares. Se trata de un interesante impulso al turismo gracias al fútbol, puesto que el equipo se desplazaba a ciudades de la actual comunidad de Castilla y León e incluso a Madrid.