Amigos de Béjar y sus historias

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11/23/2011

D. Pedro Dorado Montero, un penalista salmantino nacido en Navacarros (2ª Parte)



Autor: Javier R. Sánchez Martín
Publicado: “Béjar en Madrid”, nº 4.412 (06/10/2006) 


            El joven Dorado cursa simultáneamente las carreras de Derecho y de Filosofía y Letras, gracias a una beca del Colegio Mayor de San Bartolomé que consiguió por oposición. Ya en cuarto curso consigue, también por oposición, una nueva beca de las creadas por iniciativa del catedrático de Metafísica, Mariano Arés. Precisamente la muerte sin sacramentos de Arés y su posterior entierro en el cementerio civil (privado por decreto episcopal de sepultura eclesiástica), entierro al que asistió Dorado, conmovió a la conservadora Salamanca de finales del XIX, que por aquellas fechas veía llegar a un joven catedrático cuya intención inicial era permanecer poco tiempo allí, Miguel de Unamuno


Francisco Giner de los Ríos
En 1882 Dorado concluye Derecho y en 1883 Filosofía, ambas con la calificación de Sobresaliente en los ejercicios de grado, trasladándose entonces a Madrid, a la Universidad Central, para cursar el doctorado en Jurisprudencia. Allí entra en contacto con Francisco Giner de los Ríos y su "Institución Libre de Enseñanza", que comienza ya a despuntar y a atraer a los intelectuales más relevantes de la época. Giner fue amigo y consejero de Dorado durante toda su vida, hasta el punto de enviarle varias de sus obras más relevantes para que Giner las corrigiera antes de publicarlas.

            Una vez concluido el doctorado, Dorado, hombre inquieto y con expectativas de formación poco comunes en la época, ve conveniente trasladarse al extranjero para completar su formación. Para valorar este gesto que hoy parece tan corriente, hay que situarse en la España de finales del siglo XIX y pensar en la precariedad de medios de Dorado. Nuevamente por méritos consigue una pensión, que le otorga el rector de la Universidad Central, para ingresar en el Colegio Español de San Clemente, de Bolonia, en Italia, institución fundada por el cardenal Albornoz. Allí entró en contacto con los criterios doctrinales de la conocida como “Escuela Positiva”, que tanto influirían después en su concepción de lo que debía ser el derecho penal, basado más en la rehabilitación del delincuente que en los aspectos punitivos. Permaneció en Italia entre 1885 y 1887, período que coincidió con el florecimiento de la mencionada escuela positiva.

11/20/2011

D. Pedro Dorado Montero, un penalista salmantino nacido en Navacarros (1ª Parte)


Autor: Javier R. Sánchez Martín
Publicado: “Béjar en Madrid”, nº 4.411, 29/12/2006.

       Mis padres son de Navacarros y, aunque vivíamos en Béjar, cuando yo era pequeño subíamos con cierta frecuencia a este pueblo a ver a mis abuelos. De aquel tiempo recuerdo con nostalgia la campiña, que configuraba un entorno natural privilegiado. Entonces no había comenzado aún la desordenada construcción de chalés en prados y huertas de los alrededores que, en mi opinión, ha estropeado en parte la belleza serrana de este pueblo. Recuerdo también las fiestas de la Magdalena, en julio, en las que bailábamos hasta agotarnos. Y, cómo no, la figura de un sacerdote extremeño recién llegado, don Manuel García Tovar, que por sus cualidades humanas y religiosas pronto sería un personaje popular en toda la zona. Don Manuel ofició el funeral por mi padre, me casó y, sobre todo, me honró con su amistad mientras vivió. 

            Y, entre otras muchas cosas, hay una que me llamó poderosamente la atención: en una pequeña plaza del pueblo había una casa con una placa que decía escuetamente: “Recuerdo de sus convecinos a don Pedro Dorado Montero”.

Pedro Dorado Montero


11/11/2011

La bajada de la Virgen de la Vega, desde Piedrahíta (Ávila) hasta su ermita


Autora: Vega Gómez  González

*Nuestra colaboradora y amiga nos ha hecho llegar este precioso reportaje fotográfico en el que se explica la vuelta de la patrona de la Virgen de la Vega, patrona de Piedrahíta a su ermita desde la iglesia parroquial el 29 de octubre pasado. 



11/06/2011

Panfletos y coplillas políticas del reinado de Carlos II






Autora: Carmen Cascón Matas


*El blog Reinado de Carlos II celebra hoy el nacimiento de este rey casi olvidado de la Historia de España. El blog “Pinceladas de Historia Bejarana” se suma a esta efeméride con este pequeño artículo extraído de un artículo más extenso especificado en la bibliografía.

            Del reinado de Carlos II nos pueden interesar su política interior y exterior, los dimes y diretes de la corte, las batallas sin cuento, la situación económica (como siempre, en crisis) o el Arte. Y esto sin incidir en las descripciones ya sabidas del rey en su aspecto físico, el tema de los exorcismos y hechizos y los tiras y aflojas de bandos ante la falta de descendencia. Pero, y a todo esto, ¿qué se comentaba en las gradas de San Felipe? ¿De qué hablaban los menestrales, los artesanos, los sirvientes, los mendigos, los soldados venidos de Europa, los indianos, las prostitutas, los eclesiásticos? ¿Cuál era la comidilla de los hidalgos venidos a menos, de los feligreses a la hora de salir de misa, de los pisaverdes y de los escribanos? Quizás podamos pensar que sólo hoy día existen los periódicos, las viñetas jocosas sobre temática política, pero ya en entonces veían todos los días la luz las gacetillas y de vez en cuando circulaban de mano en mano los panfletos cuando no los rumores se extendían de boca en boca. Y el reinado de Carlos II no iba a ser menos. 

Carlos II y el marqués de Aitona
            Durante su mandato la sátira política proliferó cual incendio incontrolado por sus reinos. Así en 1666 el marqués de Aitona dirigía un memorial a la reina gobernadora doña Mariana de Austria en el que se comentaba que “el mayor riesgo en que estamos es la falta de justicia y la desautoridad de ella, atreviéndose el pueblo a hablar tan licenciosamente, como manifiesta tanta multiplicidad de pasquines contra el gobierno, que aunque nunca de éstos no se han librado en otros tiempos, aún los más acreditados, pero tantos ni con tanta libertad nunca se han visto”. El descontento popular se manifestaba en pasquines, hojas volanderas y libelos, difíciles de controlar por medio de la autoridad, y aprovechables por los distintos bandos cortesanos como medio de presión

11/01/2011

Historia arquitectónica y artística del Santuario de Nuestra Señora del Castañar (7ª Parte)


Autor: Roberto Domínguez Blanca
Publicado: Béjar en Madrid, 4.657. 17/06/2011

No volvemos ha encontrar obras de importancia hasta el ocaso del siglo XIX. Clave fue la llegada a Béjar del arquitecto Benito Guitart Trulls[1], quien consiguió la plaza de arquitecto municipal de la ciudad en 1893 por ocho votos a cinco frente a otro catalán, José María Pujol de Barberá. Ambos llegarán a ser personajes muy reconocidos en su oficio. Pujol de Barberá, recién titulado y cercenadas sus aspiraciones en Béjar, trabajará como para el ministerio de finanzas en varias ciudades de España, hasta que en 1897 obtiene el cargo de arquitecto municipal de Tarragona. Allí echará raíces y de su mano saldrán algunos de los mejores edificios modernistas de la ciudad.

Foto de Benito Guitart Trulls. 
Gentileza de la familia Guitart.



10/24/2011

Historia arquitectónica y artística del Santuario de Nuestra Señora del Castañar (6ª Parte)


Autor: Roberto Domínguez Blanca
Publicado: Béjar en Madrid, nº  4.644. 18/03/2011


*Retomamos la serie de artículo dedicados a la edificación del santuario de la Virgen del Castañar, patrona de Béjar. Os dejo aquí los enlaces de los anteriores capítulos para que nadie se pierda. 



A la par que los esfuerzos y los caudales se concentraban en embellecer el camarín, en la iglesia se continuaban haciendo obras menores. Se embaldosó el suelo de la nave, capilla mayor y sacristía entre 1765 y 1766 con maestros de Ledrada como Miguel García Colorado y Cayetano Álvarez [1], y seguidamente se comenzó a adquirir buena parte del mobiliario. Se compraron bancos y entre 1774 y 1778 el desaparecido cancel y dos confesionarios. El cancel se encargó al maestro carpintero Manuel Álvarez por 800 reales, más otros 32 que costó el traer una piezas de Salamanca. Con seguridad estas piezas eran adornos de talla de gusto rococó cuyo objeto sería dar un toque moderno a la carpintería local de cuarterones. De hecho, el tallista salmantino M. Márquez [2] recibe 4 reales por tres serafines para el cancel, un adorno para colocar sobre la entrada del camarín y otras piezas [3]. Un ejemplo de este tipo de carpintería lo tenemos en el cancel de la portada norte de la iglesia de San Juan. Respecto a los confesionarios, éstos fueron contratados con el maestro tallista Francisco Álvarez por 233 reales, en los que se incluía el precio de la madera [4].

Fotografía antigua del santuario

10/18/2011

Los “secretos celadores” y el problema de la inmigración en el Béjar del siglo XVIII

Autor: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, 4.642 (04/III/2011).

La villa de Béjar era a mediados del siglo XVIII un centro de inmigración de relevancia, pues el textil actuaba como polo de atracción (donde hay trabajo hay mano de obra). Las calles se poblaban de arrieros, tenderetes de venta, carretas repletas de lana y piezas de paño, mendigos, frailes y gentes de lo más variopinto. Desde flamencos pasando por franceses, ingleses, alemanes, holandeses, portugueses, además de personajes del más variado pelaje procedentes de todos los lugares de España, predominando comarcanos, gallegos, abulenses, extremeños y de otros dominios ducales. Pongamos algunos ejemplos: Antonio Pizarro, gran terrateniente afincado en Béjar, había nacido precisamente en Gibraleón, al igual que lo había hecho en Belalcázar el corregidor Juan Manuel Fernández Saavedra, los mejores fabricantes de paños poseían raíces flamencas y los canteros que trabajaban remodelando arquitectónicamente la fisonomía de la villa procedían de Galicia, sobre todo de Orense. 

Trasera de una casa enclavada en la Plaza Mayor y chimenea



10/12/2011

“Ilusión charra”, un joven grupo folklórico en nuestra comarca

            
       Autor: Roberto Domínguez Blanca. 
       Publicado: Semanario "Béjar en Madrid". Agosto 2011.


En una comarca como la nuestra con una pirámide poblacional muy envejecida, que de buenas a primeras un numeroso grupo de jóvenes y niños, con la ayuda de sus padres, se mancomunen para formar una agrupación cultural es admirable; mas aún cuando el objetivo de la misma es la recuperación y difusión de costumbres y tradiciones a través del folklore.


“Ilusión charra” (así es como le han denominado sus integrantes), que tiene su sede en Sanchotello, está formado por niños y adolescentes de este pueblo y de Béjar comprometidos en la tarea de que las tradiciones de sus abuelos no se pierdan. Como explican en su folleto de presentación, están dispuestos a que se sigan escuchando y disfrutando los bailes regionales de Salamanca, tanto charros como serranos.



9/22/2011

Un paseo por la Ruta de las Pedanías






Autor: Óscar González Hoya
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.656. 10/06/2011

 
Hoy les propongo el recorrido por la llamada Ruta de las Pedanías, la cual permite el tránsito entre las pedanías de Fuentebuena y Valdesangil. Como sabemos son poblaciones que carecen de ayuntamiento y dependen de nuestro ente local, siendo una especie de barrios de nuestra ciudad, salvando las distancias.



       Al igual que la Ruta de la Umbría, rehabilitada recientemente, no se trata de un camino que haya surgido en la actualidad, sino que ya existía desde hace siglos. En este caso no se ha acondicionado el terreno, ni se han puesto barandillas de madera, simplemente se han colocado paneles explicativos e indicadores de fuentes, caminos o veredas. 

9/17/2011

Sobre el nombre de Cantagallo (4ª Parte y final)




Autor: Manuel Antonio Marcos Casquero.
Publicado: Semanario Béjar en Madrid, Julio de 2011

Acto seguido, no sólo considera que canta- procede del radical cant(h)-, que significa ‘piedra’, sino que también su segundo componente, -gallo, remonta a un radical calta, kal(l)io, que así mismo significa ‘piedra’, con lo que el nombre de Cantagallo sería una nueva tautología (piedra + piedra) comparable a la mencionada forma híbrida de Cantalapiedra. Dice: “Sentados aquellos presupuestos, la primera parte de Gallicant está, sin duda, en relación con la raíz celta kal(l)io ‘piedra’[1], (compárese con el francés caillou), que habría dado callo, call o cal, con la modificación subsiguiente según gallo. Teniendo en cuenta el significado de esta primera parte de nuestro topónimo, la segunda no hace sino intensificar su valor. Efectivamente, el segundo elemento de Gallicant corresponde a la raíz celta kanto (cfr. lat. canthus) ‘piedra’, ‘guijarro’[2] y ‘orilla pedregosa’[3]. Se trata, pues, de una especie de etimología tautológica, lo que no es nada infrecuente en la toponimia”. Exactamente la misma etimología es la que propone para los tres Calicant (en Alcudia, Petra y St. Llorenç des Cardassar) existentes en las Baleares: celta kal(l)io ‘piedra’ + kanto ‘piedra, guijarro, borde pedregoso’. Y, como justificación geográfica, anota que “el topónimo de Alcudia corresponde a un pico montañoso (Puig de Calicant) de la sierra de Ferrutx, formada por grandes pliegues de rocas, violentamente contraídos, lo que justifica obviamente la etimología propuesta. El Calicant de St. Llorenç des Cardassar es también una montaña”. En Calicant, sin embargo, una etimología popular, quizá no muy descaminada, ve el mismo término castellano calicanto, esto es, cal y canto, acuñado sobre cal (del latín calx, ‘cal”, óxido de calcio, substancia blanca que se mezcla con arena para formar la argamasa) y canto (del latín canthus, ‘trozo de piedra’). 

¿Qué decir del origen del otro topónimo similar a Cantagallo, aunque con los dos componentes invertidos: Gallocanta? En primer lugar, hay que tener en cuenta que en uno de los manuscritos (el ms. K) del Fuero de Molina, del año 1142 (o 1154), el nombre de esta localidad es Allucant: “Estos son los términos de Molina: A Tagoenz, a Santa María de Almalaf, a Bestradiel, a Galiel, a Sisemón, a Xarava, a Cemballa, a Cubel, a la laguna de Allucant, al Poyo de Mio Cid, a Penna Palomera, al puerto de Escoriola, a Casadon, a Ademuz, a Cabriel, a la laguna de Bernaldet, a Huelamo, a los Casares de García Ramirez, a los Almallones”. Otro manuscrito de este Fuero (el ms. A, Biblioteca Nacional Ms. 9159, II, fol. 55) ofrece como lectura Gallocanta. En el Poema del Cid, datable por la misma época, el verso 951 dice: “Estonçes se mudó el Cid al puerto de Aluca(n)t”, en alusión quizá al puerto en las montañas al noreste del actual Gallocanta; y en el verso 1087 leemos: “Poblado ha Mio Cid el puerto de Alucant”, que en este caso, a tenor del relato en que se inserta, no cabe identificar con Gallocanta, sino que quizá el poeta (o su copista) confundiera el nombre y estuviera en realidad refiriéndose a Alucad (expresamente mencionada en el verso 1108), la actual Olocau, cerca de Liria, que está a unos 30 kilómetros de las villas que el Cid ataca en los versos 1092-1093. En cualquier caso, si, como se lee en el Fuero de Molina y en el Poema del Cid, el nombre primitivo de Gallocanta fuera Allucant, estaríamos ante un topónimo de cuño árabe y serían los arabistas quienes tendrían que manifestar su opinión. La primera vez que se cita como tal el nombre de Gallocanta es en un documento de 1205, en el que Raimundo de Castrocol, obispo de Zaragoza, asigna a las iglesias de Daroca las rentas y diezmos de gran parte de las aldeas sometidas a su jurisdicción. 

9/09/2011

Fotos de la Romería de la Virgen del Castañar 2011





Un año mas los bejaranos subimos al santuario de la Virgen del Castañar para asisitir a la Misa y posterior romería. En esta foto la Patrona sale de la Plaza de los Tilos, adyacente al santuario donde tiene lugar la celebración religiosa.




En esta ocasión un nuevo personaje en forma de estatua junto a la Plaza de Toros también asisitió a la fiesta. Se trataba del torero Julián Casas "El Salamanquino", nacido en Béjar, del cual se ha instalado hace poco una escultura en su honor con motivo del III Centenario de la Plaza de Toros. 

9/07/2011

Revista de Ferias y Fiestas 2011

Como todos los años desde los años 60, la Cámara de Comercio e Industrias de Béjar, en colaboración con el ayuntamiento de Béjar, ha editado la Revista de Ferias y Fiestas. Desde sus inicios esta publicación gratuita ha permitido la colaboración de escritores y poetas bejaranos con el fin de dar a conocer temas inéditos de la Historia y la Literatura de nuestra ciudad, a la vez que anunciar el programa de fiestas y ferias. 

En la propia página de la Cámara he encontrado un resumen de los autores y artículos de este año, ni más ni menos que quince, y una reseña de los temas tratados. 




9/03/2011

Sobre el nombre de Cantagallo (Salamanca) (3ª Parte)



Autor: Manuel Antonio Marcos Casquero
Publicado: Semanario Béjar en Madrid, Julio de 2011

Para el caso de Cantalapiedra Llorente Maldonado recuerda[1] que en un documento de la catedral de Salamanca del año 1267, estudiado por Federico de Onís en su tesis doctoral[2] y registrado luego por el medievalista José Luis Martín[3], el nombre no es Cantalapiedra, sino Cam de la piedra (o Can de la piedra): lo considera una ultracorrección o “quizá un error del escriba”, y añade que “no menos probable parece la opinión de Gerhard Rohlfs[4], que piensa en una composición de verbo y sustantivo, con valor original de apodo”. En consecuencia, sospecha que en Cantalapiedra podríamos tener una tautología (repetición del mismo concepto con dos palabras distintas) del tipo Calle de la Rúa (Rúa, ‘calle’) o Puente de Alcántara (en árabe Alcántara significa ‘puente’). No olvidemos, sin embargo, que para el segoviano Cantimpalos un texto medieval ofrecía la forma Cam de Palos.

Iglesia de Cantagallo


8/28/2011

Sobre el nombre de Cantagallo (Salamanca) (2ª Parte)


Autor: Manuel Antonio Marcos Casquero
Publicado: Semanario Béjar en Madrid, Julio de 2011


Pero al par de esas formas, encontramos otras que podrán ayudarnos en nuestro rastreo etimológico. Ante todo es preciso evocar el nombre de Gallocanta, pueblo y laguna de la provincia de Zaragoza, en la comarca de Daroca. Añádase el de Gallicant (o Gallicanto) que portan localidades pertenecientes a las provincias de Barcelona, Tarragona y Mallorca. Por lo que pueda tener de utilidad, quizá debamos agregar aquí el nombre de Calicant que, también en Mallorca, se aplica al Puig de Calicant, en Alcudia. Ya hemos mencionado el pueblo de Gallicanta, en la provincia de Badajoz. Y, en virtud de su transparencia significativa, cerraremos este nomenclátor con la denominación de la iglesia San Pedro in Galli Cantu, en Jerusalén, así llamada en recuerdo de la predicción hecha por Cristo a Pedro anunciándole que negaría a su maestro antes de que el gallo hubiera cantado tres veces.



  Calles de Cantagallo


Algunos de los nombres registrados en esa lista, teniendo en cuenta la forma que presentan, es indudable que hacen alusión expresa al canto del gallo. Lo que ya no es nada fácil de dilucidar es si se adoptó como topónimo en referencia al relato evangélico alusivo a la negación de Pedro o si alude a algún hecho concreto relacionado con el kikirikí o a quién sabe qué motivos. En otros casos -así los topónimos Cantagallo, Gallocanta, Gallicant o Calicant- el problema surge cuando se compara su acuñación con la de una nutrida lista de denominaciones toponímicas en que el primer elemento es también canta-, pero cuya explicación no parece que apunte al verbo ‘cantar’. Tal sucede, por citar unos mínimos ejemplos, en Cantalapiedra, Cantalpino, Cantimpalos, Cantallops… en los que (salvo como imagen poética, alegórica o humorista) resulta difícil pensar que, respectivamente, esté aludiéndose a que canten la piedra, el pino, el palo[1] o el lobo. En el prólogo (titulado, “La toponimia, ciencia del espacio”) con que Josep María Albaines inicia su Enciclopedia de los topónimos españoles, leemos[2]: “En ocasiones el nombre aparece como un galimatías sin sentido, que habrá que descifrar. En la provincia de Zaragoza existe la laguna de Gallocanta, en Gerona las localidades de Cantallops y Ullastret (en catalán, respectiva y literalmente, ‘canta-lobos’ y ‘ojo-estrecho’), y en Barcelona Palau de Plegamans (‘palacio de plegamanos’). Es posible que un gallo cante, pero más difícil es que lo haga un lobo. Aunque un ojo puede ser estrecho, no parece éste un incidente capaz de dar nombre a un lugar. Y menos aún que los habitantes de algún pueblo sean aficionados a plegar las manos. Las explicaciones pueden venir por variados caminos: Gallocanta y Cantallops pueden relacionarse con cant-, ‘piedra’, Ullastret puede ser un derivado de ‘olivo’, y Palau de Plegamans aludir a algún paraje frecuentado por los plegamans (la mantis religiosa, así llamada popularmente en catalán por su actitud oratoria)”.

8/22/2011

Sobre el nombre de Cantagallo (Salamanca) (1ª Parte)



Autor: Manuel Antonio Marcos Casquero
Publicado: Semanario Béjar en Madrid, Julio de 2011


Para un filólogo resulta siempre apasionante el reto de rastrear hasta sus orígenes el significado de una palabra y, más aún, el intento de desentrañar el motivo último por el que algo recibió el nombre que ostenta, porque la cognición de su origen nos proporciona, al decir de San Isidoro de Sevilla (Etimologías 1,29), no sólo el conocimiento de lo denominado, sino también la aprehensión y dominio de su propia esencia, o sea, de qué es. Resulta muy elocuente la imagen del relato bíblico que, en el Génesis (2,19-20), nos muestra a Adán entregado a la tarea de imponer nombre a cuanto -animal, vegetal o ser inanimado- acaba de ser creado por Yahvé. Desde que el homo sapiens tomó conciencia de su capacidad intelectiva, que lo convertía en rey de la creación, la humanidad no ha cesado ni un momento de verse obligada a acuñar nombres para designar entidades nuevas para él. Mas a la hora de forjar un nombre ¿qué criterios se aplican en su composición? ¿Qué significa realmente? ¿Por qué decantarse precisamente por ése y no por otro? ¿Qué norma rige su empleo?

Zona de Cantagallo (extraída de aquí)

8/16/2011

La iglesia de Montemayor del Río: arquitectura y legado artístico (5ª Parte y final)


Autor: Roberto Domínguez Blanca

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio de Béjar, 2009.


Una vez que hemos detallado los pasos constructivos seguidos hasta llegar a la iglesia que hoy admiramos, es obligado detenerse en las obras de arte que la han ido equipando durante siglos. Comenzaremos por la capilla mayor, donde se concentran las piezas más interesantes, y entre las que sobresale su valioso retablo mayor. Conocemos bastante bien sus orígenes gracias a que se conserva su contrato, pero antes es necesario señalar que estamos ante uno de los retablos más antiguos de nuestra comarca, junto con el de la iglesia de San Gil de Béjar y el retablo de San Sebastián de la de Candelario. La pintura del retablo la contrata en 1552 el salmantino Antonio González, encargándose de la parte escultórica Francisco Joli, si bien en el siglo XX llega en muy mal estado y con las pinturas seriamente dañadas. En los años 90 se decide ocultarlas con pinturas modernas y que reproducen célebres cuadros de artistas como Murillo o Velázquez.


 Retablo mayor

8/10/2011

La iglesia de Montemayor del Río: arquitectura y legado artístico (4ª Parte)

Autor: Roberto Domínguez Blanca

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio de Béjar, 2009.

Otro mérito artístico que sumar a los que van comentados, es que esta iglesia conserva al completo la decoración pictórica mural original de su interior, que ya es decir; si bien gran parte de la misma se halla oculta bajo una fina capa de encalado, que aún así permite percibir las líneas generales de la decoración. Por un lado, tenemos decoración pictórica tal cual, y por otro, decoración esgrafiada. De pintura mural destaca sobremanera el gigantesco San Cristóbal con el Niño Jesús, representado de forma similar a como lo encontramos en algunas catedrales (Salamanca, Zamora, León…). Como patrón de los caminantes no es de extrañar que se tuviera un lugar preeminente en la iglesia de Montemayor, pues de sobra es sabido que la Calzada de la Plata era una vía de comunicación importante y uno de los caminos que conducía a los peregrinos a Santiago de Compostela. Sobre el gran tamaño con el que se le suele pintar, se aduce que se hacía para hacerlo bien visible a todo el mundo, pues se le invocaba contra la peste y contra la muerte súbita, al tenerse la certeza que su sola contemplación por parte del feligrés le aseguraba no morir en las veinticuatro horas siguientes (1). El San Cristóbal se encuentra en el muro norte junto a la portada, y en ella vemos la frecuente escena del santo con el niño sobre sus hombros cruzando el río ayudado de una vara. Desgraciadamente la pintura está ya muy perdida. Lo que mejor se conserva es el rostro del santo y las carnaciones. El Niño Jesús apenas se intuye y del paisaje apreciamos un árbol, los patos del río y poco más. Se puede fechar en la segunda mitad del siglo XVI.

Fresco de San Cristóbal


7/31/2011

La iglesia de Montemayor del Río: arquitectura y legado artístico (3ª Parte)

Autor: Roberto Domínguez Blanca 

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio de Béjar, 2009.

La portada principal se ubica en el muro meridional y es bien sencilla. Alcanzada por una escalinata que salva el desnivel del terreno, se resuelve con dos arquivoltas de sección rectangular que continúan su forma por las jambas. Tres simples listeles hacen la vez de capitel. Pegada a la arquivolta superior, una moldura apuntada repite la molduración de los listeles y del alfiz, elemento tomado de lo musulmán y que recuadra la portada. La norte se reduce a un arco apuntado guarnecido con un baquetón, que también se prolonga por las jambas. Unas impostas muy marcadas repiten el triple listel de la portada principal. En una vivienda cercana a la iglesia se reproduce este esquema de portada (aunque su arco no es tan agudo) y en el interior de la iglesia de El Cerro, en la entrada que comunica su nave con una capilla. Respecto a los canecillos, todos son figurativos, y en ellos predominan cabezas humanas y animales de grotescas facciones. También hay alguno de temática vegetal que parece estar en sintonía el estilo del artista que talló los capiteles de la capilla mayor. De nuevo cuño es la única ventana abierta en lo alto del muro sur con forma de arco trilobulado, siendo el central conopial, pese a que este es un tipo de arco eminentemente tardogótico (1). Al exterior de la misma fachada, unas ménsulas y unas hendiduras en el paramento delatan la presencia de un amplio pórtico, que al parecer fue desmontado en 1761 pese al descontento del concejo y de los feligreses (2).





Portada oeste


7/23/2011

La iglesia de Montemayor del Río: arquitectura y legado artístico (2ª Parte)



Autor: Roberto Domínguez Blanca

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio de Béjar, 2009.



De la primitiva construcción son los tres arcosolios de la cabecera, uno en el lado de la Epístola de la capilla mayor, y los otros dos a ambos lados del arco triunfal empleados como capillas de altar a falta de retablos. Son apuntados y muy sencillos, como los que se pueden encontrar en las iglesias de Béjar. De este momento también ha de ser el estrecho vano de acceso a la torre campanario, en el lado del Evangelio de la capilla mayor. Aunque el campanario es obra fundamentalmente del siglo XVI, su cuerpo inferior es anterior, seguramente del siglo XIII. Su curiosa ubicación, al norte de la iglesia entre la nave y la cabecera, se repite en otras iglesias cercanas de la citada centuria, como en las bejaranas de Santa María y Santiago.

Capiteles

7/17/2011

La iglesia de Montemayor del Río: arquitectura y legado artístico (1ª Parte)




Autor: Roberto Domínguez Blanca
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio de Béjar, 2009.


La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Montemayor del Río, enclavada en la parte más alta de la villa y próxima al castillo, tiene la singularidad de ser un templo que mantiene su impronta medieval más que ningún otro de la comarca, al no mostrar hoy en día signos de la renovación artística del barroco que se produjo en la mayoría de las iglesias. Algunas de nuestra comarca, como la parroquial de Puente del Congosto o la de Santa María de Béjar, son buena muestra de cómo en los siglos XVII y XVIII el arte se pone al servicio de una imagen triunfante de la Iglesia, que tiene su origen en la Contrarreforma. De este modo, los desnudos muros de los interiores de las iglesias medievales se ocultan con gran cantidad de retablos de tamaño considerable, pero también de pinturas murales, lienzos, imágenes devocionales, cajas de órgano, rejas artísticas, ricas yeserías en las bóvedas, esmerados trabajos de carpintería en canceles y tribunas, etc. De todo este despliegue de medios carecemos en la iglesia de Montemayor, bien porque no se ha conservado, bien porque nunca lo llegó a tener con tanta profusión. Esta limpieza mural permite que en el interior la arquitectura cobre mayor protagonismo, aparentando ser más medieval que otras iglesias medievales barroquizadas.


 
    A grandes rasgos es una iglesia gótica y, como señaló el profesor Antonio Casaseca (1), del gótico más antiguo de la provincia , al menos podemos distinguir tres etapas en su construcción. De este momento es la cabecera, de un gótico muy temprano por lo que la podemos fechar en el siglo XIII, casi coetánea a otras iglesias medievales de la comarca y de época de la repoblación, como son las bejaranas de Santa María, El Salvador y San Juan; si bien el ábside de la primera es mudéjar y los de las otras dos tardorrománicos.

7/11/2011

Pequeño reportaje de Canal Extremadura sobre el textil bejarano

En estos días de asueto estival (el cual me impide pasar por vuestros blogs con la asiduidad habitual) os dejo un vídeo de Canal Extremadura en el cual se explica el proceso textil enmarcado en Béjar y en las fábricas que aún continúan en funcionamiento en la ciudad. Uno de los intervinientes es Javier R. Sánchez Martín, colaborador de este blog y encargado de explicar la Historia de la Industria Textil en Béjar.


6/29/2011

Fotografías de los Arcos de San Juanito 2011

*Gracias a Juan Paco, a Evelio Rodríguez y a Gaseosas Molina por pasarme todas las fotos de los Arcos de San Juanito de este año.


6/25/2011

Leyenda y realidad: la procesión del Corpus Christi en Béjar, ayer y hoy.

Autora: Carmen Cascón Matas

Mañana la leyenda se hará realidad. Ocho personas vestidas de musgo, escoltando a la custodia del Santísimo en la procesión del Corpus Christi, recorrerán las calles de Béjar rememorando quién sabe qué hazañas ocurridas hace siglos. Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional el año pasado, la procesión del Corpus de Béjar es la fiesta de mayor calado en la ciudad, quizás sólo por detrás de la de la Virgen del Castañar. En ella confluyen pasado y presente, historia y leyenda, religión y tradición


6/23/2011

Preparad los monederos para el viernes. Arcos de San Juanito



El viernes por la mañana tendremos que salir de casa los bejaranos surtidos de un gran número de monedas sueltas. El motivo: por cualquier calle que pasemos somos susceptibles de ser asaltados por un grupo de niños pedilones con su correspondiente platillo y su cantinela de “Una pesetita para San Juanito”, a lo que es corriente responder “San Juanito no come” (para eludir el “acoso”). Sin embargo, los niños, más listos que nosotros, replicarán “Pero gasta calzones”.

Y es que el día 24 se celebra la fiesta de los Arcos de San Juanito, tradicional desde al menos hace un siglo (tiempo desde el cual existen documentos que lo acreditan, aunque puede remontarse a siglos atrás). Si la costumbre de alzar arcos y altares adornados con cadenetas y farolillos, y su correspondiente imagen de San Juanito, pervive es gracias al tesón de sus dos patrocinadores: la parroquia de San Juan Bautista y la empresa Carbónicas Molina. 


Hace al menos un siglo, allá por principios del siglo XX, los periódicos locales se hacían eco de la costumbre de los niños de alzar arcos de follaje, sobre todo de hiedra que aquí se da de manera abundante, sustentados por una estructura de madera o hierro y adornados con profusión de cadenetas de colores, farolillos y todo aquello que saliera de la inventiva de los chavales. El arco acogía un pequeño altar con su correspondiente imagen del santo. Una vez construido el arco el día previo a la fiesta de San Juan, se comenzaba el asalto de transeúntes, con el loable motivo de obtener unas perrillas para gastar en chucherías durante la noche de las hogueras.

La tradición se ha mantenido desde entonces prácticamente igual, a excepción hecha de varios puntos que voy a resumir:



6/19/2011

Un paseo por la Ruta de la Ladera Umbría

Autor: Óscar González Hoya
Publicado: Béjar en Madrid, abril de 2011



Hace unos meses se inauguró oficialmente la llamada Ruta de la Ladera Umbría, también conocida como “Cuestas del río”, con un trazado que transcurre por las traseras de la iglesia de Santa María, Plaza Mayor y Barrio Nuevo. La totalidad de la obra se ha llevado a cabo gracias a los fondos del Plan E y se encuadra dentro del proyecto municipal “Béjar Mirando al Río”. 

Mirador en las traseras de la iglesia de Santa María
 
            Los trabajos han consistido en la recuperación de antiguas veredas que se encontraban intransitables y pobladas de maleza. Aprovechando los primitivos trazados que permitían el paso de los obreros desde sus viviendas hasta las fábricas instaladas en el Río Cuerpo de Hombre, se han dibujado amplias vías de tierra apisonada reforzadas por barandillas de madera. En el camino se ha instalado mobiliario urbano de madera consistente en bancos, papeleras, indicadores y las antedichas barandillas, así como diversos paneles explicativos de la ruta elaborados por Oscar Ribadeneyra (pintor y escritor, recomendando desde estas páginas la lectura de su estupenda novela Las Calles tienen tu nombre) y el Grupo “El Cervunal”, a quien pertenece la autoría del proyecto. Las cuestas del río se han embellecido con plantas y árboles, como nogales, madroños, robles, castaños y cerezos resguardados de las inclemencias meteorológicas mediante un material plástico. Asimismo se ha iluminado el Puente de San Albín y se ha repintado la barandilla de parte de la Ruta de las Fábricas


6/13/2011

Romería de Los Paporros 2011 y el hallazgo de la Virgen del Castañar




Autora: Carmen Cascón Matas

Hoy mismo se ha celebrado la fiesta del pueblo de La Garganta (Cáceres), aunque hermanada con Béjar (Salamanca) por compartir como patrona a la Virgen del Castañar. Según fray Francisco Yagüe en su “Historia de la Imagen de Nuestra Señora del Castañar” publicada en 1795, la aparición la talla tuvo mucho de milagroso, como no podía ser menos. Al fraile franciscano, en una suerte de historiador de finales del siglo XVIII, se le metió entre ceja y ceja la ardua tarea de revolver entre los legajos del archivo del concejo para hallar todo lo que tuviera que ver con la patrona. Allí encontró un legajo con el título siguiente: “Aparición de la Virgen del Castañar según los manuscritos que tenía el señor don Francisco Pérez de Sotomayor, capellán del Excmo. Señor duque de Béjar don Francisco, los cuales recogió el señor don Diego de Silva en 1671”.No se nos escapa que el hallazgo de la Virgen tuvo lugar en 1446, que don Francisco de Sotomayor vivió a caballo entre el siglo XVI y XVII, que don Diego de Silva los recopiló en 1671 y que fray Francisco lo halló a finales del siglo XVIII. Muchas manos pasaron por medio.


      

6/10/2011

Anunciamos el III Curso de Historia del Arte "La innovación en Historia del Arte desde le Palacio de la Mosquera" en Arenas de San Pedro (Ávila)

*De parte de nuestros amigos de Arenas de San Pedro nos llega el programa del III Curso de Historia del Arte organizado en el Palacio del infante don Luis de Borbón o Palacio de la Mosquera, que queremos que conozcáis por si quereis acercaros. 


Creo que recordareis que ya dedicamos cuatro entradas al palacio y al infante don Luis en este mismo blog.Si las quereis leer no teneis más que pinchar en etiquetas "Arenas de San Pedro ".





6/05/2011

José Lidón: compositor, organista y maestro de la Capilla Real (1748- 1827) (2ª Parte y final)


Autora: Carmen Cascón Matas


Con la llegada al trono de Carlos IV se produce el gran florecimiento en la vida artística de José Lidón, pues el monarca sí tenía buen oído y fomentó el auge de la música española. Entre 1789 y 1808 nuestro bejarano compuso 63 partituras de las cuales se pueden mencionar las Vísperas, las Completas, dos Misereres y el Ave Maris Stella. En 1805 fue nombrado maestro de la Capilla Real y Rector del Colegio de Niños Cantores, el cargo musical más importante de la Villa y Corte, convirtiéndose de esta forma en uno de los músicos más relevantes de su época. 

Partitura de José Lidón

5/28/2011

José Lidón: compositor, organista y maestro de la Capilla Real (1748- 1827) (1ª Parte)


Autora: Carmen Cascón Matas

*El pasado viernes la Escuela Municipal de Música y Danza hizo pública la noticia de que a partir de ese momento pasarían a llamarse con el ilustre nombre de no menos importante bejarano: "José Lidón". Se colocó una placa y se interpretaron varias piezas de música para conmemorarlo. Es por ello que he decidido realizar una pequeña biografía sobre este músico que vivió en el siglo XVIII. 

*Al mismo tiempo quiero dedicar estas dos entradas a Josefa Montero, bejarana y especialista en el tema, colaboradora de este blog, por lo que ya sabe. 


        Volviendo a los personajes nacidos en Béjar, no puedo dejar en el tintero la vida de José Lidón Blázquez, que nació en la villa el 2 de junio de 1748 fruto del matrimonio entre Francisco Javier Lidón Moreno (nacido en Plasencia aunque de raíces francesas) y de Manuela Blázquez (natural de Baños de Montemayor). Su padre ostentaba el humilde cargo de sacristán de la iglesia de Santa María la Mayor, parroquia cuya jurisdicción englobaba el Palacio Ducal, aunque los señores de la villa casi ya no visitaban ni siquiera una vez al año sus posesiones pues su residencia estaba asentada ya permanentemente en Madrid, cerca de la corte. Cuando José vino al mundo el ducado se hallaba en manos de Joaquín I, quien aunque matrimoniando en tres ocasiones, nunca logró dar un heredero a sus dominios, al igual que su hermana Josefa de Zúñiga, marquesa de Sarria. 

            De orígenes franceses, el primer Lidón venido a España procedía de Soulac, de la región de Dordonge y es posible que emigrara a nuestro país con motivo del advenimiento al trono de Felipe V tras la Guerra de Sucesión. Jean Lidón, abuelo de José, se asentó en Plasencia y de su matrimonio le nacieron tres hijos: Francisco Javier (padre nuestro personaje), Luis y Juan, quienes ya hacia 1740 residían en Béjar.  

Músicos del Barroco
  

5/22/2011

Costumbres curiosas del Béjar del siglo XVIII



Autora: Mª del Carmen Cascón Matas
 
Publicado: Béjar en Madrid. Nº 4482, Febrero de 2008.


*A petición de  "Retablo de la vida antigua" retomo una entrada perdida en los anales de este blog (concretamente vió la luz como tercera entrada) para que tengais la oportunidad de leerla.  
 


Desde la distancia los bejaranos de hoy solo disponemos de algunos vagos retazos sueltos, lamentablemente escasos, de las experiencias cotidianas de los hombres y mujeres que ocuparon nuestro espacio en el pasado. Ellos vieron la misma sierra que contemplan nuestros ojos, pasearon por algunos edificios que todavía permanecen en pie, pronunciaron nombres de lugares y calles fácilmente reconocibles por nosotros,... pero nos cuesta imaginar, “ponernos en el lugar de”, reconstruir aunque sea una hora de sus existencias. El pasado desdibuja vivencias, recuerdos, nombres... y es labor de todos intentar (aunque sea sólo eso, intentar) que no se pierda para siempre, que el tiempo no borre del todo a otros seres que nos precedieron.

Vamos a intentarlo con los bejaranos del siglo XVIII. En este caso poseemos testimonios curiosos insertos en los libros de fábrica de la iglesia de El Salvador. En ellos cada mayordomo, elegido cada dos años por votación, anotaba los gastos e ingresos bianuales de la parroquia (por ejemplo, cuentas y contratos de obras, ingresos procedentes de las rentas de la tierra, los diezmos y capellanías, ...), pero también las crónicas de las visitas que los obispos placentinos, o en su defecto, sus representantes, solían realizar a cada una de ellas. La función de estas visitas consistía en vigilar el correcto funcionamiento de las parroquias, desde la trasparencia en la gestión de los bienes y en la anotación de las partidas sacramentales, hasta la limpieza de las iglesias, el orden y la decencia en los ornamentos y la correcta administración de los sacramentos. Todo ello se traducía en mandatos, es decir, órdenes de obligado cumplimiento por el Cura Rector, quien debía remediar la falta antes de la siguiente visita.