Amigos de Béjar y sus historias

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4/24/2017

Haim Bejarano viaja a Béjar (2ª parte y final)



Autor: Ignacio Coll Tellechea 

      Bejarano alcanzó la máxima dignidad religiosa en 1920, cuando fue nombrado Gran Rabino de Turquía, cargo que le permitió conocer y tratar al último sultán de aquella nación, Mehmet VI, y al joven general que modernizó el país, Mustafa Kemal, Atatürk. Precisamente bajo el mandado de este Turquía vivió un proceso de secularización que afectó también a los judíos, que se vieron expuestos con frecuencia al hostigamiento de los medios afines al poder, como cuando les acusaron de ponerse a las órdenes del Gobierno de España por escribir una carta de adhesión a un homenaje a Cristóbal Colón.

 Haim Bejarano

      Su interés por España y por la cultura de sus ancestros le llevó a contactar con destacados intelectuales españoles a comienzos del siglo XX. Todo comenzó tras conocer al doctor Ángel Pulido, médico y senador vitalicio español que visitó las comunidades sefarditas del entorno del Danubio en 1903. Fascinado por la preservación del idioma y la cultura de aquellos judíos que le hablaban con ecos del siglo XV, Pulido dedicó el resto de su vida a ejercer de defensor de aquellos compatriotas expatriados, a los que admiraba y a quienes presentaba al rey Alfonso XIII como potenciales socios comerciales de España en todo el arco mediterráneo.

4/17/2017

Haim Bejarano viaja a Béjar (1ª parte)



Autor: Ignacio Coll Tellechea

     Muchas historias empiezan, acaban o transcurren en un viaje. Desde La Odisea y La Divina Comedia a El Quijote pasando por el Lazarillo, la metáfora del camino sirve para contar la vida de los seres humanos, incluso la de quienes no se movieron nunca del sitio en el que nacieron.


      Antonio Muñoz Molina, uno de los escritores en lengua española más reconocidos, es un buen ejemplo de esa relación estrecha entre la palabra y el viaje como motor y razón de ser de la vida de personajes y personas. El Jinete Polaco es la historia de su propia familia a lo largo de varias generaciones. El invierno en Lisboa la del músico de jazz que persigue el amor a lomos de un piano. El viento de la luna es la crónica del final del franquismo con la llegada del hombre al satélite como hilo argumental. Pero es Sefarad, publicada en 2001, la obra que mejor exprime el tránsito como modo de vida. Es una novela compuesta por varias historias formalmente inconexas que el autor califica de “una enciclopedia de los exilios posibles”.




       Sefarad es la patria lejana de los judíos expulsados en el siglo XV. Hay disparidad de cifras entre quienes han estudiado la salida de los hebreos de Castilla en 1492 que van desde los 300.000 que indicaba Isaac Abravanel, coetáneo de los acontecimientos, al medio millón que se instaló como cifra habitual en épocas más recientes. En ese momento no había censos ni se tomó nota de los que partían. Nunca sabremos cuántos se fueron.

4/10/2017

Belalcázar, a la sombra de los Duques de Béjar



    Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

      Belalcázar es un municipio de la sierra de Córdoba de carácter monumental por las importantes edificaciones que conserva. En 1444 Gutierre de Sotomayor, maestre de Alcántara, recibió el territorio de Juan II como señorío junto con otras villas, y al casarse su hijo Alfonso con Elvira de Zúñiga, hija del I duque de Béjar, Enrique IV lo elevó a condado en la persona del hijo de ambos, Gutierre de Sotomayor y Zúñiga. De 1544 a 1777 el título pasó a poder de los Zúñiga duques de Béjar por el matrimonio de Francisco de Zúñiga y Sotomayor, antes Francisco de Sotomayor y Portugal, bisnieto de Elvira de Zúñiga, con su prima Teresa de Zúñiga y Manrique de Lara, III duquesa de Béjar.   




Belalcázar actual, Castillo e Iglesia. Pueblos-espana.org



         Situada a 330 kilómetros al sur de Béjar y fundada por los árabes en el siglo VIII, Belalcázar se llamó originalmente Gafiq o Gahet. El cambio de nombre se atribuye a la reina Isabel, que en visita al titular habría exclamado: ¡Qué bello alcázar tenéis, señor conde!, y es paradigma de edificios que le dieron nombre a la localidad. Como sede del condado fue capital de Hinojosa del Duque y de Villanueva del Duque, nombres que aluden a los duques de Béjar, y de Fuente la Lancha, municipio que hasta hoy incluye en su heráldica el escudo ducal bejarano.



4/03/2017

Virreyes de Cataluña del linaje de los duques de Béjar



 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

       Con los nombres alternativos de visrei, virrei, lloctinent y capità general de Catalunya, quienes ostentaron este título representaron al rey de Aragón y luego a los monarcas españoles desde fines del siglo XIII hasta comienzos del XVIII. Estos funcionarios residían en el Palau del Virrei (más tarde Palau Reial) situado en la Ciutat Vella de Barcelona, que se incendió en 1876.  




Incendio del Palacio Real de Barcelona, óleo de Manuel Cuyàs Agulló (wikipedia)



Antonio de Zúñiga y Guzmán, nieto del I duque de Béjar Álvaro de Zúñiga y hermano del II del mismo nombre que el abuelo de ambos, fue prior de la Orden de San Juan de Jerusalén en Castilla, general del ejército imperial en la Guerra de las Comunidades, y capitán general y virrey de Cataluña entre 1523 y 1525. En el Patio de Honor de la Capitanía General de Barcelona (Paseo de Colón 14) hay un recordatorio de su gobierno.




Conjunto de azulejos con el nombre y el escudo familiar de Antonio de Zúñiga en Barcelona


3/28/2017

Siguiendo el rastro del retrato del general Ramón Pardiñas (2ª parte)


Autor: Carmen Cascón Matas
Publicado: Semanario Béjar en Madrid,  4.753 (20/05/2016), p. 6.



Con respecto al artista del retrato del general Pardiñas que se conserva diremos que en julio de 1871 se encarga a Juan Gómez de la Torre en Madrid, un representante del Ayuntamiento bejarano en la Corte, que contrate a un pintor, barajándose los nombres de Cappa y Acosta. Gómez de la Torre se inclina por este último por ser “persona muy capaz para llenar los deseos que se apetecen, no solo me fundo en las obras que tiene en su estudio, que he visto, sino en los premios que ha ganado tanto en el Reino como en el Extranjero, considerando persona más autorizada para informar con más acuerdo[1]”. Por carta de Marcos Giráldez Acosta sabemos que se iba a tratar de un retrato “de vara y media (poco más o menos) con manos, tamaño natural, y con uniforme. 4.000 reales, mínimo, 9.000 máximo[2]”. Y pregunta si puede elegir con libertad si plasmarle en traje de gala o de campaña, o decidirá el Ayuntamiento. Como sabemos le representará en uniforme de gala y se estimará el precio menor, es decir 4.000 reales. 

 Retrato del general Pardiñas que se conserva en el sala de concejales del Ayuntamiento de Béjar

     Una vez obtenido el consenso de los miembros del Ayuntamiento y elegido al artista, el defendido Acosta, se procede a dar los pasos siguientes con respecto al encargo del retrato. Y una pregunta asalta tanto a los concejales como al artista. ¿Cómo eran los rasgos faciales del militar fallecido hacía ya tantos años? 

3/24/2017

Siguiendo el rastro del retrato del general Ramón Pardiñas (1ª parte)



Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado:  Béjar en Madrid nº 4.752 (06/05/2016), p. 6.




        Una calle y un retrato retienen en la memoria colectiva el apellido de un general gallego que defendió Béjar y a sus habitantes de un peligro real y palpable llamado carlismo. El 3 de mayo de 1838 las tropas del general carlista Basilio García se dirigían con prontitud desde Extremadura a refugiarse entre las defensas amuralladas de Béjar. La plaza era segura, pues pocos meses antes había sido ocupada por facciones rebeldes que en ese momento campaban a sus anchas por las calles bejaranas. La razón de tanta premura era tan urgente como que una división del ejército del norte al mando del general Ramón Pardiñas les perseguía a uña de caballo.

 Retrato del general Ramón Pardiñas 
según un grabado de la época

3/15/2017

De judíos, cristianos y musulmanes en el linaje de los Duques de Béjar



 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

Du nouveau sur le royaume de Pampelune au IXe siècle, publicado por Évariste Lévi-Provenzal en el Bulletin Hispanique en 1953, reveló los fuertes lazos familiares del tronco navarro de los duques de Béjar con la dinastía de los Banu Qasi, señores musulmanes del Ebro, y con el emirato de Córdoba que dominó gran parte de la península.       


La península ibérica a comienzos del siglo X, mapa publicado por la Universidad de Texas

       Esta situación duró hasta la tercera generación de los reyes de Pamplona, cuando Fortún Garcés (aún no existían los apellidos en España) comenzó a alejarse de sus raíces islámicas, pero alcanzó a manifestarse en el nacimiento de Abderramán III, el más grande gobernante de la España musulmana, hijo de una bisnieta de Íñigo Arista (nota anterior)    



Corte de Abderramán III, por Dionís Baixeras, 1885

3/06/2017

Breve historia del escudo de los Duques de Béjar



Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez
Remitimos a un artículo anterior de este mismo blog para completar información sobre arquitectura y poder en el linaje de los duques de Béjar.

       Los escudos, junto con los apellidos, habrían comenzado a aparecer en España en el siglo XI, para distinguir los bandos de los nobles en las batallas los primeros, y para asegurar los bienes a sus descendientes en caso de no sobrevivir, los segundos. Ambos elementos, escudo y apellido, coinciden en tiempo de aparición en la historia del linaje de los duques de Béjar, pero el origen del linaje es aún más antiguo. Se remonta a la dinastía Íñiga de los primeros reyes de Pamplona, más tarde reino de Navarra, fundada en 824 por Íñigo Arista que le dio el nombre. Quienes se dedican al estudio de la heráldica aseguran que el primer escudo del linaje constaba de un campo de gules (rojo) cruzado por una banda de oro, colores que representaban a la realeza navarra (Muñoz, Miguel Ángel: El escudo de Gibraleón. Heráldica Onubense, 2013)   


Primer escudo del linaje ancestral de los duques de Béjar, siglo XI

     Al identificarse el linaje en 1080 con el apellido Stúñiga, el escudo pasó a representar al apellido y sus portadores ejercieron el derecho de modificarlo (también más adelante el apellido), agregándole en primera instancia una cadena de ocho eslabones de oro en orla. La razón residió en la participación de los Stúñiga en la batalla de Las Navas de Tolosa (1212), donde Íñigo de Stúñiga fue parte del pequeño grupo de caballeros que saltó sobre las cadenas pretendidamente de oro que rodeaban la tienda del califa Muhammad an-Nasir (Miramolín) para protegerlo. 

2/27/2017

Entre la Medicina y el Derecho: Nicolás Sánchez de las Matas, un bejarano en el balneario de Archena (1803-1869)



Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid,  nº 4.762 (7/10/2016), p. 4.

El nombre de Nicolás Sánchez de las Matas nos es, quizá, desconocido en el entorno bejarano, pero eso no quiere decir que este nacido en Béjar resulte extraño en el territorio nacional. De hecho, en Murcia existen varias publicaciones centradas en este personaje[1]. La marcha de su ciudad natal le privó de ser recordado, quizá solo acaso por su familia, y ese fenómeno de olvido les es común a muchos otros bejaranos que vagan aún navegando en la leve línea que divide el reconocimiento de la más absoluta de las desmemorias. Y lo podemos fácilmente comprobar a través de la consulta de la bibliografía: aquí ni una línea; en Murcia, como digo, varios artículos, al margen de los libros que él mismo publicó en vida, reeditados algunos de ellos recientemente. 

Foto antigua de la fachada de las Escuelas Mayores de la universidad de Salamanca
Foto sacada de todocolección.net


Nicolás Sánchez de las Matas vio la luz en Béjar a principios del siglo XIX, en 1803, imaginamos que en el seno de una familia pudiente que bien le pudo costear su marcha a Salamanca y sus estudios en la Facultad de Medicina y de Filosofía de la Universidad. Sólo poseyendo este dato tan escueto podemos vislumbrar la curiosidad por saberes tan dispares, ciencias y letras, que demostró a lo largo de su vida nuestro biografiado, lo cual demostró a través de distintas publicaciones. Sus ansias por aprender parecían no  tener límites y podía compaginar estudios variados de manera simultánea. Comprobémoslo a través de su currículum: en 1826 se licenció en Medicina por la Universidad de Salamanca y un año más tarde conseguía de manos de la misma institución académica el título de catedrático de Instituciones Filosóficas. Por fin, en 1828 se doctoró en Medicina en el Real Colegio de San Carlos de Madrid

2/20/2017

Arquitectura y poder: el linaje de los duques de Béjar



Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez


La infatigable historiadora que dirige este blog, tuvo la gentileza de enviarme la foto antigua de una puerta del palacio ducal de Béjar desaparecida durante las obras de transformación del edificio en instituto de enseñanza secundaria, situada al final de la calle Los Curas, que permitía la entrada por el oeste al recinto palaciego.      







       Más que de desolación y ruina, la imagen transmite una sensación de majestuosidad que evoca el mundo de las narraciones fantásticas escuchadas en la niñez, y por una vía más racional remite a la relación que ha existido siempre entre la arquitectura y el poder. Hay varias obras que explicitan el tema, entre ellas Arte, poder y sociedad en la España de los siglos XV al XX, 2006, del español Miguel Cabañas Bravo y otros, y La arquitectura del poder, 2007, del británico Deyan Sudjic.

2/13/2017

Enrique IV de visita en Béjar (entre enero y mayo de 1468)



Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Semanario Béjar en Madrid nº 4.758 (5/08/2016), p. 4.



        La pista me la ofreció una amiga internauta, autora del blog “Todo lo que tiene nombre existe”, Ainhoa. Las cosas ocurrieron como por casualidad: en una visita a una exposición dedicada al Gran Capitán en el Hospital Real de Granada se topó con una carta custodiada tras un cristal. Tras acercarse a ella y leer su contenido, se asombró tanto de la fecha y del remitente como del lugar donde había sido redactada. Al volver a casa me mandó un correo electrónico dándome la noticia, pensando, en la duda, de si se trataba de un hecho sobradamente conocido para nosotros o una primicia interesante para una investigadora ávida de datos frescos del pasado. El interés de la misiva estribaba, como decimos, en la fecha (24 de mayo de 1468), el remitente (el rey de Castilla Enrique IV, hermanastro de Isabel la Católica) y el lugar de redacción (¡Béjar!).

 Enrique IV de Castilla

          Salté impulsada como por un resorte en cuanto leí los datos que me ofrecía en la pantalla del ordenador y comencé a bombardearla a través del chat de facebook. ¿De dónde procedía la carta? Del Archivo de los Duques de Maqueda, me desveló. Y, ¿qué decía en ella el rey? Pues daba las gracias a los castellanos de Badajoz por haber sido leales en un ataque fronterizo. Y, ¿a quién iba dirigida? La de la exposición se envió al primo del Gran Capitán, Diego Fernández de Córdoba, primer conde de Cabra

2/06/2017

Béjar y la leyenda del perro negro de El Escorial



Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez



    Aunque parezca artificioso, hay una relación cierta entre los elementos del título, puesto que como lo acreditan las crónicas del monasterio, el dueño del animal era bisnieto de Álvaro de Zúñiga y Guzmán, I duque de Béjar. Exagerados por la imaginación de los monjes supervisores de la obra, los hechos que dieron origen a la leyenda del perro negro también son reales, pero comenzaremos por el halo de misterio que desde el principio envolvió a la monumental construcción.




El Escorial. ccoo-chilecomparte.blogspot.cl



        En el libro III de su Historia de la Orden de San Jerónimo, 1605, el profeso de la misma y bibliotecario del monasterio fray José de Sigüenza, narra que la comisión de expertos designados por el supersticioso Felipe II para decidir el lugar de la edificación, estaba presidida por su secretario personal, Pedro del Hoyo, con quien acostumbraba realizar experimentos de alquimia y otras artes ocultas en su residencia de Madrid.

1/30/2017

Los Duques de Béjar y el vino de La Rioja


Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

*A Penélope Ramírez Benito, del Área de Historia y Cultura Popular del Instituto de Estudios Riojanos y la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España.



       Según José Luis Gómez Urdáñez, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de La Rioja, la producción de vino regional llegó a una fase culminante de desarrollo a principios del siglo XVIII, período en que también adquirió la denominación de Rioja de los Hidalgos, al constituirse en Logroño la Real Junta de Cosecheros que englobaba a más de cincuenta pueblos y estaba dirigida por Miguel Damián Manso de Zúñiga, conde de Hervías (El Rioja, 500 años de historia social y cultural de un gran vino español. 2015)




Contrastes de colores en viñedos de La Rioja. Foto Wine Taste Lovers Blog



      Hijo de Íñigo Manso de Zúñiga y Arista de Zúñiga, 6º conde de Hervías, padre e hijo eran continuadores del mismo antiguo linaje de los duques de Béjar que se había establecido en La Rioja en las etapas iniciales de su paso desde Navarra a Castilla. Del origen común y la relación familiar entre ambas ramas da testimonio el escudo partido del apellido Manso de Zúñiga, que en el campo de la izquierda lleva las tradicionales banda y cadena características del escudo de los Zúñiga bejaranos (nótese en los apellidos que una práctica habitual del linaje era la endogamia).    


1/23/2017

Gabriel Herrera, un rector de la universidad de Salamanca nacido en Béjar (3ª parte y final)


Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2015, pp. 64-69.
    
      Gabriel Herrera cobraba por aquellas fechas la nada desdeñable suma de 6.000 reales anuales de sueldo a los que se añadirían las cuantías como rector de la Universidad de Salamanca desde 1846. En efecto, una vez que la reina Isabel II alcanzó la mayoría de edad, el régimen se agarró a la tabla de salvación de los liberales moderados a la vez que las carreras políticas de Herrera y Sánchez Ocaña se ven catapultadas. Tras el breve mandato del rector accidental Mariano Herrero[1], cuñado de José Sánchez Ocaña, Gabriel Herrera ocupa el rectorado de la universidad salmantina, concluidas sus labores como diputado y fiscal del Consejo Real. Es muy posible que en tales manejos se vislumbre la sombra alargada del futuro ministro de Hacienda Sánchez Ocaña planeando por encima de los designios de la política salmantina, en un ejemplo claro de nepotismo favorecedor de familiares y amigos. El Real Decreto de 3 de junio reza así: 

 Patio y fachada principal de las Escuelas Mayores 
Salamanca. Foto sacada de aquí

        Su Majestad se ha dignado expedir con fecha de 3 del corriente el Real Decreto que sigue:
          Atendiendo a los méritos particulares, circunstancias de don Gabriel Herrera, magistrado de la Audiencia de Zaragoza, vengo en nombrarle rector de la universidad de Salamanca.
      Lo que traslado a VE de orden de SM para los efectos correspondientes.
Dios guarde a VE muchos años
       Madrid, 5 de junio de 1846- Pidal-Sr. Presidente del Consejo de Instrucción Pública, dirigido por Javier de Quinto.
      Madrid, Imprenta de la viuda de Jordán e hijos, 1846.”

1/16/2017

Gabriel Herrera, un rector de la universidad de Salamanca nacido en Béjar (2ª Parte)



Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2015, pp. 64-69.

      Los ideales políticos de Gabriel Herrera, por lo que deducimos, no debían de ser exaltados, pues hubiera sido depurado durante la Década Ominosa. Buena prueba de ello es que en 1824 se le propuso para corregidor de Medinaceli (Soria), no sin antes exigir por parte del jefe político de la provincia un informe al Ayuntamiento de Béjar de lealtad al rey y a la patria del beneficiado. El consistorio bejarano envió las siguientes líneas: Don Gabriel Herrera, Juez de Primera Instancia de Ciudad Rodrigo, Voluntario Nacional en Béjar, graduado de Doctor y alumno de Salamanca en tiempo del gobierno revolucionario, exaltado por el horrendo sistema, impío e irreligionario, uno de los hijos de Maldonado y Padilla, si bien no es masón, como se supone”. Y se añade “en Béjar, en Ciudad Rodrigo y en todas partes los hay que confirman lo mismo”. 



 Muchos liberales fueron fusilados tras el Trienio Liberal. 
"Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros", de Gisbert

            Por estas fechas el Ayuntamiento de Béjar estaba redactando una lista de sospechosos de simpatizar con el liberalismo a fin de mantenerlos controlados en caso de revueltas o traiciones al sistema. Y en él se incluyen a Gabriel Herrera, definido como constitucional, a su padre Sebastián de Herrera y a sus hermanos José y Felipe[1]. Ante tales informes negativos hacia su persona su candidatura poseía escasas posibilidades de progreso en aquel régimen absolutista, empero ocurre lo contrario: es nombrado corregidor de Medinaceli entre 1824 y 1831. Los motivos que llevarían a las autoridades políticas a confiar en una persona declaradamente liberal pudieron ser dos: por un lado, el acercamiento inevitable de Fernando VII hacia los liberales al ver peligrar el futuro reinado de su hija Isabel frente a las opciones ultramontanas de su hermano Carlos María Isidro, conflicto que estallaría en forma de tres guerras civiles (guerras carlistas); y, por otro, la valía de un Gabriel Herrera que moderó sus convicciones ideológicas de manera progresiva para escalar puestos dentro del funcionariado

1/09/2017

Gabriel Herrera, un rector de la universidad de Salamanca nacido en Béjar (1ª parte)



Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas  de Béjar, 2015, pp. 64-69.


        De mirada recia e inquisitiva, Gabriel Herrera nos observa altanero desde su posición privilegiada. Las largas patillas enmarcan una cara a la moda de la 1ª mitad del s. XIX, a caballo entre los bravos guerrilleros de la Guerra de Independencia y las barbas recortadas de su segunda mitad, siendo su boca, fruncida y de labios ausentes, el puente entre ambos apéndices. La cabellera azabache surge de la oscuridad del fondo, al igual que su figura austera vestida enteramente de negro en la que destacan un pañuelo anudado al cuello y las insignias del cargo de rector de la Universidad de Salamanca: las puñetas blancas, el bastón y la medalla[1]

 Retrato de Gabriel Herrera en un dibujo 
de Óscar Rivadeneyra

           Si de su vida sólo poseyéramos el rastro de este retrato deduciríamos de su mirada el peso de una grave responsabilidad que surcó su rostro de arrugas, enmarcó de ojeras sus ojos y resumió su boca en una sobria línea. Seriedad y austeridad, dureza, destacan de una figura cuya faz nos mira desde el hall del rectorado de la universidad de Salamanca. Y nuestro interés en ella no es baladí porque tal personaje olvidado desde hace siglo y medio nació en Béjar y su imperativa mirada nos ordena rescatar una vida que, como tantas otras, pereció bajo esa extraña enfermedad del olvido imperante en nuestro lugar de mutuo origen para los nacidos en ella.


1/02/2017

La emancipación de la mujer y el Ducado de Béjar



Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

Ninguna de las mujeres que cito nació en Béjar*, pero están relacionadas con el ducado y vale la pena rescatar su precedencia e intervención en un tema tan importante. La idea nació de un vistazo trasnochado al artículo Las Amigas del País, del juez, humanista y pintor Manuel Rico Lara fallecido en 2013, publicado en el número 17 de la revista La Aventura de la Historia, Madrid, marzo 2000 (500 ptas., por si a alguien le interesa)

Familia del duque de Osuna, por Francisco de Goya



A finales del XVIII, unas pocas mujeres españolas de clase alta lograron ingresar en la Real Sociedad Económica de Madrid y fundaron centros para impulsar la incorporación femenina a la educación, subtitula la revista el artículo dedicado mayormente a exaltar la participación de la aragonesa Josefa Amar y Borbón, pero que no olvida la de María Josefa Pimentel y Téllez-Girón (y Zúñiga por alguna parte), XIII duquesa de Béjar a quien cita sólo como duquesa de Osuna, y le dedica las líneas siguientes junto a uno de los retratos a página entera que le hizo Goya: La duquesa fue la primera presidenta de la Junta de Damas, que desplegó una importante actividad en favor de la educación de la mujer.

12/26/2016

La revista número XX de Estudios Bejaranos fue presentada en el Casino Obrero con la inclusión de cinco desplegables y doce trabajos de investigación



 Autora: Carmen Cascón Matas

            Un año más el Centro de Estudios Bejaranos ha tenido el privilegio de presentar su revista anual de Estudios Bejaranos en su edición número XX. El acto transcurrió en el Casino Obrero de Béjar el miércoles 21 de diciembre a las 8 de la tarde y se inició con unas palabras de bienvenida pronunciadas por el presidente esta  institución cultural más que centenaria, Ramón Hernández Garrido. 



Tras su intervención, tomó la palabra Josefa Montero García, presidenta del Centro de Estudios Bejaranos, quien desglosó brevemente el contenido de la revista. Sin demorarse dio paso a distintos colaboradores de este año, entre los cuales se encontraba la autora de la portada de la publicación y artista, Charo Jiménez (Mundo Sirasul), quien fundamentó  a los asistentes el motivo principal de ésta: una vista del castillo de Montemayor del Río, su localidad natal, para ella siempre una inspiración, una de las tres propuestas que envió ante la amable invitación del CEB de participar en este número y en las que estaba trabajando en ese instante para ilustrar un libro de cuentos que verá pronto la luz. 

12/19/2016

El Brujo Torralba y el Duque de Béjar



 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

       Eugenio de Torralba nació en Cuenca en 1485 y se le recuerda como el mago más célebre de todo el Renacimiento español (Joaquín Moreno Pedrosa, Universidad de Sevilla). De sus andanzas por Europa y de los hechos extraordinarios que realizó, dan cuenta varios autores (Luis Zapata de Chaves en Carlo Famoso, 1566; Ramón de Campoamor en El Licenciado Torralba, poema, 1887; Julio Caro Baroja en Vidas Mágicas e Inquisición, 1992) fundamentándose en lo que él mismo declaró al Santo Oficio en el proceso que se le siguió entre 1527 y 1531 en su ciudad natal.  




Cuenca (foto hotelexecuenca.com)



       A Torralba lo evoca Miguel de Cervantes en el capítulo 41 de la segunda parte de El Quijote, con motivo de la aventura del caballero y su escudero sobre Clavileño, el fantástico caballo de madera: -No hagas tal, respondió don Quijote, y acuérdate del verdadero cuento del licenciado Torralba, a quien llevaron los diablos en volandas por el aire caballero en una caña, cerrados los ojos, y en doce horas (la mayoría de los relatos fija el trayecto en una hora) llegó a Roma, y se apeó en Torre de Nona, que es una calle de la ciudad, y vio todo el fracaso y asalto y muerte de Borbón, y por la mañana ya estaba de vuelta en Madrid, donde dio cuenta de todo lo que había visto; el cual asimismo dijo que cuando iba por el aire le mandó el diablo que abriese los ojos, y los abrió y se vio tan cerca, a su parecer, del cuerno de la luna, que la pudiera asir con la mano, y que no osó mirar a la tierra por no desvanecerse (ed. Silvia Iriso y Gonzalo Pontón, 1998.

12/12/2016

La invisibilidad de las obreras del textil (1900-1960) (3ª Parte y final)



Autora: Mª Teresa López Hernández
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2016, pp. 48-53. 

Dos de las principales reivindicaciones de la clase obrera fueron la reducción de la jornada laboral y el descanso dominical.

El descanso dominical para todos los trabajadores fue reconocido por Ley de 3 de marzo de 1904, porque para las mujeres y los menores ya se contemplaba en la Ley de 1900. No obstante, el incumplimiento era patente incluso bastantes años después de su promulgación. 

 Trabajadoras textiles en una fábrica de Nueva York
Foto sacada de aquí


Quedaba constatado que en Béjar, en 1913, “el descanso dominical sólo se observaba en el textil por los varones”. Los menores también trabajaban en domingo y más horas de las permitidas, aunque se reconocía que las condiciones eran menos penosas que en Cataluña[1].
 

El primer límite de jornada se estableció en 1902 sólo para mujeres y menores  con un máximo de 11 horas diarias.

12/05/2016

La invisibilidad de las obreras del textil (1900-1960) (2ª Parte)



Autora: Mª Teresa López Hernández
Publicado: Revista de Ferias y Fiesta de Béjar, 2016, pp. 48-53.

La lucha obrera por conseguir una mejora de las condiciones laborales generó una gran conflictividad social que, unida al cambio de la legislación internacional, obligó a los países a incorporar los avances para no peder competitividad y condujo a reformas institucionales y legales[1].

En 1903 se creó el Instituto de Reformas Sociales y más tarde, en 1920, el Ministerio de Trabajo, a la vez que se fue configurando una legislación laboral que pretendía “proteger” a la mano de obra más frágil: mujeres y niños,  extendiéndose posteriormente al resto de trabajadores.



Una “protección” que muchas veces las mujeres no vieron como tal, puesto que no se las tuvo en cuenta a la hora de elaborarlas y les produjeron perjuicios que condujeron a incumplimientos no sólo por parte de la patronal, sino por parte de las mismas trabajadoras que veían como esas normas les privaban de trabajo sin aportarles ningún beneficio a cambio.

11/28/2016

La invisibilidad de las obreras del textil (1900-1960) (1ª Parte)



Autora: Mª Teresa López Hernández
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2016, pp. 48-53.

Una de las características fundamentales del mundo laboral a finales del siglo XIX, que continuaría durante la primera mitad del siglo XX, fue la masiva incorporación de las mujeres a talleres y fábricas, no significando ello que hasta entonces hubieran permanecido apartadas del trabajo o sólo se hubiera circunscrito al ámbito doméstico.


Se emplearon sobre todo en aquellas actividades que tradicionalmente habían ejercido para los que no se requería mucha formación y sí bastante habilidad, como fue el sector textil.

 Monumento dedicado a las obreras bejaranas y titulado "A ti, mujer", 
del escultor Pedro Requejo Novoa. Béjar.


Béjar, centro industrial textil, contó con un buen número de trabajadoras de las que apenas tenemos noticias. Es cierto que las noticias sobre los obreros del textil en la prensa se limitaban a dar cuenta de los numerosos conflictos laborales que protagonizaron. Las obreras no permanecieron ajenas a esos conflictos, pero se las menciona en sus inicios desapareciendo toda referencia posterior en los procesos de negociación y conclusión.


Así sabemos, que en noviembre de 1911, en la huelga declarada por los obreros cardadores, ante la negativa de los patronos a aceptar las bases de un nuevo contrato en el que se pedía aumento de jornal, todos los obreros abandonaron la fábrica  incluso las mujeres[1].


 Obreras de una fábrica textil catalana. 
Foto sacada de aquí

11/21/2016

Santos Neira, el Quijote y el Duque de Béjar




Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

     Algunos de los que celebramos (y seguimos celebrando) el fantástico relato Don Quixote en Béjar de José Francisco Fabián García, ganador del XLVII Concurso Literario del Casino Obrero de Béjar publicado en cuatro capítulos en Pinceladas de Historia Bejarana en abril pasado (2016), nos preguntamos si no habría en la trama del Quijote cervantino alguna alusión velada al duque de Béjar, aparte de la evidente dedicatoria y los versos de cabo roto.


Retrato de Miguel de Cervantes Saavedra , Barcelona, Espasa Hermanos Editores, 1879


      Santos Neira Gutiérrez vive en Valdepeñas (Ciudad Real), Castilla-La Mancha. Con estudios de máster en otras disciplinas en la Universidad de Salamanca, estudia actualmente Geografía e Historia en la UNED. Durante la preparación del 400° aniversario de la muerte de Cervantes, la Agencia Efe dio a conocer una novedosa propuesta suya: El Quijote es un libro de acertijos en el que Cervantes oculta desde sus primeras líneas que la ciudad es Toledo, la única con permiso de culto de las tres religiones en el siglo XVI, con lo que los musulmanes comían lentejas el viernes, los judíos ayunaban el sábado y los cristianos comulgaban el domingo. Es lo que defiende Santos Neira, que no es "un lector empedernido" ni un experto en literatura o lengua, sino un diseñador de interiores manchego, amante de la historia y del siglo XVI, que el año pasado se topó con el Quijote oculto "por auténtica casualidad", buscando la indumentaria que utilizaba el hidalgo. Se percató, según ha explicado a Efe, de que Miguel de Cervantes escribió "un libro de jeroglíficos" en el que cada capítulo lleva por título el enunciado de una adivinanza.