Es una tradición de este blog despedir el año con una entrada que resuma los libros escritos por bejaranos o que tienen que ver con Béjar que hayan sido publicados en estos 365 días que se despiden dentro de cuatro días. Porque no somos nada sin libros, creo que este pequeño homenaje a las letras y a la investigación es necesario por cuanto que el blog también se nutre de ambas inspiraciones. Nuestra ciudad es prolífica en cuanto a libros, siempre lo ha sido y esperemos que siempre lo sea.
Amigos de Béjar y sus historias
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PROPIEDAD INTELECTUAL
12/27/2024
Enumeración de libros de autores o temas bejaranos editados en 2024
12/20/2024
Navidad en bejarano verso (1ª Parte)
Autor: Iván Parro Fernández
Este periodo del año que pronto vamos a vivir y disfrutar sirvió, sirve y servirá de inspiración a muchos escritores y escritoras. La Navidad genera temas y situaciones que incentivan la creatividad de muchos artistas, y en Béjar tenemos y hemos tenido muchos ejemplos de ello. Quisiera compartir con los lectores de este blog algunos poemas de dos de nuestros escritores bejaranos: Arsenio Barco y Julián Martín Carrasco, con esas visiones propias y particulares acerca de la Navidad.
Felicitación navideña de 1963 de Textil Selecta.
Archivo fotográfico y documental de Béjar
Dentro de la antología poética de Arsenio Barco encontramos tres poemas que tienen como argumento principal la Navidad o algunas de las costumbres asociadas con ella. En los poemas titulados “Villancico del pastorcillo que no fue a Belén” y “Noche blanca” los protagonistas principales son los pastores que se dirigen a adorar al niño que nacerá en Belén: “A Belén se encaminan/ ya los pastores/ para alegrar al Niño/ con sus canciones”. “Pastores, zagalas,/ corred a Belén/ a ofrecerle vuestros/ tesoros de fe”.
12/13/2024
Inés de Zúñiga, seis veces priora de las Agustinas de Salamanca
Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez
Dice una investigadora que "las construcciones más interesantes realizadas en Salamanca en el siglo XVII son los conjuntos monumentales del Colegio Real de la Compañía de Jesús y de las Agustinas de Monterrey… fundado el uno para la vida eminentemente activa, y el otro con un fin absolutamente contemplativo". Con toques de realismo mágico, la vida de Inés de Zúñiga estuvo precedida por acontecimientos extraordinarios como la gran riada del río Tormes, que con parte de la ciudad se llevó un convento de agustinas bajo la advocación de san Roque; el viaje de una monja limosnera superviviente guiada por sueños; y la obsesión constructora de un conde, entonces virrey, despertada por el estallido de un volcán a dos mil kilómetros de Salamanca.
Salamanca, poco antes de estos acontecimientos. Guiaarqueologicaciudadespatrimonio.org
Es nuestro personaje hija de madre desconocida, pues en torno a la identificación de esta se lee: "…notoria dama de la corte, que por lo mismo se oculta el nombre". Su padre, el poderoso conde de Monterrey, cuarto de su linaje y apellido, que aparte de poseer el fastuoso palacio que su abuelo había hecho edificar en Salamanca y un castillo en Orense, mandó construir otro palacio para su residencia en Madrid frente al del rey.
12/06/2024
Aquellos catalanes que llegaron a Béjar. Miguel Comadrán Chermá
Autor: Francisco Tejeda Blázquez
En el siglo XIX empieza a llegar a Béjar una primera oleada de mano de obra cualificada procedente de Cataluña: técnicos, tintoreros, teóricos, profesionales de aprestos y acabados, bataneros, hiladores, montadores, tundidores y toda clase de profesionales vinculados a la industria textil y algunos terminan asentándose en nuestra ciudad. Unos crean nuevas fábricas y otros trabajan como profesionales en ellas o en otras ya fundadas.
Una segunda oleada se asienta después de la destrucción de la industria catalana tras la guerra civil. Gracias a esas fábricas fundadas por catalanes tras la contienda se contrataron trabajadores de Béjar y sus alrededores, que se sumaron a los establecimientos fabriles bejaranos. Debido a la crisis del textil en los años 70, algunos terminan abandonando la ciudad y cerrando sus fábricas; sin embargo, otros permanecieron aquí, por lo que es fácil toparse con apellidos catalanes. Me vienen a la memoria Comadrán, Farrás, Montagut, Marsal, Aris, Mussons, Viñas, Trías, Domenech, Jover, Rocamora, Gilart, Serra, Beltrán, etc...
11/29/2024
La casa de Juan Sánchez-Cerrudo Bueno. Sus primeros moradores y detalles de sus vivencias
Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, n. º 4.953 (1/11/2024), p. 6.
En agosto de este año 2024 el Centro de Estudios Bejaranos organizó una exposición, “Casas de Tinta”, que conjugaba Arte (18 ilustraciones de Paula Almonacid Olleros basadas en fachadas de edificios de Béjar y otras localidades), Historia (cada una ha sido acompañada por un texto explicativo) y Literatura (los edificios han inspirado a distintos escritores) en el Casino Obrero. Textos y acuarelas han sido reunidos en un catálogo descargable de manera gratuita en la página web del CEB. Hemos tenido la suerte de escribir en él brevemente sobre la Casa de Juan Sánchez-Cerrudo, un edificio envuelto en el olvido, por lo que intentaré descubrir su historia y la de sus primeros moradores con mayor detenimiento en estas páginas.
Casa de Juan Sánchez-Cerrudo Bueno
Esta vivienda, situada en la calle Miguel de Unamuno, sobresale por su empaque y distinción entre las que las rodean. Reproduzco aquí la ficha de mi autoría publicada en el catálogo:
11/22/2024
Las dos caras del corregidor Verdes Montenegro (3ª Parte y final)
Autora: Carmen Cascón
Publicado: Béjar en Madrid, 4.853 (21/08/2020), p. 4.
En un pleno extraordinario convocado por el duque consorte de Béjar, Pedro de Alcántara Téllez-Girón, se reúnen los sexmeros de Villa y Tierra por un motivo inusitado: dar su parecer en favor o en contra de la gestión del corregidor saliente, José Verdes Montenegro, habida cuenta del pleito que presentado contra él por Juan Manuel Hernández Bueno ante la Chancillería de Valladolid. El salón de plenos se haya atestado de gentes y son muchas las voces que desean intervenir[1].
Entonces, como ahora, el edificio consistorial era el mismo.
Alegan los sexmeros que “deven de estarle mui agradecidos porque en el manejo de la jurisdicción, en la versazion de los caudales públicos y en todos los asuntos que se le han confiado, ha procedido con la mayor integridad y sin que con fundamento pueda persona alguna estar quejosa”. Añaden que “su desintteres en todas materias, su celo por la quietud publica y de los particulares y sus buenas prendas, le hacen acreedor de justicia al afetto y aclamación general de toda esta Villa y su Tierra y el sentimiento que causa su ausencia”. Verdes Montenegro había procedido en su largo mandato defendiendo los privilegios y regalías de los duques “sin perjuicio de la integridad de su oficio, haciendo ver en ello su habilidad, su eficacia y su celo”.
11/15/2024
Las dos caras del corregidor Verdes Montenegro (2ª Parte)
Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, 4.852 (07/08/2020), p. 4.
El corregidor José Verdes Montenegro había sumido a los bejaranos en una lucha intestina entre partidarios y enemigos. Cuando había sido cesado de su cargo y partía hacia la villa de Hinojera, su nuevo destino, el duque consorte de Béjar, Pedro de Alcántara Téllez-Girón, convocó un pleno extraordinario en 1789 con el fin de rehabilitar su buen nombre.
Analicemos los dos bandos, proclive y contrario, a la actuación de Verdes Montenegro en Béjar. Entre sus partidarios se encontraba el mencionado Pedro Téllez Girón, esposo de la duquesa de pleno derecho Mª Josefa Pimentel, quien había solicitado al rey Carlos III dos reales cédulas especiales por las cuales se permitía la prolongación de su mandato (1784 y 1787) contraviniendo las leyes de Castilla y de los señoríos [1]. Uno de los motivos que aduce el duque para romper tal costumbre heredada de siglos es su buena política en cuanto a la consecución de obras públicas en la villa, su desinterés personal y su juiciosa conducta durante el corregimiento. Bien es verdad que por entonces están documentadas las obras de prolongación en el acueducto de La Corredera y la renovación general del encañado, unos trabajos que mejoran el acceso al agua potable, evitaban las epidemias y potenciaban la higiene. Carlos III, por vez primera, concedió prolongar su mandato a un corregidor, siguiendo la sugerencia del duque de Béjar.
En cuanto a sus detractores destacaba la animadversión mostrada por la Real Fábrica de Paños de Béjar. El corregidor o alcalde mayor de Béjar tenía la potestad, como Subdelegado de la Junta de Comercio y Moneda, de intervenir en las causas relativas a ella y supervisar la calidad de sus paños desde 1732[2]. En 1781 sus miembros interponen una escritura ante Carlos III con el fin de que se le apartara de la institución. Los detalles los desconocemos aunque presumimos que los pañeros bejaranos deseaban liberarse a toda costa de las injerencias ducales y de su representante, el corregidor. El rey, sin embargo, desoyó esta petición y prolongó, como hemos dicho, el mandato de Verdes Montenegro.
11/07/2024
Las dos caras del corregidor José Verdes Montenegro (1ª Parte)
Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, 4.851 (17/07/2020).
Corre el año 1789 y Francia vive los prolegómenos de una revolución que marcaría el devenir de la historia de Europa y aún de América. Mientras las turbas parisinas pueblan las calles augurando lo que estaba por venir, Béjar no permanece en calma, como si un espíritu levantisco se hubiera extendido por doquier. El edificio consistorial bulle de individuos procedentes de los confines de la Villa y Tierra. El olor a sudor y a cuero campea en el salón de reuniones en aquel pleno extraordinario de 13 de marzo[1] (faltaba un mes para el asalto a La Bastilla) en el que se dan cita los sexmeros convocados por el duque de Béjar por un motivo inusitado: las protestas contra un alcalde mayor ausente, en este caso José Verdes Montenegro. Varios pleitos contra él están abiertos y su persona concita tanto parabienes como exabruptos. Su carrera futura pende de un hilo y su principal bienhechor, el señor duque, no está dispuesto a que el buen hacer de su delfín quede puesto en entredicho de aquí en adelante.
Toma de la Bastilla
Pero, adentrémonos en los escasos datos que manejamos del personaje, protagonista de este artículo, a fin de conocerle con detalle. José, natural de Segura de León (1741), había estudiado leyes en la Universidad de Sevilla[2]. Le restaba un año para concluir sus estudios en 1771 cuando marcha a la Villa y Corte para presentarse a los exámenes de abogado que convocaba el Consejo. La decisión la había tomado de manera arriesgada y sin otra opción, obligado como estaba por su situación personal al tener que mantener a una madre viuda y a tres hermanas huérfanas. A sabiendas de que no podía presentarse a puesto alguno sin haber terminado sus estudios de bachiller bajo pena de cárcel, inhabilitación de sus estudios y cuantiosa multa, se arriesga y es descubierto en el momento de solicitar desde el Consejo examinador razón de los estudiantes a su correspondiente Universidad. A Verdes Montenegro sólo le resta pedir perdón de sus actos enviando una carta a la institución aduciendo sus problemas personales, su mala salud y una escasa hacienda. De manera inaudita elude el peligro y regresa al año siguiente con el mismo objeto, explicando que su actitud del pasado año respondía a “ligereza de muchacho” según sus propias palabras.
11/01/2024
De Béjar y bejaranos en la historia de Chile
Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez
Noble, y caballero de la Orden de Santiago, Alonso de Sotomayor vino a Chile por expresa voluntad de Felipe II a poner fin a la Guerra de Arauco "y cristianizar a los indios. Acá le hicieron el mismo cortejo que Lima hace a sus virreyes, y no se ha repetido este ejemplar". Realizó más bien labor administrativa –envió a su hermano Luis a luchar contra los indios-, y al ofrecérsele el cargo por segunda vez, lo rechazó. No había nacido en Béjar, nadie es perfecto, pero es el primer gobernador de Chile al que se le vincula con el linaje ducal bejarano: "Nació en 1546 en la ciudad de Trujillo, reino de Extremadura, hijo tercero de don Gutierre, que fue descendiente de don Gutierre fundador de la casa de los condes de Venalcázar (sic), después duques de Véjar (sic), marqueses de Ayamonte y Villamanrique".
Alonso de Sotomayor y Valmediano, óleo de autor anónimo en la Galería de Gobernadores de Chile del Museo Histórico Nacional.
Con un monolito en la plaza principal lo recuerda Rere, "el pueblo de las campanas de oro", atribuyéndole la fundación del fuerte Nuestra Señora de la Buena Esperanza.
10/24/2024
El capitán Andrés Dorantes: un bejarano en Florida, Misisipi y Luisiana (2ª Parte y final)
Autor: Anselmo Rosales Montero
En este viaje a pie siguiendo el Río Grande y el Misisipi además de sufrir muchas penalidades, verán curiosas costumbres. Por ejemplo cómo los hombres abandonan a las mujeres cuando sienten que están preñadas y no vuelven a ellas hasta que la criatura no tiene dos años, cómo los niños toman el pecho hasta los 12 años, para garantizar la comida y por lo tanto la supervivencia, cómo se adormecen con humo y beben curiosos brebajes, cómo le regalan más de seiscientos corazones de venado abiertos y conservados para la alimentación. Comprobarán que existe la poligamia, la homosexualidad y el matrimonio entre hombres:
Cabeza de Vaca y los suyo. Grabado sacado de aquí
Entre éstos vi una diablura, y es que vi un hombre casado con otro, y éstos son unos hombres amarionados, impotentes, y andan tapados como mujeres y hacen oficio de mujeres, y tiran arco y llevan muy gran carga, y entre éstos vimos muchos de ellos así amarionados como digo, y son más membrudos que los otros hombres y más altos; sufren muy grandes cargas. Cap XXVI.
10/18/2024
Trabajadoras de la industria y Obreras de la aguja (3ª parte y final)
Autora: Teresa López Hernández
Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2022, pp. 50-53.
La fundación de Sindicatos de la Aguja ha potenció las demandas de este colectivo de trabajadoras: - implantación de jornada de nueve horas - supresión de las velas - observancia rigurosa del descanso dominical -efectividad de las multas que propongan los Inspectores de Trabajo. Al mismo tiempo se instaba al Instituto de Reformas Sociales a formular un proyecto de Ley sobre el trabajo en talleres colectivos y a domicilio que aseguraran sus derechos.
José González Castro, médico, inspector de trabajo,
escritor y autor del informe que se analiza en estos artículos
Muchas de estas reclamaciones solo requerían hacer efectivos los preceptos legales existentes y otras exigían la promulgación de nuevas leyes. El Instituto se encargaría de redactar un proyecto de Ley sobre Jornada y salario en el trabajo femenino de la aguja[1].
10/11/2024
Trabajadoras de la industria y Obreras de la Aguja (2ª Parte)
Autora: Teresa López Hernández
Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2022, pp. 50-53
Con las obreras adultas también se infringían la Ley de 1900. La hora de lactancia a que tenían derecho por el art. 9 sólo se cumplía en las grandes fábricas, en el resto de establecimientos no se cumplía, por la sencilla razón de que los patronos rechazaban a las trabajadoras que se encontraban en esta situación.
En cuanto a la duración de la jornada establecida en dicha ley, que había sido ratificada por el R. D. de 26 de junio de 1902 sobre jornada de trabajo de mujeres y niños, estaba fijada en una duración máxima en 11 horas para las mujeres mayores de 14 años y de 10 para las de la industria textil. Sin embargo, en sectores como la recogida de frutos para la exportación se trabajaba 18 horas y más de manera casi continuada y sin que el jornal fuera proporcional a la jornada. Las propias trabajadoras enmascaraban la verdad, haciendo difícil que se comprobara su cumplimiento.
La jornada asimismo se había visto rebajada por la Ley de 11 de julio de 1912, que entrará en vigor el 14 de enero de 1914, que prohibía el trabajo nocturno de la mujer en la fábrica y, aunque en las industrias textiles esta prohibición sólo se aplica a las viudas y casadas con hijos, el porcentaje de aplicación iría aumentando cada año hasta su total supresión el 14 de enero de 1920. Fuera de la industria del vestido no se utilizaba este turno para la mujer, sólo pervivía en Cataluña. Donde más se utilizaba era en el sector de sastrería y moda, en época de ferias y fiestas las costureras trabajaban dieciséis horas y más sin apenas interrupción.
10/04/2024
Trabajadoras de la industria y Obreras de la Aguja (1ª Parte)
Autora: Teresa López Hernández
Revista Feria sy Fiestas de Béjar, 2022, pp. 50-53.
Ante las pésimas condiciones en que se desarrollaba el trabajo en general, y el femenino en particular, a principios del siglo XX se promoverá una legislación protectora para los trabajadores más vulnerables como mujeres y menores que, no obstante, se incumplirá. Para vigilar la aplicación de la normativa y mejorar las condiciones de higiene y salud de las instalaciones laborales se estableció en 1906 la Inspección de Trabajo, en el seno del Instituto de Reformas Sociales, instaurado en 1903.
En este cuerpo de Inspectores ingresó en 1908 José González Castro médico, higienista y epidemiólogo que también ejercería como periodista y escritor literario, firmando en estos casos con el pseudónimo de Crotontilo[1]. En el desarrollo de su labor fue nombrado Inspector de Trabajo de la séptima región, que tenía su sede en Béjar, y elaboró numerosos informes y estudios para el Instituto de Reformas Sociales entre los que se encuentran El trabajo de la mujer en la industria. Condiciones en las que se efectúa y sus consecuencias en el porvenir de la raza. Medidas de protección necesarias, Instituto de Reformas Sociales, Madrid 1914. Y La obrera de la Aguja. Contribución al estudio de la higiene y mejoramiento social de la misma, Instituto de Reformas Sociales, Madrid 1921[2].
9/27/2024
El marqués que le placía vivir en Plasencia
Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez
A Rocío Pérez, placentina
Se trata de Fadrique de Zúñiga y Sotomayor, nacido en Plasencia en 1475 y muerto y enterrado allí mismo en 1537. Era hijo de Francisco de Zúñiga y Manrique de Lara, nieto por tanto de Álvaro de Zúñiga y Guzmán, primer duque de Béjar, y tío del segundo, Álvaro de Zúñiga y Pérez de Guzmán. Amigo y anfitrión del emperador Carlos V en partidas de caza, fue nombrado por este I marqués de Mirabel, título que aludía al señorío familiar a poca distancia de Plasencia, y que unió a otros que había heredado de su padre en Cáceres, La Rioja y Álava (en Mirabel aún subsisten el castillo y el palacio que pertenecieron al linaje, y el escudo del municipio lleva la banda negra de los Zúñiga.
Fachada del Palacio del Marqués de Mirabel en Plasencia. Elperiodicoextremadura.com
Residía don Fadrique en el palacio que había hecho construir en Plasencia su abuelo Álvaro de Zúñiga (otros dicen que el padre de este, Pedro de Estúñiga), razón por la que hoy es conocido como Palacio del Marqués de Mirabel, y en cuya portada se conserva el escudo del noble y de su esposa (los escudos Zúñiga están sobre los balcones de la fachada y en otros sitios, y el palacio, declarado Bien de Interés Cultural en calidad de Monumento en 1977, es ahora propiedad de la familia Falcó.
9/20/2024
El capitán Andrés Dorantes: un naúfrago bejarano en Florida, Misisipi y Luisiana (1ª Parte)
Autor: Anselmo Rosales Montero
El libro Naufragios [1] de Álvar Núñez Cabeza de Vaca, publicado en Valladolid en 1555, narra la historia de unos hombres que recorrieron a pie más de 5.000 kilómetros, durante 9 años cruzando de este a oeste los actuales EEUU: Florida, Alabama, Misisipi, Luisiana, el Río Grande, Nuevo México, Arizona hasta México. Entre estos hombres, supervivientes de innumerables peligros, caminando casi desnudos y descalzos, se encontraba el bejarano Andrés Dorantes, allá por 1527 [2].
Mapa del viaje en barcos y a pie que se narra en Naufragios.
Extraído de Expedition Cabeza de Vaca Karte (cropped).png.
Ya adelantamos que se tratará de una expedición fallida, en la que los cuatro protagonistas tendrán un final menos malo que la expedición, incluido el bejarano.
Con el mandato de explorar y colonizar la Florida, así como para descubrir minas de oro y “la fuente de la eterna juventud”, partía de Sanlúcar de Barrameda, el 17 de junio de 1527, una expedición formada por cinco navíos y unos 600 hombres, al mando del gobernador Pánfilo de Narváez. Pánfilo había fracasado tratando de prender a Hernán Cortés. Ahora, intentaría emularlo descubriendo un nuevo territorio, aunque volvería a fracasar. Como tesorero de la expedición figuraba el autor del relato: Cabeza de Vaca.
9/13/2024
Una sacristía que más bien parecía ratonera
Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Béjar en Madrid, 2021.
Un escudo de armas campea flamante sobre la ventana de la sacristía de la iglesia de San Juan Bautista. Sobre una ventana enrejada, mirando hacia el sol que las calienta durante casi todo el día, las armas del obispo placentino don Pedro González de Acevedo se muestran desafiantes e impolutas a pesar del paso del tiempo. Los bejaranos que transitan frente a ellas apenas se fijan en su rutinario devenir. Están ahí y basta. Y es que son escasos los testimonios documentales que se han dado a conocer relativos a este templo, sobre todo en cuanto a la construcción y modificaciones en su fábrica se refiere[1]. Sin ser uno de sus elementos más característicos, aunque no por ello menos importante, desvelamos aquí los datos sobre la construcción de su sacristía y el motivo por el que luce el escudo familiar de este obispo[2].
Escudo del obispo González de Acevedo. Iglesia de San Juan. Béjar
En 1596 el párroco de San Juan, Gerónimo Sánchez Rubio, y su mayordomo, Manuel González Bazán, presentan un escrito a don Pedro González de Acevedo[3], obispo de Plasencia a la sazón, solicitando una sacristía nueva. El espacio que hoy se utiliza como tal, la capilla de los Muñoz de Aguilar o de los Aguilares, era un ámbito sepulcral privado, propiedad de una familia concreta y, por lo tanto, de uso restringido. Además, en el momento al que estamos haciendo referencia tal aditamento es probable que aún no existiera o que estuviese en proceso constructivo.
9/06/2024
Las fiestas de la Virgen del Castañar hace cien años
Autor: Iván Parro Fernández
Mañana celebraremos las fiestas en honor a nuestra Patrona, la Virgen del Castañar. Serán momentos para vivir y compartir muchos encuentros, sensaciones, sentimientos… Aunque han pasado ya muchos siglos, las bejaranas y bejaranos seguimos reuniéndonos en torno a nuestra virgen estos días tan especiales, pero ¿era igual hace un siglo? ¿Cómo vivían y celebraban estos días festivos nuestras paisanas y paisanos de hace cien años? Seguro que algunos lectores podrían evocar lo que sus padres o sus abuelos les contaban. Seguro que muchos tendrán en la memoria recuerdos de aquellos días por haber leído algo sobre ello o visto alguna imagen de la época. Lo que queremos compartir en estas líneas es el relato (algunos relatos más concretamente) de cómo eran las fiestas de antaño extraídos de la prensa de la época, y más concretamente del semanario La Victoria, el cual es un recurso y elemento muy interesante para acercarnos al Béjar de aquellos años ya almacenados en la eterna memoria del tiempo.
Foto de la prensa de la época
Llaman la atención muchas de las crónicas de los ejemplares consultados. En ellas se hace referencia a distintos aspectos de la fiesta, como por ejemplo la invitación/interpelación a participar, la misa, la procesión como tal después de esta, el regreso de la virgen a la ermita tras la bendición desde el balcón, la propia imagen de la virgen, la concurrencia que acude a la fiesta o las invocaciones y peticiones que se dirigen a la Patrona de Béjar. En esta primera parte quisiéramos centrarnos en dos aspectos como tal: la invitación que se dirige desde el semanario citado para participar en las fiestas patronales y la misa y posterior procesión hasta el lugar donde la virgen bendice a toda la ciudad y el regreso a la ermita.
8/30/2024
Calendario festivo bejarano anterior a 1950 según el libro "Cuentos Bejaranos" de Ángel Calles (2ª Parte y final)
Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2023, pp. 10-15.
El Corpus y su Octava no pasan desapercibidos para Ángel Calles Cerrudo a la hora de usarlos como telón de fondo de sus narraciones. La Plaza Mayor era el punto de reunión porque, ayer como hoy, los actos religiosos tenían su epicentro en El Salvador. Pero es curioso: entonces era tradición intercambiar regalos –quizá por aquello de estrenar una prenda en el día del Corpus-, por lo que el trajín por la calle Mayor era continuo. Los pequeños esperaban con ansia sus juguetes y los novios se rompían la cabeza para encontrar un presente para sus novias. El cotilleo estaba al orden del día, porque la Casa Caridad instalaba (imaginamos que por un donativo) sillas en la Plaza, donde los bejaranos descansaban y oteaban el paso de los transeúntes. A toda esa algarabía se sumaban las barracas y los chozos de feria, así los llama Calles, de madera que se instalaban en la Plaza Mayor y en ellas ofertaban «juguetes, platería, sedas, telas, puntillas». Había puestos «de buñuelos y churros, tiro al blanco, exposición de figuras de cera y diversas mesitas con rueda giratoria para hacer tiradas a la suerte y poder elegir caramelos retorcidos o figuras acarameladas».
Procesión del Corpus pasando. Foto Documentos Béjar.
El Jueves de Corpus se iniciaba cuando el cortejo oficial salía del edificio consistorial en el Palacio Ducal al son del clarín y enfilaba el parque desplegado en la tercera terraza, sobre elevada del nivel de la calle. Abría la comitiva el concejal que llevaba la bandera, escoltado por los maceros municipales, los alguaciles y los dos hombres de musgo. Les seguían las autoridades civiles y militares, los empleados municipales, los soldados de la guarnición y la banda municipal. Detrás de las mangas parroquiales y los estandartes, iban en filas los niños y niñas de comunión.
8/23/2024
Calendario festivo bejarano anterior a 1950 según el libro "Cuentos Bejaranos" de Ángel Calles (1ª Parte)
Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2023, pp. 10-15.
El día a día de cualquier ser humano está trazado de rutinas. La vida es un edificio de rutinas, un edificio cuyos ladrillos no dejan de ser las más de las veces iguales unos a otros. O eso nos parece. En realidad, cada uno de ellos está amasado con un adobe de momentos inigualables, aunque no seamos conscientes de ello las más de las veces. Aun con todo, el calendario se impone a la par que el peso de la sociedad sobre nuestras vidas, siendo casi imposible huir de fiestas y celebraciones, bien colectivas o familiares, bien religiosas o civiles, espolvoreadas sobre el pastel de nuestros días.
Fotografía de Ángel Calles Cerrudo aparecida en el libro de la Ofrenda a la Santísima Virgen del Castañar, vol. I, 1954, p. 817.
Libro Cuentos Bejaranos, de Ángel Calles Cerrudo
Muchas de estas fiestas colectivas bejaranas han sido recogidas por escritores locales dentro de la investigación de la etnografía o como condimento sazonador de sus creaciones literarias. En este artículo divulgativo vamos a huir de lo histórico para caer en brazos de lo cotidiano, acercándonos a la forma en que nuestros antepasados celebraban distintas citas del calendario en la primera mitad del siglo XX. Para ello seguiremos las descripciones de Cuentos Bejaranos, escrito por el bejarano afincado en San Sebastián, el farmacéutico Ángel Calles Cerrudo (que merece una biografía). La publicación es una compilación de relatos que vieron la luz en Béjar en Madrid con anterioridad a 1950. De hecho, un análisis más exhaustivo nos daría pie a datar cada uno de ellos en distintas décadas atendiendo a detalles aparentemente anecdóticos. Me van a permitir la licencia de no rastrear las celebraciones siguiendo la paginación del libro, sino colocándolas cronológicamente y obviando, claro está, la narrativa interna del relato, donde dan calor y cercanía, incluso contextualizan y emplazan, a los personajes.
8/16/2024
Más sobre Gutierre II de Sotomayor o Fray Juan de la Puebla
Autor: Anselmo Rosales Montero.
Gutierre II de Sotomayor, primer conde de Belalcázar, título que cedió a su hermano Alfonso, nació el 28 de mayo de 1453 en Puebla de Alcocer (Badajoz). Según las crónicas, Gutierre recibió la llamada del Señor un día de cacería en el que se le apareció un hombre “alto y amulatado” con el que habló en privado. Tras la conversación, renunció a todo lo que poseía, ingresó como jerónimo en el monasterio de Guadalupe de Cáceres, en el que no encontró la pobreza que buscaba.
Bajo su nuevo nombre, Fray Juan de la Puebla, y junto con Fray Antonio de Santa María, en 1479 marchó a Italia. En Roma fue recibido por Sixto IV, al que manifestó su deseo de ingresar en la Orden Franciscana. El Papa lo remitió al convento de San Francisco en Roma y, para ponerlo a prueba, le ordenaron a los demás religiosos. Tras informes muy favorables de toda la comunidad, Sixto IV decidió darle el hábito de San Francisco y también a su compañero fray Antonio. La ceremonia para concederle el hábito fue excesivamente llamativa, no del gusto de fray Juan, pues assistiendo diez y seys Cardenales, más de cien Argobispos, Obispos y Protonotarios: el Embaxador de España, deudo del V. P. y más de diez mil personas de todos estados[1].
https://ayuntamientodebelalcazar.blogspot.com/2013/10/isabel-la-catolica-y-belalcazar-ii-fray.html
Estuvo en varios conventos italianos. Ingresó en el convento de Las Cárceles, en la Umbría Italiana en 1480 y allí vivió dando ejemplo de pobreza, humildad y comprensión. En 1483 estuvo en el convento de San Bartolomé. Fue tan ejemplar su vida, que en Italia llegaron a conocerle con el sobrenombre de El Grande Español.
8/09/2024
El monasterio maldito y el linaje de los Duques de Béjar
Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez
Primogénito de Alfonso de Sotomayor, I conde de Belalcázar, y de Elvira de Zúñiga (1), hija de Álvaro de Zúñiga y Guzmán, I duque de Béjar, Juan de Sotomayor y Zúñiga (2) renunció al título que le correspondía en favor de su hermano, y entró en religión, primero en los monjes jerónimos de Guadalupe, Extremadura, y luego en los franciscanos de Italia. Estando allí, a solicitud de sus parientes fue impelido por el papa a volver a Belalcázar para hacerse cargo de los estados familiares y de la educación de su sobrino Alonso, huérfano de la guerra de Granada.
Juan de Sotomayor y Zúñiga (izq.) en la escenificación de El Halcón y la Columna (Pinceladas de Historia Bejarana 10/04/2017) Belalcázar 2014. Copepozoblanco.blogspot.com
Sus obligaciones temporales no impedirán que en los años siguientes se dedique a la creación de la Custodia de los Ángeles, cuya casa principal, Nuestra Señora de los Ángeles, se ubicará en un lugar estratégico: en plena Sierra Morena a media legua de Hornachuelos, lugar con importante tradición eremítica, y distante quince leguas de Sevilla, ocho de Córdoba y siete de Écija (Pérez García, Rafael: Espirituales, cortes señoriales y linajes nobiliarios. Construcción y desarrollo de climas sacro-espirituales de referencia social en la Andalucía de los siglos XVI y XVII. 2015).
8/02/2024
Un prodigioso suceso en las huestes del duque de Béjar
Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez
El contexto son los doce mil voluntarios entusiastas españoles, que al mando de Manuel de Zúñiga, X duque de Béjar, partieron en 1686 a auxiliar al emperador Leopoldo I de Austria en la lucha contra el turco en Hungría. Acompañaban al duque su hermano Baltasar de Zúñiga, II marqués de Valero, sus primos Juan Manuel López Pacheco y Zúñiga, VIII marqués de Villena y duque de Escalona (el fundador de la RAE), José Antonio de Zúñiga y Ayala, VI marqués de Aguilafuente, y otros nobles caballeros.
El duque de Béjar en el sitio de Buda, grabado holandés s. XVII. Es.wikipedia.org
Entre los doce mil voluntarios mencionados, número asombroso si se toma en cuenta los gastos de mantención de la tropa, había un logroñés que tres días antes de la muerte del duque por una bala que le atravesó el brazo izquierdo y le salió por el espinazo, recibió él también un arcabuzazo en un brazo.
7/26/2024
Empresarios de la pañería textil, empresarios de la metalurgia: los Izard bejaranos y el catálogo colectivo de las tapas de alcantarillado (4ª parte y final)
Autora: Carmen Cascón Matas
Empezamos hace unos meses en las redes sociales elaborando un catálogo colectivo de piezas de la Fundición Izard Béjar y acabó deviniendo en un intercambio fructífero de fotografías procedentes de distintas ciudades y localidades de Extremadura y Castilla y León. Tanto material propiciaba su uso en una serie de entradas en este blog que comenzaba, como no podía ser de otra manera, con la trayectoria de la fábrica. Le siguieron otras dos partes dedicadas a recopilar las tapas del alcantarillado que entre todos habíamos reunido. Pero nos faltaba una final sobre otros elementos fabricados por esta empresa bejarana, también de forja, y que podíamos encontrar a simple vista en nuestros paseos.
Porque, como la de Moneo en Salamanca, por poner un ejemplo, también se especializó en elementos arquitectónicos como barandillas de balcones, galerías de hierro, pilares o cubre canalones para clientes privados que, con su firma característica, podemos seguir descubriendo a poco que nos fijemos.
En el caso de elementos constructivos, hemos hallado algunos como los pilares de edificios con un aire más o menos decorativo a gusto del cliente. Se trata de piezas de forja a modo de pilares situados en los bajos de los edificios, sustituyendo a otros elementos pétreos como columnas o pies derechos de madera. Estos ejemplos los hemos encontrado en una vivienda de la Plaza Mayor de Piedrahíta (Ávila), pero también colocados en el primer y segundo piso a modo de galerías, como en Béjar, en una casa de la Plaza Mayor con galerías de forja hacia Barrio Neila.
7/19/2024
Béjar, centro veraniego en los "felices años veinte" (2ª Parte y final)
Autora: Josefa Montero García
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de 2021, pp. 10-15.
Sociedades culturales y recreativas
En Béjar había varias sociedades de esta clase, cuya actividad incluía la organización de conciertos y bailes. Entre ellas destacaban el Casino de Béjar, que reunía a fabricantes y otros ciudadanos acomodados, y el Casino Obrero, cuyos socios pertenecían a la clase trabajadora, con el lema “Instrucción, Moralidad y Recreo”. Como ejemplo, señalamos la velada benéfica que celebró el Casino Bejarano en el Teatro Cervantes, a beneficio de los asilos de la ciudad, a finales de junio de 1921. “Lo mejorcito de nuestra sociedad” abarrotó las butacas y palcos del teatro para ver la comedia Cobardías, de Linares Rivas y la zarzuela El amigo Melquiades, llena de chistes “algunos de un color subido”, en la expresión de un cronista de la época. Los actores y cantantes estuvieron tan bien que parecían profesionales, como resaltaba El Avance[1]. El mismo Casino Bejarano organizaba más tarde algún baile de sociedad, como el que tuvo lugar el domingo 10 de julio, de las 11 de la noche en adelante, amenizado por la orquesta que dirigían Valdés y Hernández[2].
En el Casino Obrero también había conciertos, como el que ofreció la rondalla “Agrupación Musical Bejarana”, que dirigía Valentín Sánchez, el 5 de julio de 1930, donde interpretaron fragmentos de zarzuelas como Bohemios, Carro de sol, Hermana, La alegría de la huerta, Las tres de la madrugada y La verbena de la paloma[3].
Banda Municipal de Música con Gonzalo Martín al frente (años 20)
Ferias y fiestas
Muchos veraneantes permanecían en Béjar hasta avanzado el mes de septiembre, y a ellos se añadían los forasteros que acudían a la ciudad para las ferias y fiestas. Tomando como ejemplo el año 1922, la comisión de festejos propuso, además de corridas y fuegos artificiales, celebrar varios conciertos con la banda de música, para lo cual pedía que se activase el asunto de los uniformes, que reseñamos más abajo, en una ciudad en la que había paño abundante para confeccionarlos. También se preparaban unos juegos florales, en los cuales uno de los lemas era el “Estudio de los medios más prácticos para hacer de Béjar un centro veraniego”, reflejando el interés que suscitaba el tema[4]. En junio de 1924, se constituía la comisión de festejos, formada por representantes del ayuntamiento, de la cámara de comercio y de los principales ramos de este último sector, uno de cuyos objetivos era preparar un gran festival musical[5].
7/12/2024
Béjar, centro veraniego en los "felices años veinte" (1ª Parte)
Autora: Josefa Montero García
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de 2021, pp. 10-15
Cuando en este todavía atípico verano me he sentado ante mi electrónico “folio en blanco”, confieso que no me parecía fácil escoger un tema para este artículo, y estaba prácticamente bloqueada cuando unos paseos por nuestros bellos parajes me han trazado el camino. He visto la ciudad llena de bejaranos y forasteros, quizás porque la prudencia a nivel sanitario y económico nos lleva a quedarnos en casa o a restringir los viajes al territorio nacional. Aprovechemos, pues, para disfrutar de Béjar, que por algo se llenaba de forasteros cuando nuestros abuelos preferían el frescor veraniego al calor de las playas de moda. Este verano no tendremos eventos culturales masivos ni quizás fiestas y ferias en septiembre, pero aquí están los atractivos de Béjar, que tanto valoraron nuestros antepasados.
Colonia Madrileña. Fotografía sacada de aquí
Y ahora os propongo volver la vista atrás y viajar a aquellos “felices” años veinte en nos visitaban numerosos forasteros y no se conformaban con estar unos días, como en la época actual, pues muchos venían a finales de junio y se marchaban bien avanzado septiembre. Ante la alta ocupación de las viviendas veraniegas, algunos las reservaban ya en primavera[1] y otros compraron casa en El Castañar o sus alrededores. Los periódicos mostraban anuncios que ofrecían al turismo viviendas amplias y cómodas, en una época de familias numerosas que precisaban espacio y mobiliario adecuado. También se anunciaban pianos en alquiler para amenizar aquellas tardes de recreo[2].
7/05/2024
Los linajes cruzados del duque de Béjar y del Gran Capitán
Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez
Nacido en Montilla, Córdoba, en 1453, Gonzalo Fernández de Córdoba y Enríquez de Aguilar (era pariente de Fernando el Católico) fue un noble militar castellano llamado, por su excelencia en la guerra, el Gran Capitán. En su juventud fue paje del infante Alfonso en la corte organizada por Álvaro de Zúñiga, futuro duque de Béjar, en Arévalo, pero a la muerte del príncipe pasó al bando isabelino. Luchó en la Guerra de Sucesión Castellana y en la Guerra de Granada (en la primera en el bando opuesto a la Casa de Béjar). Casó con una prima, de la que enviudó sin descendencia, y luego con María Manrique de Lara, del linaje de los duques de Nájera y pariente de la primera esposa de Álvaro de Zúñiga, Leonor Manrique de Lara y Castilla. Luchó también en Italia y terminó como virrey de Nápoles, obteniendo de Fernando de Aragón los títulos de duque de Santángelo, Terranova, Andría, Montalto y Sessa. Sospechoso de haber estado enamorado de la reina Isabel, a la muerte de esta el rey Fernando le pidió cuentas de los gastos realizados en Nápoles, dando origen su respuesta al dicho popular las cuentas del Gran Capitán. Sus restos habrían sido sepultados en la cripta del monasterio de San Jerónimo de Granada, aunque un estudio realizado en 2006 por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, determinó que no le corresponden.
Detalle del retrato de Gonzalo Fernández de Córdoba de la artista montillana María José Ruiz. Blogs.20minutos.es
Heredera de las posesiones y títulos nobiliarios de Gonzalo resultó su hija Elvira Fernández de Córdoba y Manrique de Lara, que después de dos intentos de su padre, otros dos del rey Fernando y uno en conjunto por casarla con nobles italianos o españoles, incluidos algunos de prosapia real, dio Elvira en casarse por propia decisión con un primo suyo de nombre Luis Fernández de Córdoba y Zúñiga, que era IV conde de Cabra (con Grandeza de España Inmemorial), vizconde de Iznájar y señor de Baena, e hijo de Diego Fernández de Córdoba, III titular de Cabra, y bisnieto de Diego Hurtado de Mendoza, I duque del Infantado y II marqués de Santillana.
























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