Amigos de Béjar y sus historias

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10/01/2018

Premios y cambios en una ciudad todavía inmersa en La Gloriosa


Autor: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.805 (20/07/2018), p. 6.


            Poco menos de dos meses tardó el gobierno provisional resultante de la revolución de 1868 en premiar a los ciudadanos de Béjar por su apoyo en el alzamiento del 28 de septiembre[1]. El caso bejarano fue uno de los escasos ejemplos de levantamiento civil del territorio nacional junto con Alcoy, Santoña, Alicante, Zaragoza, La Coruña, El Ferrol y Cartagena, y además con un ensañamiento por parte de las tropas isabelinas sobre la población cuyo eco trascendió incluso a la prensa internacional[2]. Los caídos en las jornadas septembrinas provocaron indignación en Madrid y fueron muchas las voces que se alzaron ante tamaña violencia. 




            Una vez destronada Isabel II, los revolucionarios tomaron el poder repartiéndose las carteras entre los partidos políticos unidos en el Pacto de Ostende: Unión Liberal, Progresistas, Demócratas y Republicanos. Una de sus misiones más inmediatas consistía en desactivar con el máximo tacto posible a las juntas revolucionarias y encaminar al país hacia la senda democrática, a la vez que premiar a los nuevos adalides del sistema. Entre ellos los bejaranos y sus mártires, aquellos que dieron la vida por una causa que distaba mucho de triunfar en aquellos días iniciales de septiembre. 

9/24/2018

Recordando, tras ciento cincuenta años, la revolución de 1868 en Béjar (3ª Parte y final)

Autor: Antonio Avilés Amat
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas 2018.


        Lo que sí sabemos con absoluta certeza es que el contingente del ejército profesional de la reina Isabel II (que exhibe una impecable artillería cuyos disparos, desde temprano, sobrevuelan la población textil), enviado para amedrentar, con tropas a caballo y de infantería, a la bisoña milicia local y, tal vez, con la consigna de no emplearse a fondo sobre ella, es rechazado por esta cada vez que intenta penetrar al interior de la ciudad.  Por la puerta de San Nicolás o por Campopardo, cuando lo pretende. O por la de la Villa o de Ávila, en múltiples y renovadas ocasiones. Y por supuesto, todas infructíferas. 

Batalla del Puente Alcolea


       Es posible que los que contendían en Béjar, especialmente las unidades del brigadier Nanetti, estuviesen muy pendientes del resultado de la batalla de Alcolea en la que se enfrentaban, al mismo tiempo que en nuestra ciudad, los sublevados de Cádiz con las tropas del ejército gubernamental. Horas antes que finalice el asedio local, el combate junto al Guadalquivir se decide con el triunfo de los revolucionarios y su posterior marcha hacia la capital del país donde se impone el triunfo de la revolución

9/16/2018

Recordando, tras ciento cincuenta años, la revolución de 1868 en Béjar (2ª Parte)

Autor: Antonio Avilés Amat.
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar 2018.


     Establecido lo que antecede, es conveniente introducir una pausa en el relato para poner al lector al corriente de los antecedentes de cuanto aquí se narra que no son demasiado remotos en el tiempo. Antecedentes que tienen en la reina Isabel II su centro de atención y en los diversos gobiernos conservadores y poco ejemplares que se suceden en el país durante su reinado las causas del deterioro político, económico y social del momento. Los pronunciamientos y el ruido de sables anteriores al hecho revolucionario gaditano se habían ido produciendo sin demasiado éxito para los progresistas excluidos sistemáticamente del poder. 

Juan Cambón. Pose de algunos sublevados con Fronski a caballo mostrando un cañón en Campopardo


     Tuvieron que confluir una serie de factores políticos y circunstancias sociales, unidos a una grave crisis en todos los órdenes, para que la revolución de septiembre del 68, promovida por los demócratas, los progresistas y los unionistas, llegase a buen puerto. Al menos en Cádiz —ciudad constitucional y rebelde— y luego, desde allí, a las ciudades y poblaciones que, con diversa gradación en fervores y entusiasmos, se adhirieron a la proclama subversiva.

9/10/2018

Recordando, tras ciento cincuenta años, la revolución de 1868 en Béjar (1ª Parte)

Autor: Antonio Avilés Amat
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de 2018


       Amanecía el 28 de septiembre de 1868 y la vetusta villa bejarana, que ya desde 1840 ostentaba el título de liberal ciudad aunque en una buena parte de su perímetro todavía conservase el atavismo de la muralla de siglos medievales, despertaba al trasiego de una nueva jornada. Lo normal sería que fuese día de mercado con puestos de los aldeanos y campesinos de las aldeas cercanas instalados ocupando los laterales y hasta una parte del solar de la Plaza Mayor. Pero en esta ocasión todo sería distinto, lo mismo que lo había sido la noche anterior en la que muchos de sus habitantes, pensando en lo que se les avecinaba, apenas habían podido conciliar el sueño. 


Juan Cambón. Pose de algunos sublevados en la alameda próxima a la ciudad

         Y no era para menos ya que, ahora, la levantisca población tenía a sus puertas una unidad operativa de 1.500 hombres del ejército de Isabel II, al mando del brigadier Nanneti. Si estas disciplinadas tropas, en sus distintas secciones de artillería, caballería e infantería, lucían —como, en buena lógica, debamos suponer— impecables uniformes y pertrechos bélicos dispuestos como para una rigurosa revista militar; frente a ellos, la desharrapada milicia local de unos 300 o 400 paisanos —contados con la urgencia y la imprecisión del momento— se hallaba abastecida, para la memorable contienda que se esperaba inminente, con mosquetones y escopetas cada uno de su palo, usanza y naturaleza en los que no era fácil encontrar dos similares, salvo los tomados días antes a la guarnición militar en su partida, asunto del que después se hablará. Y esto por no aludir a la uniformidad de atuendos y de distintivos jerárquicos de la que la heterogénea hueste carecía. 

9/03/2018

Revista de ferias y fiestas. Un monográfico sobre la revolución de 1868 en Béjar

Autora: Carmen Cascón Matas

Un año más tenemos en nuestras manos, a los bejaranos me refiero, de manera gratuita la revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio de Béjar. Editada por el Ayuntamiento y la Cámara de Comercio esta publicación ya es un referente del inicio de las fiestas patronales en cuanto a la divulgación de distintos temas relacionados con nuestra ciudad a la par que un buen vehículo para conocer el programa festivo. 



Este año no es como los demás, puesto que se conmemora un episodio histórico que tuvo una gran relevancia a nivel internacional y en el que Béjar fue protagonista: la revolución de 1868. Los seguidores de esta página lo conocen sobradamente pues hemos colgado en Pinceladas varios artículos que tienen como tema central los hechos del 28 de septiembre de ese año. 

8/27/2018

El pragmatismo religioso de los Duques de Béjar y la resurrección de Juan de Zúñiga y Pimentel

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez 

       De un paganismo vernáculo, el ancestral linaje vascón de los duques de Béjar evolucionó primero hacia un sincretismo religioso romano y luego hacia un islamismo igualmente más político que religioso, para instalarse finalmente en la cúspide de la tardía introducción del cristianismo en Navarra (ss. VIII-IX). Este último paso se dio sólo al final de la dinastía Íñiga fundada por Íñigo Arista y tuvo también motivaciones políticas, sin perjuicio de que padres de la iglesia española, como Eulogio de Córdoba, se empeñaran en adelantar el trance calificando al inadvertido Arista (sobrenombre, no apellido) de christicolae princeps, y urdiendo en torno a él un manto de leyendas piadosas y fantásticas potenciadas hasta hoy. 


       Afincado en Castilla (s. XIII), el linaje navarro siguió los pasos de la nobleza local que lo había acogido como par, y se integró al régimen social que utilizaba la religión como instrumento de poder, avalado por la corona y la propia Iglesia. 

8/20/2018

Obligaciones del tesorero del Duque de Béjar con respecto a su villa de recreo de El Bosque (1751)

Autora: Carmen Cascón Matas
Fotografías: Manuel Álvarez-Monteserín Izquierdo (MONIZ)

La villa renacentista de El Bosque es uno de los parajes más excepcionales de los alrededores. En ella se aúnan historia, naturaleza, arquitectura, paisaje, botánica, además de ser un lugar de inspiración para artistas y escritores. Pensar en que en otros tiempos pocos ojos podían contemplarlo, más allá de la familia ducal y de los criados de la Casa, agranda su leyenda. 


A lo largo de la historia, sobre todo durante los siglos XVI y XVII, los jardines, huertas y palacio fueron engrandeciéndose hasta ofrecer el resultado total que hoy podemos comtemplar. 


8/14/2018

Don Francés de Zúñiga en la cueva de Atapuerca (Burgos)

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

      Un conjunto de excavaciones paleontológicas iniciadas en la segunda mitad del siglo XX en la Sierra de Atapuerca, Burgos, dio pie para declarar el sitio Patrimonio de la Humanidad en 2000, ratificándolo UNESCO quince años más tarde como lugar de valor universal excepcional. La razón es que se han encontrado allí fósiles de distintas especies de homínidos, algunos de los cuales datan de más de un millón de años, con el mérito de ser los más antiguos hallados en Europa

Excavación 2012 en la Sierra de Atapuerca. Rtve.es 

        La relación con Béjar, a poco más de trescientos kilómetros al sur, es que el emplazamiento arqueológico ya se encuentra registrado en la Crónica Burlesca del Emperador Carlos V escrita en el siglo XVI por el bejarano Francés de Zúñiga, según revela el artículo titulado "Visita a la Cueva de Atapuerca en 1527", publicado en la red por el Grupo Espeleológico Edelweiss de la provincia burgalesa. 

8/06/2018

El linaje de los Duques de Béjar… y los Mapu-Che



 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

       Gente de la tierra se denominaba a sí misma esta etnia de origen incierto, que hasta el siglo XVI habitaba gran parte del país y en la actualidad constituye el pueblo indígena mayoritario de Chile (DRAE). Un siglo antes los incas habían tratado de someterla, sin éxito, y a la llegada de los españoles se inició un largo enfrentamiento de casi trescientos años que se conoce como la Guerra de Arauco. Esta lucha tuvo diferentes grados de intensidad, y algunos períodos de paz que se iniciaron con lo que los españoles llamaron parlamentos y los mapuche koyang. En el siglo XIX el gobierno chileno inició la pacificación de la Araucanía, que entre otras cosas significó para los mapuche la pérdida de autonomía y la expropiación de tierras, y cuyos efectos duran hasta hoy.         

 


Manifestación en Santiago de Chile, 2015. mapuche.info



    Hijo de Leonor de Zúñiga, dama de la corte de Carlos V y familiar de los duques de Béjar, Nájera y Niebla, el joven Alonso de Ercilla y Zúñiga vino a Chile en 1557, de motu proprio y con cuatro criados a su servicio, para participar en la Guerra de Arauco. En esos años gobernaba Béjar doña Teresa de Zúñiga, tercera del título ducal y del apellido. 

7/31/2018

Una mujer del siglo XIX: Concepción Arenal (3ª Parte y final)

Autora: Mª Teresa López Hernández
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio de Béjar, 2017, pp. 48-51.

   La preocupación por la clase obrera vino dada por las condiciones laborales y de vida de los trabajadores. Era partidaria del reformismo, pero sin llegar a la revolución y sin recurrir a la fuerza. Entre los años 1912 y 1915 proliferaron los conflictos en la industria textil de Béjar. Desde la prensa se exhortaba a reconducir la situación y solucionarla por vía pacífica, apelando a los fundamentos contenidos en La cuestión social


     “Los que suelen alarmar en las huelgas son los hombres que murmuran o gritan en la calle, lo que a mí me preocupa son las mujeres y los niños que lloran y sufren en la pobre ignorada vivienda, donde nadie los oye ni los consuela”.[1]
      Te engañan, pobre pueblo, te extravían, te pierden. Derraman sobre ti el error, la adulación y la mentira, y cada gota de esta lluvia infernal hace brotar una mala pasión o corroe un sano principio. […] Han acostumbrado tus oídos a palabras falaces y acaso no escuches las verdades que voy a decirte porque te parezcan amargas…. Aunque mis palabras te parezcan duras, espero que dirás en tu corazón: es la voz de un amigo”.[2]

7/24/2018

Una mujer del siglo XIX: Concepción Arenal (2ª Parte)

Autora: Mª Teresa López Hernández
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio  de Béjar, 2017, pp. 48-51.

      Unos meses después, La Victoria expresa su opinión sobre la disposición del gobierno que pretendía suprimir el Cuerpo de Capellanes de Prisiones. Lo expuesto en La Voz de la Caridad, periódico promovido por Concepción Arenal en 1870, desde el que se refutaba una medida similar dictada por Pi y Margall en 1873, les servirá como base para su protesta: 

       “El señor Pi y Margall que suprime los capellanes en las prisiones los conserva en las casas de beneficencia. ¿Qué razón puede haber para sostener un culto en un manicomio y suprimirlo en un presidio?” 



      Tras la revolución de 1868, acepta el cargo de Inspectora de Casas de Corrección de Mujeres y se incorpora a la Junta Directiva del Ateneo de Mujeres, lo que le lleva a publicar La mujer del porvenir (1869), que había escrito algunos años antes y desde la que se fomenta el beneficio de la instrucción en las mujeres

7/17/2018

Una mujer del siglo XIX: Concepción Arenal (1ª Parte)

Autora: Teresa López Hernández.
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio, 2017, pp. 48-51.

      La primera mitad del siglo XIX estuvo caracterizada por la continuidad respecto a los cánones establecidos anteriormente, la debilidad del régimen liberal y la ausencia de una clase burguesa con poder impidió los cambios necesarios para la modernización del país en todos los ámbitos. 


       En la práctica, a pesar de los principios igualitarios que defendía el liberalismo, las mujeres siguieron excluidas del ámbito político y público, desempeñando el papel de esposas y madres, sometidas a la potestad del padre o del marido. No se tuvo en cuenta su educación, había muchas niñas sin escolarizar y, por consiguiente, mucho analfabetismo. Tampoco las que asistían a los colegios recibían una esmerada educación, se les impartían nociones básicas encaminadas al desempeño del trabajo doméstico y educación de los hijos. En el mundo laboral su salario era considerado como complementario y de menor valor. 

7/10/2018

Curiosidades del apellido Bejarano

 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

    Es necesario establecer, de partida, que según historiadores y heraldistas el apellido Bejarano tiene dos fuentes, la portuguesa y la española o bejarana. Siendo más antigua la primera, ambas tienen diferentes escudos: el portugués lleva el león rampante español, el español o bejarano un árbol arrancado y frutado (armas de Béjar, se dice), y hay al menos un tercero con torre en azur, y un cuarto con sol de gules (¿y los dragones…?) .





 Escudos del apellido Bejarano. Blasonari. 

       No paran aquí las particularidades, porque el registro más antiguo (s. XIII) del apellido está en Trujillo, Cáceres, representado en el Alcázar de los Bejarano. Se llama así porque el linaje que lo erigió provenía de Beja, Portugal, en circunstancias de que el gentilicio de tal ciudad es bejense. 

7/03/2018

El Fuero de Béjar restaurado

*En febrero de este año 2018 volvió completamente restaurado el Fuero de Béjar tras una larga intervención (ocho meses) que supuso la recuperación de 174 folios de pergamino datados en el siglo XIII. La Junta de Castilla y León inivirtió un total de 27.000 euros. Esta semana se inauguran unas Jornadas llamadas "Jueves de Fuero", organizadas por el Instituto Castellano Leonés de la Lengua, la Diputación de Salamanca, la Universidad de Salamanca y el Ayuntamiento de Béjar, en las que intervendrán diversos expertos en la materia y se inaugurará una exposición a mediados de mes.

Me gustaría recuperar esta semana, en relación a todo esto que comento, un artículo que se publicó en 2016, cuando el Fuero estaba a punto de ser enviado a los talleres de restauración porque en él se ofrecen muchos detalles, tanto de la intervención como de su importancia documental. 

Autor: Ignacio Coll Tellechea
Publicado: El Día de Salamanca, 24 de Julio de 2016. 
Título original:  El Fuero de Béjar se prepara para su restauración y tendrá una edición facsímil


     Mide 25’7 centímetros de alto por 16 de ancho. Está encuadernado en tablas de madera, probablemente con posterioridad al siglo XIV, y conserva la huella de varios clavos que le servirían de adorno. Su escritura es francesa, de la segunda mitad del siglo XIII, a línea tirada y rayado a punta seca. En total se compone de 174 folios útiles en pergamino que terminan de forma abrupta, sin las rúbricas correspondientes. 




6/27/2018

Las Casas del Duque de Béjar en Sevilla, Premio Rafael Manzano de Arquitectura en 2013

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

A Blanca Zúñiga, arquitecto, e Isabel Zúñiga, licenciada en Arte


     Instituido en 2012, la segunda entrega del Premio de Arquitectura Clásica y Restauración de Monumentos “Rafael Manzano Martos” que otorgan la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y la Universidad de Notre Dame, Indiana, EE.UU, correspondió al proyecto presentado por los arquitectos sevillanos Luis Fernando Gómez-Stern e Ignacio Medina y Fernández de Córdoba, duque de Segorbe (1). 

Patio de la Casa de la familia Padilla.

      Desarrollado en tres décadas, el proyecto trató de la recuperación urbanística de un barrio tradicional que enfoca la rehabilitación de las casas que en él se contienen, y supuso la mayor intervención de carácter privado en el casco histórico de Sevilla, uno de los más extensos del mundo. Su magnitud es de proporciones poco habituales en España, pues abarca 4 casas señoriales de arquitectura clásica y 15 casas de arquitectura popular -que suman 36 patios- en el entorno de las iglesias de Santa María la Blanca, San Bartolomé y el palacio de Altamira, sede actual de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, y en un perímetro que afecta a ocho calles

6/20/2018

El barroquismo de la procesión del Corpus de Béjar

Autora: Carmen Cascón Matas


Aunque sea a toro pasado no queremos dejar pasar el Corpus bejarano, tan conocido a nivel nacional por sus famosos hombres de musgo, sin mostraros una serie fotográfica. 



      El reportaje fotográfico, cuyo autor es Manuel Álvarez-Monteserín Izquierdo, a quien damos las gracias por su generosa aportación, viene aderezado por la transcripción de un documento de 1614 que nos transportará a una época en que el Corpus erta una manifestación religiosa, pero también civil, de la sociedad. 



6/13/2018

No todos los días ocurre un milagro (cárcel de Béjar, 1481)

Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.791 (15/12/2017), p. 4.


       Hace un par de años Alberto Bravo Martín me envió la referencia de un curioso hallazgo encontrado por casualidad, quizá consultando bibliografía para alguna de sus publicaciones por internet (es el fundador y autor de un blog dedicado al reinado de Carlos II). El documento narraba la curiosa historia de un milagro ocurrido en la prisión de Béjar por medio de la intercesión de la Virgen de la Peña de Francia (término municipal de El Cabaco, Sierra de Francia, Salamanca) en 1481 y estaba recogido en un libro escrito por el padre Alberto Colunga O.P. y editado en Salamanca en 1968[1]

 Virgen de la Peña de Francia. Siglo XVII. Autor desconocido
Colección Museo de la Historia Mexicana
Imagen sacada de aquí

6/07/2018

El ajuar fotográfico de Juan Cambón

Autor: Óscar Rivadeneyra Prieto
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.765 (4/V/2018), p. 6.

      En el año 1869, fecha del documento al que vamos a aludir, la fotografía era aún un invento reciente, exótico y extraño. Apenas habían pasado tres décadas desde que se fijara el primer daguerrotipo en España y solo dos de la datación de la primera fotografía conservada. No fue fácil para el público la asimilación de este nuevo instrumento de reproducir imágenes, asimilándolo en un principio como una pintura hecha con medios mecánicos y mostrando recelos ante la posibilidad de exponerse frente al objetivo de las cámaras. En aquellos años 60 del siglo XIX la imagen de un fotógrafo con sus pesados materiales a cuestas debía resultar extraña si no inédita en Béjar. Nuestro protagonista, Juan Cambón[1] tiene un particular puesto de honor en nuestra historia al haber firmado las fotografías más antiguas que de la ciudad se conservan, donde se había afincado en el año 1866. Muy conocidas son algunas de ellas, especialmente la que nos muestra una imagen de la Puerta de la Villa (la misma que por aquella época de un modo algo presuntuoso se denominaba «Puerta de la Ciudad») en la histórica jornada del 28 de septiembre de 1868

Cámara de minutero. 

      Pero son escasas las oportunidades de conocer el «ajuar» de aquellos viejos fotógrafos, todo un despliegue de variados enseres y utensilios ambulantes y portátiles que le acompañaban allá donde fuera, algunos no muy diferentes de los que la fotografía posterior, incluso la actual, han usado, pero otros realmente curiosos. Gracias a los documentos notariales de la época tenemos la posibilidad de saber con qué tipos de instrumentos y accesorios trabajaba Cambón en Béjar y completar así la imagen que de él y de los fotógrafos del siglo XIX (todavía singulares personajes) solemos tener. 

5/29/2018

La biblioteca del Duque de Béjar

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

A Isaura Zúñiga Mercado, bibliófila y librera 

        En el largo capítulo que Joaquín González Manzanares dedica a Juan de Zúñiga y Pimentel en La pasión libresca extremeña, 2009, se lee que: Hablar de Renacimiento en Extremadura es hablar de la familia Zúñiga. Este linaje, proveniente de Navarra pero vinculado a Plasencia por entronques diversos, forma la nueva nobleza extremeña con inquietudes intelectuales Y más adelante, aludiendo a los padres del maestre, dice: Don Álvaro de Zúñiga, conde de Plasencia (post duque de Béjar), poseyó una buena biblioteca de la que conservamos un inventario... Se casó con doña Leonor Pimentel (y Zúñiga), hija del conde de Benavente, uno de los principales bibliófilos de la época. La propia doña Leonor fue amante de los libros y protectora de las letras. 

 

     Más crítico es el fallecido académico vallisoletano Anastasio Rojo Vega, que en Documentos sobre los seis primeros duques de Béjar, 2008, apunta: No solamente los de Béjar (los Zúñiga), toda la nobleza española mostró un gran interés por los libros a lo largo del llamado Siglo de Oro, por lo que lejos de intentar ver en los duques una excepción, debemos contemplar un uso, una costumbre que llevó a los privilegiados por nacimiento al trato íntimo con poetas y escritores

5/23/2018

Béjar bajo el prisma militar según una encuesta de 1836


Autor: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid nº 4.794 (2/02/2018), p. 4.

A principios del siglo XIX Béjar dejaba pasar las lentas hojas del calendario siendo una villa, industriosa, sí, con fábricas laborando en los márgenes del Cuerpo de Hombre, sí, con una inmigración creciente de mano de obra, sí, mas continuaba con sus trazas de población rural, con presencia más que evidente de ganadería y una escasa agricultura. O así es al menos como nos la imaginamos, provinciana todavía, sin título de ciudad (no lo conseguiría hasta 1850), sin Escuela Industrial, con las calles enfangadas por la lluvia y casuchas misérrimas en la mayoría de su caserío. ¿O quizá no? 

 Sede de la Capitanía en Valladolid. Foto sacada de aquí


En 1836 la Capitanía General de Castilla la Vieja, con sede en Valladolid, remite un cuestionario a Béjar [1] con el fin de obtener datos fidedignos sobre distintos aspectos considerados relevantes en lo militar, dejando atrás otros asuntos no menos interesantes. La situación a nivel nacional así lo requería, por un lado, por haberse producido el motín de La Granja -un grupo de soldados y sargentos de la Guardia Real había obligado a la reina regente María Cristina y a su hija, menor de edad, Isabel II a jurar la constitución de 1812 e implantar un gobierno progresista- y, por otro, por encontrarse en plena efervescencia la Primera Guerra Carlista

5/16/2018

Sobre la Universidad de Salamanca y el linaje de los Duques de Béjar

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

*Con ésta y otras entradas queremos celebrar el VIII Centenario de la Universidad de Salamanca. ¡Feliz cumpleaños!


         Es posible que la relación señalada en el título provenga de antes, pero para los efectos de este breve recuento se la sitúa en el siglo XVI. Precisar también que el linaje ducal aludido –incluidos individuos y ramas hasta hoy- es el que comenzó en 1485 con el primer titular, Álvaro de Zúñiga, y cambió de apellido en 1777 con la muerte sin descendencia directa del decimosegundo, Joaquín de Zúñiga. Así las cosas y para avanzar, se remite al artículo La duquesa de Béjar María de Zúñiga y Pimentel y su legado a la Universidad de Salamanca, publicado el 16 de mayo de 2016 en Pinceladas de Historia Bejarana, donde también se alude a miembros del linaje que fueron rectores del paraninfo salmantino. 

 Cardenal Gaspar de Zúñiga Avellaneda y Velasco


      En el tomo II de Historia pragmática e interna de la Universidad de Salamanca, 1917, el ex rector Enrique Esperabé Arteaga dedica varias páginas a los Maestros y alumnos más distinguidos, entre los cuales figura el doctor y catedrático de leyes Alonso de Zúñiga, al que algunas veces se le llama el Dr. Stúñiga. Con más de una década de carrera universitaria, la abandonó Zúñiga para asumir la defensa de los comuneros, hecho por el que fue condenado, obteniendo el perdón imperial por intercesión del duque de Béjar Álvaro II de Zúñiga (Möller Recondo, Claudia: El doctor Alonso de Zúñiga, catedrático de derecho y comunero, 2015).

5/09/2018

Juan Cambón, reportero de guerra

Autor: Óscar Rivadeneyra Prieto
Publicado: Béjar en Madrid nº 4.765 (18/11/2016), p. 4.

      Este año se cumplen ciento cincuenta de uno de los pocos hechos históricos que dieron cierta relevancia a la ciudad de Béjar, el levantamiento que se conoció como «Revolución de la Gloriosa». Sin ser en absoluto decisiva la participación bejarana en las consecuencias que de él se derivaron (ni más ni menos que la huída de la reina Isabel II de territorio español) los ecos de la resistencia numantina de aquella pequeña y vital ciudad del oeste castellano trascendieron los medios de comunicación locales y alcanzaron alguna notoriedad en rotativos nacionales e internacionales

 Tampón del taller fotográfico de Juan Cambón

         El hecho supuso para España el aparente final definitivo de las rémoras del Antiguo Régimen y la base aún endeble sobre la que se asentarían poco a poco las estructuras de la democracia por venir. Para Béjar fue la consolidación de un sentimiento ciudadano que venía fraguándose durante todo el siglo XIX y del carácter ya netamente burgués y liberal de su sociedad. Así mismo ciertos mitos locales, ciertos iconos, parecieron surgir: los cañones de Víctor Gorzo, las barricadas, la imagen de la Puerta de la Villa, los mártires… 

5/02/2018

Algunas reseñas sobre el II Marqués de Valero, don Baltasar de Zúñiga y Guzmán (4ª Parte y final)


Autor: Antonio Avilés Amat
Publicado: Béjar en Madrid

      Desde que ocurrieron estos acontecimientos han pasado los años y al tiempo presente solo me queda el rememorarlos como gestas gloriosas de nuestro país de las que me cupo el alto honor de ser uno de sus principales protagonistas… 

 Don Baltasar de Zúñiga, marqués de Valero. 
Retrato del salón de concejales del Ayuntamiento de Béjar.

           Con algunos trastornos de mi salud y el miedo a padecer ataques de hidropesía, trastorno al que era propenso, así como el haber sufrido un intento de acabar con mi vida –que gracias a la divina Providencia quedó sólo en eso–, cuando el 16 de junio de 1718, tras abandonar la procesión del Corpus Christi y mientras subía las escaleras del palacio virreinal, fui atacado por un individuo de nombre Nicolás Camacho con un cuchillo, solicité el ser relevado de mi cargo. Por cierto que el sujeto que quiso acabar con mi vida fue detenido antes de consumar su propósito y enviado al hospital de San Hipólito para enfermos mentales, que loco debería estar para concebir tales desatinos… A mi petición de renunciar el honroso destino y abandonar el territorio de Nueva España accedió nuestro cristianísimo rey, nombrando para sucederme a don Juan de Acuña y Bejarano, marqués de Casa Fuerte, por lo que dejé mi empleo el 15 de octubre de 1722 regresando a la añorada villa y corte de Madrid.

4/25/2018

Algunas reseñas sobre el II Marqués de Valero, don Baltasar de Zúñiga y Guzmán (3ª Parte)

Autor: Antonio Avilés Amat
Publicado: Béjar en Madrid

     Y prosigo narrando, a quien la presente viere, leyere o escuchare, mi vida y sus avatares y sucesos que no fueron escasos ni en número ni en importancia. Después de firmada la Paz de Utrech y consolidado como nuevo rey de España mi señor don Felipe V de Borbón, fui nombrado virrey y capitán general de los reinos de Aragón, Navarra, Nápoles, Sicilia y Cerdeña además de miembro del Real Consejo y Junta de Guerra

 Retrato del marqués de Valero, virrey de Nueva España. 
Palacio de los Gobernadores. San Antonio de Texas

      Más tarde, sin duda por la gran estima en que me tenía mi soberano y también por el celo y la eficacia con que había desempeñado los cargos anteriores, se me distinguió con la titularidad del Virreinato de Nueva España en tierras del continente americano… 

4/19/2018

Algunas reseñas sobre el II marqués de Valero, don Baltasar de Zúñiga y Guzmán (2ª Parte)

Autor: Antonio Avilés Amat
Publicado: Semanario Béjar en Madrid

      Durante mi existencia a caballo entre dos siglos, el XVII y el XVIII, he servido con acatamiento y lealtad y he recibido, por los servicios prestados, altos honores y mercedes principalmente de dos monarcas, pues a Felipe IV ni siquiera llegué a conocerlo, ya que falleció a los 6 años de mi nacimiento, y de Luis I fue tan breve su reinado que apenas le dio tiempo a nombrarme presidente del Consejo de Indias, distinción que acepté con solícito acatamiento y que me obliga a recordarle con inmensa gratitud. 

Retrato de don Manuel López de Zúñiga, duque de Béjar, hacia 1682. Grabado de Romeyn de Hooghe sobre dibujo del capitán ingeniero Juan de Ledesma. Wikipedia

4/12/2018

Algunas reseñas sobre el II marqués de Valero, don Baltasar de Zúñiga y Guzmán (1ª Parte)

Autor: Antonio Avilés Amat
Publicado: Béjar en Madrid 

          El presente texto, en el que se compendia una investigación sobre la vida y la obra del 2º titular del marquesado de Valero, que da nombre a uno de los centros docentes de nuestra ciudad –el Colegio Público de Educación Infantil y Primaria Marqués de Valero–, inicialmente fue concebido como una contribución personal a los actos, que en el presente año 2018, al cumplirse el cincuenta aniversario de su establecimiento, desde la dirección y el claustro de profesores del mismo se han programado. 

 Don Baltasar de Zúñiga y Guzmán, II Marqués de Valero
Juan Rodríguez Juárez, óleo sobre tela, ca. 1720. Archivo del Convento de Corpus Christi de México.

 Simultáneamente y puesto que se conmemora, también en mayo de este año, el tercer centenario del hecho más destacado emprendido por nuestro ilustre prócer, como fue la fundación de la villa de Béjar en el territorio del virreinato de Nueva España, he querido tributar, con el presente artículo, mi particular reconocimiento en su memoria. Lo he materializado, en estas páginas, como un monólogo del propio marqués en el que este, cuando ve cercano el momento de su muerte, reflexiona acerca del transcurso de su vida y sobre los hechos memorables en que, durante su agitada existencia, participó. Lo cual, sin ser un recurso demasiado original, me ha servido, como una forma de acercamiento a la singular figura y, en cierto modo, de humanizar al personaje, al concederle “la voz y la palabra” y, también, a un tiempo, el protagonismo  –protagonismo que, en ocasiones, traspasará a su hermano don Manuel, el buen duque– a tan notable dignatario, bastante desconocido e ignorado en nuestra ciudad. 

4/04/2018

Cuando el Duque de Béjar quitaba y ponía rey


Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez
 
Eran otros tiempos, y la verdad es que Álvaro de Estúñiga y Guzmán, como se llamaba entonces, no era aún duque de Béjar sino sólo conde de Plasencia y Justicia Mayor del reino, pero de esos polvos salieron estos lodos. Era de la clase de nobleza levantisca, como muy bien apunta el escritor placentino Jesús Vicente Cano Montero en su novela histórica La Duquesa y el Deán, 2011, y no aguantaba pelos en el lomo. También es cierto que los hechos no se volvieron a repetir hasta mucho después, pero con otros resultados, cuando a dos de su linaje se les acusó de querer levantar Andalucía para convertirla enreino independiente... con uno de ellos como rey. El otro perdió la cabeza.  




 Detalle del retrato de Álvaro de Luna
 en la catedral de Toledo, 1488 



La serie comenzó con el condestable Álvaro de Luna, valido de Juan II, a quien Álvaro y su padre -en realidad toda la familia- llevaron a su eclipse total para librar al rey de su influencia, lo que debe entenderse como librarse ellos mismos de un obstáculo para manejar al rey. De nada le valió a Luna -eso sí post mortem- que un hijo suyo se casara con una hija de Álvaro. Del valido escribió Jorge Manrique, sobrino de Álvaro, en sus Coplas por la muerte de su padre: Pues aquel gran condestable, -maestre que conocimos –tan privado, -no cumple que dél se fable, -sino sólo que lo vimos –degollado.

3/28/2018

Aquel verano de 1867 en Béjar (2ª Parte y final)


Autor: Ignacio Coll Tellechea
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2017, pp. 58-61; y http://collcenter.es/aquel-verano-de-1867-en-bejar/

       El 29 de agosto de 1867, los militares decidieron seguir el rastro de los fugados, saliendo el grueso de la tropa en su búsqueda y quedando 70 guardias y tres oficiales como retén en la ciudad. Cuando esto ocurrió, los revolucionarios bejaranos que permanecían en el municipio tocaron las campanas de las iglesias. La llamada surtió efecto, y mientras en las calles se montaban barricadas, la partida de Valle, Guijo y Aniano regresó a la llamada convenida y puso cerco a los militares. Tres horas duró el enfrentamiento, en el que perdieron la vida tres guardias y varios resultaron heridos. Especialmente dificultosa fue la toma de la Iglesia de El Salvador, en cuya torre los uniformados se hicieron fuertes. Para conseguir que se rindieran, los sublevados quemaron pimientos en su base, de forma que la humareda resultante motivó su intoxicación y el abandono de las armas.

        Tras la euforia de aquel mínimo triunfo, los rebeldes se hicieron con el control de la ciudad y se aprestaron a organizar la defensa, sabedores de que un contingente importante de tropas se acercaba para acabar con la insurrección y tomar de nuevo el mando.

      Tenían razones para preocuparse, porque una columna compuesta por más de 1.500 efectivos de los cuerpos de infantería, caballería y artillería estaba a punto de llegar a Béjar, alertada por los sucesos de los días anteriores. Al conocerlo, los rebeldes acumularon armas, en número de unas 400, fortificaron las zonas clave con barricadas y se llegaron a desenrollar varias calles para utilizar las piedras como improvisados proyectiles.

 Tropas Infantería 1863
Imagen sacada de aquí

3/21/2018

Aquel verano de 1867 en Béjar (1ª Parte)


Autor: Ignacio Coll Tellechea
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio, 2017, pp. 58-61; y http://collcenter.es/aquel-verano-de-1867-en-bejar/

       Las efemérides se suman al calendario bejarano con tozuda exactitud. Algunas con más brillo que otras. Las más, de forma casi clandestina, sin dejar rastro. Puede que por desconocimiento, o todo lo contrario.


      El verano de 2017 trajo ecos revolucionarios a Béjar que anuncian el aniversario del año que viene. Los sucesos del 28 de septiembre de 1868 no pueden entenderse sin tener en cuenta lo que pasó antes, el caldo de cultivo en el que se fue fraguando el levantamiento por el que la ciudad se abrió paso en la historia de las libertades, y que estamos a punto de celebrar, ahora sí, a través de la iniciativa de la Asociación Béjar 68.

 Plano de Béjar en 1868


       Los finales de las historias largas suelen ser casi siempre tristes, decadentes, incluso trágicos. Así ocurrió con el reinado de Isabel II, que se prolongó más de 30 años en un descenso inversamente proporcional al deseo de los españoles por modernizar su país, y reducir la brecha del atraso y el aislamiento internacional en el que había caído.


       La década de los 60 del siglo XIX encadenó movimientos populares de descontento que apuntaban en una única dirección: el cambio de rumbo de la nación, empezando por la organización de un poder que seguía en muy pocas manos (sin ir más lejos, en Béjar solo tenía derecho a voto y a ser elegidos menos del 1% de la población). Por su parte, la oposición política se unió en un inaudito acuerdo para derrocar a la reina a través del Pacto de Ostende, firmado en agosto de 1866.

3/14/2018

La misteriosa mujer del camino (1835)


Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid

      Sabido es que la presencia de figuras femeninas en la documentación de otros tiempos es meramente testimonial y difícil de encontrar, más allá de damas pertenecientes a la nobleza (veáse duquesas de Béjar en la documentación local) o a la Iglesia. Debemos recurrir a expedientes legales para toparnos con mujeres en particiones de herencias, tutorías por minorías de edad o casos delictivos, entre otros. 


Foto extraída de aquí

Y si el trato hacia las mujeres y su relevancia social se reducen a un soplo en los testimonios escritos del pasado no digamos en lo referente a personas con enfermedades de tipo psicológico en lo que entonces se englobaba en el saco de la locura. Ya tratamos en estas páginas de un caso significativo con muerte enlas calles de Candelario[1] que debió de ser sonado por el expediente que generó a nivel legal. El artículo de hoy se centra en una mujer y en una hipotética locura…o no

3/07/2018

Becedas: entre los duques de Béjar y Teresa de Ávila





A Carmen Cascón, inductora del tema

     Poco de los duques, sus propietarios hasta el siglo XIX, y mucho del paso de la santa queda en esta localidad de Alto Tormes, cuyo nombre proviene de biezo (del galo bettios) que significa abedul, y lleva en su escudo, con corona real cerrada al timbre, tres de ellos de sinople puestos en faja y una iglesia de plata, en la que Francisco de Zúñiga y Mendoza, VII duque de Béjar y Plasencia, casó con su prima hermana Ana de Mendoza, III duquesa de Mandas y Villanueva y III marquesa de Terranova, el 13 de noviembre de 1616 (*)

 
Iglesia parroquial de Becedas, y su portada con los posibles retratos de los duques contrayentes a ambos lados debajo de la imagen central. Verpueblos.com y asturnatura.com