Amigos de Béjar y sus historias

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7/28/2023

Una salmantina de carácter: doña Teresa de Zúñiga, la Corneja

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

A mi hija Blanca

 

         Aparte de vincularlos con los duques de Béjar, de los ascendientes de doña Teresa de Zúñiga se decía que "eran tenidos todos estos Zúñigas (sic) como hidalgos notorios de sangre, empadronados como tales, procedentes de casas solariegas, con enterramiento en convento, sin raza ni mezcla de villanos, judíos, moros ni conversos en ningún grado, (ni de) herejes, condenados ni penitenciados por el Santo Oficio". Respecto de ella misma, las crónicas de la época la refieren como "acaudalada señora y rica propietaria", que pronto se ganaría los motes de "bruja malvada y egoísta", “la de la tapia” y “la Corneja”, aparte de otros de mayor calibre y de que "su nombre esté en boca de todos: en los periódicos, en las tertulias de café, en las charlas de vecindario".

 

Doña Teresa de Zúñiga y Cornejo, 1831-1912. Geni.com

 

         En 1881 el ayuntamiento de Salamanca decidió "planificar un nuevo trazado para la calle de la Rúa, configurada hasta el momento por casas desalineadas que forman rincones propensos a acumular desperdicios y provocar malos olores". El problema era que, "apenas dejar atrás la calle de Palominos hacia la plaza de Anaya, se encontraba un gran muro, una tapia que delimitaba la propiedad de la acaudalada Teresa de Zúñiga, una gran casa señorial que ocupaba todo el tramo final de la calle". Amparándose en una ley de expropiación forzosa, no obstante, "el consistorio comenzó inmediatamente la expropiación de un importante número de casas, incluida la de doña Teresa, cuyas tapias alcanzan la iglesia de San Sebastián y cierran el acceso a la plaza de Anaya".   

7/21/2023

Leonor de Toledo: un destino trágico nimbado por la belleza

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

 

Bisnieta de Álvaro de Zúñiga, I duque de Béjar, y de Leonor Pimentel y Zúñiga; y nieta de Fadrique Álvarez de Toledo, II duque de Alba, y de Isabel de Zúñiga y Pimentel, Leonor Álvarez de Toledo nació en 1522 en Alba de Tormes, Salamanca, y murió de tuberculosis, agravada por la malaria, en Pisa, Italia, a los cuarenta y dos años de edad.

 

Leonor de Toledo, por Agnolo Bronzino. Es.wikipedia.org

 

Sus padres fueron Pedro Álvarez de Toledo y Zúñiga, que fue virrey de Nápoles, y María Osorio Pimentel, II marquesa de Villafranca del Bierzo, por lo que su niñez y la de sus siete hermanos se desarrolló en el ámbito de la alta aristocracia española.

7/15/2023

El exvoto encargado por la duquesa de Plasencia Leonor de Pimentel y la conexión sumeria

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

 

Nuestra actualidad está llena de constructos que vienen del pasado, a los que reasignamos nuevas funciones o nuevos significados. Se podría hablar de un reciclaje de recursos de la memoria colectiva (¿economía de la razón?), o tal vez de una falta de apertura a nuevos horizontes en el campo de las ideas. Especialmente en el terreno religioso, son innegables los lazos que la cultura europea mantiene con sus precedentes, que equivocadamente consideramos extintas.     

 

 Exvotos sumerios. Pinterest.com

 

Los sumerios -que nos legaron los primeros avances de la civilización, pero también el miedo y la sumisión a dioses y reyes- agradecían los favores de las divinidades dedicándoles estatuillas, las que podían tener la forma de la deidad misma, la del beneficiado o de ambos a la vez. Originalmente confeccionadas en arcilla, más tarde fueron fabricadas en metal y son la base de lo que hoy conocemos como exvotos.

7/07/2023

Lugares de España y el mundo que se identifican con las armas de los Duques de Béjar

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

A mi nieto Emiliano Lapointe Zúñiga

 

Son alrededor de medio centenar, y la mayoría corresponde a municipios de España. En cuanto a la palabra armas, hace tiempo que en heráldica al menos perdió el significado bélico, pasando a constituir sólo un conjunto de señales gráficas para identificar un linaje o un apellido. Las de los duques de Béjar son las mismas de la Casa de Zúñiga, y sus componentes básicos son el campo o fondo de plata, la banda negra cruzada y la cadena de ocho eslabones de oro. Muchas de estas insignias no registran antigüedad más allá del siglo XX, otras son clásicas, pero lo importante es que la intención al crearlas fue rescatar historia. Aquí, la relación de ellas distribuidas en las provincias de España (orden alfabético y mapa al final)   

 

La matrix: Armas de la Casa de Zúñiga creadas en Navarra en el siglo XI (Breve historia del escudo de los duques de Béjar, Pinceladas de Historia Bejarana 06/03/2017)

 

Precedidas por las de Dávila, las armas de los duques de Béjar van en el segundo cuartel del escudo de Candeleda, provincia de Ávila. Caídos en desgracia real los Dávila, en 1423 Juan II entregó Candeleda al justicia mayor del reino Pedro de Zúñiga, hijo de Diego López de Estúñiga, primer señor de Béjar, y en 1457 pasó a los Zúñiga condes de Miranda del Castañar.  

6/30/2023

Por qué las estatuas de los padres de doña Teresa de Zúñiga, III duquesa de Béjar, están en un pazo en Galicia

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez


La incógnita comienza a despejarse cuando por causa de la desamortización de Mendizábal en 1835, los franciscanos del monasterio de San Lorenzo de Trasouto de Santiago de Compostela fueron desalojados, y el inmueble fue incautado por el Estado.

 

Patio interior con seto vivo en San Lorenzo de Trasouto. Spain.info

 

Fue entonces que Vicente Pío Osorio, XIV conde de Altamira, presentó una demanda aduciendo que si los monjes no habitaban la propiedad esta debía pasar a manos de sus legítimos dueños, que desde el siglo XV, según documentación que presentaba, eran los condes de Altamira. El pleito se dilató, pero su hija María Eulalia Osorio, XI duquesa de Medina de las Torres, logró hacerse cargo de San Lorenzo y lo ofreció de nuevo a los franciscanos, quienes, habiéndose mudado a otro lugar, lo declinaron. Así, doña María Eulalia tomó el sitio en sus manos y lo convirtió en un pazo gallego, esto es, una casa señorial situada en el campo (del latín palatium) El pazo es hoy administrado comercialmente por el sobrino tataranieto de la condesa, XIV duque de Medina de las Torres.   

6/24/2023

Breves notas biográficas del salesiano Padre Roca

Autor: Francisco Tejeda Blázquez

Buenaventura Roca Serra nació en Orcau (Lleida) en 1873. Este sacerdote salesiano fue un gran educador muy querido en nuestra ciudad porque realizó como docente una gran labor social y cultural. Trabajó en Sarriá, Valencia y Béjar pasando aquí cerca de 50 años de su vida. Durante 31 años ejerció como director en tres momentos diferentes: 1908-1922, 1928-1943 y 1949-1951. El libro de la historia Salesiana en España. Casas de los Salesianos en España 1881-2022 publicaba sobre el padre Roca: 

 

Amplió las asignaturas de la Primera Enseñanza con clases de contabilidad y otras propias del comercio, hizo numerosas mejoras en el colegio, tenía acceso y era muy apreciado por las diferentes clases sociales que existían en Béjar por aquellos años, cuando en una familia había que resolver algún pleito, frecuentemente era llamado como el consejero más apreciado.

6/16/2023

Las fiestas de antaño y su música en Béjar (2ª Parte y final)

Autora: Josefa Montero García

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2019, pp.24-29.
 

Fiestas populares y civiles

Apenas se encuentran ejemplos de fiestas puramente civiles, sin ninguna ceremonia religiosa. Este es el caso del 1 de mayo, que los obreros celebraban con distintos actos y una manifestación, siempre acompañada por la banda de música. En 1919, esta agrupación les ofrecía un concierto vespertino en Santa Ana, donde se estrenó el pasodoble Nabuco, de Adrián Martín, hijo del director Gonzalo Martín, y entre otras piezas, sonó un fragmento de la ópera Garín de Tomás Bretón, salmantino y autor de la famosa Verbena de la Paloma, que gozaba de gran prestigio en la época[1].

 Salón Variedades de Béjar. Foto sacada de aquí

Con la infancia como protagonista, se celebraba en primavera la fiesta del árbol. Asistían los niños de escuelas públicas y colegios privados, que salían al campo en procesión, acompañados de sus maestros y autoridades civiles, militares y religiosas. En 1917, fue el 29 de abril y asistieron más de 1 400 niños que se dirigieron a “la extensa pradera que se extiende a ambos lados del comienzo del viejo y frondoso camino del Bosque”. Allí hubo discursos de mayores y pequeños y la gran masa infantil cantó el Himno del árbol y el Himno de la bandera. Costeó la abundante merienda el industrial Felipe Gutiérrez[2]. En 1919, la fiesta se celebró alrededor de la ermita de Santa Ana y acompañó la banda de música del Colegio Salesiano[3].

6/09/2023

Las fiestas de antaño en Béjar y su música (1ª parte)

Autora: Josefa Montero García

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2019, pp.24-29.

Con este artículo quiero realizar un breve recorrido por las fiestas que tenían lugar en Béjar hace aproximadamente cien años, junto con las personas y entidades que las organizaban. La música era imprescindible y había que interpretarla en directo, pues los incipientes aparatos de grabación no estaban al alcance de todos y su técnica tampoco permitía la actual presencia constante y quizás abusiva de la música. Sin duda, aquellos bejaranos la apreciaban más que nosotros y se preocupaban de contar con músicos profesionales o aficionados en los principales actos de la vida ciudadana. 

La religión estaba muy presente en la vida cotidiana, por lo que la mayor parte de las fiestas tenían origen o carácter religioso y comprendían actos litúrgicos en los que se interpretaban piezas musicales de gran envergadura; después había bailes y veladas en el teatro, en el Casino Industrial o en el Casino Obrero. También se festejaban los eventos académicos, como aperturas o finales de curso de los centros educativos, donde destacaban las escuelas y especialmente el Colegio Salesiano. 

Foto antigua de Béjar sacada de aquí

 

En aquellos veranos, Béjar era un centro turístico frecuentado especialmente por familias extremeñas acomodadas, potenciales consumidores de ocio. Se anunciaban pisos disponibles, que se ofrecían amueblados y con buenas comodidades y había una buena colonia de veraneantes, que asistía a las actividades estivales, algunas de las cuales se organizaron teniendo en cuenta la presencia de forasteros.

6/02/2023

«Por más agua que se gastó». Sobre el incendio que redujo a cenizas la iglesia del convento de San Francisco en 1751

Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Béjar en Madrid, 4.900 (5/VIII/2022), p. 4.

 

            ¡Fuego, fuego!, grita un vecino corriendo despavorido por la calle Mansilla. ¿Dónde, dónde?, preguntan varios paisanos alertados por los gritos saliendo de sus refugios en sombra y exponiéndose al implacable sol de una tarde de julio. El temor a que las casas salieran ardiendo era una constante, una espada de Damocles siempre a punto de caer sobre las cabezas. No hace falta una respuesta: una densa columna de humo se alza hacia el cielo por detrás de las casas del lado norte. Sólo existen dos orígenes posibles: las cuestas del río o el convento de San Francisco. Por la gravedad de los rostros, la realidad más negra se les echa encima. Decenas de personas acuden al fuego, haciendo cadenas, traspasando de mano en mano baldes, cubos, tinajas, damajuanas. Son jornaleros, bataneros, tejedores, comerciantes, mendigos, ganapanes; flamencos e ingleses, españoles y portugueses; mujeres de mala vida y beatas, hiladoras y tenderas; sacerdotes, frailes, milicianos, buscavidas. Bejaranos ayudando codo con codo, de diversas procedencias y lenguas. El llamamiento se ha extendido como la pólvora y paisanos de todas las parroquias se tiznan de ceniza. Hasta el duque don Joaquín, presente en Béjar por aquellos días de julio de 1751, se interesa por el pavoroso incendio que está reduciendo a polvo su querido convento de San Francisco. A caballo se desplaza desde el palacio ducal con rostro preocupado bajo su peluca empolvada a la moda. Al día siguiente es el obispo de Plasencia, don José Ignacio Cornejo, también a caballo, quien se acerca a contemplar el destrozo. 

 Vista aérea del convento de San Francisco de Béjar. Foto aquí

            Así nos lo narra fray Liciniano Saez, archivero de la Casa de Osuna a finales del siglo XVIII[1]. Aquel monasterio de orígenes medievales, engrandecido por los distintos señores de Béjar a finales del siglo XVI, de cuyos últimos años se puede fechar su magnífico claustro, quedaba destruido en buena parte por un incendio declarado a las dos de la tarde un día de julio de 1751. El foco comenzó en una celda situada encima de la portería y no pudo controlarse hasta el final de la jornada, extendiéndose por el edificio claustral «por más agua que se gastó». La ruina afectó al lado sur del convento es decir, a la iglesia de origen medieval, reedificada por Francisco II hacia 1570[2], y las celdas adyacentes al claustro. Una visión anterior al incendio la proporciona la Vista de Béjar de Ventura Lirios en 1727. Según las fuentes «apenas se pudieron sacar las ymagenes, pereçiendo lo demás con el organo, libros del coro, retablos y otras cosas». Hasta las cabezas de madera de las campanas de la espadaña acabaron destruidas. 

5/26/2023

La fundación del convento de la Piedad, las donaciones de la duquesa fundadora y la procesión del Corpus (2ª parte y final)

Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Béjar en Madrid, 4884 (3/XII/2021), p. 4.


        Siguiendo con las donaciones realizadas por la duquesa Brianda Sarmiento de la Cerda a su convento de la Piedad, hizo entrega de un palio de tela de oro amarillo y encarnado con goteras bordadas para procesiones y otras ceremonias religiosas en las que fuera preciso salir de los muros del convento. Con destino a la capilla regaló un conjunto de seis tapices «de figuras de juicio y salve», relacionadas con el paisaje bíblico del Juicio Final. Para aliviar el frío de las losas de piedra del suelo, hizo donación de una alfombra grande que compró en la almoneda realizada con los bienes del obispo de Plasencia, don Andrés de Noroña[1]. La lista de paños para el convento se cierra con dos de brocado[2] y otro de terciopelo negro para los sepulcros que hubiese en la capilla mayor, es decir, para los de los propios fundadores y los de sus sucesores y miembros de la Casa. De hecho en el propio documento se cita a varios ilustres difuntos presentes y futuros, tales como los mencionados fundadores y dos hijas del matrimonio ya fallecidas: la marquesa de Ayamonte Ana Felisa de Zúñiga Sarmiento e Isabel de Zúñiga, cuyos huesos reposaban en el convento de la Anunciación y fueron trasladados al de la Piedad. 


Lignum Crucis de Valladolid

 

            En cuanto a las reliquias, necesarias para la celebración de la misa, la duquesa Brianda Sarmiento de la Cerda entregó todas las que se encontraban en su oratorio privado, guarnecidas en plata en sus relicarios, hasta un total de once, así como un retablo pequeño de plata con figuras de oro, quizás portátil. La más importante de ellas era un Lignum Crucis o trozo de la cruz de Cristo que salía en la procesión del Corpus. En este sentido inserta una cláusula específica en su testamento que ordena su cesión durante ese día por parte de las monjas, aunque su veneración a lo largo del año fuera en la capilla del convento. En el inventario figura una cabeza de una virgen, también de su oratorio, guarnecida en plata, y una lámpara del mismo metal para la capilla mayor. Del gusto por el coleccionismo de reliquias y su relevancia para la fundación de centros religiosos, solo es necesario fijarse en la concentración de las mismas en el monasterio regio de San Lorenzo de El Escorial.

5/20/2023

La fundación del convento de la Piedad, las donaciones de la duquesa fundadora y la procesión del Corpus (1ª parte)

Autora: Carmen Cascón Matas 

Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.883 (19/XI/2021), p. 4.

 

            Calles plagadas de gentes variopintas, solemnidad, bullicio y olores diversos, a incienso, a fritanga, a sudor de bestias y hombres. El cortejo se alarga calle Mayor arriba sin dar visos de fenecer entre inciensos y músicas. Los muchachos se arremolinan para otear mejor, abriéndose paso a empellones hasta las primeras filas y recibiendo a cambio alguna que otra colleja. El Mondo, que así apodan a un zagal por su cabeza plagada de costras, ha logrado un buen puesto para ver y birlar bolsas en ese Corpus por el que todos andan medio embobados entre fastos y oropeles. 

 

 Edificio construido a finales del siglo XIX donde un día estuvo la capilla del desamortizado convento de la Piedad


         Y es que este de 1603 es harto diferente porque, a cuenta del fallecimiento de la duquesa Brianda Sarmiento de la Cerda, la procesión ha ganado en más lujos si cabe. El capellán de las Monjas de Abajo estrena un terno nuevo encarnado y otras cosas que hacen quedarse con la boca abierta a los gañanes que de Villa y Tierra se congregan en el recorrido. “Si mi mano fuese más larga que espada de vizcaíno y la presencia de las milicias no fuera tanta, pardiez que me volvía rico para largarme a Indias”, se dijo El Mondo mientras miraba con ojos ávidos tanto joyel y tanta orfebrería de paseo por la calle.

5/13/2023

El Terno Rico del Corpus de Santa María la Mayor: el regalo de una duquesa de Béjar cuya identidad se omitió a lo largo de los siglos

Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Béjar en Madrid, 4.896 (03/VI/2022), p. 4.

 

     En la iglesia de Santa María la Mayor de Béjar se conservan valiosas piezas de ropa litúrgica. El paso del tiempo apenas han hecho mella en ellas y cuando se tiene la suerte de contemplarlas, el asombro por su estado de conservación y, por qué no decirlo, la pregunta de cómo han llegado a la actualidad aflora a los labios. Un precioso terno rojo nos incita a acariciar su terciopelo, a recorrer con los ojos sus bordados de delicadas flores sobre seda blanca, a apreciar cada puntada invisible, a trazar visualmente los entrelazados que unen unos motivos con otros, a imaginar qué habilidosas manos llegaron a crear tanta maravilla

Detalle del bordado de la casulla del Terno Rico


      La pieza que nos atrae de esa manera es el Terno Rico o Terno del Corpus. Un terno es un conjunto de vestiduras litúrgicas utilizadas por los sacerdotes antes del Concilio Vaticano II, aunque en la actualidad pueden ser usadas en ocasiones solemnes. Según el Diccionario de Autoridades de 1729 «privativamente se toma por el vestuario uniforme de los tres, que celebran una Missa mayór, ò assisten en esta forma à alguna funcion Eclesiástica». Los tres oficiantes de la misa eran el sacerdote, el diácono y el subdiácono, y las piezas de que constaban eran la casulla, la dalmática, la estola, el paño de cáliz, el paño de hombros, el manípulo y la capa pluvial. Sin entrar a explicarlas con detenimiento, quiero centrarme en su historia, en su donante y en su función. 

5/07/2023

Vavá o la sombra del éxito

 Autor: Ignacio Coll Tellechea

Publicado: El Día de Salamanca, 28/09/2014.

La tarde del 23 de octubre de 1966 las fábricas de Béjar se vaciaron deprisa. Con las lanzaderas aún calientes después de recorrer inagotables los telares, los obreros del turno de tarde salieron con prisa para escuchar en grupo, a través de la radio, el encuentro internacional que enfrentaba a la Selección Española con la de Irlanda en Dublín, en partido clasificatorio para el Campeonato de Europa de Naciones. El seleccionador, Domingo Balmanya, alineaba de inicio a Sanchís, Violeta y Santamaría. Y como punta jugaba el delantero del Elche Luciano Sánchez García, al que desde que debutase cuatro años antes en el Béjar Industrial todos llamaban Vavá.


Empataron sin goles. Extraño bautismo para un delantero centro con los genes del 9 cosidos en las botas de jugar al fútbol. Para el Pichichi de la temporada anterior en la Primera División con 19 dianas en 30 partidos, por delante de un espigado ariete del Atlético de Madrid que se proclamó campeón de Liga y que se llamaba Luis Aragonés.

Cromo de Vavá (Imagen de Todocoleccion.net)

5/03/2023

El rinoceronte que llegó al Escorial por un bisnieto del duque de Béjar

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

A Anita Zúñiga, médico veterinario

 

           Este relato es tan cierto como el del Perro Negro del Escorial, publicado en Pinceladas de Historia Bejarana el 06/02/2017. Es el caso que cuando los portugueses llegaron a Java encontraron en la isla al rhinoceros sondaicus, la especie más pequeña del género rhinoceros. Fascinados con el hallazgo, comenzaron a repartir ejemplares por el mundo y uno fue destinado al papa León X, pero el barco que lo llevaba naufragó frente a las costas de Italia y el pobre animal se ahogó junto con la tripulación.

 

La abada en De varia conmensuración para la escultura y arquitectura de Juan de Arfe, 1585. todocoleccion.net 

4/28/2023

Descubrimiento del busto a San Juan Bosco

Autor: Francisco Tejeda Blázquez

En 1990 la Asociación de Antiguos Alumnos Salesianos de Béjar conmemoraba las bodas de Diamante de su fundación (1915-1990). En sus principios su primer presidente fue Segundo Estévez y el primer consiliario Buenaventura Roca. Para celebrar esta efeméride, durante el curso 1990 se organizaron diversos actos conmemorativos. Como acto principal se propuso erigir un monumento a don Bosco en la plazuela de su mismo nombre, frente al antiguo colegio Salesiano, hoy residencia de mayores «Mamá Margarita». Y sobre este gran objetivo nos centramos, la inauguración del Busto a don Bosco.


 

En este curso se crea una comisión ejecutiva presidida por José Ángel Hernández, con el único fin de gestionar y conseguir fondos. Después de un arduo trabajo, contactos y gestiones en la tarde del sábado 30 de junio de 1990, una vez finalizado el acto religioso que fue presidido por el inspector salesiano Aureliano Laguna en un templo salesiano lleno de gente, se inauguraba el busto a San Juan Bosco. 

4/22/2023

Entre porcelanas y caballos: los regalos del rey de Polonia al duque de Béjar

Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Béjar en Madrid n.º 4.861 (18/12/2020).

        Érase una vez, en una ciudad lejana llamada Dresde, ejercía su poder un rey apodado El Fuerte. En realidad se llamaba Augusto, o Federico Augusto, y gustaba de las mujeres y del buen vino. Aquel 4 de septiembre de 1731, mientras el barbero rasuraba su rostro y el peluquero le empolvaba la peluca, el rey de Polonia y elector de Sajonia dictaba una carta de agradecimiento a un lejano duque, señor de Béjar y otros dominios allá en la distante España. La razón no era otra que el presente que le había hecho llegar al rey por medio del capitán Majer, a quien el polaco había enviado dos años antes a España con la sana intención de comprar caballos. 

 Augusto II de Polonia


            Augusto II de Polonia, quien había ascendido al trono en 1697, intentó durante su reinado convertir el trono polaco en dinástico, en vez de electivo, pero fracasó en su intento después de una guerra civil con los aristócratas polacos. Para ser investido renunció a sus creencias protestantes y se convirtió al catolicismo, dejando a su esposa en Sajonia y marchando a su nuevo reino. Cristiana Eberardina de Brandeburgo-Bayreuth no se le pasó por la cabeza en ningún momento seguir a su marido a esas tierras lejanas, así que Augusto II se dedicó a saltar de cama en cama llegando a tener, según algunas fuentes contemporáneas, más de 300 hijos, uno por cada día del año.

4/18/2023

El Castillo de Íscar (Valladolid) y el linaje de los duques de Béjar

Autor: Jorge Zúñiga Rodríguez

         Diego López de Zúñiga era nieto de Diego López de Estúñiga, I señor de Béjar; hijo del II, Pedro de Zúñiga, y hermano menor de Álvaro de Zúñiga, I duque de Béjar. En la Farsa de Ávila derribó de una patada al muñeco que representaba al rey Enrique IV, al grito de: ¡Abajo, puto! (Cuando el duque de Béjar quitaba y ponía rey, Pinceladas de Historia Bejarana, 04/04/2018). 

La Farsa de Ávila, óleo sobre lienzo de Antonio Pérez Rubio, 1881. 

Museodelprado.es

 

        De 24 años casó con Aldonza de Avellaneda, de 12, heredera de su padre, entre otras posesiones, del señorío de Íscar. Poco después recibió el título de conde de Miranda del Castañar, al que integró el patrimonio de su esposa.  

4/15/2023

Sobre cómo era la primavera en torno al río Cuerpo de Hombre y los alrededores de Béjar en otros tiempos

 Autor: Agustín B. García Gómez

         En estos días en los que el valle del río Jerte, hermano de los valles del Cuerpo de Hombre y del Ambroz, valles trillizos nacidos a los pies de la Sierra de Béjar, visten las mejores galas florales de sus cerezos que a tantos visitantes atrae, uno no puede por menos que recordar las palabras del viajero Antonio Ponz que en 1775 en su recorrido por España y al llegar al valle del Cuerpo de Hombre escribió aquello de

 


        “La Villa de Béjar, está puesta sobre una alta loma entre las sierras, que llaman también de Béjar, incomparablemente más elevadas, y son en las que tiene fin, por el lado opuesto, el valle de Plasencia, unidas al puerto de Tornavacas. La subida a la villa es rápida, y penosa: la mayor parte está cercada de un rio, que llaman Cuerpo de Hombre, y nace en un paraje de la serranía, llamado Navamuño”.

4/08/2023

La Virgen de los Dolores, una talla de Francisco González Macías recuperada en 2017 por la Vera Cruz de Béjar

  Autora: Carmen Cascón Matas

 

          En noviembre de 1966 el escultor bejarano Francisco González Macías[1] estaba concluyendo la exposición de algunas de sus obras en la Sala Grifé Escoda de Madrid. Durante los años precedentes había reducido su actividad artística hasta que comienza de nuevo a rodar en ese año, pues entrega un Cristo Crucificado a la Casa de Caridad costeada por Ángel Rodríguez Olleros. Esta noticia, y la restauración de su Cristo Yacente del Sepulcro y el Amarrado a la Columna (nos imaginamos que se trata del depositado en el Museo «Mateo Hernández» realizado en escayola y el de la ermita del Humilladero de Candelario respectivamente), demuestran que el artista pasó un tiempo en Béjar.


            No eran años boyantes para González Macías. Tenemos que tener en cuenta que había tenido taller abierto, primero en Salamanca y después en Madrid, y de ahí había regresado a Béjar por un descenso palpable en el número de encargos. No se había decantado por la temática religiosa de manera exclusiva durante esos años, aunque así podamos deducirlo de las obras hasta ahora nombradas, sino que también había tocado el retrato para ornato público, las alegorías y los animales. Los materiales variaban siendo la piedra y la madera los más frecuentes en las obras de nuestro escultor, dependiendo de la finalidad última de sus esculturas. A partir de la guerra civil se había centrado en la imaginería religiosa en madera, dado que eran las cofradías y los donantes privados sus principales clientes. 

4/01/2023

Bancos dentro, bancos fuera: conflictos entre el poder civil y religioso en las procesiones de Semana Santa de 1675

Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Béjar en Madrid, nº 4.910 (20/I/2023), p. 4.

        Las celebraciones religiosas de la Edad Moderna se convertían a veces en escenario de escándalo y enfrentamiento entre los estamentos civil y eclesiástico, pues no en vano se erigían en espectáculo público y mostraban la preeminencia de los poderosos sobre las clases populares y la estricta jerarquización social[1]. Las numerosas fiestas que salpicaban el calendario litúrgico se organizaban de manera escrupulosa, siguiendo un orden que era imposible de fracturar. Aun con todo no faltaban ocasiones en las que, o bien los clérigos, o bien los ediles del consistorio, intentaban enseñorearse en ellas en un tira y afloja sin fin[2]. Los conflictos eran tan habituales y provocaban tal falta de decoro en acontecimientos que debían per se realizarse con toda solemnidad que se intentaron regular para atajar los insultos, empujones y altercados que unos y otros perpetraban en mitad de misas y procesiones. 

            El motivo fundamental pivotaba en torno a la idea de que los miembros del Cabildo y los eclesiásticos de la villa debían mantener el privilegio de encabezar las procesiones y las ceremonias religiosas, dejando de lado a los representantes civiles. La costumbre inmemorial dictaba que estos últimos se colocaran en las naves centrales de las iglesias, con sus bancos privativos en un lugar preferente en las fiestas así dispuestas por la Regla del Cabildo, privilegio desconocido -el de oír misa cómodamente sentados- para el resto de la población, que había de postrarse de rodillas durante las ceremonias. Tal disposición había sido aprobada por escrito en una ejecutoria de 1601 por los continuos dimes y diretes.

3/27/2023

De la estancia de Nebrija en Béjar en abril de 1488

El año pasado se festejó con gran aceptación en los ámbitos académicos la muerte de Antonio de Nebrija (m. 1522), insigne gramático, humanista y profesor al que se conoce a nivel general por haber emprendido la redacción de la primera Gramática castellana. Sin embargo, no fue su única ni su más famosa obra entre sus contemporáneos. También abordó la compilación de un Diccionario latino-español y un Vocabulario español-latino


Habiendo nacido en Lebrija, Sevilla, en 1444, estudió en las universidades de Salamanca, Córdoba (Teología) y Bolonia, y después impartió clases como catedrático en la propia universidad de Salamanca de Gramática y Retórica.  Su prestigio era inmenso para cuando se casó con Isabel Solís de Maldonado, pero la Iglesia le retiró su asignación económica, cada vez más escasa además a medida que la pareja iba teniendo descendencia. 

3/25/2023

Dos ejemplos de la azulejería de Juan Ruiz de Luna en Béjar (1863-1945) (2ª Parte)

Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Béjar en Madrid, 4.903 (14/IX/2022), p. 11.

          Si en octubre de 2021 me topé por vez primera con una obra del artista cerámico de Talavera de la Reina Juan Ruiz de Luna (recordemos, una fuente en la residencia teatina del Castañar) en Béjar, en marzo de 2022 volvía a cruzarse en mi camino de la mano de Maika Martín Peña y el bello edificio de Mateo Iglesias en la calle Mayor, cuya característica fachada ha sido restaurada hace unos años. 

Firma de Ruiz de Luna en uno de los azulejos que decoran la fachada de Sánchez Ocaña

 

            La construcción, debida a la mano del arquitecto Benito Guitart Trulls[1], luce en su fachada unos bellos paneles de azulejos con motivos platerescos azules sobre blancos. Inspirados en los relieves de los edificios salmantinos y no portugueses, como bien se ha barajado en los últimos tiempos, son charros en cuanto a la recuperación de elementos decorativos renacentistas y talaveranos por el taller de procedencia. La idea primigenia de colocación podemos explicarla, bien a la voluntad de Guitart, ejemplo de artista total que encarnaban los modernistas con el ejemplo de arquitectos como Domenech i Montaner o Puig i Cadafalch –eran capaces de diseñar mobiliario, azulejería, ferretería y otros elementos constructivos y decorativos, o bien de planear todos estos elementos en su conjunto-, bien al mecenas del edificio, el comerciante Mateo Iglesias, quien no dudaría en encargar al más afamado ceramista de Talavera la decoración de su casa bajo el proyecto del arquitecto barcelonés. Si la fuente del Castañar fue un regalo realizado a la residencia teatina por un industrial, los paneles cerámicos del edificio de la calle Mayor de Sánchez Ocaña procederían de la adquisición directa de su promotor o por la relación que existía entre los intelectuales y artistas del momento, véase un Guitart que entonces estaba trabajando en la Ciudad Lineal de Madrid[2] con Ruiz de Luna

3/18/2023

Dos ejemplos de la azulejería de Juan Ruiz de Luna en Béjar (1863-1945) (1ª Parte)

Autora: Carmen Cascón Matas

Publicado: Béjar en Madrid nº 4.902 (02/IX/2022).

        Es posible que me haya topado en algún momento de mi existencia con Juan Ruiz de Luna y, por supuesto, no en persona porque este artista azulejero nació en un pueblecito de Toledo en 1863, Noez, y murió en Talavera de la Reina en 1945. Sin embargo, desde octubre del año pasado hasta este mes de marzo en que escribo estas líneas se ha cruzado en mi camino por azares del destino dos veces y ambas en Béjar. 

 Fuente de Ruiz de luna en la residencia teatina del Castañar de Béjar

3/11/2023

Fábrica y jardín: el vínculo de Juan Téllez de Meneses en Béjar

Autor: Óscar Rivadeneyra Prieto  

Avanzado el siglo XVIII el furor por la fundación de nuevos mayorazgos ya había pasado, y las rentas que permitían vivir y acrecentar fortunas a los hombres más acaudalados empezaban a basarse en la intensidad de las actividades empresariales y de los nuevos negocios. En la tercera década de aquella centuria Béjar comenzaba a sentir los resultados de la promoción industrial ducal, que había tenido en la llegada de los artesanos flamencos a la villa en 1692 su hito más simbólico. Quizá la figura más ejemplar de este renovado modelo de fabricante se personifique en Juan Téllez de Meneses.

Conjunto de propiedades de Juan Téllez bajo la iglesia de Santa María y con el obrador de Arias a la derecha de la imagen

 

Como en otras ocasiones, empecemos por el final.

La muerte de don Juan, afectado por la enfermedad de la gota, tuvo lugar el 9 de septiembre de 1739. Los autos judiciales que se dieron tras el hecho nos sirven para tener una visión bastante precisa del patrimonio que había acaparado a lo largo de su vida, ejemplo magnífico y paradigmático del estilo de vida de un fabricante textil dieciochesco en Béjar. La ocupación de Téllez durante su existencia se dividió entre el alto servicio al duque Juan Manuel II y la propia actividad textil

3/07/2023

La Asociación Femenina de Educación Ciudadana de Béjar (2ª Parte y final)

Autora: Teresa López Hernández

          Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2021, pp. 16-19.

Las actividades de la Asociación Femenina de Educación Ciudadana de Béjar se centraron en tres objetivos:

-          Estudio para dirigir, formar y orientar

-          Propaganda

-          Obra Social

Para conseguir el primer objetivo se creará un Círculo de Estudios desde el que se procurará capacitar a las mujeres para su intervención en la vida pública.[1] Teniendo en consideración el papel de la mujer en la sociedad y, aunque las mujeres no estaban preparadas para ejercer funciones de gobierno como diría en una conferencia Carmen Muñoz Elena, debían utilizar esos derechos para trabajar en bien de la patria. Y les recomienda que cuando voten tengan en cuenta la trayectoria del candidato, poniendo de ejemplo a la mujer inglesa que con su voto derrotó a los laboristas.[2]

Foto de aquí

 

Esta labor se llevaría a cabo mediante:

- La divulgación de los programas electorales de partidos como Acción Popular a cuya asamblea, celebrada en Madrid, acudieron. Difundiendo después las bases ideológicas de la coalición de partidos católicos y de derechas cuando se unieron en la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA).[3]

- Informando, ya cerca de la fecha de las elecciones, de cómo ejercer el voto y solventando todas las dudas que pudieran surgir. Por lo que se rogaba a todas las asociadas y todas las mujeres que simpatizaran con la candidatura agraria de derechas que pasaran por la sede de la asociación, para enterarse de todo cuanto pudiera afectarles en relación con las elecciones próximas.[4]

- Dando publicidad a todos estos actos mediante revistas propias que servían de apoyo y extendían su repercusión. En aquellos casos en que no se pudieron editar publicaciones especificas se utilizaron como soporte los periódicos que compartían su misma ideología.

3/04/2023

La Asociación Femenina de Educación Ciudadana de Béjar (1ª Parte)

Autora: Teresa López Hernández

Publicado: Revista de Ferias y Fiestas de Béjar, 2021, pp. 16-19.

La instauración de la II República en España el 14 de abril de 1931 supuso la redacción de una nueva Constitución en la que se plasmarían los derechos y deberes de los ciudadanos. Uno de esos derechos sería el sufragio universal, que comprendía el ejercicio del voto por parte de las mujeres.

Este reconocimiento suscitó un gran debate que definió la postura de los distintos partidos políticos que conformaban el Parlamento. La mayoría de ellos se posicionó en contra, argumentando que las mujeres no estaban preparadas para ejercerlo y que su mentalidad religiosa y conservadora significaría la pérdida de votos para las izquierdas y sería el fin de la República.

 


Su aprobación se pudo llevar a cabo gracias al apoyo del Partido Socialista y los partidos de derechas, si bien por causas distintas. Mientras los socialistas lo veían como una consecuencia lógica del reconocimiento de derechos y libertades, las derechas, que se habían opuesto en un principio, pronto se dieron cuenta de las ventajas que para ellos supondría atraer el voto femenino en las próximas elecciones.[1]