Amigos de Béjar y sus historias

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1/19/2024

Música salmantina en los funerales por la marquesa de Loriana (Béjar, 1653)

Esta semana saltaba en los medios de comunicación de la provincia de Salamanca la noticia  de que nueve utensilios musicales de la catedral salmantina, datados entre los siglos XVI y XVII, habían sido restaurados por el Instituto de Patrimonio Cultural de España. Se trataba de "dos chirimías con sus fundas, una trompa marina, un arpa, dos estuches de cornetas y otro que podía albergar hasta diez flautas". Tal es su importancia que es una de las colecciones más completas de instrumentos renacentistas y barrocos de Europa. 

https://www.lagacetadesalamanca.es/salamanca/sonaba-banda-sonora-catedral-siglo-xvi-20240117131237-nt.html

Por eso traemos hoy esta entrada sobre una ceremonia religiosa celebrada en la iglesia de Santa María la Mayor de Béjar en 1653 en la que participó la capilla musical de la catedral de Salamanca. El peticionario de tal lujo no fue otro que el VIII duque de Béjar y aquí se trasladaron con sus arpas, bajones y bajoncillos. Quiero imaginar que alguno de los instrumentos hoy restaurados hubiera podido sonar en Béjar en aquella ocasión. 

 Si quieres saber cómo sonaban

https://youtu.be/TmSyTUjiv98?si=8nMr6G_ZHmY8m9mU


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Autora: Carmen Cascón Matas 

Publicado: Béjar en Madrid, 2022.

Un día lóbrego a la vez que alegre para el marqués de Loriana, don Diego de Zúñiga Sotomayor Hurtado de Mendoza[1], aquel de 1653. No hay nada más complejo que el alma humana, pues es sorprendente que dolor y pena puedan sentirse a la par que alegría. Así debió de sentirse cuando le informaron de que su mujer, la V marquesa de Loriana y condesa de la Puebla de Ovando por derecho, había fallecido de resultas del parto de su tercer hijo, Francisco Melchor de Zúñiga y Guzmán de Ulloa, futuro VI marqués de Loriana. Es posible que en su matrimonio no existiera el amor, como era usual en aquellos casamientos por intereses nobiliarios, pero qué duda cabe que ambos habían compartido nueve años de vida en común. Don Diego quedaba viudo con treinta años. 

 

Fotografía de La Gaceta de Salamanca

            Ostentaba por entonces la corona ducal Alonso II, VIII duque de Béjar, quien había obligado a su hermano don Diego a casarse por motivos políticos tras haberle destinado su padre, el duque don Francisco, en un principio a la Iglesia. No en vano la futura novia era prima del todopoderoso valido de Felipe IV don Gaspar de Zúñiga y Guzmán, conde-duque de Olivares, y, de paso, pariente lejano de la rama bejarana. Cual juguete del destino, al novio se le había sacado del enclaustramiento clerical y se le había colocado en el tablero de los casamientos. Nueve años estuvieron casados, como decimos, procreando -no les quedaba más remedio-, tres hijos, uno de los cuales había sido bautizado con el mismo nombre que su padre, Diego, en la iglesia de Santa María la Mayor de Béjar[2].

            Regresemos a 1653. Doña Leonor Dávila y Guzmán de Ulloa yace en su ataúd, amortajada, en Uceda (Guadalajara), localidad donde había fallecido. Se celebran por su óbito funerales y misas sin cesar, mientras se la vela de cuerpo presente sobre un túmulo acorde a su condición. Una vez enterrada, el duque de Béjar decide organizar en la parroquia de Santa María la Mayor de Béjar un funeral en memoria de su cuñada fallecida. Y no desea una ceremonia vana y de escasa memoria, sino ostentosa, digna de su título. Es por ello por lo que manda recado en el mes de septiembre al Cabildo Eclesiástico de la Catedral de Salamanca con el fin de que acuda su capilla musical, de gran aparato y fama, a la celebración religiosa[3]

1/12/2024

Los validos y el linaje de los duques de Béjar

 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

        La época de los validos -nobles que ejercían el poder político real por amistad con el monarca, sin nombramiento formal- se adscribe a la de los Austrias menores, pero hubo dos antecedentes en el reino de Castilla en los cuales el linaje de los duques de Béjar estuvo muy involucrado, incluso con cargo de asesinato en el primero. Se trata este del condestable Álvaro de Luna, noble que llegó a tener ascendencia sobre el rey Juan II hasta extremos de dependencia y sumisión que requerirían algún tipo de explicación psicoanalítica.

 

El condestable Álvaro de Luna en su tumba en la catedral de Toledo. Es.wikipedia.org

 

        El rey tomó tanto amor con Álvaro de Luna que non podía estar nin folgar sin él, nin quería que durmiese otro con él en su cámara, en tal manera que la reina Catalina (madre de Juan II) veyendo aquesto, que de grand amor no podía nascer sinon gran daño…, mandó echar del reino al dicho Álvaro de Luna.

1/05/2024

Valeriano Salas, el padre bejarano del National Geographic español

 

Autor: Francisco Javier Suárez de Vega

Publicado: AbC Artes y Letras Castilla y León, 25 de noviembre de 2023 (Columna Hijos del olvido)

 

      A comienzos de verano, junto a un simpático joven que decía apellidarse Conde Parrado, viajamos a Béjar con toda nuestra prole de hijos del olvido. Allí, bajo el padrinazgo del Centro de Estudios Bejaranos y la hospitalidad, entre otros, de Josefa Montero, Carmen Cascón y de Tomás Olleros —descendiente de uno de los pioneros de esta sección, el conquistador de las Tawi-Tawi— pudimos presentar el libro con el que quisimos dar un cálido hogar a esta insigne cohorte de personajes. El incomparable marco fue el Convento de San Francisco, sentados ante la misma mesa desde la que —según se cuenta— el rector Unamuno inauguraba los cursos de la Escuela de Ingeniería.

 

Y como los hijos del olvido acechan por doquier, allí mismo nos topamos con uno tan cautivador como poco conocido. No en el caso de Béjar, donde se le honra con uno de los museos más curiosos de España que, por sí sólo, bien merecería una escapada a la hermosa villa ducal, repleta de otros muchos encantos. Se trata del Museo Valeriano Salas, que acoge buena parte del legado del que podría calificarse como uno de los últimos viajeros y aventureros españoles del siglo XX.

12/29/2023

Prolífico 2023 en cuanto a libros, documentales y cds relacionados con Béjar

Es una tradición de este blog despedir el año con una entrada que resuma los libros escritos por bejaranos o que tienen que ver con Béjar que hayan sido publicados en estos 365 días que se despiden dentro de un par de días. En esta entrada vamos a incluir también dos documentales y un cd de música que merecen figurar aquí. Porque no somos nada sin libros, creo que este pequeño homenaje a las letras y a la investigación es necesario por cuanto que el blog también se nutre de ambas inspiraciones. Nuestra ciudad es prolífica en cuanto a libros, siempre lo ha sido y esperemos que siempre lo sea. 

Y si veis que algún libro editado este año no ha sido incluido, no es por mala fe, sino por despiste o porque lo desconozco. Si sois tan amables, me lo indicáis en comentarios y lo pongo sin problema. 

 

Dios nunca pide disculpas. Aforismos. Álvaro Medina de Toro. 

Editorial Cuadernos del laberinto. 

12/22/2023

Empresarios de la pañería textil, empresarios de la metalurgia: los Izard bejaranos y el catálogo colectivo de elementos metalúrgicos urbanos (3.ª parte)

En esta entrada vamos a colgar elementos metálicos urbanos de la empresa Izard Béjar relativos a tapaderas, tanto del sistema de saneamiento, aguas pluviales y alumbrado de Salamanca y otras ciudades de España (Cáceres, Mérida y Badajoz), además de localidades de otras provincias (Plasencia, Hervás, Baños de Montemayor, Barco de Ávila, etc.). 

Para ello contamos con la inestimable ayuda de los amigos de Facebook, que me han ido mandando ejemplos de distintos puntos de la península. Poco a poco vamos engrosando nuestro inventario colectivo.

Salamanca ciudad

 Salamanca. Avenida de Salamanca. Eduardo Álvarez. Alumbrado público 

12/15/2023

Empresarios de la pañería textil, empresarios de la metalurgia: los Izard bejaranos y el catálogo colectivo de elementos metalúrgicos urbanos (2.ª parte)

 Autora: Carmen Cascón Matas

       Al comenzar esta segunda parte del artículo desvelaré, por fin, el motivo que me ha llevado a escribir este pequeño artículo sobre los Izard y su fábrica metalúrgica. Todo comenzó por casualidad, mirando al suelo. Mientras esperaba en la calle, me fijé en lo que tenía bajo mis pies: una tapa de alcantarilla que rezaba «Izard Béjar». Para entretenerme decidí captarla con la cámara de mi móvil y la subí a Facebook como curiosidad. A partir de ese momento me fui fijando en la cantidad de información que ofrecían, sobre todo en las que había repartidas por Béjar. Recordé la gran nave que se desplegaba a la subida de Ronda de Navarra y los sonidos metálicos que brotaban de sus entrañas cuando pasaba por la calle de camino al colegio. Hoy esa nave ha desaparecido, pero las tapas metálicas continúan recordando a esta fábrica bejarana que todavía está en funcionamiento. 

 Béjar. Barrio Neila. Año 1961. Tapa de red de saneamiento. 


 Béjar. Barrio Neila. Alcantarilla de aguas pluviales.

           La respuesta de Facebook fue muy interesante: muchos conocidos comentaron que las había de otras empresas, de años dispares y me enviaban fotos alusivas. La red se amplió y comenzaron a llegarme fotos de elementos metálicos de Izard de otras ciudades (Mérida, Cáceres, Salamanca, Plasencia), de pueblos más o menos cercanos (Hervás, Sorihuela), incluso de la propia Béjar, pero con años diferentes o incluso con erratas. Así, las fui compartiendo bajo el título «Inventario colectivo de elementos metálicos a de Izard Béjar». Desconozco si tienen un nombre más técnico, pero es igual. Lo que sí tenemos que tener en cuenta es que existen distintos tipos de tapaderas, dependiendo de si cubren el sistema de tuberías bajo nuestros pies (bien de aguas potables o de aguas residuales) o si desalojan las aguas pluviales. En el segundo caso tienen rejillas para conducir el agua hacia las alcantarillas. A estas hay que añadir las tapas cuadradas del alumbrado público.

12/08/2023

Empresarios de la pañería textil, empresarios de la metalurgia: los Izard bejaranos y el inventario colectivo de elementos metalúrgicos urbanos (1ª parte)

Autora: Carmen Cascón Matas

            Conocemos la relevancia que adquirieron las fábricas textiles laneras de Béjar a la largo de su historia, pero no tanto que otras ramas de la industria despegaron en el siglo XIX tales como la papelera, la de emblemas y botones, curtidos y fundición metalúrgica, todas ellas, como podemos suponer, auxiliares de la lanera al proporcionar cartones para distintas partes del proceso textil (por ejemplo, el embalaje), otros elementos imprescindibles para la confección de uniformes militares (botones y cueros para las botas y correas) y piezas de recambio para máquinas textiles o incluso máquinas completas. 

Luis Izard Massaguer. Foto sacada de http://www.izard.net/

Nos vamos a centrar en esta entrada en esta última, que tuvo como principal empresa la fundada en 1875 por Luis Izard Massaguer (Sant Julià de D’Altura, Barcelona, 25 de agosto de 1860-Béjar, 7 de mayo de 1921), quien no jugó todas sus cartas de negocio en el taller mecánico para maquinaria, sino también creó una empresa textil de gran calado. Como de sus empresas apenas existe bibliografía (es un tema casi virgen), sólo ofreceremos unas breves pinceladas. 

12/01/2023

Un corregidor y dos pares de medias (2ª Parte y final)

Autora: Carmen Cascón Matas 

Publciado: Béjar en Madrid, n.º 4.887 (21/01/2022), p. 4.

 

          Utilizando el proceso judicial abierto por el corregidor Felipe de Ariño y San Miguel en diciembre de 1701 contra Juana, apodada La Nevera, y Ana Rodríguez de Ledrada, podemos reconstruir en cierta forma lo acontecido, pensando siempre que las descripciones y diálogos que se recogen, dignos de un guion cinematográfico, intentaban ponerse siempre del lado de la justicia. Solo tenemos que darnos cuenta que los declarantes convocados a tal fin son los miembros de la comitiva recaudadora; es decir, los representantes del poder civil de la villa. ¡Qué otra versión iban a ofrecer que la de defensa del señor corregidor!

            La justicia debía de ser dura con los desacatos a la autoridad y me temo que Ana acabó convirtiéndose en chivo expiatorio. Veamos primero el caso de Juana, La Nevera. Sin que nos describan del todo la escena, si acaso unas pinceladas, los testigos narran que, al llegar la comitiva judicial a su tienda con el fin de que cobrarse el dinero para el pago de los jornales, la mujer salió con un par de medias de mujer en la mano, bastas, argumentando que solo pagaría las seis que le correspondían y no doce como le exigían, ofreciendo las medias como prenda. Haciendo buenos los seis reales y la prenda, la comitiva siguió su camino. Quizá la oferta de tan inusual artículo respondía a que su tienda funcionaba como mercería, pero qué duda cabe que se vislumbra una cierta provocación ante la invasión de su espacio por tal cantidad de hombres. 

 Una tienda en París del siglo XVIII. Aquí

            Al poco franquearon el establecimiento de Ana Rodríguez y al exigirle el dinero comenzó a «verter voces e impertinencias que hera el dezir que hera injustiçia y tirania hacer aquello con una muger que tenia a su marido tullido muchos años abia». El corregidor, don Felipe de Ariño, le respondió con gran sosiego, como dice el auto de prisión, y hete aquí que Ana Rodríguez, soltando improperios, «diçiendo cosas que no heran dignas de ser oydas por persona alguna», «cojio una bolsa de un cajón de la tienda y la tiro con grande rabia al mostrador, que contasen allí çien reales que tenia mucho dinero ella y que como esas cosas heran las que se llevaba el diablo». El corregidor, sin inmutarse, expresó «señora, yo no pido mas que doçe reales ni usted tiene que pagar mas, pero si gustare de dar los cien reales pues tiene tanto los podrá dar para conponer otros muchos parajes y sitios que necesitan de compostura».

11/24/2023

Un corregidor y dos pares de medias (1ª Parte)

Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Béjar en Madrid, 4886 (07/01/2022), p. 4, y 4887 (21/01/2022), p. 4.

        1701 fue un año convulso. Planeaba en la imaginación de las gentes incontables miedos ante la llegada de un nuevo siglo, hundidos en la incertidumbre de si tal trueque auguraría bonanzas o desastres sin cuento. El temor a las transformaciones, a los aires nuevos, se mezclaba con los rumores y con la falta de información en aquellas mentalidades ancladas en la rutina. Además los hados parecían haberse conjurado en favor del cambio: los Borbones franceses iniciaban su dinastía en el trono de España siguiendo las directrices testamentarias del último rey de la dinastía Habsburgo, Carlos II, fallecido sin hijos. Luis XIV guiaba los destinos de su nieto Felipe V, mientras las restantes cortes europeas se posicionaban a favor o en contra en el nuevo reparto de poderes. Una guerra, la de Sucesión, estalló al poco al no estar dispuesto ningún estado a asumir que el francés acumulara cada vez más territorios, ni en Europa, ni en los restantes dominios del Imperio Español. 

 Escena cotidiana del siglo XVIII

            En Béjar, el señorío se encontraba en manos de un jovencísimo duque don Juan Manuel II, asistido en el gobierno por su tío, don Baltasar de Zúñiga y Guzmán, marqués de Valero. Desde el comienzo del conflicto se mantuvieron leales al nuevo rey, acatando sin rechistar los designios del fallecido Carlos II. Madrid, más que la capital de sus señoríos, se había convertido en su lugar de residencia, allá donde se movían los engranajes del poder. Y mientras la villa seguía su devenir cotidiano aunque quizás con el aleteo de un aire revuelto, propio de una atmósfera prebélica.

11/17/2023

Feminismo social y emigración en Béjar (2ª Parte y final)

Autora: Teresa López Hernández

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas, 2019.

 

       La prensa se hizo eco de la conferencia de José Polo Benito, "Feminismo social y emigración", en Béjar en 1906, en los siguientes términos (relacionados con el tema del feminismo): 

       La Victoria [1] elogió el discurso y al conferenciante, reconociendo sus dotes intelectuales y señalando que dentro del numeroso público había una nutrida asistencia del “bello sexo”.

       Pero El Adelanto [2] reprobó la visión de la redención del alcoholismo y su alusión a la fe.

Huelga textil en Béjar de 1913-1914. Foto sacada de aquí

 

          En  El Lábaro [3] se decía que su discurso no tenía nada que ver con el feminismo tal y como se entiende actualmente, es una nueva cruzada para la mujer, que además del deber que tenía para con los pobres, los oprimidos  y en general todos los que sufren, se le añadía el combatir el alcoholismo. Tampoco veía que el culto al campo sirviera para regenerar la vida familiar.

         En la “La emigración en Béjar”[4] se examinaba la crisis por la que pasaba la industria de la ciudad en esos momentos. El malestar por la escasez de ventas que dejaba a los obreros sin trabajo se manifestaba a través de huelgas, que en algunos momentos llevaron a la violencia y que incitaba a considerar como una salida la emigración, sobre todo a Latinoamérica[5].

11/10/2023

Feminismo social y emigración en Béjar (1ª Parte)

 Autora: Teresa López Hernández

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2019. 

       El siglo XX en España, a pesar del retraso respecto a otros países europeos, iniciaría la consolidación del sistema capitalista que se tradujo en el desarrollo industrial y financiero, así como en la transformación del sector agrícola, aunque en este último caso sería un procedimiento mucho más lento.

      Este proceso de modernización económica social y política no acabó con los problemas sociales existentes en el siglo XIX que se habían puesto de manifiesto a través de protestas y mítines por el precio del pan, el impuesto de consumo o las quintas.  La clase obrera  seguía soportando  bajos salarios, precariedad laboral y una vida paupérrima que conllevó un afianzamiento de la movilización social centrada en reivindicaciones laborales y políticas, continuaron los mítines, manifestaciones y huelgas apoyadas por las sociedades de resistencia, una evolución de las primitivas sociedades de socorros mutuos[1].

 Obreras de la aguja


      En este contexto el sacerdote D. José Polo Benito pronunció dos conferencias en el Círculo Católico de Béjar durante los días 8 y 9 de diciembre de 1906 que llevaban por título: “Feminismo Social” y “La emigración en Béjar”[2].

11/03/2023

A la sombra de sus hermanos: Segundo Olleros Mansilla (2ª Parte y final)

Autora: Carmen Cascón Matas 

Publicado: Béjar en Madrid, n.º 4.946 (2/08/2024), p. 4.


El quinto hijo del matrimonio formado por Anselmo Olleros Pérez y Petra Mansilla Ramos del Manzano fue Segundo Olleros Mansilla (1850-1890). Como decimos, es una figura ensombrecida por los tres hermanos que le antecedieron por nacimiento[1], pero sus descendientes aún guardan recuerdo de su memoria. Murió, como vemos, joven, con solo cuarenta años. Como miembro de la burguesía bejarana del régimen liberal, desempeñó cargos políticos y representativos a nivel local, a la vez que se dedicaba profesionalmente a la industria textil.

En 1879 le vemos ejerciendo de teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Béjar y de presidente de la comisión específica que trataba los asuntos de las Escuela de Artes y Oficios[2]. Sin embargo, su compromiso con sus paisanos fue más allá, pues ejerció como representante de la empresa que estaba trabajando en la línea de ferrocarril del Oeste que tardaría más de una década en abrirse. Al menos sus oficinas estaban afincadas en su casa hacia 1888[3]. Un año después de esta fecha, en 1889, obtuvo 58 votos en las elecciones municipales en el distrito de la plaza Mayor[4] y en 1890 se le documenta siendo síndico de la comisión de Hacienda en la alcaldía de Fulgencio García López[5]. Distintos cargos de la política municipal siempre de manera altruista, trabajando por su ciudad, entonces en ebullición. 

 Dominica Courtada, francesa de nacimiento, se trasladó con su marido Santiago Harguindegui (Harguindey), también francés, desde Galicia a Puerto de Béjar para construir una fábrica de curtidos después de la Guerra de Independencia. Eran los abuelos de Nicanora. 

Foto del blog Los Abdones


Llega septiembre de 1890, un año fatídico para la familia Olleros. Segundo estaba casado con Nicanora Harguindey Herrero (1852-1930), una mujer del linaje propietario de una de las dos fábricas de curtidos en funcionamiento en Puerto de Béjar. El padre de la novia, Domingo Harguindey Courtada, era uno de los industriales de mayor fortuna de la provincia. El matrimonio a esa fecha tenía nueve hijos, entre ellos Segundo, Feliciano, Arturo, Purificación, María, Tomás y Luisa. 

10/27/2023

A la sombra de sus hermanos: Segundo Olleros Mansilla (1ª Parte)

Dedicado a sus descendientes Tomás,

Juan Luis y José Ignacio Olleros Izard


Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Béjar en Madrid, n.º 4.946 (19/07/2024).  

Los nombres de muchas personas que han puesto su granito de arena para que Béjar prosperara aún duermen en el olvido. Reposan esperando a que un investigador dé con ellos en la lectura del proceloso mar de los legajos. Folios y folios, cientos de ellos, miles, dormitan en los anaqueles de los archivos, crujientes folios que nadie lee desde hace décadas o incluso siglos. La tarea es ímproba, pero el número de interesados por la Historia va creciendo exponencialmente: unos porque es su oficio, otros porque son curiosos, y otros, al final, porque se precian de ser sus descendientes y quieren rescatar a sus antepasados de ese marasmo de indiferencia o del desconocimiento para llevar a gala la sangre de un bejarano ilustre aunque olvidado.

Segundo Olleros Mansilla. 

Fotografía propiedad de la familia, cedida por José Ignacio Olleros

 

            Este es el caso de Segundo Olleros Mansilla, una persona de la cual no se han olvidado sus descendientes, pero cuya figura ha acabado apagada por la inmensa sombra de su hermano, el marino Tomás Olleros Mansilla, descubridor de las Islas Tawi-Tawi, considerado el último conquistador español[1]. Pero comencemos conociendo a Segundo por sus padres.

10/20/2023

Las devociones andaluzas de doña Teresa de Zúñiga, III duquesa de Béjar

 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

A la memoria de mi madre

Hija de Francisco de Zúñiga, I marqués de Ayamonte, Teresa nació en Sevilla alrededor de 1502. Su relación con Béjar fue a través de la inmensa herencia y títulos que recibió de su tío Álvaro de Zúñiga, II duque de Béjar y hermano mayor de su padre (el título más importante: el ducal con Grandeza de España), y la fortuna personal de su tía, la duquesa viuda María de Zúñiga. No está de más recordar que, como hija única, fue también heredera de su padre en los marquesados de Ayamonte y Gibraleón. 

 

 

Marquesado de Ayamonte (naranja, izq.) y escudo de la Casa de Ayamonte. Wikipedia

 

Hubo señales de su paso por el palacio ducal de Béjar (Jardín del mediodía, Huerta del aire) y otros lugares de sus dominios (Burguillos del Cerro, Extremadura), pero fue en Sevilla donde vivió los últimos veintidós años de su vida y donde murió, aproximadamente a los sesenta y tres años. Como a otros miembros ilustrados de la alta nobleza andaluza, entre ellos varios de su familia, la deslumbraron los primeros destellos de la Reforma en esa ciudad, pero se redimió asistiendo al auto de fe celebrado en 1560 en la plaza San Francisco que aniquiló la célula protestante en Andalucía, habiendo prestado antes una importante suma de dinero al emperador Carlos V para luchar contra Lutero en Alemania.     

 

10/13/2023

El puente de San Albín y un arquitecto barcelonés (1895-1896) (2ª parte y final)

Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Béjar en Madrid, n º 4.906,  (5/XI/2022), p. 4.

El 26 de diciembre de 1895[1] se reunió el pleno de nuevo con el mismo punto principal: las obras en el puente de San Albín. De nuevo, el dictamen de Benito Guitart Trulls, arquitecto municipal, copó el interés de los presentes. Dejemos que sea el propio arquitecto quien nos describa su proyecto de hace más de un siglo:

            «La forma en que puede levantarse la rasante del Puente de San Albín desde la clave a nivel hasta encontrar la rasante de diez centímetros por metro, o sea en la mitad del puente opuesta a esta Ciudad sin que se altere la seguridad de él, es, según mi opinión, la siguiente: 

Foto antigua donde se ve el puente de San Albín a la izquierda

Foto sacada de aquí

            Se empezará por levantar las losas que forman las aceras y desmontar el terreno hasta quedar al descubierto la parte resistente de los muros que constituyen los paramentos y sirven al mismo tiempo de contención a las tierras de relleno del puente y, examinadas que sean su espesor, que no deben bajar de ochenta centímetros, sus condiciones de resistencia y el material de unión, resultando en buenas condiciones, se recrecerán con el grueso citado hasta el nivel de la nueva rasante con mampostería ordinaria, procurando enlazar perfectamente la construcción nueva con los pretiles viejos y aun mejor sería derribar estos estrechos pretiles viejos y recrecer los muros de contención en todo su ancho hasta la nueva rasante.

10/04/2023

El Puente de San Albín de Béjar y un arquitecto barcelonés (1ª Parte)

Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Béjar en Madrid, n º 4.905 (21/IX/2022), p. 4. 

          Con motivo de la limpieza del puente de San Albín de Béjar por la Diputación de Salamanca, se ha aprovechado para levantar una parte del firme a través de una estrecha zanja y sacar a la luz su primitivo enlosado para su catalogación y datación. Sin entrar en un estudio minucioso sobre el mismo, que ya abordó magistralmente José Ignacio Díez Elcuaz[1] y al que remito a los interesados, perfilaremos que se trata del paso principal desde el casco urbano sobre el río Cuerpo de Hombre hacia el norte desde el medievo, momento del que data su construcción, concretamente en el siglo XIV. Ventura Lirios en 1727 captó su relevancia y lo colocó en primer plano de su Vista de Béjar, pues no en vano la perspectiva de nuestra alargada villa la toma desde el norte, en las proximidades del Ventorro Pelayo. Aunque no hay que olvidar que el pintor ducal no seguía las reglas exactas en cuanto a percepción visual y no hay duda de que le otorga un mayor protagonismo del que en realidad tiene este paso granítico sobre el río Cuerpo de Hombre. 

Puente de San Albín en una fotografía antigua. 

Tomada del blog Tierra de charros

 

            El caso es que, viendo las fotografías del perfecto enlosado que aparece resguardado bajo capas de tierra, recordé un pasaje documental del que tomé nota hace tiempo en el Archivo Histórico Municipal de Béjar[2] y que dormía en el sueño de los justos en su cuna de espiral y papel. Porque en 1895 andaba el Ayuntamiento metido de «hoy y coz» con el trazado del ferrocarril y con dimes y diretes con la compañía que estaba llevando a cabo tan magna obra. En octubre[3] se dirimía la necesidad de presentar el proyecto de una gran trinchera que permitiera la llegada de los trenes a la estación de Béjar, un requisito que exigía el «Yngeniero Gefe de Caminos, Canales y Puertos de esta Provincia» y, a mayores, la División de los Ferrocarriles del Oeste de España. La compañía concesionaria había construido las obras de consolidación de la trinchera en el kilómetro 75, pero no había presentado el proyecto en tiempo y forma, así que el Consistorio se consumía ante tal demora, declarando el gran perjuicio que contra el comercio y el público en general que esto suponía. Béjar debía de estar patas arriba, con obras en varios puntos, ejecutada por una Compañía que estaba de paso y que en muchas ocasiones hacía oídos sordos a los requerimientos municipales. 

9/29/2023

28 de septiembre, el recuerdo del Béjar alzado por la Libertad (2ª Parte y final)

 Autor: Carlos Javier Salgado Fuentes

 

       Asimismo, otra figura de relevancia para la defensa de la ciudad fue el herrero de origen francés Víctor Gorzo, que impulsó la idea de reforzar las defensas de la ciudad con cañones, construyendo los revolucionarios cuatro mediante la fundición de maquinaria textil (los cuales actualmente se conservan en el Museo del Ejército, en Toledo, habiendo además un conjunto escultórico con cañones en honor de la revolución de 1868 en la parte baja de la calle Libertad de Béjar).


      En todo caso, ante el número de efectivos movilizados por el Gobierno se avecinaba un importante enfrentamiento, dado que las tropas reunidas por el Ejército para tomar Béjar sumaban 1.500 soldados, rechazando además la Junta Revolucionaria bejarana en la noche del 27 de septiembre la oferta gubernamental de rendirse a cambio del indulto y la entrega de armas.

        Se llegó así al 28 de septiembre de 1868, con el Ejército apostándose en la zona del cementerio bejarano en torno a las nueve y media de la mañana, situado sobre un alto desde el que se podía controlar el acceso hacia los puentes Viejo y Nuevo sobre el río Cuerpo de Hombre que daban acceso al casco urbano de Béjar.

9/22/2023

28 de septiembre, el recuerdo del Béjar alzado por la Libertad (1ª Parte)

 Autor: Carlos Javier Salgado Fuentes

 

      El 28 de septiembre es una fecha marcada a sangre y fuego en la historia de la ciudad de Béjar, hecho por el cual podemos encontrarnos en esta localidad con una calle denominada ‘28 de septiembre’, alusiva al día en el que la ciudad textil, unida a la revolución de 1868 (conocida como “La Gloriosa”), vivió un cruento enfrentamiento bélico entre los bejaranos alzados y el Ejército fiel a Isabel II.


         No obstante, este no es el único recuerdo a estos hechos en el callejero bejarano: tomando por ejemplo la calle Libertad su nombre en memoria de los conocidos como ‘mártires de la libertad’, esto es, los bejaranos levantados frente al sistema isabelino en 1868 que demandaban unas mayores libertades en el país, entre los cuales se contaría un herrero de origen francés, Víctor Gorzo, que da nombre a otra de las calles de esta ciudad ducal.

          Los antecedentes a estos hechos los podemos encontrar en un primer conato revolucionario registrado en Béjar a finales de agosto de 1867, que evidenciaba un cierto descontento social y ánimo rebelde en la ciudad. Entonces, tras ser apresados dos vecinos conocidos por sus tendencias anti-gubernamentales, el 27 de agosto de 1867 un grupo de bejaranos asaltó el cuartel de la Guardia Civil, tomándolo y liberando a los dos apresados, huyendo hacia el monte el grupo de rebelados.

9/15/2023

Hacia tierras ignotas: emigrantes bejaranos a América en el siglo XVI (3ª Parte y final)

Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2021, pp. 22-26.

 

            Varias familias viajaron al completo. Es el caso de Francisco, apellidado Muñoz, que partió hacia lugar desconocido en 1539 con su hijo soltero Francisco. Alonso Hernández puso rumbo a Santo Domingo en 1563, acompañado tanto por su mujer, Marcela Rodríguez, como por sus hijos, naturales de otra localidad. Corría el año 1590 y Diego de Herrera tenía in mente asentarse en Nueva España a sus 44 años con su mujer, Catalina de Herrera, e hijos, Juan y Antonio, nacidos fuera de Béjar. Por su parte, Francisco de Laínez tomó una nao hacia Chile en 1580 acompañado por su esposa, María de Rivera, e hijos. Diego González Cañedo partió a Nueva España en 1637 junto a su mujer, María de Vergara, y sus hijos Diego y Pedro. El hidalgo Jerónimo de Oviedo y Tórtoles estuvo en Indias en 1615, regresó y en 1625 vuelve a partir hacia Perú. A pesar de sus 23 años estaba casado con Agustina Arias, que le acompaña en la aventura.


            La mayoría de los bejaranos que decidían emprender una nueva vida lucen en su informe su soltería. Sin ataduras familiares que les anclasen a sus tierras de origen, en las Indias pretenden medrar y, si acaso, matrimoniar con un buen partido o una bella princesa indígena. Es el caso de Fabiano de Soria (Indias, 1511), los hermanos Francisco García y Francisco Hernández (Indias, 1514), Diego de Nogales (Indias, 1514), Francisco Pérez (Indias, 1516), Diego de Valencia (Indias, 1517), Antonio de Montalvo (Indias, 1526), Alonso Martín (Indias, 1527), Pedro Hernández (1528), Pedro Romero (Perú, 1535), Francisco Martín (Indias, 1536), Bartolomé Sánchez (Santo Domingo, 1536), Toribio Sánchez (La Florida, 1538), Diego Rodríguez (Santo Domingo, 1538), Diego López (Santo Domingo, 1539), Juan de León (Nueva España, 1540), Melchor López y su criado (Nueva España, 1545), Juan de la Peña (Nueva España, 1552), Hernando del Campo (Nueva Granada, 1555), Francisco de Herrera (Chile, 1555), Juan de Herrera, mercader (Tierra Firme, 1555); Alonso Blázquez, Arnao/Francisco Segarra, Juan Nieto, Pedro González de Barrientos, Diego de Bolaños y Toribio de Bolaños (todos ellos a Nueva España, 1557); Pedro Flores (Nueva España, 1563), Martín Hernández de Herrera, mercader (Nueva España, 1564), Manuel Gómez (Nueva Granada, 1569), Diego López (Santo Domingo, 1569), Antonio Herrera (Nueva España, 1573), Pedro Rodríguez, labrador (Santo Domingo, 1574), Pedro Lorenzo (Nueva España, 1582), Martín de Herrera (Nueva España, 1590), Francisco de Olivares y Juan Rodríguez Francés (Nueva España), Ignacio González de Espinosa, vecino de Puebla de Montalbán (Indias, 1629). 

9/08/2023

Oraciones y ruegos en verso a la Virgen del Castañar (2ª parte)

 Autor: Iván Parro Fernández

     En un post anterior hicimos referencia a la poesía dedicada a la Virgen del Castañar, Patrona de Béjar y comarca, incidiendo sobre todo en el aspecto religioso en dos ámbitos: las oraciones, ruegos y súplicas dirigidas a la virgen y su imagen como Patrona. En esta ocasión queremos seguir ahondando un poco más en este sentido, compartiendo otro tipo de poesías dedicadas a nuestra patrona, como por ejemplo el relato de la aparición de la talla de la virgen que encontramos en el periódico Béjar en Madrid en agosto de 1978, compuesto por Germán Sierra y que dice así:


9/01/2023

Oraciones y ruegos en verso a la Virgen del Castañar (1ª Parte)

    Autor: Iván Parro Fernández

     Uno de los aspectos más destacados de las celebraciones en honor a nuestra  patrona bejarana que vamos a vivir en los próximos días es, sin duda, el religioso, ya sea con la novena a la virgen, con la solemne misa el mismo día 8 de septiembre en el santuario como es tradicional, la romería y procesión o con todas las celebraciones religiosas que se promoverán estos días.

 
Imagen sacada de Prensa histórica

 

          Muchos creyentes han implorado o lanzado a la Virgen del Castañar peticiones, ruegos, súplicas o también agradecimientos. Ella es la Madre de todos, la cual siempre observa con atención e interés las inquietudes y necesidades de sus hijas e hijos bejaranos. Ella es protectora de nuestras almas y de nuestros corazones. Muchas personas han hecho y manifestado por escrito ese afecto sincero y cercano con nuestra patrona, dejando constancia de sus plegarias o ruegos a la virgen. Como pequeña muestra de ello queríamos compartir algunos ejemplos que están recogidos y fueron publicados en su momento en el periódico La Victoria, y que pueden consultarse a través de la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica en el siguiente enlace: https://prensahistorica.mcu.es

8/29/2023

Nuevos datos sobre "El pino de Béjar" de Darío de Regoyos

        Autora: Carmen Cascón Matas    

    Hace unos días volvía a la palestra digital el lienzo El pino de Béjar, del pintor impresionista Darío de Regoyos, expuesto en el Museo del Prado. En su red social de twiter la pinacoteca lo elegía “obra del día” de su colección expuesta a ojos del público. Su estancia en el Prado es relativamente reciente al haber sido donada por el coleccionista Hans Rudolf Gernstenmaier junto a otras once obras pictóricas en 2019. La tela recoge como centro de la composición un pino fuertemente iluminado por la luz, de tal manera que la sombra de su tronco destaca sobre la pared de un murete que se desarrolla por detrás, ocupando sus sillares la mitad del lienzo. En la mitad derecha, tras el muro que concluye, se abre la sierra de Béjar, nevada a trechos, con el monte del Castañar verde y frondoso a sus pies y una línea de chopos enmarcando, suponemos, un camino. A las plantas del árbol gigante, se ampara una humilde huerta, quizá de patatas, ya en sombra. 

 El pino de Béjar. Darío de Regoyos. Museo del Prado

            Contamos hace un tiempo[1] que el artista, uno de los máximos exponentes del impresionismo en España, había recalado en Béjar y en Candelario en el año exacto de 1900, llegando a nuestra ciudad en tren desde Salamanca. Gustaba de viajar y recorrer distintos puntos del país, cuyos pueblos, gentes y costumbres dejaba plasmadas en el lienzo. En su obra no eran ajenos temáticas tales como el choque de la modernidad con la tradición y eran frecuentes elementos novedosos como el ferrocarril, los puentes de hierro y los avances de la técnica.

8/25/2023

Hacia tierras ignotas: emigrantes bejaranos a América en el siglo XVI (2ª Parte)

 Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2021, pp. 22-26.

        Destacan aquellos bejaranos que partieron a América siguiendo el rastro de los conquistadores Alvar Núñez Cabeza de Vaca, Hernán Cortés, Rodrigo Ortiz de Zárate, Diego Hernández de Serpa, Pedro de Alvarado, o del gobernador Rodrigo de Quiroga y otros. Les imagino, la mayoría jóvenes de sangre impetuosa, soñando por nuestras callejuelas con riquezas e imperios esperando a ser dominados por la Monarquía a golpe de espada y crucifijo. 

 

Alonso de Ojeda por Augusto Ferrer Dalmau


            A Hernán Cortés, casado en Béjar con una sobrina del duque de Béjar, Juana de Zúñiga[1], le siguieron con ansias de aventura. En 1518 se enroló en su expedición Juan Rodríguez Bejarano[2] y vivió las aventuras de la conquista del imperio azteca en primera persona. Con Alvarado y hacia Guatemala, marcharon Pedro de Camargo, Francisco López, Amador Muñoz[3] y Alonso de Palacios en 1538[4]. Por las fechas vivirían junto al conquistador, natural de Badajoz, en Guatemala y Honduras durante el virreinato de Alvarado. 

8/18/2023

Hacia tierras ignotas: emigrantes bejaranos a América en el siglo XVI

Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar , 2021, pp. 22-26.

 

          Sevilla, el principal puerto de embarque hacia las Indias, bullía de actividad. El Guadalquivir rebosaba de naos y galeones prestos a cruzar el que otrora fuera un océano desconocido y tenebroso, plagado de monstruos y seres fantásticos. Las arboladuras ascendían hacia las nubes por encima de los edificios como bosques bamboleantes, mecidos por la corriente del Guadalquivir. La Giralda asistía brillante y cantarina al despliegue de hombres y mujeres, hormigas para ella, que pululaban a sus pies. Los gritos con aires salitrosos de los marineros se alternaban con los rezos de los clérigos, las palabras dichas quedamente de las mujeres nobles y las órdenes firmes de los funcionarios. Dejes extremeños, fablas gallegas, acentos vizcaínos, expresiones catalanas, aires andaluces y perfecto castellano salían de las bocas de los decididos a romper con su pasado y afrontar un futuro incierto. Muchos españoles embarcaban a pesar de los peligros, buscando una vida mejor, aventuras y riquezas, esas utopías vendidas por los retornados que habían conseguido medrar, o que decían haberlo conseguido. Algunos quedaban en el camino, muertos por las enfermedades desconocidas, las flechas de los indígenas y las reyertas entre los españoles, que de todo había por aquellas tierras


Puerto de Indias. Atribuido a Alonso Sánchez Coello

Sacado de wikipedia

8/11/2023

Lepe (Huelva) y la III duquesa de Béjar Teresa de Zúñiga

 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

 

Como Teresa de Guzmán se refieren aún en la región onubense a doña Teresa de Zúñiga, III duquesa de Béjar, para afirmar su pertenencia a la familia de los poderosos Guzmanes andaluces, unida por alianzas matrimoniales desde el siglo XV con la de los no menos poderosos Zúñiga castellanos, de ascendencia navarra. El caso es que doña Teresa heredó el ducado de Béjar (Salamanca) y el marquesado de Gibraleón (Huelva) de su tío Álvaro de Zúñiga y Pérez de Guzmán; y el marquesado de Ayamonte (Huelva) de su padre, hermano de su tío, Francisco de Zúñiga y Pérez de Guzmán, hijos ambos de Álvaro de Zúñiga y Guzmán, I duque de Béjar.

 

De Béjar a Sevilla hay 390 km por A-66. De Sevilla a Lepe, 125 km por A-49. Google.cl/maps

 

Sedes de los títulos del sur fueron los actuales municipios de Ayamonte y Gibraleón. Entre ellos, feudos menores como Cartaya, con el Castillo de los Zúñiga, que subsiste, y casi justo al medio Lepe, emplazamiento del desaparecido segundo Castillo de los Marqueses de Ayamonte, porque el primero estaba donde está hoy el Parador Nacional de Turismo de Ayamonte. De Lepe hacia Ayamonte, y cercanos a la frontera con Portugal, están San Bartolomé de la Torre, El Granado y San Silvestre de Guzmán, que en parte de su heráldica conservan el escudo de los Zúñiga, duques de Béjar (Gibraleón lo conserva en su totalidad).

8/04/2023

Más sobre doña Teresa de Zúñiga, La Corneja

 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

 

Para Antorelo, seguidor de PdeHB

 

Justo cuando el alcalde Florencio Pollo Martin partía con una cuadrilla para derribar a la brava la tapia de doña Teresa (PdeHB 28/07/2023), llegó el fallo del Consejo de Estado que daba el favor a esta (el decano del Colegio de Abogados de Salamanca, Eduardo de No García, la había representado en la demanda) y el ayuntamiento tuvo que pagarle un importe de indemnización de 96.800,31 pesetas por el total de las dos propiedades.

 

El Ilustre Colegio de Abogados de Salamanca celebra el día de su patrona, santa “Teresa” de Ávila Salamanca24horas.com

 

La madre de doña Teresa se llamaba Petra Cornejo de Paz Rascón de Zúñiga (hay firmas suyas con estos cuatro apellidos en la red), mujer de negocios con una gran fortuna -aunque con fama de tacaña y especuladora- pues era la heredera de varios vínculos y mayorazgos (al menos cuatro) y uno de los mayores compradores de bienes de la desamortización (Madoz 1855) después del duque de Alba. El 29 de septiembre de 1868, con motivo de la revolución para derrocar a Isabel II, un grupo armado asaltó su casa (ya era viuda) disparando a su hija Teresa, que en aquel momento estaba en el balcón, y robándole la caja fuerte en la que se custodiaban ochenta mil duros e intentando matarla, pero ella huyó por los tejados salvando su vida.