Amigos de Béjar y sus historias

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10/19/2019

Los saltos hidráulicos de la cuenca media del río Cuerpo de Hombre (2ª Parte). Navahonda


NAVAHONDA


Autor: Ignacio Díez Elcuaz
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2010.

La fábrica Navahonda fue creada en 1842 por Cipriano Rodríguez Arias, aún se conserva la fecha sobre la entrada de uno de los pabellones del complejo industrial. Desde sus orígenes, la fuerza motriz era la hidráulica. Tal vez en su solar hubiera con anterioridad un molino, pero de los tiempos previos a la producción textil sólo se conserva una fuente de 1816. Su construcción fue un proceso progresivo, pues hay pabellones fechados en 1844, 1845, etc. Todos ellos presentan un magnífico estado de conservación, con unos criterios que debían ser tomados como modelo de referencia en las intervenciones sobre el patrimonio arquitectónico.

 Fábrica de Navahonda (Béjar)


Con motivo de la pretensión de Gregorio Ortín de construir un nuevo salto hidráulico, Gerónimo Rodríguez Yagüe solicitó, a su vez, a la Jefatura de Obras Públicas autorización para aumentar la altura de su presa de Navahonda, respaldado en el acuerdo al que había llegado con el mencionado Gregorio Ortín, por el cual este último se comprometía a no reclamar un recrecimiento de la presa en 32 centímetros de altura. 

 Pabellón de Navahonda

10/12/2019

Los saltos hidraúlicos de la cuenca media del río Cuerpo de Hombre (1ª Parte). La Eléctrica de Navahonda


Autor: José Ignacio Díez Elcuaz
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar 2010. 

            En la Revista de Fiestas de 2009 se revisaron los saltos hidráulicos del río Cuerpo de Hombre en su cuenca alta, por lo que en esta ocasión vamos a referirnos a los primeros de su curso medio, en concreto, a los que se encuentran en el área de Navahonda, por donde el desnivel del río aún es importante y, en consecuencia, el aprovechamiento motriz de la corriente es importante, como pone de manifiesto la siguiente tabla con la altura de los saltos en 1934:


            Eléctrica de Navahonda                    20 metros

            Fábrica de paños Navahonda            20      ”

            Batán de Arriba                                 5,50   ”


         La altura de los saltos es, en promedio, inferior a los del curso alto del río; pero hay que tener en cuenta que el caudal del río aumentaba con el mayor número de afluentes y por tanto, aunque las cantidades de agua que se podían tomar estaban limitadas a un tope máximo, éste estaba garantizado durante un mayor período de tiempo en los tramos inferiores, es decir, sufrían un estiaje menor[1].

 Edificio en ruinas de la Central Eléctrica Navahonda



10/05/2019

Los Zúñiga en la boda y otras efemérides del emperador Carlos V


Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez     

     Varios son los autores, modernos y contemporáneos, que dan cuenta del papel relevante del II duque de Béjar, Álvaro de Zúñiga y Pérez de Guzmán, y su círculo parental en actos importantes de la vida personal de Carlos V

       Sobre la boda, fray Prudencio de Sandoval señala en su Historia de la Vida y Hechos del Emperador Carlos V, 1634:

      "Llegado el tiempo concertado para celebrar sus bodas el emperador a dos días del mes de enero deste año (1526), partieron de Toledo para la ciudad de Badajoz, donde habían de recibir a la princesa, el duque de Calabria don Hernando de Aragón, y don Alfonso de Fonseca, arzobispo de Toledo, y don Álvaro de Zúñiga, duque de Béjar, con gran acompañamiento de señores muy principales… Con el duque de Béjar fueron el conde de Aguilar (Alonso Ramírez de Arellano y Zúñiga) y don Pedro de Ávila (y Zúñiga), que después fue marqués de las Navas. Y vinieron a Badajoz para se juntar con don Juan Alonso de Guzmán (Pérez de Guzmán y Zúñiga), duque de Medina Sidonia, (y) don Francisco de Zúñiga y Sotomayor, marqués de Ayamon(te) y conde de Benalcázar, que después fue duque de Béjar por ser casado con doña Teresa de Zúñiga, sobrina del dicho duque… los cuales todos fueron con el mayor y mejor acompañamiento que pudieron".
   

Edición de 1681 de la obra de fray Prudencio Sandoval

      Dos años antes, la comitiva que llevó a la infanta Catalina, hermana menor del emperador, a Badajoz para su matrimonio con Juan III de Portugal, estaba presidida por Álvaro de Zúñiga, duque de Béjar, y compuesta por fray Diego López Toledo, comendador de Herrera, Juan Alonso de Guzmán y Zúñiga, VII conde de Niebla y VI duque de Medina Sidonia, y su sobrino Francisco de Sotomayor (el mismo Francisco de Zúñiga y Sotomayor citado por Sandoval), V conde de Belalcázar, según advierte Menéndez Pidal en el tomo XX de la Historia de España.

9/30/2019

Enarbolando la bandera de los bejaranos caídos por La Gloriosa en Madrid (4ª Parte y final)


Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio, 2017, pp. 52-57.

La última carta de Olleros y Lozano se fecha el 16 de octubre. Comentan que han vuelto a reunirse con los miembros de la Junta Superior Revolucionaria de Madrid para agradecerles el escrito de loa a Béjar publicado en La Gaceta de Madrid el día anterior[1]

Hemos sido acogidos por todos los individuos que la componen con gran entusiasmo y hemos tenido el placer de oir calurosos elogios en favor de Béjar. A ruego del señor Frasqui (se refieren a José Fronsky, una de las figuras revolucionarias bejaranas[2]), y creyendo que también debíamos hacerlo así, hemos dado al mismo tiempo las gracias a la Junta en su nombre por la parte del Acuerdo que a él toca, aunque haciendo constar que no es él solo el que se ha dirigido la defensa de Béjar, sino que hubo otros gefes que se distinguieron en ella”. 




 Grabado que representa la entrada de Prim en Madrid. 
Al lado de la fachada del Congreso de los Diputados se observa claramente la pancarta con el nombre de Béjar.

El escrito de la Junta demandaba que Béjar disfrutara de un diputado en Cortes propio denominado “de Béjar y que se recompensase a Fronsky por la defensa militar de la ciudad. 

9/21/2019

Enarbolando la bandera de los bejaranos caídos por La Gloriosa en Madrid (3ª Parte)


Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio, 2017, pp. 52-57.

Después los enviados bejaranos se dirigieron al Ministerio de Gracia y Justicia para trasladar el informe sobre las indemnizaciones a las familias de los caídos en septiembre, presentar cargos contra los culpables y tratar un asunto de “escarcelación (es posible que se refirieran a los paisanos encarcelados por los hechos anteriores a los sucesos de septiembre de 1868, por ejemplo a los que seguían entre rejas tras el levantamiento del 29 de agosto de 1867). El motivo se centraba en la posibilidad de que con el triunfo de La Gloriosa se ofreciera el indulto a los implicados en los intentos fracasados de golpe de estado anteriores a la fecha. 





Al margen, Luis Olleros y Rafael Lozano aluden a una serie de asuntos que quieren presentar al Ministerio de Fomento y que no lo harán de momento hasta que “se organice aquello un poco más para ver de obtener lo que se pueda tanto sobre obras públicas como sobre Escuela Industrial”. Recordemos que, fundada el 20 de julio de 1854, la Escuela comenzó un lento declive al contar para su sustento sólo con el presupuesto exiguo concedido anualmente por el Ayuntamiento, para cerrar en 1868. Es posible que la Junta Revolucionaria pretendiera su reapertura como Escuela de Artes y Oficios, pretensión que no se conseguirá hasta 1879 durante la Restauración monárquica[1]

 Edificio donde se encontraba la Escuela 
Industrial de Béjar

9/12/2019

Enarbolando la bandera de los bejaranos caídos por La Gloriosa en Madrid (2ª Parte)


Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de la Cámara de Comercio, 2017, pp. 52-57.


            La primera de las cartas enviadas por los bejaranos Luis Olleros y Rafael Lozano desde el Madrid[1] está fechada el 12 de octubre de 1868 y se dirige al presidente de la Junta Revolucionaria de Béjar, Domingo Guijo, al que definen como “muy estimado amigo y compañero”, y en ella describen su entrevista del día anterior en el Ministerio de la Guerra (palacio de Buenavista) con el general Juan Prim y Prats, el símbolo de La Gloriosa. 

 El general Prim en sus tiempos como secretario del Consejo de ministros en 1869

       Quien poco más tarde ostentaría el cargo de presidente del Consejo de Ministros lideraba entonces el partido progresista y había protagonizado distintos y fracasados golpes de estado contra el sistema decadente y corrupto de Isabel II desde 1864, al no existir otra senda para que la democracia pasara de ser de una idea a una realidad. El triunfo se consiguió con la participación, a su pesar y más allá de la insurrección meramente militar, tanto del partido de la Unión Liberal como del demócrata, sin los cuales hubiera sido imposible la marcha de la reina a Francia. 

9/10/2019

Enarbolando la bandera de los bejaranos caídos por La Gloriosa en Madrid (1ª Parte)


Autora: Carmen Cascón Matas
Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2017, pp. 52-57.


       La euforia colectiva, mezclada con la impresión fijada para siempre en la retina de paisanos asesinados por las calles, continuaba desde septiembre de 1868. Béjar se había trocado en una suerte de símbolo de La Gloriosa mientras en España se vivía una situación de expectante incertidumbre. La revolución había resultado triunfante en la contienda militar de Alcolea, el pronunciamiento de la Armada en la bahía de Cádiz y la marcha a Francia de una Isabel II destronada por su propio pueblo. 

 Puerta del Sol de Madrid el 29 de septiembre de 1868. 
El Museo Universal

     Los engranajes de un nuevo sistema, desconocido hasta el momento en nuestro país y basado en la democracia y el sufragio universal, se ponían lentamente en marcha en los ámbitos políticos. Lejos permanecían, aunque no demasiado, los debates sobre la conveniencia de instaurar una monarquía o una república y las luchas enconadas entre los vencedores divididos en partidos (republicanos, unionistas, demócratas y progresistas) que no tardarían en estallar. 


8/31/2019

Mitos y verdades sobre dos Virreyes del Perú apellidados Zúñiga


Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

En respuesta a Miguel Vallejera

Se trata de Diego López de Zúñiga y Velasco, que llevaba el apellido de su madre Francisca de Zúñiga, III condesa de Nieva, en primer lugar, para asegurar la sucesión del título que venía de Diego López de Zúñiga, hermano de Álvaro de Zúñiga, primer duque de Béjar; y de Gaspar de Zúñiga Acevedo y Velasco, hijo de Jerónimo de Zúñiga Acevedo y Fonseca, IV conde de Monterrey, sobrino nieto del mismo Álvaro de Zúñiga. A ambos, el servicio postal peruano les dedicó sellos en las series Virreyes del Perú, de 2004 y 2007 respectivamente*.



 


Serpost Perú. Stampsperu.com



A causa de tempranas tendencias lúdicas y galantes que manifestó Diego, a los veintidós años le casó su padre con María Enríquez de Almanza, hija del marqués de Alcañices, a quien luego abandonó para acompañar a Carlos V en las campañas de Túnez e Italia, y al príncipe Felipe en sus viajes por Flandes y Alemania. Sin que él mismo lo advirtiera, no obstante, la separación definitiva sobrevino cuando fue nombrado virrey del Perú, y dejó nuevamente a su esposa en España.


8/24/2019

Virreyes y gobernadores en el linaje de los Duques de Béjar


Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

Al conjunto de territorios pertenecientes a la monarquía española entre los siglos XVI y XIX, que alcanzó su máxima extensión bajo el reinado de Felipe II se lo llamó Imperio Español. Es interesante notar que el símbolo que lo representaba, la Cruz de San Andrés introducida en España vía materna, permanece hasta hoy en la heráldica de la corona y que el poder que representó dio origen a la frase Dios es español.




Territorios en rojo. Es.pinterest.com



       Las autoridades fuera de la metrópoli eran los virreyes y gobernadores designados por el rey y su consejo, escogidos principalmente de entre la alta nobleza, de los cuales no pocos provenían del linaje de los duques de Béjar.         




Plato napolitano del siglo XVI con el blasón del virrey Juan de Zúñiga Avellaneda y Velasco. Contedipanico.blogspot.com


8/17/2019

Don Manuel Osorio de Zúñiga, el Niño Rojo del Metropolitan de Nueva York


Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

     Se llamaba Manuel Osorio Manrique de Zúñiga, pero se le conoce internacionalmente más bien por el nombre y el apodo del título. Era hijo de Vicente Joaquín Osorio de Moscoso y Guzmán, conde de Altamira y otros títulos, Grande de España y consejero del Banco de San Carlos, antecesor del Banco de España. Su madre, María Ignacia Agustina Álvarez de Toledo Manrique de Zúñiga y Gonzaga, era hija del X marqués de Villafranca del Bierzo, linaje que contaba entre sus antepasados a Pedro Álvarez de Toledo y Zúñiga, virrey de Nápoles y nieto de Álvaro de Zúñiga y Guzmán, I duque de Béjar.



Don Manuel Osorio Manrique de Zúñiga, niño, pintado por Goya. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York

     Por encargo de su padre lo retrató Goya, pintor de cámara de Carlos IV, junto a otros miembros de su familia. En opinión de Xabier F. Solomon, curador del Met, la pintura es una de las imágenes más icónicas de la infancia. Representa al niño como un muñeco ricamente vestido y rodeado de animales con significado simbólico. La urraca atada con una cuerda lleva en el pico un papel con el nombre y la fecha de nacimiento de Manuel, los gatos representan la malicia en contraste con la inocencia del modelo, y las aves enjauladas el confinamiento (“Retrato de Manuel Osorio Manrique de Zúñiga, de Goya”. ABC, 22/04/2014)

8/10/2019

San Petersburgo, Béjar, un retrato y algo más


Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

      Parece utópico relacionar ciudades tan distintas y distantes (más de 4.000 kilómetros mediando países de culturas diversas prácticamente en dos continentes) como son San Petersburgo en Rusia, y Béjar en España, pero la relación, aunque incidental, existe y es a través de un retrato… y algo más. 


 Hermitage desde el Neva. Wikimedia.org


       A orillas del rio Neva, San Petersburgo fue fundada en 1703 por el zar Pedro el Grande para que fuera la ventana de su imperio hacia el mundo occidental, y por más de dos siglos fue la capital de Rusia. Es hoy la ciudad más poblada después de Moscú, y en lo cultural alberga más de doscientos museos de los cuales el Hermitage es el más grande.

8/03/2019

La placentina Inés Suárez: de manceba a santa


 Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

-Para que vayamos avanzando remito a tales lecturas-, decía el profesor en la primera clase, entregando un listado y dando inicio a actividades particulares por su parte, y por la nuestra a una supuesta estampida hacia la biblioteca (no había internet entonces). El profesor era muy apreciado por su tío el decano, porque movía a los alumnos. Esta introducción, con un siesnoés de despropósito no hay duda, es para decir que Pinceladas de Historia Bejarana ya publicó Mujeres extremeñas en el asentamiento español en Chile y Una mujer como lazo entre Plasencia y Santiago de Chile, que contextualizan la presente.



 Retrato póstumo de Rodrigo de Quiroga en su vejez, de autor anónimo, segundo esposo de Inés Suárez. Museo de Historia Nacional, Santiago de Chile.

      Lo nuevo de allá a acá es que Inés de Suárez (la misma) no llevaba el de (más o menos como lo de Montalbán en la Perinola de Quevedo), y que en algunos documentos aparece su apellido como Xuárez, debiéndose leer entonces Juárez. ¡Ah!..., y que están equivocados los historiadores que la dan por mucho más joven que su segundo esposo (pasando por alto a Valdivia, claro está), porque era en realidad cinco años mayor.

7/27/2019

El conflicto mapuche y dos miembros de la Casa de Zúñiga en Chile


Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

      Por conflicto mapuche se entiende la grave tensión social que existe hoy entre parte de la población autóctona y el Estado chileno en torno a la autonomía y recuperación de tierras, y aunque el conflicto como tal se mide desde el retorno a la democracia en 1990, tiene antecedentes históricos que lo vinculan al linaje de los duques de Béjar.

 
Niño mapuche con bandera y pito. Udec.cl

     Procedentes de la pampa argentina y asentados al sur del territorio chileno desde el siglo XIII, los mapuche (mapu-che, gente de la tierra) enfrentaron a los españoles (winka, nuevos incas) tres siglos después, dando origen a la larga guerra de Arauco (ragco, tierra gredosa)

Argentinatoday.org

7/20/2019

El armorial onubense del Duque de Béjar

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

        Sorprenden, al respecto, las evidencias encontradas en la página Heráldica Municipal de Huelva, sin desestimar las dudas que el ingeniero bejarano-placentino, Jerónimo Gómez-Rodulfo, y otros estudiosos, manifiestan en torno a la presunta antigüedad de ciertos blasones. Se trata, en todo caso, de las actuales armas, bandera y escudo, de los municipios de El Granado, Gibraleón, San Bartolomé de la Torre y San Silvestre de Guzmán.



 El Granado (Huelva)
 Gibraleón (Huelva)
 San Bartolomé de la Torre (Huelva)
 San Silvestre de Guzmán (Huelva)


       La clave de ellos es el título nobiliario marqués de Gibraleón, otorgado en 1526 por el emperador Carlos V a Álvaro de Zúñiga, II duque de Béjar, y mencionado por Cervantes en la dedicatoria de la primera parte del Quijote: Al duque de Béjar, marqués de Gibraleón…etc.   

7/13/2019

Cuatro vergeles en el Béjar del siglo XVI (3ª Parte y final)


Autor: Óscar Rivadeneyra Prieto


Es posible deducir la localización aproximada de los vergeles que estamos estudiando, pero no resulta fácil recrear el aspecto y contenido que tuvieron, la traza de sus parterres o la distribución vegetal. Podríamos intuir en ellos el ordenamiento y simetría propios del Renacimiento, así como una primera ausencia de grandes árboles (sí, en cambio presencia de frutales) primando los setos de boj y los consabidos parrales. Quizá ciertas plantas trepadoras hacían ya acto de presencia en el aprovechamiento del terreno escalonado y de los altos muros que limitaban aquellos jardines, precedente de los jardines  casi colgantes hacia los que evolucionaron en la Edad Contemporánea.

Probable espacio que ocupó el vergel de Cristóbal de Zúñiga en la actual calle de Rodríguez Vidal


Un buen ejemplo de ello podría ser el vergel de Cristóbal de Zúñiga, localizado junto a la iglesia de Santa María, justo en el lado opuesto de la plaza en el que estuvo el de la familia Oviedo, tal y como expresamos en el anterior artículo.

 En rojo localización posible sobre el mapa de la casa y vergel de Cristóbal de Zúñiga

7/06/2019

Cuatro vergeles en el Béjar del siglo XVI (2ª Parte)


Autor: Óscar Rivadeneyra Prieto

       Hubo dos momentos en la historia de Béjar en que la villa, desde el punto de vista urbano, fue pensada globalmente, es decir como un proyecto estético común, unitario y ambicioso. El primero de ellos tiene lugar en el siglo XVI auspiciado, claro está, por el ducado de Béjar. Es el momento en que no solo se erigen los edificios simbólicos del poder de la nobleza o se consolidan los enclaves religiosos, sino que también se establece  hacia ellos una relación armónica desde el resto de la población y su casco urbano civil[1]

 Muros y jardines de la calleja del Duque, antiguos vergeles de los Oviedo.

         El segundo se sucede en diferentes fases del siglo XIX con el desmantelamiento de la estructura señorial y la rápida alternativa burguesa que reinterpreta el casco urbano adaptándolo a los nuevos estilos y mentalidades. En ambos momentos Béjar se define y se presenta como una especie de villa o ciudad-concepto. Al respecto del primero de esos periodos históricos Miguel Sobrino afirmó, en su trabajo «La conservación de la arquitectura popular», que «en su antigua configuración, Béjar era por sí misma una gran obra de arte, una pieza maestra del urbanismo y de la adecuación de la arquitectura al paisaje. Contemplada como conjunto Béjar parecía el sueño de un urbanista del Renacimiento»[2].

6/29/2019

Cuatro vergeles en el Béjar del siglo XVI (1ª Parte)


Autor: Óscar Rivadeneyra Prieto

El vergel es el estadio intermedio entre el huerto medieval, que era un espacio doméstico y de abastecimiento frutícola para la vivienda contigua, y el jardín moderno, ya un terreno evolucionado de ordenación arbórea cuyos usos son más contemplativos y estéticos que agrícolas. La aparición paulatina de este último a partir sobre todo del siglo XVI se relaciona con el nuevo espíritu y vínculo del ser humano con la naturaleza emprendido por el  Renacimiento y que evolucionaría estilísticamente con el paso de los siglos y el cambio de los gustos. 

 Casa de Clavijo en la Calle de Las Armas

6/23/2019

El Empecinado en Béjar: cartas en el Archivo Municipal


Autor: Carmen Cascón Matas 
Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.801 (18/05/2018), p. 4.


       Fuertes pisadas resuenan en la calle Mayor. El sonido de los cascos de los caballos dejan su eco en el aire mientras los hombres cabalgan en amena conversación. El mes de mayo de 1823 acaba de comenzar y España está inmersa en el enfrentamiento entre liberales y absolutistas durante los últimos coletazos del Trienio Liberal. La todavía villa se despereza de un largo invierno y los tímidos rayos de sol animan a los paisanos a salir de sus viviendas. Algunos han cerrado los postigos de sus casas a cal y canto; otros reciben con jolgorio y vivas a los recién llegados. La división que desgaja España en dos mitades se deja sentir en la sociedad y aquí no ocurre de manera diferente. Un hombre recio, vestido con un uniforme rojo como la sangre, concentra las miradas. Su gesto impasible, su boca enmarcada por recios bigotes, no deja lugar para la sonrisa. Sus ojos han visto demasiada violencia. Es un héroe para unos y un villano para otros.  

 Juan Martín Díez, El Empecinado. 
Francisco de Goya

6/16/2019

Un soneto y un grabado por la muerte del X Duque de Béjar en Buda


Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

      Este 16 de julio se cumple un aniversario más de la muerte de don Manuel de Zúñiga en el sitio de Buda, actual Budapest, Hungría, adonde había acudido luchando por la Cruz, como reza el mármol del nicho donde está su cuerpo en el cementerio San Miguel de Béjar (su corazón está en el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, Cáceres). De la tumba bejarana circulan dos fotografías en la red: la primera subida hace algunos años por el bejarano radicado en Plasencia, ingeniero Jerónimo Gómez-Rodulfo Barbero, y la segunda, en 2017 por el blog salamancartvaldia.es.   




El Exm°. Sr. Don Manuel López de Zúñiga, Duque de Béjar y Plasencia, por R. de Hooghe.Wikipedia



      Para la ocasión, alguien de encargará de poner una flor fresca en su tumba, mientras acá se hará mención a un soneto de los que, entre muchísimos escritos publicados a su deceso, corrieron entre ríos de tinta y le valieron fama y gloria en toda Europa (El mártir de Buda, el “Buen Duque” donManuel Diego, reinadodecarlosii.blogspot.com01/10/2013). De autor anónimo, el folio original –que lleva el nombre de Béjar en mayúsculas- está entre los más de ochocientos documentos que atañen al duque que se guardan en el Archivo Histórico de la Nobleza, Toledo, y dice así:  

6/09/2019

Uso, consumo y arquitectura de la nieve en torno al jardín (5ª parte y final)

Autor: Juan Antonio Frías Corsino
Publicado: Actas de las IV Jornadas El Bosque de Béjar y las Villas de Recreo en el Renacimiento. Béjar, 2002. Grupo Cultural San Gil. Salamanca, 2003.


Simititud con otros países en torno a esta industria 

      La cámara de Lisboa en 1619 establece un contrato de abastecimiento con el neveiro real Paolo Domíngues, fijando que dispusiera diariamente al menos de 96 arrobas de nieve para que el rey y su corte pudiesen consumir, “dulces helados y beber agradables refrescos” allí donde estuvieren del 1 de junio al 30 de septiembre. Las residencias reales en esta epoca del año estan fuera de la capital en unos entornos jardineros espectaculares, como Queluz, Sintra, etc. Otras villas como Fronterira, Villareal y numerosas quintas lusitanas se beneficiaron de las nieves de la Sierra de la Estrella, Montejunto y Lousa. 

    Francia, con un organizado comercio del frío, estableció numerosas rutas comerciales por la gran parte de su territorio, favorecido por un medio físico que le garantiza el recurso. Posee un catalogo importante de pozos, de los que sólo citaremos algunos de los que cumplen la condición de estar en posesiones relacionadas con los jardines. Estas construcciones ponen de manifiesto los gustos estéticos del momento, e incluso las fantásticas, tanto de constructores como de propietarios, en la zona visible de la obra, pues la parte de la denominada arquitectura subterránea no es objeto de análisis ahora. Estos rasgos arquitectónicos se deben al interés de integrar la construcción del pozo en el medio natural, de que participe en el juego de armonías estéticas del jardín, es decir la propia arquitectura del jardín; como en el Palacio de los Papas de Avignon en el vergel de Urbano V, el jardín de Monceau en París, con características de un pequeño templo gótico. Y los directamente relacionados con el châteaux destacando el que ordena construir M. De Monville junto al bosque de Marly (Yveline) de forma piramidal emulando una capilla sepulcral, el de los jardines del Château de Postdam con aspecto de una ermita, y el del Gran Duque de Bade presenta un aspecto de cenador estilo turco, destacando el de Versalles con un aspecto de pabellón de jardín de estilo rústico, documentado ya en el s. XVII. 

 Glaciar o pozo de nieve de Versalles (Francia) 

6/01/2019

Uso, consumo y arquitectura de la nieve en torno al jardín (4ª Parte)


Autor: Juan Antonio Frías Corsino

Publicado: Actas de las IV Jornadas El Bosque de Béjar y las Villas de Recreo en el Renacimiento. Béjar 2002.  Grupo Cultural San Gil, Salamanca, 2003. 

Arquitectura del frío en Sitios Reales, Palacios y Villas.

 


   Las propiedades reales fueron provechosamente utilizadas para el comercio de nieve y hielo[1]. La madrileña Casa de Campo se utilizó para recoger la nieve cuando era abundante y permitía una cosecha limpia; se encerraban el hielo que de sus estanques Grande y Del Niño y de otros más pequeños en los dos pozos de que disponía junto a la pequeña edificación denominada Casa de Neveros, como se recoge en la visión cartográfica de Pedro de Texeira de1656.


    El sitio del Buen Retiro, muy frecuentado por los monarcas durante todo el año, se construye además con grandes aportaciones provenientes de la renta de la nieve de las Indias[2], según cuentas del Receptor del Consejo de Indias. Desde su concepción arquitectónica original se dotan las cavas reales y un pozo de nieve. Ya en 1678, bajo las condiciones del aparejador del real sitio Manuel del Olmo se construye otro más, situado próximo al estanque de la Casa de Fieras y la sima de San Bruno.

 Palacio del Buen Retiro


   El sitio de Aranjuez acogía a los monarcas y la Corte fundamentalmente en primavera, y su abasto lo resolvía la Casa Arbitrio de la Nieve que desde Madrid hacia llegar el producto. El aumento de la población y las prolongadas estancias de los monarcas desequilibraban el abasto de los pozos de Ontígola, Ocaña y Villamiel, planteando ciertos problemas. Por ello, siguiendo las indicaciones del Gobernador del Sitio, se proyecta el primer pozo, construyéndose en 1724, y el segundo bajo las condiciones del arquitecto real Manuel Serrano, en 1775. Se llenaban con el hielo precedente de las 31 charcas o balsas diseñadas por Carlos de Wite, ingeniero director de las obras de la Real Acequia del Jarama. Más tarde se construyen otras 10 charcas bajo la dirección del arquitecto hidráulico Vicente Fornells. Estas balsas se alimentaban mediante una cacera desde el embalse del Mar de Ontígola, ejemplo constructivo de época de Felipe II que aún existe. Todo este conjunto aseguró el abasto del Real Sitio hasta el s. XIX. No quedan restos de tales artificios tan solo el recuerdo del jardín municipal que se levanta sobre ellos y que lleva por nombre Jardines del pozo de la nieve [3]. Este enclave fue, sin duda, un alto demandante de nieve y hielo, pues su entorno jardinero y recreativo en torno al Tajo hizo del Real Sitio un lugar indicado para ceremonias, fiestas y recibimientos diplomáticos en los que se hacía necesaria la nieve.

5/25/2019

Sobre la leyenda del martirio del obispo Gonzalo de Zúñiga y la resurrección milagrosa de Juan de Zúñiga


Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez       

       La mayoría de los historiadores concuerda en que la entrada del cristianismo en Navarra fue tardía, debido a la persistencia del sincretismo entre el paganismo ancestral de los vascones y el panteón introducido por los romanos (García Moreno, Luis A.: Algunas cuestiones de historia navarra en la antigüedad tardía, siglos V-VIII, 1987). Por eso resulta al menos sospechoso el término christicolae princeps (príncipe cristiano), que el obispo Eulogio de Córdoba aplica en alguno de sus escritos a Íñigo Arista (Ennek Aritza), primer rey de Pamplona considerado el tronco del linaje de los duques de Béjar. Eulogio le habría conocido en un frustrado viaje a Francia, que le hizo recalar en la capital vascona de esos tiempos.   




San Eulogio, Mezquita-Catedral de Córdoba. Commons.wikimedia.org



        En torno a este supuesto, el fervor y la imaginación medievales fueron añadiendo visiones e intervenciones divinas con carácter de históricas, hasta que siglos más tarde el cronista Jerónimo Zurita acuñó la expresión Cruz de Íñigo Arista para designar una figura heráldica (cruz patada) que incluyó en sus Anales de la corona de Aragón, 1562-1580, con el fin de probar que desde Ramiro I, hijo del rey de Navarra Sancho III, los monarcas aragoneses descendían del rey pamplonés.

  

5/19/2019

Uso, consumo y arquitectura de la nieve en torno al jardín (3ª Parte)

Autor: Juan Antonio Frías Corsino
Publicado: Actas de las IV Jornadas “El Bosque de Béjar y las Villas de Recreo en el Renacimiento. Béjar, 2002.  Grupo Cultural San Gil. Salamanca, 2003.


Consumo de nieve para festejos y celebraciones 

       El uso de la nieve se produce por la clara necesidad de prolongar la duración higiénica de los alimentos, en mayor medida en épocas de vigilia, pero fundamentalmente el aumento del consumo lo provoca el placer de comer y beber frío. Se producen cambios en la dieta y se popularizan otros placeres gastronómicos hasta el momento apenas conocidos, convirtiéndose el consumo de nieve y hielo en casi una necesidad para las gentes acomodadas y accesible para el resto del estrato poblacional. 

 Familia burguesa valenciana dispuesta a comer unas 
peras con nieve 


      Los manjares que se importaban de América contribuyeron a disponer de una variada y sugerente despensa, admitiendo por ello mayores posibilidades gastronómicas, consecuencia que se verá reflejada en los numerosos tratados y recetarios de cocina y repostería. No olvidemos que estos gustos por comer y beber frío también lo extendieron los españoles a Hispanoamérica como lo recuerda Matías de Porres desde Lima en 1621 en sus Breves advertencias para beber frío con nieve

5/12/2019

Uso, consumo y arquitectura de la nieve en torno al jardín (2ª Parte)

Autor: Juan Antonio Frías Corsino
Publicado: Actas de las IV Jornadas “El Bosque de Béjar y las Villas de Recreo en el Renacimiento. Béjar 2002. Grupo Cultural San Gil. Salamanca, 2003. ISBN 84-923043-3-2. 


   La compleja infraestructura comercial para dar abastecimiento de nieve a los núcleos urbanos durante todo el año, especialmente en los meses calurosos, y el carácter adquirido de producto de uso cotidiano según el pensamiento de la época, originó una serie de estructuras muy organizadas en las que un elevado número de personas participaban en el entramado. Sobresaliendo las agrupaciones de trabajo comunitario, y las más organizadas sociedades mercantiles como en Barcelona en el s. XVIII la Compañía de la Neu de San Celoni o en Madrid más tardía la Sociedad Anónima de Neveras del Guadarrama, y en Francia la Compañía General de Glaciares de París, y la Sociedad General de Glaciares de los Alpes. 

        El transporte se realizaba con caballerías, aislando la nieve con paja, cueros e incluso textiles de gran batán, apareciendo también la figura del porteador de nieve. En tierras bejaranas el oficio de nevero lo ejercían un buen numero de moradores, recogemos como ejemplo documental que en 1632, en la relación de las penas que se aplicaron a quienes desviaron el agua de “El Bosque” aparece entre otros infractores Pedro Martín Fraile, de oficio nevero [1]. 

 Nevateros

         El potenciamiento del consumo obligó en algunos casos a localizar y transportar la nieve desde puntos muy distantes entre sí, hasta el caso de fletar embarcaciones desde Barcelona a Mallorca, de Alicante a Argel y Orán. Incluso de Mataró a Cádiz. Se establecieron rutas marítimas desde Noruega a América del Sur, Alejandría y Túnez. Se hizo necesaria la expansión constructiva de la red de pozos de nieve por toda la geografía para dar solución a los problemas de abastecimiento y gran consumo. Aparecen así las neveras o pozos de montaña, aprovisionamientos de gran capacidad ubicados en montañas de elevada altitud, relativamente cercanas a los núcleos urbanos. La red de distribución se complementa con las neveras urbanas para el abastecimiento local y comarcal. También surgen las neverías o nevaterías como puntos de recepción para pequeño almacenamiento y despacho comercial.